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26.04.05

707 - ESPAÑA: DESOBEDIENCIA CIVIL.

ESPAÑA: DESOBEDIENCIA CIVIL.

Fuentes: El Norte de Castilla, 26-04-05.

Por Juan Bacigaluppi. (Vid. NG 705 y 706)

Según informa El Norte de Castilla (26-04-05) el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, no "casará" a homosexuales ni delegará la competencia en otro edil. León aseguró que se acogerá a la objeción de conciencia si la ley le obliga a autorizar matrimonios de esa naturaleza, que "una cosa es que un alcalde tenga competencia para casar y otra, que tenga la obligación de casar", declaró.

Recoge el diario, que León de la Riva declaró que la normativa sobre el matrimonio civil establece que la autorización para el matrimonio corresponde al juez del Registro Civil, al alcalde del lugar donde se celebra el enlace, o al concejal en quien delegue. "Hoy por hoy, estoy dispuesto a no ejercer el derecho y a no delegar en nadie, salvo que la ley me obligue, en cuyo caso ejerceré el derecho de objeción de conciencia", adelantó el alcalde, que agregó: "Para que no haya ninguna duda: Ni la voy a ejercer, ni la voy a delegar. Los jueces, que para eso están. Es competente para autorizar el matrimonio, dice la ley, el juez encargado del Registro Civil. Luego; que lo ejerzan los jueces". Y ante la pregunta, "¿Pero en el Ayuntamiento no podrían..?", su respuesta fue, "si de mí depende, no".

Al de Valladolid se le sumaron los alcaldes de León y Avila. Miguel Ángel García Nieto, alcalde de Avila, calificó la actitud de León de la Riva como un acto de "buena hombría" y adelantó que decidirá en conciencia cuando tenga la ley en sus manos. El alcalde de León, Mario Amivilia, respaldó a los otros dos.

Desobediencia civil

Mientras tanto, informó la agencia ACI, el obispo de Segorbe Castellón y Presidente de la Subcomisión para la Familia y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal, declaró que "coartar la libertad religiosa es lo peor que puede pasar". Mons. Juan Antonio Reig Pla agregó que un católico "tiene que obedecer a Dios antes que a los hombres, pues, de lo contrario, se llegará al Estado totalitario".

Por ello, indicó que si a algún alcalde se le obligase a "sacrificar su conciencia" y ejecutar actos que van "contra su conciencia rectamente formada, tiene que llegar a la desobediencia civil".

Totalitarismo relativista

El portavoz del Partido Socialista en Valladolid, Ángel Velasco advirtió que de llevar adelante esa actitud con la ley en vigor, a partir del mes de julio "constituiría un delito". Velasco hizo hincapié en que la normativa "recoge un derecho reconocido en la Constitución. Negarse sería idéntico a no querer casar a una persona negra. No hay objeción de conciencia posible", sentenció en homenaje a uno de los dogmas del nuevo orden: el respeto incondicional a la legislación inicua. FIN, 26-04-05.

24.04.05

706 - UNIONES HOMOSEXUALES. EL DEBER DE OPONERSE.

UNIONES HOMOSEXUALES. EL DEBER DE OPONERSE.

Presentamos la traducción de parte de la entrevista realizada por el Corriere della Sera al Cardenal Alfonso López Trujillo, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia. El cardenal la concedió con motivo de la media sanción en España, de la ley que crea la ficción jurídica del llamado "matrimonio entre personas del mismo sexo" (vid. NG 705).

Las palabras del cardenal López Trujillo recordando a los cristianos la obligación de ejercer su derecho a la objeción de conciencia y de oponerse a la ley inicua, sonaron mal a quienes siguen el pensamiento "políticamente correcto" impuesto por el Nuevo Orden Mundial, y muchos las atribuyeron a la cosecha del propio cardenal.

Lo dicho por López Trujillo forma parte del Magisterio ordinario de la Iglesia y se encuentra explicitado en la encíclica Evangelium vitae, citada en la entrevista original (vid. Evangelium vitae n. 74) y además, es fácilmente deducible, entre otros documentos, de los textos del Catecismo de la Iglesia Católica.

