Es razonable retirar la Cruz de las aulas
La Cruz es perdón, amor, entrega, comprensión y sacrificio. ¿Quién puede sentirse ofendido por la Cruz? No se sienten ofendidos quienes no comparten la fe, ni quienes profesan otras religiones, sino aquellos que rechazan los valores de Jesucristo y caminan por la senda del odio y el egoísmo. Detrás del simple gesto de retirar una cruz está presente el hondo interés de alejar a nuestra sociedad de los valores cristianos, negando nuestra propia identidad vigente forjada a través de los siglos. Son cuatro fuentes las que tienen la culpa de que hayamos llegado a ésta bochornosa situación.
Tiene la culpa el relativismo. Si consideramos que la verdad no existe, y que el bien y el mal dependen de opiniones pasajeras ¿sobre qué cimientos vamos a construir la sociedad? Quizás sobre divagaciones tiránicas, o vaivenes de opiniones mayoritarias a merced de los instintos… Si todo es relativo, ¿para que queremos que nos presida Cristo si consideramos que Él no es la verdad?

No es solamente un género literario. La poesía encuentra la dimensión espiritual del autor y la transmite así al lector, de un modo trascendental, que supera las aparentes formas. A quién menos le gusta la poesía, habrá dado alguna vez - por poco que haya buscado- con una que le haya creado una sensación de sintonía especial, que haya leído repetidas veces sin importarle cuantas más lo hiciera.
“Españoles. Al llegar para mí la hora de rendir la vida ante el Altísimo y comparecer ante su inapelable juicio pido a Dios que me acoja benigno a su presencia, pues quise vivir y morir como católico. En el nombre de Cristo me honro, y ha sido mi voluntad constante ser hijo fiel de la Iglesia, en cuyo seno voy a morir…”
La adopción es un gesto de amor que materializa la vocación familiar de los padres. Un encuentro de destinos que se complementan en el compromiso trascendente y la inasequible voluntad de quienes entre los niños que necesitan una familia, reciben al hijo que también sus corazones precisan.