InfoCatólica / Javier Tebas / Archivos para: Septiembre 2009

25.09.09

La libertad que nos vende el liberalismo

Me sorprendía en una película la frase de que la actitud de los hombres a lo largo de la historia es una evolución circular que pasa de la esclavitud a la libertad, de la libertad a la comodidad y el conformismo, del conformismo a la apatía, y de la apatía a la esclavitud. No se si será del todo cierto, pero de lo que no tengo ninguna duda es de que la apatía es el paso previo a la esclavitud. ¿Porqué entonces un concepto a priori tan positivo como la libertad, parece tener esa tendencia a degenerarse?. La razón es que en nuestra mentalidad liberal hemos sustituido el concepto de la verdadera libertad por el del voluntarismo.

Cuando los autores de la filosofía liberal hablan de las libertades del individuo, y elevan las decisiones individuales a un rango de infalibilidad cuasi sagrada, es cuando inspiran la concepción voluntarista de la vida. Todos conocemos, e incluso hemos utilizado alguna vez el argumento de que “tu libertad termina donde empieza la del otro”. Pero tengo que contradecir a uno de los axiomas de nuestra sociedad, porque no creo que podamos aceptar que la libertad es un “haz lo que quieras con tal de no molestarme”. Cuando creemos que la dignidad, el bien, o la legitimidad de las cosas depende de lo que nos apetezca hacer, o cuando creemos que la única condición para hacer lo que nos venga en gana es no molestar al vecino, estamos desarrollando una concepción de libertad que sin duda camina directamente hacia la esclavitud.

El voluntarismo tiene una dimensión legislativa muy peligrosa. De su mano vienen leyes como la del matrimonio gay bajo el argumento de “que hagan lo que quieran en su casa” o la del aborto, que por lo general no importa demasiado porque a la gente no le afecta, todos han nacido ya así que no se ven amenazados. También temas candentes como la prostitución y el argumento para legalizarla de “que hagan lo que quieran con su cuerpo” o la eutanasia “si quiere suicidarse que lo hagan, es su vida”. Con que a mí no me molesten, todo vale.

Aunque les duela a determinados católicos que de buena fe intentan defender el liberalismo o alguno de sus aspectos, esta es la libertad que nos venden. No la que viene de la Verdad, no la libertad de la que hablaron San Agustín o Santo Tomás, sino el más absoluto voluntarismo netamente liberal del que habló Rousseau, y que está acabando con nosotros.


Javier Tebas
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15.09.09

Como Hitler en una manifestación contra el exterminio judío

Creo que debo ser el último loco reaccionario que ha llegado a esta conclusión enrevesada, pero me parece una contradicción insultante el hecho de que el Partido Popular apoye la manifestación del 17 de Octubre por el “Derecho a Vivir”.

Y digo que debo estar loco porque los hechos objetivos son los que son, la posición del PP con respecto al tema del aborto es pública, clara, cristalina y manifiesta. Mientras el Partido Popular gobernó en España -con mayoría absoluta- se dio muerte al amparo de la ley a millones de niños en sus primeras semanas o meses de vida. El mismo PP en la oposición, ha apoyado la vigencia de la actual ley del aborto -que ya ellos pusieron en práctica- muriendo más de medio millón de niños al año. Por si fuera poco han subvecionado clínicas privadas en comunidades como Madrid, que gobiernan con mayoría absoluta. Y todo esto, que puede parecer un juicio de valor “antipepero", no lo es de ningún modo, son datos objetivos al alcance de la mano de cualquiera.

Y a todo el mundo le parece normal que estos señores se adhieran y animen a asistir a una concentración por el “Derecho a Vivir”. Insisto en que debo estar loco. ¿Acaso les habría parecido normal que Hitler, se hubiese adherido a una manifestación contra los campos de exterminio de judíos?. Quizás sí, acaso si Hitler defendiese el exterminio como una “despenalización” en lugar de como un derecho. Demencial.

Seamos prácticos, veamos los hechos y no los aspectos técnicos de tipificaciones legales. A la persona que ha muerto no le puedes explicar que le trituraron bajo una despenalización o un derecho, da igual, está muerto. No podemos entrar en ese debate de mejores o peores “estatus jurídicos”, cuando a la postre hablamos de cientros de miles de muertes anuales.

Pasó en las grandes manifestaciones contra la LOE y el matrimonio homosexual. El Partido Popular solamente se sumó a ellas cuando tuvo la certeza de que iban a ser muy multitudinarias. Y no lo hicieron antes porque ya sabemos como funciona “el sistema”, la política se ha convertido en la habilidad de complacer a multitudes. Tanto le debe convenir al PP apoyar ciertas movilizaciones, que aun en una manifiesta contradicción con lo que públicamente han puesto en práctica, apoyaron las movilizaciones en defensa de la familia, contra reformas educativas, y ahora lo hacen apoyando la manifestación por el Derecho a Vivir del próximo 17 de Octubre.

La lógica es aplastante, haciendo una valoración de los hechos objetivos el absurdo y la ceguera me parecen generalizados, debe ser mi enrevesada mente reaccionaria cada día más atónita en este mundo de locos.


Javier Tebas
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8.09.09

Sobre mi generación y lo sucedido en Pozuelo

Como conozco bien a mi generación, no me ha sorprendido la noticia de los recientes altercados en Pozuelo de Alarcón. Por desgracia los disturbios son más que habituales en las fiestas de los pueblos de Madrid, donde es frecuente que las botellas vuelen y la gente rompa cristales y coches.

Nosotros, los jóvenes que nacimos cuando Lech Walesa había llegado a la presidencia de Polonia, quizás cuando caía el muro de Berlín o cuando los estudiantes encaraban a los tanques en Tiananmenn, hemos olvidado el idealismo -para lo bueno y lo malo- y hemos escrito un bochornoso punto y aparte en la historia de la juventud. Ahora los jóvenes ya no movemos un dedo por un ideal, no buscamos revoluciones, cambios o utopías. Si tiramos piedras y destrozamos cosas es simplemente porque somos subnormales (en el peor sentido de la palabra).

Nuestras vidas vacías de sentido se traducen en actitudes sin sentido, en gamberrismo absurdo de instinto animal, por parte de quienes creen que tirando piedras, pintando fachadas y quemando contenedores van a encontrar la forma de completarse como personas.

Tampoco me ha sorprendido que fueran chicos con un buen nivel económico. Nunca se puede generalizar, pero las mentes aburguesadas, apoltronadas, acostumbradas a tenerlo todo sin esfuerzo, suprimen cualquier capacidad de raciocinio.

Me imagino en comisaria a alguno de los detenidos en Pozuelo. En ningún caso justifico la violencia, pero el muy zopenco no tenía nada que alegar, ni siquiera estaba defendiendo una causa por mísera y absurda que ésta fuese. No protestaba ante el G20 contra el cambio climático, ni por la liberación de las ballenas o del coatí brasileño. El chico tiraba piedras a sus vecinos solamente “porque sí”. Manda… narices.

Pues esto es lo que hay, personas incompletas, insatisfechas, frustradas, que bajo el anonimato y el alcohol se convierten en cretinos en la busca enfurecida de sentir que son alguien. Esta es mi generación, la que dentro de poco va a tomar las riendas de la sociedad.

De momento Ángel Gabilondo, ministro de Educación, pide que los ayuntamientos organicen cursos de ocio y cultura para los jóvenes y se pregunta “¿qué estamos haciendo mal?". Es una pregunta retórica para dar la talla, no se les ocurra intentar explicarles lo que creen que se está haciendo mal, a no ser que no les importe que les tachen de retrógados y fascistas.


Javier Tebas
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