Entrevista al Cardenal Alfonso López Trujillo por Gian Guido Vecchi, Corriere della Sera, 22-04-05. (Traducción de NG):

SEXO HOMOSEXUAL

Objeción de conciencia para decir que no a las leyes inicuas. La obligación de oponerse: No es una opción facultativa: todos los cristianos deben oponerse. La discriminación: la Iglesia no discrimina a los homosexuales; merecen ayuda.

Eminencia, en España la Cámara (el Congreso de Diputados) acaba de aprobar la ley que autoriza los matrimonios entre gays. ¿Cuál es su juicio?:

"Que yo sepa son tres los países que han sancionado este tipo de ley inhumana e inicua: Bélgica, Holanda y ahora España. Ud. me puede explicar, ¿estaban equivocados todos los hombres de todos los tiempos, de todas las culturas y de todas las religiones que han concebido la familia como la unión de un hombre y una mujer?. ¿Cómo se puede caer en tanta deshumanización?. El hombre se deshumaniza si pierde el sentido de los valores esenciales que tienen su origen en la Revelación y también en la razón (…). Insisto: ¿todos se han equivocado durante milenios?".

"Hace pocos meses, el entonces cardenal Ratzinger, habló de una ley 'destructiva'".

¿Qué destruye?:

"Lo que están haciendo en España, con una mayoría (parlamentaria) bastante exigua, es la destrucción, ladrillo a ladrillo de la familia. ¿Se ha preguntado a las familias, qué es lo que quieren?. ¿Han hecho una investigación en profundidad? La familia es un regalo recíproco total entre hombre y mujer que exige fidelidad en el tiempo, exclusividad y la apertura a la nueva vida, a los hijos".

¿Cuándo comenzó esto?:

"Con una extraña idea de modernidad, de progreso sin límites, se empezó a modificar la definición de matrimonio en varias naciones de Europa, y con las así llamadas 'parejas de hecho' comenzó a circular una moneda falsa, una ficción jurídica: considerar como matrimonios a parejas que no quieren el matrimonio!". (…) "Después se puso de moda hablar de "gender", género, como si el ser varón o mujer no fuese debido a la naturaleza sino a una especie de convicción adquirida con el tiempo, un producto de la sociedad. Y así se preparaba el camino a las parejas homosexuales". (…) "Y ahora parece que cualquier modelo de asociación, como un club, puede ser una familia. Y se preguntan, ¿por qué no puede ser? Y miran a la Iglesia como si fuese retrógada, sin entender que la Iglesia no inventa nada, sino que es fiel a lo que ha dicho el Señor, principios que por otro lado son comunes a toda la humanidad". (…)

"Una ley enormemente inicua como ésta no obliga, no puede obligar. (…) No se pueden imponer cosas injustas a los pueblos, justamente, porque son inicuas. La Iglesia llama con urgencia a la libertad de conciencia y al deber de oponerse".

¿Es lo que ocurriría con los empleados municipales?:

"Hablo para todas las profesiones que tienen que ver de alguna manera, de cualquier modo, con la aplicación de la ley: tienen la obligación de recurrir a la objeción de conciencia como se pide a los médicos y enfermeras frente a un crimen como el aborto".

"No es una opción facultativa: todos los cristianos, como dice la Evangelium Vitae, deben estar dispuestos a pagar el precio más alto, quizás hasta perder su trabajo. Y además, no está solamente el problema de los 'matrimonios'".

La ley autoriza de hecho también la adopción, ¿no?:

"En el colmo del absurdo, se llega a lo más insensato y negativo de todo. Recuerdo que en 1989, Naciones Unidas reunió un congreso importantísimo sobre la infancia en el que se dijo: el principio fundamental es que la adopción haga bien a los niños y no a aquellos que adoptan. El niño no es un juguete, una cosa para placer (…), son las familias las que deben asegurar por el bien de estos niños, con amor, un futuro para ellos". (…)

¿Qué le responde a los que acusan a la Iglesia de discriminación?

