El Evangeliario en la Misa romana de hoy y de ayer (Palabra y Evangelio - II)

  1. El Evangeliario en la Misa romana

    Veamos el rito de la Misa cuando se emplea el Evangeliario.

procesión de entrada    “Cuando el diácono lleva el Evangeliario lo tiene un poco elevado y precede al sacerdote mientras se acercan al altar” (IGMR 172). Si no hay diácono, un lector revestido puede llevar el Evangeliario, pero no el leccionario (IGMR 120d). Así avanza, tras el incensario, la cruz y los cirios, en procesión al altar.

   “Cuando llega al altar, si lleva el Evangeliario, [el diácono] omitida la reverencia, se acerca al altar. Luego una vez depositado el Evangeliario sobre el altar, lo cual es recomendable, juntamente con el sacerdote venera el altar con un beso” (IGMR 173). Hay que pensar que sobre el altar no se puede colocar cualquier cosa, aunque estamos acostumbrados a ver carteles, libros, y muchos otros objetos extraños…, pero sobre el altar, en el centro mismo, sólo se coloca el Evangeliario, signo de la presencia de Cristo en su Palabra, y después la Ofrenda eucarística que se transformará sustancialmente en el mismo Cristo. Nada más sobre el altar que es santo.

   Cuando llega el momento del Evangelio tras las lecturas, un hermoso ceremonial se despliega.

    Está sonando el Aleluya con su versículo evangélico, o una aclamación si es Cuaresma. El diácono profundamente inclinado pide y recibe la bendición para poder leer el Evangelio. Se acerca luego al altar, “donde se encuentra el turiferario con el incensario humeante y los acólitos con los cirios encendidos” (Ceremoniale, n. 140).

    El diácono, hecha la inclinación al altar, toma con veneración el Evangeliario y, omitida la reverencia al altar, se dirige al ambón llevando solemnemente el libro, precedido del turiferario y de los acólitos con cirios (ibíd.). Solemne procesión al ambón, que cobra mayor relieve si el ambón es tal, con su elevación y sus gradas, y no mero atril pequeño sin apenas separación del altar. ¡Es pura tradición romana!

     El diácono saluda con las manos juntas y anuncia la lectura, estando todos “vueltos al ambón para el Evangelio” (Cf. Ceremoniale, n. 141). Signa el libro, lo inciensa con inclinación antes y después, canta el Evangelio incluso, y finalmente pronuncia la aclamación a la cual todos responden. Entonces besa el Evangeliario o lo lleva para que lo bese el Obispo, el cual, en ocasiones solemnes, puede dar la bendición al pueblo.

   Por último, “el Evangeliario se coloca en la credencia o en otro lugar apropiado” (Ceremoniale, n. 141).

   Esto es cuanto hay sobre el Evangeliario en la Misa romana, su rito, su veneración. Y es mucho si se sabe hacer, potenciar, cuidar.

 

  1. Entronización del Evangeliario

     Sí hay ocasiones en que la liturgia entroniza el libro de los Evangelios –no una Biblia-, y es en los Sínodos y Concilios.

evangeliario en el centro del Concilio

     El Ceremonial de los Obispos lo explica: “Tras el Evangelio [en la Misa], se coloca el Evangeliario abierto, en medio del presbiterio, en un atril adecuado” (Ceremoniale, n. 1172).

   Y así se realiza durante el Concilio o Sínodo, ya sea con la Misa, o con una Hora del Oficio divino, o con una celebración de la Palabra:

    “Tras la lectura del Evangelio, el libro se coloca abierto, en medio del presbiterio, en un atril adecuado.

    Si se celebra una hora de la Liturgia de las Horas, concluida la celebración, un diácono, acompañado por acólitos con cirios encendidos, lleva solemnemente el Evangeliario y se lee un texto adecuado de éste, siguiendo el rito de la misa estacional; acabada la lectura del Evangelio, el diácono coloca el libro abierto en un atril adecuado” (Ceremoniale, n. 1174).

      entronización evangelioEs este un caso único, muy elocuente sin duda, en los libros litúrgicos: recordemos fotos de las sesiones del Concilio Vaticano II comenzando siempre por esta entronización tan tradicional. Fuera de este supuesto –Sínodo o Concilio- no hay entronización alguna del Evangeliario.

  1. La Misa romana, la historia

      Sin extendernos demasiado, será suficiente ver cómo el Ordo Romanus I, que describe una solemne Misa papal en Roma, a finales del siglo VII o principios del VIII, nos describe el Evangeliario y los ritos en torno a él. Sustancialmente, lo mismo que hoy poseemos en nuestra Misa romana.

    “Los días festivos, tanto el cáliz y la patena más dignos igual como el Evangeliario más digno, se sacan de la sala del tesoro papal” (OR I, n. 22). Es interesante la anotación: hay diversos códices, diversos Evangeliarios en Letrán, libros riquísimos en su factura, en honor de Cristo.

