Teresa Forcades es un escándalo eclesial
Son varias las personas que en la zona de comentarios de la última noticia/entrevista de Sor Teresa Forcades, religiosa benedictina española, favorable al derecho al aborto y política a favor de la secesión de Cataluña, nos preguntan por qué damos paso a sus palabras en un portal católico como el nuestro. La respuesta es clara: mientras esa mujer siga presentándose como monja católica, nos haremos eco de cualquier cosa que diga o haga que sea incompatible con dicha condición. Sobre todo si, como en esta ocasión, asegura que ha consultado con sus superiores de orden y con su obispo, Mons. Agustín Cortés (diócesis de San Feliu de Llobregat) y no le han prohibido hacer lo que hace y decir lo que dice. Estas son sus palabras al respecto:
Yo hablé con el obispo y con mi comunidad, y ya que no todos están de acuerdo, están de acuerdo en que que si yo siento que este es una llamada a algo que debo hacer, no me lo quieren impedir.
De hecho, esa es la única novedad destacable de su última entrevista. El resto de barbaridades que dice en la misma las ha repetido vez tras vez en sus múltiples apariciones públicas. No todas son de igual gravedad, pero las comento. Dice:

Los católicos que se divorcian y se vuelven a casar, ¿pueden comulgar? No. ¿Podrán comulgar? No. ¿Por qué? Porque hacerlo no sería “coherente con la voluntad de Dios, tal como se expresa en las palabras de Jesús sobre la indisolubilidad del matrimonio“. No lo digo yo, aunque también,
La actitud del presidente de Ecuador, Rafael Correa, en contra de una mayor despenalización del aborto en su país puede que sorprenda a muchos pero no es un caso aislado. Siendo presidente de Uruguay,
A lo largo de los veinte siglos de historia de la Iglesia, muchos fieles, seglares, religiosos, sacerdotes, obispos, cardenales y Papas han cometido actos infames. Ciertamente son una minoría comparada con las miriadas de santos que pueblan el cielo. Pero no hay razón alguna para justificar dichos actos. Tampoco para esconderlos. La Biblia misma está llena de ejemplos de hombres y mujeres que pertenecían al pueblo de Dios cuyo comportamiento no era ejemplar. Sin ir más lejos, el rey David, de cuyo linaje procede el Salvador, se acostó con la mujer de unos de sus soldados, la dejó embarazada y para esconder su pecado cometió otro mayor. Ordenó la muerte de su marido. El profeta Natán se encargó de señalar su múltiple crimen.
El panorama político español está cambiando a ojos vista y tiene toda la pinta de que va a cambiar mucho más en los próximos meses. Todo indica que puede acabar el bipartidismo que venimos sufriendo desde el principio de la democracia. Los dos grandes partidos estatales -lo de nacionales no les hace justicia- han ido alternándose en el poder, no dudando nunca en apoyarse, si era necesario, en el apoyo parlamentario de los que quieren acabar con la unidad de España.