"Que la Iglesia no discrimina! La Iglesia no acepta que los homosexuales sean objeto de burlas, insultos o expresiones inhumanas. Son personas que merecen todo nuestro amor, acompañamiento y ayuda. Un creyente sabe que no es un problema de la Iglesia o del Papa, sino de oir lo que ha dicho el Señor. Ninguno de nosotros inventó nuevas teorías: no estamos acá en sustitución de Jesús, sino al servicio de la verdad y de la ley natural"

Enc. Evangelium vitae n. 74: "La introducción de legislaciones injustas pone con frecuencia a los hombres moralmente rectos ante difíciles problemas de conciencia en materia de colaboración, debido a la obligatoria afirmación del propio derecho a no ser forzados a participar en acciones moralmente malas. A veces las opciones que se imponen son dolorosas y pueden exigir el sacrificio de posiciones profesionales consolidadas o la renuncia a perspectivas legítimas de avance en la carrera. (…) El rechazo a participar en la ejecución de una injusticia no sólo es un deber moral, sino también un derecho humano fundamental. Si no fuera así, se obligaría a la persona humana a realizar una acción intrínsecamente incompatible con su dignidad y, de este modo, su misma libertad, cuyo sentido y fin auténticos residen en su orientación a la verdad y al bien, quedaría radicalmente comprometida. Se trata, por tanto, de un derecho esencial que, como tal, debería estar previsto y protegido por la misma ley civil (…)". FIN, 24-04-05.

21.04.05

705 - ESPAÑA: UNIONES HOMOSEXUALES.

ESPAÑA: UNIONES HOMOSEXUALES.

NOTA DE LA CEE. (Vid. NG 655, 656, 670, 672, 687 entre otros).

El Congreso de los Diputados aprobó el 21 de abril, el proyecto de Ley que modifica el Código Civil para "extender" el derecho a contraer matrimonio a las parejas del mismo sexo y a adoptar. El texto salió adelante con 183 votos a favor, 136 en contra y 6 abstenciones. Únicamente rechazaron el texto el Partido Popular y los diputados de UDC (Unión Democrática de Cataluña) que votaron en conciencia al entender que el matrimonio es esencialmente heterosexual y las uniones homosexuales deben regularse al margen de la institución tradicional del matrimonio, y por estar en contra de reconocerles el derecho a adoptar.

El texto será remitido ahora al Senado que deberá tramitarlo, con la particularidad de que en esta cámara el Partido Popular es el grupo mayoritario.

CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA

"El parlamentario católico tiene el deber moral de expresar clara y públicamente su desacuerdo y votar contra el proyecto de ley" que pretenda legalizar las uniones homosexuales".

Ante la discusión parlamentaria de una Ley injusta sobre el matrimonio

NOTA DE PRENSA

Madrid, 21 de abril de 2005

El Congreso de los Diputados ha puesto hoy a discusión una Ley que desfigura la institución del matrimonio en algo tan elemental como es su constitución por un hombre y una mujer. Se trataría por tanto de una Ley radicalmente injusta y perjudicial para el bien común. Se recuerda la Nota emitida en su día por el Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal a este respecto bajo el título de En favor del verdadero matrimonio.

2. Las personas homosexuales, como todos, están dotadas de la dignidad inalienable que corresponde a cada ser humano. No es en modo alguno aceptable que se las menosprecie, maltrate o discrimine. Es evidente que, en cuanto personas, tienen en la sociedad los mismos derechos que cualquier ciudadano y, en cuanto cristianos, están llamados a participar en la vida y en la misión de la Iglesia. Condenamos una vez más las expresiones o los comportamientos que lesionan la dignidad de estas personas y sus derechos; y llamamos de nuevo a los católicos a respetarlas y a acogerlas como corresponde a una caridad verdadera y coherente.

3. Con todo, ante la inusitada innovación legal anunciada, tenemos el deber de recordar también algo tan obvio y natural como que el matrimonio no puede ser contraído más que por personas de diverso sexo: una mujer y un varón. A dos personas del mismo sexo no les asiste ningún derecho a contraer matrimonio entre ellas. El Estado, por su parte, no puede reconocer este derecho inexistente, a no ser actuando de un modo arbitrario que excede sus capacidades y que dañará, sin duda muy seriamente, el bien común. Las razones que avalan estas proposiciones son de orden antropológico, social y jurídico.

