Juan de Mariana, los pobres y los límites del poder - Coloquios Mercantiles II
Recordemos, antes de presentar esta segunda entrega, que la cuestión de fondo de estos coloquios no es si los cristianos tienen el deber de socorrer a los pobres, ni siquiera si la autoridad política debe procurar que sean atendidos. Tampoco estamos discutiendo el derecho de propiedad privada, sus límites morales o cómo ha de armonizarse con el uso común de los bienes. El tema que une todas estas discusiones es el papel de la coacción en el gobierno justo de la república.
Aquí las posturas son las siguientes: yo defiendo, dando en esto la razón a algunos libertarios, que el gobierno positivo de la república debe ejercerse en libertad y, por consiguiente, sin recurrir ordinariamente a la coacción, que queda reservada a la aplicación de las leyes justas y a la sanción de sus transgresores. El Dr. Mercant parece defender, aunque no suele formular con la misma claridad sus propias tesis, que la coacción es también inherente al gobierno positivo. En esto, pienso yo, se aproxima más a la postura de Bodino que a la de los escolásticos hispanos. Sus intervenciones parecen apuntar, además, a una defensa del estado y de una concepción redistributiva de la justicia social. Concedo que puedo no estar interpretando correctamente su posición, porque suele exponerla mediante críticas a sus adversarios, acompañadas de insultos y descalificaciones, lo que dificulta enormemente la tarea de comprender qué propone exactamente.

Como era de esperar, desde ayer se vienen sucediendo múltiples reacciones a la declaración Fiducia supplicans del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Voy a intentar añadir a los análisis que ya se han hecho un punto que me parece de capital importancia para entender la relevancia de este documento.
La noticia de que Ana Obregón, famosa actriz española de 68 años, ha adoptado una niña concebida por vientre de alquiler o gestación subrogada, ha levantado un fuerte debate entre los que se posicionan a favor y en contra de esta práctica. Aprovechando esta polémica, intentaré explicar en este artículo las claves de la doctrina católica sobre este tema.






