Hemos pedido consejo sobre lo de la agenda pastoral
Finalmente convencimos a la “alta jerarquía” de la O.C. cavernícola, digo infocatólica de la conveniencia de unificar los dispositivos para llevar la agenda de próximo curso. Pero ¡oh calamidad!, se nos pasaron por alto un par de artículos de un sacerdote bien conocido por algunos cavernícolas. Aunque tarde, la dicha es buena y les comparto algunas de las reflexiones del sacerdote al que me refiero, que como gran experto en espiritualidad y tecnología que es, no creo le moleste:
Sobre a quién pedir consejo. Claro que los cavernícolas no tenemos cerca ni el Corte Inglés ni la FNAC (siglas de algo tecnológico deben ser)
Hoy he cumplido con mi periplo por el Corte Inglés y la FNAC para hacerme explicar las virtudes y defectos del e-book frente al i-pad.
Mis viajes me obligan a economizar espacio en mi maleta de mano. Ulises podía viajar más ligero. Yo debo llevar mi breviario, mi Biblia, un libro de espiritualidad (para mis ratos de oración mental) y una novela (para mis ratos de asueto mental).
En las interminables, tediosas y insufribles horas yendo y viniendo por encima del Atlántico, mi equipaje de mano se reduce a esta biblioteca personal que me acompaña, que llevo de un lugar a otro, que subo al compartimento encima de mi avión, que comprimo en el bolsillo del respaldo frente a mi asiento. Todo esto se acabará. Ha nacido el e-book.