4. a) Los significados unitivo y procreativo de la sexualidad humana se fundamentan en la realidad antropológica de la diferencia sexual y de la vocación al amor que nace de ella, abierta a la fecundidad. Este conjunto de significados personales hace de la unión corporal del varón y de la mujer en el matrimonio la expresión de un amor por el que se entregan mutuamente de tal modo, que esa donación recíproca llega a constituir una auténtica comunión de personas, la cual, al tiempo que plenifica sus existencias, es el lugar digno para la acogida de nuevas vidas personales. En cambio, las relaciones homosexuales, al no expresar el valor antropológico de la diferencia sexual, no realizan la complementariedad de los sexos, ni pueden engendrar nuevos hijos. (…)

El bien superior de los niños exige, por supuesto, que no sean encargados a los laboratorios, pero tampoco adoptados por uniones de personas del mismo sexo. No podrán encontrar en estas uniones la riqueza antropológica del verdadero matrimonio, el único ámbito donde, como Juan Pablo II recordó al Embajador de España ante la Santa Sede, las palabras padre y madre pueden "decirse con gozo y sin engaño". No hay razones antropológicas ni éticas que permitan hacer experimentos con algo tan fundamental como es el derecho de los niños a conocer a su padre y a su madre y a vivir con ellos, o, en su caso, a contar al menos con un padre y una madre adoptivos, capaces de representar la polaridad sexual conyugal. La figura del padre y de la madre es fundamental para la neta identificación sexual de la persona. Ningún estudio ha puesto fehacientemente en cuestión estas evidencias.

b) La relevancia del único verdadero matrimonio para la vida de los pueblos es tal, que difícilmente se pueden encontrar razones sociales más poderosas que las que obligan al Estado a su reconocimiento, tutela y promoción. Se trata, en efecto, de una institución más primordial que el Estado mismo, inscrita en la naturaleza de la persona como ser social. La historia universal lo confirma: ninguna sociedad ha dado a las relaciones homosexuales el reconocimiento jurídico de la institución matrimonial.

El matrimonio, en cuanto expresión institucional del amor de los cónyuges, que se realizan a sí mismos como personas y que engendran y educan a sus hijos, es la base insustituible del crecimiento y de la estabilidad de la sociedad. No puede haber verdadera justicia y solidaridad si las familias, basadas en el matrimonio, se debilitan como hogar de ciudadanos de humanidad bien formada.

Si el Estado procede a dar curso legal a un supuesto matrimonio entre personas del mismo sexo, la institución matrimonial quedará seriamente afectada. Fabricar moneda falsa es devaluar la moneda verdadera y poner en peligro todo el sistema económico. De igual manera, equiparar las uniones homosexuales a los verdaderos matrimonios, es introducir un peligroso factor de disolución de la institución matrimonial y, con ella, del justo orden social.

Se dice que el Estado tendría la obligación de eliminar la secular discriminación que los homosexuales han padecido por no poder acceder al matrimonio. Es, ciertamente, necesario proteger a los ciudadanos contra toda discriminación injusta. Pero es igualmente necesario proteger a la sociedad de las pretensiones injustas de los grupos o de los individuos. No es justo que dos personas del mismo sexo pretendan casarse. Que las leyes lo impidan no supone discriminación alguna. En cambio, sí sería injusto y discriminatorio que el verdadero matrimonio fuera tratado igual que una unión de personas del mismo sexo, que ni tiene ni puede tener el mismo significado social. Conviene notar que, entre otras cosas, la discriminación del matrimonio en nada ayudará a superar la honda crisis demográfica que padecemos.

c) Se alegan también razones de tipo jurídico para la creación de la ficción legal del matrimonio entre personas del mismo sexo. Se dice que ésta sería la única forma de evitar que no pudieran disfrutar de ciertos derechos que les corresponden en cuanto ciudadanos. En realidad, lo justo es que acudan al derecho común para obtener la tutela de situaciones jurídicas de interés recíproco.

En cambio, se debe pensar en los efectos de una legislación que abre la puerta a la idea de que el matrimonio entre un varón y una mujer sería sólo uno de los matrimonios posibles, en igualdad de derechos con otros tipos de matrimonio. La influencia pedagógica sobre las mentes de las personas y las limitaciones, incluso jurídicas, de sus libertades que podrán suscitarse serán sin duda muy negativas. ¿Será posible seguir sosteniendo la verdad del matrimonio, y educando a los hijos de acuerdo con ella, sin que padres y educadores vean conculcado su derecho a hacerlo así por un nuevo sistema legal contrario a la razón? ¿No se acabará tratando de imponer a todos por la pura fuerza de la ley una visión de las cosas contraria a la verdad del matrimonio?.

