Adopción, vivir en familia
La adopción es un gesto de amor que materializa la vocación familiar de los padres. Un encuentro de destinos que se complementan en el compromiso trascendente y la inasequible voluntad de quienes entre los niños que necesitan una familia, reciben al hijo que también sus corazones precisan.
Cuando íbamos a adoptar a mi hermano más pequeño, mi padre me contó la historia de una niña adoptada, a la que al llegar al tema del embarazo en el colegio, su profesora le preguntó por la procedencia de los hijos, a lo que contestó que los hijos biológicos nacen del vientre de su madre, pero que también un hijo adoptivo nace del corazón de sus padres.
Sin duda esta pequeña historia me mostró una gran verdad que conocí al vivir el proceso de adopción de mi hermano pequeño. En este caso también fue del corazón de sus tres hermanos, con el sentimiento fraternal más puro y sincero que jamás imaginé que hubiera llegado a experimentar en una adopción. Algo que para mí antes era totalmente desconocido y ajeno.