     En la sacristía se prepara el Evangeliario y se traslada al altar, mientras el Papa se reviste:

    “El que leerá el evangelio prepara el evangeliario. Pone una señal (en el lugar de la lectura) y, a una indicación del archidiácono, entrega el evangelio a un acólito, que lo sostiene sobre su planeta. Si fuera necesario, a causa de las grandes dimensiones del evangeliario, o entrega a dos acólitos, que lo sostendrán sobre su planeta.

    Hecho lo cual, el acólito lleva el evangeliario (al presbiterio) y se detiene ante el mismo altar. El acólito va precedido del subdiácono segundo. Éste, después de recibir el evangeliario que el acólito llevaba sobre su planeta, lo toma en sus manos y lo coloca honoríficamente sobre el altar” (OR I, nn. 30-31).

     Llega el Papa en procesión al altar, se arrodilla y reza y luego “el pontífice se levanta, besa los evangelios y el altar, se dirige a la sede y allí permanece en pie…” (OR I, n. 51).

    Para leer el Evangelio, el Ordo explica la secuencia ritual, casi idéntica a lo que ahora actualmente recogen nuestros libros litúrgicos:

    “Luego, el diácono, besa los pies del pontífice. Éste le dice, al mismo tiempo, en voz baja: Dominus sit in corde tuo et in labiis tuis. Después el diácono se dirige al altar, besa los evangelios y toma en sus manos el códice. (En la procesión al ambón) preceden al diácono dos subdiáconos regionarios que llevan el turíbulo, con el que van incensando (a lo largo de la procesión y) que les ha dado el subdiácono segundo. A estos subdiáconos, les preceden dos acólitos que llevan sendos ciriales. Cuando llegan al ambón estos acólitos se separan a uno y otro lado del mismo. Los subdiáconos y el diácono con los evangelios pasan por en medio de los acólitos” (OR I, n. 59).

    Llegan al ambón en procesión, un ambón elevado y con gradas:

   “El subdiácono que no lleva el turíbulo, girándose hacia el diácono le ofrece su brazo izquierdo, en el que el diácono le pone el evangelio, a fin de que ayudado por el subdiácono lo pueda abrir por el lugar donde se encuentra la indicación que se había puesto para dejar señalada la lectura.

     Después de colocar su dedo en el lugar señalado, el diácono sube allí donde debe leer la lectura y los dos subdiáconos van a situarse junto a las gradas que llevan al ambón” (OR I, nn. 61-62).

      Es el mismo rito, salvo el detalle del tamaño del evangeliario que puede requerir de dos personas para abrirlo y colocarlo que el actuar rito. Terminada la lectura –aún en el siglo VIII no se inciensa el libro, el incensario abre camino en la procesión, nada más y tampoco se signa-, se desarrolla un rito que ya ha desaparecido, de veneración por parte de todos, mediante un beso:

     “Una vez el diácono ha bajado (del ambón), el subdiácono que antes había abierto (el evangeliario), recibe de nuevo el códice y lo entrega al subdiácono segundo, que está a su lado. Lleva los evangelios apoyándolos sobre su pecho, encima de la planeta, y los va presentando para que todos lo besen cuantos están allí, según el orden de sus grados.

    Después de esto, un acólito, que está esperando junto a las primeras gradas del ambón, trae un estuche dentro del cual el mismo subdiácono coloca el evangelio para guardarlo. El acólito, que es de la misma región que el subdiácono, es quien devuelve el evangelio a Letrán” (OR I, nn. 64-65).

   Curioso final: el Evangeliario se guarda en un estuche y, en este Ordo, se devuelve al tesoro papal en Letrán.

 

8 comentarios

  
maru
Otra muy buena enseñanza. Gracias P. Javier!

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JAVIER:

Muchas gracias. Ese es el deseo: enseñar, enseñar, enseñar.... formar....
05/01/21 11:17 AM
  
Diácono
No sé si conoce está anécdota que contó Benedicto XVI de Pablo VI.

"Cada día del Concilio se entronizó el Evangelio. Y el Pontífice [Pablo VI] dijo a los ceremonieros que una vez habría deseado realizar él mismo esta entronización del Evangelio. Le dijeron: no, ésta es tarea de los diáconos, no del Papa. Él escribió en su diario: pero también yo soy diácono, sigo siendo diácono y desearía también ejercer este ministerio del diaconado poniendo en el trono la Palabra de Dios".

Aunque ya sabemos que cada ministro debe realizar las funciones litúrgicas que le corresponden, es cierto que tras la reforma de perdió la posibilidad de que un presbítero ejerciera de diácono o subdiácono, por ejemplo en la misa. Personalmente creo que esto no ha ayudado a crear conciencia en los presbíteros u obispos de que también son diáconos y que fueron ordenados también como tales antes del presbiterado. Es común oír decir a los sacerdotes: "cuando yo era diácono"... Y es un error, pues es una ordenación que no se borra recibiendo el presbiterado.

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JAVIER:

Desconocía la anécdota, bien jugosa.