5. Pensamos, pues, que el reconocimiento jurídico de las uniones homosexuales y, más aún, su equiparación con el matrimonio, constituiría un error y una injusticia de muy negativas consecuencias para el bien común y el futuro de la sociedad. Naturalmente, sólo la autoridad legítima tiene la potestad de establecer las normas para la regulación de la vida social. Pero también es evidente que todos podemos y debemos colaborar con la exposición de las ideas y con el ejercicio de actuaciones razonables a que tales normas respondan a los principios de la justicia y contribuyan realmente a la consecución del bien común. Invitamos, pues, a todos, en especial a los católicos, a hacer todo lo que legítimamente se encuentre en sus manos en nuestro sistema democrático para que las leyes de nuestro País resulten favorables al único verdadero matrimonio. En particular, ante la situación en la que nos encontramos, "el parlamentario católico tiene el deber moral de expresar clara y públicamente su desacuerdo y votar contra el proyecto de ley" que pretenda legalizar las uniones homosexuales.

6. La institución matrimonial, con toda la belleza propia del verdadero amor humano, fuerte y fértil, también en medio de sus fragilidades, es muy estimada por todos los pueblos. Es una realidad humana que responde al plan creador de Dios y que, para los bautizados, es sacramento de la gracia de Cristo, el esposo fiel que ha dado su vida por la Iglesia, haciendo de ella una madre feliz y fecunda de muchos hijos. Precisamente por eso, la Iglesia reconoce el valor sagrado de todo matrimonio verdadero, también del que contraen quienes no profesan nuestra fe. Junto con muchas personas de ideologías y de culturas muy diversas, estamos empeñados en fortalecer la institución matrimonial, ante todo, ofreciendo a los jóvenes ejemplos que seguir e impulsos que secundar. En este proyecto de una civilización del amor las personas homosexuales serán respetadas y acogidas con amor. FIN, 21-04-05

14.04.05

704 - COLOMBIA: ABORTO POR IMPOSICIÓN INTERNACIONAL.

COLOMBIA: ESTERILIZACIÓN EUGENÉSICA. ABORTO POR IMPOSICIÓN INTERNACIONAL.

Fuentes: Propias; La Opinión, Cúcuta, 13-14/04-05; El Tiempo, Bogotá, 14-04-05. (vid. NG 10, 12, 21, 49, 135, 521-522)

Por Juan Bacigaluppi

La prensa colombiana dio a conocer el 13 de abril, un programa de esterilización de mujeres en Cúcuta. A de esa noticia se supo además, que el mismo plan se está desarrollando en otros lugares, incluso en Bogotá, donde en todos los servicios de salud oficiales se están practicando ligaduras de trompas.

Según la propaganda oficial con estos programas se busca "mejorar la calidad de vida de las mujeres y consolidar el plan de prevención de cáncer de cuello uterino y de mama".

Junto a las autoridades de los diversos distritos, actúa como ejecutora de los programas Profamilia, filial en Colombia de la IPPF, la multinacional del aborto y la corrupción de menores.

La directora de Profamilia en Cúcuta, Laura Rodríguez Quintero, reconoció que "este método de planificación se utiliza no sólo en Cúcuta, sino en otros municipios de Norte de Santander, está autorizado por el Ministerio de Protección Social". Rodríguez Quintero aclaró que desde hace varios años existe una política de Estado sobre este tema y reconoció que Profamilia firmó convenios para desarrollar esos programas de esterilización con las alcaldías de Villa del Rosario, El Tarra, Durania, Convención y Ábrego.

El ministro de la Protección Social, Diego Palacio Betancourt, declaró: "lo que el Gobierno está promoviendo es un programa de salud sexual y reproductiva".

Cuotas de esterilización

En Cúcuta hace un año, la administración municipal comenzó el proyecto con la operación de 500 mujeres.

En un comunicado de prensa, la Alcaldía informó que otras 500 mujeres serán operadas entre el 4 de mayo y el 31 de julio, en el marco "de las políticas de salud sexual y reproductiva de la administración municipal". Así, las autoridades municipales reconocieron que la meta es operar a 1.000 mujeres.

