Sánchez Sorondo, Fernández, Francisco y la Misa "peronista"

La práctica totalidad de los medios de comunicación argentinos informan hoy de la Misa que tuvo lugar ayer antes de la audiencia que mantuvo el papa Francisco con el presidente Alberto Fernández. Los titulares van desde “Antes de ver al Papa, Alberto Fernández participó de una misa en la que se recordó a Juan Domingo Perón” a “Una antesala con Misa peronista”“Alberto Fernández participó de una `Misa peronista´ en las catacumbas del Vaticano”

De esa Misa llaman varias cosas la atención. La primera de todas, la profanación que tuvo lugar cuando Mons. Sánchez Sorondo dio de comulgar al presidente argentino y su pareja, Fabiola Yáñez. Ni están casados por la Iglesia ni sus trayectorias personales pasadas y presentes hacen pensar que tengan intención de arrepentirse de su condición pecaminosa. De hecho, Yañez, cuya vida no parece un canto a la castidad y el pudor, es la tercera pareja del señor Fernández.

Precisamente ayer se leía en Misa el pasaje bíblico del adulterio del Rey David con Betsabé. De hecho, su homilía en Santa Marta, el Papa dijo que el problema de hoy es que ya no hay conciencia de pecado. La diferencia entre David y Fernández es que el rey recibió la admonición del profeta Natán -que le llevó a convertirse. y el presidente argentino la colaboración para profanar por parte del obispo Sánchez Sorondo -que le confirma en su pecado-.  Bruno Moreno ya ha escrito un artículo al respecto

Fue igualmente interesante, y muy significativa, la homilía Mons. Sánchez Sorondo. El Canciller de la Academia Pontificia de las Ciencias y de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales tuvo a bien recordar su visita en 1973 a Juan Domingo Perón en Roma. Dijo Sánchez Sorondo: “Perón estaba entusiasmado porque acababa de ganar Cámpora“. Y añadió: “Lo que nunca se imaginó Perón. Nunca se imaginó que Argentina podría tener un Papa. Y uno cercano a él“. Luego elogió al propio Perón: “Hizo tanto. Tenemos que seguir por ese camino".

Es decir, según el arzobispo curial argentino, el Papa es cercano a Perón, político que hizo mucho por su país y marcó el camino a seguir. Dado que estamos ante un prelado capaz de decir que la dictadura comunista china es quien mejor lleva a cabo la doctrina social de la Iglesia, he creído oportuno “actualizar” mis conocimientos sobre Juan Domingo Perón.

Por ejemplo, hay cierta polémica sobre si Juan Domingo Perón fue o no fue excomulgado por Pío XII. Antonio Caponnetto sostiene, y yo diría que con datos ciertamente exhaustivos, que sí. Quienes sostienen lo contrario tendrían que explicar, como indica don Antonio, por qué entonces hubo de producirse un acto de reconciliación en su residencia madrileña de Puerta de Hierro el 13 de febrero de 1963. El encargado de sellar dicha reconciliación fue Mons. Eijo y Garay, por entonces obispo de Madrid, quien le reconcilió con la Iglesia en nombre del papa Juan XXIII.

Fuera de Argentina, y me temo que hoy también dentro, son legión los que desconocen las razones de dicha excomunión. No fue solo cuestión de la violencia contra la Iglesia, con quema de templos y expulsión de obispos. La relaciòn entre Perón y la masonería es evidente. Y conviene recordar que con el anterior código de derecho canónico, ser masón estaba penado con la excomunión.

Había además una cuestión doctrinal: la creación de una iglesia nacional-peronista. Una iglesia en la que se aboliera la misa tridentina, porque era en latín y con los sacerdotes de espaldas al pueblo. No hay más que ver lo que dijo Eudardo Vucetich, presidente de la CGT (ese sindicato que hoy pide la beatificación de Evita), el 1 de mayo de 1954 -fíjense ustedes en la fecha- en presencia de y con el apoyo de Perón

“¡Nosotros, los trabajadores,preferimos al que nos habla en nuestro idioma, que entendemos,y no al que nos reza en latín, que no entendemos, que sigue de cara al altar y de espaldas al pueblo!”

Entre los teólogos que defendieron una iglesia populista figuraban el P. Scannone, recientemente fallecido y a quien el Papa tuvo por maestro, y el ex-jesuita español Pedro Badanelli (en la foto con Perón), cuya biografía se presenta así en Amazon:

El desencuentro entre el Episcopado argentino y el peronismo alcanzó su punto culminante cuando Juan Domingo Perón se aventuró en el intento de subordinar la Iglesia Católica al régimen político entonces entronizado en Argentina. Esta pretensión de supeditar la Iglesia al poder justicialista actuaría como un efecto detonante que precipitó la llamada Revolución Libertadora que acaba con el régimen de Perón en septiembre de 1955. Uno de los impulsores fundamentales de la tesis de reinterpretar el cristianismo en clave justicialista, o peronista, fue Pedro Badanelli, un presbítero andaluz nacido en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), en 1899, que decide establecerse de forma definitiva en Argentina a raíz de un viaje que realiza al continente americano en 1930.

Curiosamente Badanelli, que se tomó tan en serio lo de la iglesia nacional-peronista que acabó siendo “obispo” de la cismática Iglesia Católica Apostólica Argentina, escribió contra el celibato y la castidad en su último libro, dedicado a atacar al papa Pablo VI. Y mejor no hablo de sus ideas sobre la moral sexual…

Por tanto, que por primera vez alguien con un cargo curial en el Vaticano establezca una clara conexión entre el Papa y Perón, aunque sea en el contexto de la homilía de una Misa, es cualquier cosa menos un asunto baladí. Sobre todo si ese alguien es un arzobispo argentino cercano al Pontífice. Y sobre todo si en esa Misa, sobre el altar está colocada no la imagen de algún santo o mártir de la Iglesia, sino el retrato del P. Carlos Mugica, sacerdote peronista co-fundador del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo (teología de liberación). No me explico por qué no colocaron la imagen del “beato” Angelelli. Habría quedado redonda la cosa.

Luis Fernando Pérez Bustamante