El papa Francisco no convierte a nadie
Tan larga como previsible. Religión Digital colocaba ayer en primera una extensa entrevista con el P. González Faus para que nos contara su visión de la Iglesia ahora mismo tras la llegada del papa Francisco.
Ya digo que nada nuevo bajo el sol. Una colección de los tópicos más repetidos de los últimos veinte o treinta años entre los que hay que destacar lo del espíritu del concilio, el secuestro del Vaticano II, los pobres y que la Iglesia venda los objetos de culto valiosos para dar de comer a los necesitados. No dice nada de que los jesuitas pudieran vender edificios o regalarlos a los sin techo, habida cuenta de que van en franca disminución y les sobrarán residencias, pero quizá es de otro capítulo.

No está mal encarar el final de año con un poco de humor. Es algo que tiene sus años, pero que acabo de recibir de nuevo. Un trabajo que hay que calificar como excepcional y que supone todo un “esfuerzo” de “ajuste” de personal en el Portal de Belén. Aprovechando que es momento de poner belenes, aquí lo dejo:
Miren ustedes, lo que no puede ser no puede ser y además es imposible. Pero es que además hay quien confunde sus sueños con la realidad y encima quien tiene hambre con pan sueña.
En poco tiempo, dos casos. El primero, en vivo y en directo. Reunión de sacerdotes. Uno de ellos, hablando de su parroquia, con miles y miles de habitantes, nos dice que es una parroquia “con poco que hacer”. ¿La razón? Pues que entre los que se van a la parroquia de Santa Veneranda, los que acuden a la de San Serenín y los que tienen a sus hijos en el colegio de las madres gundisalvas, apenas hay unos cientos que acudan a su parroquia. Por tanto poco trabajo: las misas, algunos niños y poca cosa más.