Olga Cristina Jaimes Galvis, secretaria de la Equidad y Participación de la Mujer, dijo que la dependencia a su cargo está realizando "un censo en las comunidades más necesitadas para determinar las mujeres que deben ser operadas y someterse al proceso de ligadura de trompas".

Programa eugenésico

Aunque las mismas autoridades insisten en que el programa es voluntario, existen fundadas sospechas que se están siguiendo los mismos métodos coactivos que en Perú. En medios colombianos ya se habla de "peruanización" de estos programas de esterilización, en referencia a las políticas de castración sin consentimiento, que fijaban cuotas de esterilización por zona, que dieran origen a las denuncias de violación de los derechos humanos y genocidio contra el ex-presidente peruano-japonés Alberto Fujimori.

La participación de la filial de la IPPF da sobrados motivos de sospecha. Desde sus comienzos en USA la IPPF impulsa programas coactivos de esterilización eugenésica.

Rodríguez Quintero, funcionaria de Profamilia, filial de la IPPF, describiendo el plan manifestó: "Los programas de planificación familiar responden a las necesidades sociales y de apoyo a la población vulnerable, afectada por altos índices de natalidad y para tratar de mitigar problemas como abortos, embarazos no planeados, madres añosas que conciben hijos con discapacidades, mongoles, con retardo mental y, en general, la necesidad de mejorar la calidad de vida de estas personas.

Decía en su comunicado la Alcaldía que, "las madres cabeza de hogar, que no están afiliadas al régimen subsidiado de salud, serán esterilizadas mediante esa técnica (ligadura de trompas), a través del convenio suscrito entre la ESE Imsalud y la Secretaría de Equidad y Participación de la Mujer".

Según la Secretaría de Equidad y participación de la Mujer, serán "beneficiarias" del programa aquellas que presenten condiciones especiales como pertenecer a los estratos sociales bajos, tener más de cuatro hijos, en lo posible ser menores de 30 años y o con varios hijos de diferentes padres o compañeros.

Demanda abortista

A la vez, el 14 de abril, la abogada Mónica Roa interpuso una demanda ante la Corte Constitucional con el objeto de obtener la despenalización del aborto en tres circunstancias: cuando la vida de la mujer o su salud están en peligro, cuando el embarazo sea resultado de una violación y cuando existan malformaciones fetales incompatibles con la vida extrauterina.

La legislación colombiana penaliza el aborto bajo cualquier circunstancia.

Los tratados de derechos humanos

La demanda pide a la Corte aplicar el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, que ha sido reconocido en muchas de sus decisiones, pero que nunca se usó para analizar el tema del aborto.

La información abortista dice: "Colombia ha ratificado diversos tratados internacionales de Derechos Humanos, tales como la Convención Contra todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Con este compromiso adquirido frente a la comunidad internacional, el Estado colombiano tendría que acoger las recomendaciones de liberalizar la ley sobre el aborto, permitiendo su aplicación en casos extremos".

"Según la Constitución, los tratados internacionales de derechos humanos ratificados por el Congreso tienen prevalencia sobre las leyes nacionales y sirven de guía en la interpretación de derechos y responsabilidades establecidas en la Constitución". FIN, 14-04-05.

3.04.05

703 - ESPAÑA: DÍA DE LA VIDA

Nos unimos con nuestros lectores a la oración de la Iglesia por el alma del Sumo Pontífice Juan Pablo II, quien a través de su extenso Magisterio nos movilizó y nos impulsó para la defensa y la promoción de la vida humana y de la familia. A su intercesión encomendamos nuestro trabajo.

ESPAÑA: DÍA DE LA VIDA.

Mensaje Episcopal.

Fuente: CEE.

La Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida, de la Conferencia Episcopal Española, con ocasión del X aniversario de la Encíclica Evangelium Vitae (EV), dio a conocer una declaración titulada "La vida humana, don precioso de Dios", fechada en Madrid el 4 de abril de 2005, Solemnidad de la Encarnación.

Comienza la declaración recordando que "'El evangelio de la vida está en el centro del mensaje de Jesús. Acogido con amor cada día por la Iglesia, es anunciado con intrépida fidelidad como buena noticia a los hombres de todas las épocas y culturas' (EV, 1). (…) Hace diez años, el 25 de marzo de 1995, el Papa Juan Pablo II publicaba su encíclica Evangelium Vitae. (…) Con ocasión de este aniversario, y siguiendo la recomendación de la LXXXI Asamblea Plenaria, invitamos a que la Solemnidad de la Encarnación -que este año 2005 se celebra el 4 de abril- se celebre oportunamente con diversas iniciativas que sirvan para que el aprecio y respeto de la vida, centro del mensaje de la Evangelium Vitae, sea conocido y anunciado en nuestras Iglesias".

