Fui al cine a ver Bella
Una butaca en la fila cuatro, las palomitas más grandes, y yo la mar de contento el sábado por la tarde en el cine, para ver en la versión original subtitulada de Bella. Esa película que tanto ha dado que hablar por ser excepción y mostrar unos valores morales tras la trama.
La sala estaba llena, y había mucha gente joven, lo cual es muy significativo. No sé todavía si habrá sido un éxito en la taquilla de los cines españoles, pero la labor de apostolado que han realizado los impulsores de esta película en favor de la cultura de la vida ha sido excepcional. Sobre todo en una sociedad de medios donde es tan difícil transmitir un mensaje de valores, a todos en general y a la juventud en particular, por eso decía que es muy significativo que hubiera muchos jóvenes en el cine. Una juventud que no es receptiva a este tipo de mensajes si no están por ejemplo presentados en películas, formato que su (o nuestra) conciencia - digámoslo así- digiere mejor.
