InfoCatólica / Liturgia, fuente y culmen / Categoría: Liturgia general

19.05.20

Celebrar «ad orientem»: modo y manera

ad orientem Más de una vez me consultan sobre celebrar ad orientem con el Misal romano actual, el de San Pablo VI con la tercera edición típica de San Juan Pablo II.

Alguna consulta ha girado sobre la conveniencia o no de celebrar así. Otras, sobre si para celebrar así tenían que pedir permiso al Obispo o al Vicario episcopal correspondiente. Finalmente, alguna consulta sobre las rúbricas exactas para celebrar y ajustarse al Misal con su Ordo. A esas cuestiones trataré de responder con este artículo.

  1. Conveniencia

¿Se puede, se debe hacer? ¿No lo prohibió el Concilio Vaticano II y dijo que sólo y exclusivamente Misa vuelto hacia el pueblo? Simplemente, nada de eso aparece en los textos del Concilio Ecuménico Vaticano II ni en su Constitución sobre la sagrada liturgia. Ni a favor ni en contra. Y desde luego, no es argumento aducir el “espíritu” del Vaticano II que es un fantasma que revolotea y se aplica para todo y poco tiene que ver con la letra de sus documentos.

Leer más... »

12.05.20

Cosas que faltan y sobran en la profesión de los religiosos ( y 2ª parte)

abrazo paz 

    -En el rito de la paz, nuevo desbarajuste, efusión emocional latente; de la sobriedad del rito se pasa a la afectividad a flor de piel, incluyendo el beso de la paz a todos los que están en el presbiterio y, en ocasiones, bajando a la nave para dar también besos “de paz” a toda la familia que asiste, lógicamente, emocionada. Es un rito de preparación a la comunión, por lo que requiere sobriedad: sólo a los más cercanos, a izquierda y derecha, incluidos los nuevos profesos (cf. IGMR 83); el sacerdote –ya sea Obispo diocesano eminentísimo o Provincial flamante y recién elegido- no abandona el presbiterio (IGMR 154). Eso sí: dará el abrazo de paz a cada uno de los nuevos profesos  o profesas (Ceremoniale, n. 786).

Leer más... »

5.05.20

Cosas que faltan y sobran en la profesión de los religiosos (1ª parte)

profesión carmelita   La profesión religiosa es un noble acto: consagración a Dios, absoluta, total, en el seno de una Orden o Congregación, viviendo como Cristo encarnado: en pobreza, obediencia y castidad. ¡Acto noble, sacrificial!: se despoja uno de sí mismo y comienza a vivir como Cristo. Hay un morir a sí mismo, un sacar las consecuencias del sacramento del bautismo, para resucitar, vivir como resucitados una vida plena.

     La profesión religiosa posee algo de Calvario, de Cruz, de amor a Jesús crucificado, entregándose a vivir como Él. ¡Qué hermosas son las meditaciones que escribió Edith Stein para su comunidad sobre estos puntos! Para todos nos vendrá bien releer el decreto del Concilio Vaticano II, “Perfectae caritatis”, así como la exhortación de Pablo VI “Evangelica testificatio” o la exhortación apostólica post-sinodal “Vita consecrata” de Juan Pablo II. Es doctrina bellísima sobre la vida religiosa sin lenguaje falso, el lenguaje ideologizado de moda (“estar con la gente”, “signo profético de denuncia”, “vanguardia de la Iglesia porque la Iglesia está desfasada”, etc…)

Leer más... »

14.04.20

Cosas que se ven por la web: la sede, la Cruz, el cirio pascual...

sede        Con esto de la pandemia, confinamiento, Misas y liturgia por Internet, Facebook, canales de Youtube, TV, etc., se ven muchas cosas, y no todas fieles a la liturgia precisamente. Tal vez por falta de formación, porque nunca lo enseñaron bien en Seminarios, Juniorados o clases de liturgia, o porque imitan lo que han visto en otros sitios, sin saber si está bien o mal, simplemente imitan porque les gustó o les pareció novedoso.

            -LA SEDE:

    La sede es un elemento obligatorio en el Misal actual: y desde la sede se comienza la Misa y se realizan los ritos iniciales. El diácono, o un acólito, presenta el libro al sacerdote, y si no hay ministro, se coloca un atril discretísimo, sin paños ni adornos, para sujetarlo. Pero la Misa no se comienza en el altar, ni los ritos iniciales (saludo, acto penitencial, Gloria, Oración colecta) se hacen desde el altar. No, simplemente no. El sacerdote va a la sede. ¡La sede! También desde la sede haría la homilía (aunque es verdad que se permite hacerla desde el ambón) y en la sede dirigiría la oración de los fieles y los ritos finales de la Misa.

 

Leer más... »

25.03.20

La asamblea: los fieles, mis hermanos (sin dividir tanto) y algo de actualidad

fieles santa misa   

“Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18,20). Hay, así pues, una presencia real de Cristo resucitado en medio de la Iglesia cuando es convocada para la santa liturgia:

“Para realizar una obra tan grande, Cristo está siempre presente en su Iglesia, sobre todo en la acción litúrgica. Está presente en el sacrificio de la Misa, sea en la persona del ministro, “ofreciéndose ahora por ministerio de los sacerdotes el mismo que entonces se ofreció en la cruz", sea sobre todo bajo las especies eucarísticas. Está presente con su fuerza en los Sacramentos, de modo que, cuando alguien bautiza, es Cristo quien bautiza. Está presente en su palabra, pues cuando se lee en la Iglesia la Sagrada Escritura, es El quien habla. Está presente, por último, cuando la Iglesia suplica y canta salmos, el mismo que prometió: “Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos” (Mt., 18,20)” (SC 48).

    El Señor está realmente presente en medio de su Iglesia, Cabeza del Cuerpo convocado. La asamblea es santa por su Cabeza, Cristo, y por su alma, el Espíritu Santo. El otro no es un estorbo que me distraiga, que me prive de mi recogimiento: el otro es un miembro de Cristo; juntos formamos la Iglesia y el Señor está en medio de esa reunión santa de fieles en su nombre:

Leer más... »