A continuación recogemos algunos párrafos del documento:

El valor de la vida humana

"La Iglesia, que desde los tiempos apostólicos proclama constantemente el valor de la vida humana, se esfuerza cada día con más intensidad para defenderla y atender a los más necesitados. (…) Universalmente, todas las culturas han reconocido el valor y la dignidad de la vida humana. El precepto de 'no matarás', que custodia el don de la vida humana, es una norma que toda cultura sana ha reconocido como principio fundamental". El derecho a la vida y el respeto a la dignidad de la persona son fundamento para la convivencia.

"Este reconocimiento universal encuentra su plena confirmación en la revelación del Evangelio de la vida con el misterio de Cristo. La vida humana, don precioso de Dios, es sagrada e inviolable. 'La vida humana es sagrada porque desde su inicio comporta la acción creadora de Dios y permanece siempre en una especial relación con el creador, su único fin. Sólo Dios es Señor de la vida desde su comienzo hasta su término. Nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente' (EV 53). Por ello todo atentado contra la vida del hombre es también un atentado contra la razón, contra la justicia y constituye una grave ofensa a Dios".

Continuidad fundamental

"El proceso embrionario es un proceso continuo en el que ya desde el principio estamos ante una vida humana. el embrión no es un mero agregado de células vivas, sino el primer estadio de la existencia de un ser humano. Todos hemos sido también embriones".

"Desde el momento de la fecundación hay vida humana, y por tanto dignidad personal. Es una vida humana que se va desarrollando, va experimentando cambios morfológicos importantes, pero es siempre el mismo proceso continuo que va desde el principio de la vida con la fecundación hasta la muerte. 'El cuerpo, naturalmente, se desarrolla, pero dentro de una continuidad fundamental que no permite calificar de pre-humana ni de post-humana ninguna de las fases de su desarrollo. Donde hay cuerpo humano vivo, hay persona humana y, por tanto, dignidad humana inviolable'".

"En consecuencia, 'el ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepción y, por eso, a partir de ese mismo momento se le deben reconocer los derechos de la persona, principalmente el derecho inviolable de todo ser humano inocente a la vida' (EV 60)". (…)

La ciencia al servicio de la vida

"No podemos olvidar que estos avances son potentes herramientas que deben ser usadas al servicio del hombre, teniendo en cuenta los principios éticos. La ciencia y la técnica requieren la ética para no degradar, sino promover la dignidad humana. Por ello pedimos a todos los investigadores y centros de formación que procuren inculcar a todos el respeto a la vida humana tanto como procuran avanzar en sus conocimientos para ponerlos al servicio de las personas".

"A todos exhortamos a que promuevan siempre la vida frente a tantas amenazas por parte de una 'cultura de la muerte' que se manifiesta de muchas maneras: la anticoncepción, la extensión de las esterilizaciones, la disminución preocupante de la natalidad, el aborto, la píldora 'del día después' -que además de anticonceptiva puede ser abortiva-, la manipulación del lenguaje al hablar de 'preembriones' como si no fueran ya plenamente personas humanas, la selección y reducción embrionarias, la manipulación y destrucción de embriones para obtener células madre para la investigación, y la cada vez más amenazante práctica de la clonación. Estas manifestaciones de la cultura antivida son una insidiosa ideología del mal que Juan Pablo II ha denunciado recientemente: 'Se puede, es más, se debe, plantear la cuestión sobre la presencia en este caso de otra ideología del mal tal vez más insidiosa y celada, que intenta instrumentalizar incluso los derechos del hombre contra el hombre y contra la familia'".

