Los jóvenes contra la juventud (II)
Si los jóvenes -salvadas excepciones- han abandonado toda idea de compromiso que conlleve un esfuerzo o sacrificio frente a la comodidad más inmediata y superficial, no es de extrañar que las iglesias -salvadas excepciones- al comprobar la media de edad entre sus feligreses habituales, sobrepasen casi siempre los setenta años. ¿Cómo ser joven y católico cuando para serlo es necesario una actitud muchas veces sacrificicada, esforzada y de servicio?. Los jóvenes no abandonan la Iglesia porque les parezca aburrida. Quienes han llegado a esa conclusión y han hecho de la liturgia un espectaculo teatral, no han conseguido más que causar extrañeza y desvirtuar el fin de la propia liturgia.
La esencia real del problema, está en la tónica general del planteamiento apático frente a la vida que tienen casi todos los jóvenes. De allí que la mayoría si sienta y razone que Dios existe, que muchos se reconozcan católicos o cristianos y sin embargo no pisen una iglesia, que cada uno se fabrique una religión y un Dios a su medida, amoldado al confort y a los más primarios intereses personales con una nula capacidad de sacrificio. ¿Pero pese a todo, es posible que la propuesta de vida católica prospere en los jóvenes de nuestros días?

No podemos olvidar que existe una responsabilidad moral inherente a la libertad de expresión, y cuando la publicidad se convierte en un medio para insultar, se rompe de principio el concepto de libertad.
Frente a la reciente noticia de los autobuses con mensajes ateos en nuestro transporte publico, de un modo hay que decir muy zafio simplón que manifiesta en sus formas una clara voluntad hiriente. Alternativa Española en su aspiración de no ser meramente un partido político, sino todo un movimiento social, vuelve como tantas otra veces a romper el silencio y anuncia a través de un comunicado (que reproduzco a continuación)que por cada autobús público con publicidad atea, AES pagará dos con el mensaje “Dios existe, deja de preocuparte, confía en El”. Toda una buena noticia. Hay que decir que ya los evangélicos en Fuenlabrada pusieron en marcha una campaña parecida que ya está en funcionamiento, mientras que por otra parte Esperanza Aguirre al ser preguntada por esta cuestión contestó: «Vivimos en un país libre. Siguiente pregunta».
Siempre he pensado que viajar es una de las mejores formas de gastar el dinero. Me encanta planificar una escapada de un día para otro y aprovechar unos pocos días de fiesta para romper la rutina y abrirme a conocer todas esas cosas que el mundo esconde. Viajar me proporciona momentos de silencio, de reflexión. Por alguna razón encuentro más tiempo para rezar, y además hacerlo de una forma más intensa que normalmente. Cada viaje que he hecho, sin excepción, me ha cambiado en algún aspecto como persona y me ha descubierto cosas enriquecedoras y sorprendentes.




