InfoCatólica / Razones para nuestra esperanza / Etiquetas: marxismo

30.07.26

La colaboración política entre cristianos y socialistas

El choque entre dos cosmovisiones incompatibles

Comparación entre el socialismo y el socialcristianismo

En el Capítulo 7 de este libro utilicé el esquema de un espacio de cuatro dimensiones para representar gráficamente las distintas filosofías políticas y comparar el liberalismo con el socialcristianismo. Aquí volveré a usar el mismo esquema para comparar el socialismo con el socialcristianismo.

Nuestro espacio está definido por los cuatro ejes x, y, z, t. El eje x representa la mayor o menor intervención del Estado en la vida económica de un país. El eje y representa la mayor o menor intervención de los organismos internacionales en todo el mundo. El eje z representa la forma de gobierno: el gobierno de (o para) uno, algunos o todos. Finalmente, el eje t representa la actitud negativa, neutral o positiva del Estado hacia la religión cristiana y la ley moral natural.

La caracterización del socialcristianismo según esos cuatro ejes ya fue realizada en el Capítulo 7. La volveré a aplicar aquí.

A continuación evaluaré las tres corrientes principales del socialismo: el marxismo, el socialismo democrático y la socialdemocracia.

Leer más... »

28.07.26

El postsocialismo

Es tan necesario superar el socialismo como el liberalismo

Introducción

En el capítulo 6, titulado “El posliberalismo” presenté un conjunto de reflexiones acerca de la necesidad de superar el liberalismo y las formas en que ello podría empezar a lograrse. En el presente capítulo presentaré algunas reflexiones similares en torno a la necesidad de superar el socialismo y los medios requeridos para ello.

Ahora bien, lo primero que conviene volver a subrayar aquí es que las filosofías políticas liberal y socialista no son totalmente disjuntas. De hecho dentro del socialismo hay dos grandes vertientes: por un lado el marxismo y por otro lado el socialismo democrático y la socialdemocracia, dos corrientes que hoy son casi indistinguibles en la práctica. Pues bien, actualmente esta última vertiente tiende cada vez más a identificarse con el liberalismo progresista, por lo que casi todo lo dicho en el capítulo 6 sobre el posliberalismo se aplica también al postsocialismo. No repetiré aquí esas consideraciones. Por lo tanto, lo que nos falta ahora es completar esas reflexiones considerando la vertiente marxista del socialismo. Es decir, nos falta tratar el aspecto poscomunista del postsocialismo.

Leer más... »

24.07.26

El socialismo según el juicio de la Iglesia

Otra condena reiterada y coherente

En el Capítulo 5 vimos que la Iglesia Católica mantiene desde hace casi dos siglos una postura de firme rechazo del liberalismo político y económico por considerarlo falso e incompatible con la fe cristiana. En el presente capítulo veremos que durante un período casi igualmente prolongado, ella ha condenado claramente al socialismo y el comunismo, por razones similares.

En 1846 el Papa Pío IX (1846-1878), en su encíclica Qui Pluribus1, calificó al comunismo de doctrina nefanda contraria al derecho natural, advirtiendo que su adopción causaría la ruina de “los derechos de todos, la propiedad y la misma sociedad humana” (n. 9).

Leer más... »

15.07.26

Consecuencias del socialismo

El debilitamiento de las personas, las familias y la sociedad civil

El gran despertar

En muchos países los trabajadores se están dando cuenta de que en realidad la izquierda los perjudica.

Según la doctrina marxista de la lucha de clases, capitalistas y asalariados son dos clases sociales que están en conflicto inevitable entre sí. La derecha estaría a favor de los capitalistas y la izquierda a favor de los asalariados. Desde esa perspectiva es difícil explicar por qué, en Norteamérica, Europa y otros lugares, tantos miembros de las élites votan a los partidos políticos de izquierda mientras que tantos empleados y desempleados están abandonando la izquierda y pasando a apoyar a partidos políticos conservadores, nacionalistas y populistas de derecha. Sin embargo, en realidad ese fenómeno es relativamente fácil de entender. Se trata de un despertar masivo de los trabajadores y la clase media. Éstos están tomando conciencia de que la izquierda no defiende bien sus verdaderos intereses, sino que más bien atenta contra ellos.

Leer más... »

23.06.26

Origen y desarrollo histórico del socialismo

El socialismo apareció en Europa durante el siglo XIX en respuesta a las desigualdades y la explotación laboral de la Revolución Industrial. Es posible dividir su historia en cuatro etapas fundamentales.

El “socialismo utópico”

A principios del siglo XIX varios pensadores que rechazaban el individualismo del capitalismo liberal propusieron diversos tipos de sociedades ideales basadas en la creación voluntaria de comunidades que reemplazarían el rol de las empresas privadas. Marx calificó de forma peyorativa a esos predecesores suyos como “socialistas utópicos”, acusándolos de carecer de rigor científico y de basarse en fantasías morales, por su oposición a la revolución y su rechazo a la lucha de clases. La expresión “socialismo utópico” se impuso pese a su matiz peyorativo.

El primer socialista utópico fue el conde y filósofo francés Henri de Saint-Simon (1760-1825). El término “socialismo” fue acuñado hacia 1832 por seguidores suyos. Saint-Simon propuso una sociedad gobernada por científicos, ingenieros, banqueros e industriales, con una planificación central de la economía. Su objetivo era mejorar las condiciones materiales de los pobres con base en la ciencia y la tecnología. El “sansimonismo” fue un precursor de la tecnocracia debido a su sustitución de la política por la administración. También influyó mucho en el positivismo, ya que su fundador, Auguste Comte, fue secretario personal de Saint-Simon.

Leer más... »