La familia santuario de la vida

"'Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza; a imagen de Dios lo creó, hombre y mujer los creó, y los bendijo diciendo: creced y multiplicaos' (Gen 1,27-28). (…) El amor conyugal entre el hombre y la mujer, fundamento de la familia, es el lugar santo donde la persona es concebida dignamente. El hijo nace del amor de los padres y es invitado a participar en su comunión de amor. (…) Estas familias son una magnífica proclamación del Evangelio de la vida y un motivo para dar gracias a Dios: familias que a pesar de las crisis y momentos difíciles saben permanecer unidas en el amor, familias que a pesar de las dificultades viven generosamente abiertas a la vida, familias que sostienen a sus miembros más débiles o necesitados con su tiempo y sus mejores energías, etc. Todas estas familias -tantas de ellas cristianas- son un magnífico testimonio del valor de la vida y realizan un precioso servicio a la sociedad". (…)

Educación afectivo-sexual

"La familia es también el ámbito donde los hijos aprenden el significado de la sexualidad al servicio del amor y la vida. Muchas veces los Obispos hemos recordado la necesidad y urgencia de una educación afectivo-sexual adecuada. Esta tiene un lugar privilegiado en la Pastoral Familiar, porque 'la vocación al amor, que es el hilo conductor de toda pastoral matrimonial, requiere un cuidado esmerado de la educación al amor'. (…) Los padres son los primeros responsables para llevar a cabo esta educación de la sexualidad, ya en los años de la niñez como luego en la adolescencia. Han de saber ofrecer a sus hijos, en un marco de confianza, las explicaciones adecuadas a su edad para que adquieran el conocimiento y respeto de la propia sexualidad en un camino de personalización. En el momento adecuado, la catequesis también deberá afrontar el tema de la sexualidad y el discernimiento vocacional. En el proceso catequético, durante los distintos momentos que afectan a esta etapa, estará presente una catequesis completa y profunda sobre la sexualidad en sus distintas dimensiones: antropológica, moral, espiritual, social, psicológica, etc.'" (…)

Por una cultura de la familia y de la vida

"A los científicos (…) les pedimos que proclamen con valentía el valor sagrado de la vida humana desde el momento de la concepción y que nunca se dejen seducir por posibilidades contrarias a la ética. (…)

"A los profesionales de la salud corresponde apoyar siempre la vida, y rechazar e incluso denunciar toda práctica que atente contra la integridad o la vida de las personas, singularmente la de aquellas más débiles como los embriones, los no nacidos, los disminuidos, los ancianos y los enfermos terminales" (…)

"Hacemos también un llamamiento apremiante a los profesionales católicos, especialmente de la información, a hacerse presentes en los medios para que en ellos resuene también el hermoso mensaje del Evangelio de la vida".

"Todos los profesionales cristianos, personalmente o asociados, han de influir responsablemente en la sociedad y en las leyes. (…) Desde estas líneas queremos expresar nuestro apoyo y bendición a todos los que desde estas plataformas y asociaciones, se empeñan en tan importante y a veces difícil tarea. Al mismo tiempo invitamos a todas las familias cristianas a implicarse activamente en estas acciones que promueven una visión cristiana de la familia y de la vida como don de Dios".

"En este sentido nos exhortaba Juan Pablo II en la Evangelium Vitae: 'Para ser verdaderamente un pueblo al servicio de la vida debemos, con constancia y valentía, proponer estos contenidos desde el primer anuncio del Evangelio y, posteriormente, en la catequesis y en las diversas formas de predicación, en el diálogo personal y en cada actividad educativa. A los educadores, profesores, catequistas y teólogos corresponde la tarea de poner de relieve las razones antropológicas que fundamentan y sostienen el respeto de cada vida humana. De este modo, haciendo resplandecer la novedad original del Evangelio de la vida, podremos ayudar a todos a descubrir, también a la luz de la razón y de la experiencia, cómo el mensaje cristiano ilumina plenamente el hombre y el significado de su ser y de su existencia; hallaremos preciosos puntos de encuentro y de diálogo incluso con los no creyentes, comprometidos todos juntos en hacer surgir una nueva cultura de la vida'"(EV 82).

Firman la declaración, Mons. Julián Barrio Barrio, Arzobispo de Santiago de Compostela, Presidente de la CEAS; Mons. Juan Antonio Reig Pla, obispo de Segorbe-Castellón, Presidente de la Subcomisión para la Familia y Defensa de la Vida; Mons. Javier Martínez Fernández, Arzobispo de Granada y Mons. Francisco Gil Hellín, Arzobispo de Burgos. FIN, 03-04-05.