Pienso, en conformidad con la normativa litúrgica, que cada uno debe desempeñar su oficio según el grado recibido. Un presbítero puede ejercer los oficios diaconales en una Misa con el Obispo sin necesidad de revestirse con dalmática, sino con su vestidura propia que es la casulla (y la estola debajo, el modo presbiteral).

No se deja de ser diácono, sin duda, y el Obispo por excelencia lo es: por ello, en las solemnidades, ordenaciones, Misa crismal, etc., debajo de la casulla debería ir con su dalmática correspondiente. Piénsese por ejemplo en el lavatorio de pies del Jueves Santo en la Misa in Coena domini: se desviste la casulla, pero va con dalmática a lavar los pies (sin hacer el ridículo de omitir la dalmática pero cambiándose la estola y colocándosela al modo de los diáconos).

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lavatorio



Por último, lo que dice es cierto..., pero a mí me gusta mucho de broma decirlo: "cuando yo era diácono....." jejeje

05/01/21 12:27 PM
  
Vicente
sobre el altar las sagradas especies........
05/01/21 4:21 PM
  
Atónito
Me permito hacer una pequeña corrección, en una concelebración uno de los presbíteros puede ejercer las funciones del diácono si no hay uno, aunque no se reviste de la dalmática, viste como un concelebrante más. En el antiguo misal no estaba permitida la concelebración y en las misas solemnes con diácono y subdiácono, éstos se revestían con dalmática, ejerciendo ese ministerio pero no concelebraban.

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JAVIER:

No veo la corrección, ya que lo que vd. recuerda es lo que se ha afirmado en los comentarios. Dice la IGMR "Si no está presente un diácono, los ministerios propios de éste serán desempeñados por algunos de los concelebrantes" (n. 208), sin dalmática; si preside el Obispo, se le pide la bendición para proclamar el Evangelio y se le da luego a besar, pero si preside otro presbítero, el concelebrante no pide la bendición sino que reza profundamente inclinado ante el altar para proclamar el Evangelio (IGMR 212), aunque quien presida sea Vicario episcopal, territorial, padre Provincial de la Orden o Superior general.
05/01/21 7:27 PM
  
maru
P. Javier, aunque no es el tema y abusando de su amabilidad, le comento: ayer, día de Reyes, asistí a la Eucaristía en una parroquia . Primero, en el ofertorio, el celebrante se puso a cantar "campana sobre campana", no creo que sea éste un canto adecuado para esta parte de la misa. Segundo: salió una señora a dar la comunión, pero no había visto nunca lo que hizo, se puso una especie de estola corta, cerrada (la metió por la cabeza) y acabada en pico. Cómo la IGMR, creo que no dice nada al respecto y nunca bb lo había visto, le pregunto, es correcto?? Muchas gracias

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JAVIER:

Ya lo de los cantos en el tiempo litúrgico de Navidad me supera; se confunde la liturgia con el ámbito de lo folclórico y lo popular, y por tanto, en cualquier momento de la liturgia se canta cualquier villancico popular, a voz en grito ¡faltaría más!, y mucho ruido.

Le hablo de memoria para no pararme a buscar citas exactas: en algún documento sobre ministros extraordinarios de la comunión se sugería algún tipo de vestidura litúrgica (túnica o similar), y decoro en el vestir. En Europa por lo que sé, en algunas zonas, los ministros extraordinarios se revisten con algo parecido a un roquete, una túnica más corta, etc., por dignidad al Santísimo Sacramento.
07/01/21 11:05 AM
  
maru
Perfecto, Padre. Muchas gracias.
07/01/21 3:05 PM
  
Miguel
Entonces, la entronización que se hace en la Basílica de San Pedro en la Misa de medianoche de la Natividad del Señor, ¿no procede? Además, por lo que tengo entendido, es un antiguo Misal (y no Evangeliario) que únicamente contiene los textos para el Tiempo de Navidad.

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JAVIER:

Pues realmente no procede.

A la capilla papal pertenecen realmente pocos ritos: por ejemplo, mostrar las especies consagradas tras la consagración girándose en redondo, o que en la Misa de Pascua se lea el Evangelio tanto en latín como en griego...
Luego con Marini I y con Marini II se van incorporando "cositas", pequeños elementos nuevos, que no desentonan, pero que no figuran en ningún libro litúrgico promulgado, ni en rescripto alguno publicado en las AAS o en Notitiae: por ejemplo, el canto de la Calenda en la Misa de medianoche (antes con Marini I en lugar del acto penitencial, con Marini II antes de "in nomine Patris"), o como vd. cita situar después de su lectura el Evangeliario -que realmente es un Misal bellamente ilustrado- entronizado junto a la imagen del Niño Jesús.

Y como se actúa por imitación, lo que se ve en San Pedro -esté o no ya aprobado en algún libro litúrgico o normativa- se toma como válido para todos y da pie a que cosas así se vayan incorporando según la genialidad de unos u otros.
07/01/21 5:43 PM
  
Vicente
Ver cantos de Navidad en el C.L.N.

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JAVIER:

Efectivamente. ¡Ya quisiera yo que eso lo hicieran en todos los coros parroquiales!
07/01/21 11:18 PM

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