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17.04.20

Tenemos que rezar mucho, mucho!

Mencioné el otro día que, para llegar a este momento, he sido preparada y lo compruebo día a día en medio de sentimientos encontrados porque, aquellas pruebas del pasado, si bien me han capacitado para el día de hoy, no me hicieron invulnerable al dolor y sufrimiento humano que estamos viviendo en el mundo entero y en nuestro país, todavía en pequeña escala y, solo debido a que las autoridades han sido más eficientes y efectivas de lo esperado.

No sabemos cómo será todo en las próximas semanas pero supongo que no será muy diferente a cómo ha venido siendo en otras partes del mundo. La incertidumbre es infinita y, de temer, tanta necesidad que se viene acumulando la que, no sabemos hasta dónde podrá llegar ni si, con nuestras solas fuerzas, podremos darle satisfacción.

No, no, no soy ningún santo, estoy llena de imperfecciones (pido a Dios perdón a diario por mis pecados) pero, aunque pecadora, no me cabe duda de que Cristo está vivo entre nosotros hoy, más que nunca.

Les confieso una cosa relacionada con ésto y es que, me pasó algo raro durante la semana santa y fue que tuve un desgano enorme por rezar el rosario. Como poco tiempo antes había leído que mejor no mortificarse con eso, no lo hice y por lo mismo, platiqué con mi Señora haciéndole ver (como si no lo supiera, jaja) cómo venía siendo la cosa dentro de mí. 

La cosa es que ayer me dije: - “Ni un día más sin sacar el rato para el rosario!”.

Y saben por qué lo hice? Porque tenía ya dos días de haberme ofrecido a ayudar a la Comisión Nacional de Emergencias de mi distrito a levantar una lista, vía redes sociales, de las personas con mayores necesidades.

Anuncié la iniciativa en mi grupito de Facebook y me llovieron solicitudes, al punto que quedé abrumada ya que, no veía cómo, sin doblar rodillas y sin dedicarle tiempo a mi Señor, a nuestra Madre y a san José, iba yo sola, a poder hacer la mínima cosa por ellos.

Viéndome tan inútil ante tanta necesidad muy real y verdadera tuve que recurrir a la fuente de mi alegría, fortaleza y consuelo: mi rosario; que es, en último término, el regazo de mi Señora desde el que le agradezco y suplico por las gracias que necesitamos y la comida que nos hace falta.

Fue bello ayer en la tarde, ¡exultaba de gozo!.

Fíjense que iba por el tercer misterio cuando, en eso, sonó el teléfono (por lo general lo pongo en silencio pero ayer lo olvidé). Era una de “mis pobres” que con gran alegría llamaba para anunciar que habían llegado unos señores de parte mía con montones de alimentos. Me envió la foto, y ¡era cierto!. Un bulto enorme de pura comida. Ninguna de las dos lo esperaba ya que yo, lo único que hice fue llamar a unas personas por teléfono. Ellas se encargaron del resto. 

No solo a “mi pobre” sino a otras tres familias del mismo barrio les llegaron con alimentos.
Han visto la maravilla?  

“Ay! Que alegría me diste! ¡Señor de los cielos, Señor de este gran universo!
Has resucitado y no tengo duda de eso!”

Así cantaba yo ayer por toda la casa en una tarde gloriosa llena de sol.

Siendo así que el rosario me lleva al regazo de la Madre y de ahí a exultar de gozo, no me queda más que decir que, nunca jamás en mi vida pensé estar viendo tanto milagro.

Tenemos que rezar mucho, mucho. Se los digo igual que se lo digo a esas pobres personas, tan necesitadas como podríamos estar nosotros, sin apenas darnos cuenta.

El Señor los guarde, queridos lectores.

29.12.19

La batalla contra el aborto en Costa Rica (III) | Lorca rezando el rosario de frontera a frontera

 
Esta amiga se tiró a caminar desde la frontera norte hasta la frontera sur de Costa Rica rezando el rosario y dando charlas a favor de los niños por nacer

Ella es Lorca León Cayasso, es de san José, Ingeniero forestal
 
 
Hasta ayer me enteré

Les comparto su página en facebook para que la sigan y por si encuentran forma de apoyarla.

En palabras de Lorca, la descripción del proyecto:

Hoy voy de camino hacia el punto de inicio de esta Caminata/Peregrinación por el Evangelio de la Vida.

Mi proyecto es muy simple: voy a cruzar Costa Rica de frontera a frontera, mientras rezo el Rosario, caminando y ofreciendo un minitaller sobre el Inicio de la Vida a aquellas Parroquias y grupos juveniles que quisieran acogerlo en el trayecto.

¡La mochila pesa! Me acompaña con la oración, La Familia del Instituto Secular Pío X al cual pertenezco y todo aquel que quiera acompañarme a orar o a caminar.

La idea es salir de la frontera Norte con rumbo a Ciudad Quesada como primera etapa. Iré compartiendo mi experiencia por esta página.

Quisiera de esta manera animar los corazones, especialmente de los jóvenes, para que a pesar de la realidad tan nefasta que propone el mundo de hoy, con su corrección política y Cultura de muerte, demostrar que cada uno podemos hacer algo para proclamar con alegría: ¡Que Jesús ha nacido y se ha hecho carne, ha muerto y resucitado, solamente por una razón!: decirme que me ha amado (decirte que te ha amado) y que me quiere como amigo (y te quiere como amigo), para que viva en Él (para que vivás en Él), para siempre. ¡Aquí vamos!



Muy agradecida 
 
 

26.12.19

Fernando Zamora Castellanos y la Navidad

El “resto del mundo que no es Costa Rica” debe conocer a Zamora Castellanos ya que, siendo político costarricense, podría llegar a ser nuestro presidente.
Desde hace tiempo se lo pido a Dios lo mismo que le pido me conceda darlo a conocer ya que, pese a las críticas que recibe, encuentro que es sobresaliente el hecho de que en Costa Rica tenemos un político que no guarda silencio acerca de sus convicciones. 
Al final de su artículo colocaré lo que el mismo ha escrito en su página de Facebook a la que los dirijo mediante este enlace por si gustan solicitar su amistad.
El artículo me lo ha hecho llegar por Whatsapp y fue publicado originalmente en la sección TRIBUNA de El Imparcial

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Reflexiones de Navidad
Fernando Zamora Castellanos 
Sábado 23 de diciembre de 2017

Celebramos un aniversario más del misterio de la Navidad. Para el alma desapercibida, la Navidad simplemente es momento de escape festivo; para la reflexiva, la Navidad confronta. Y lo hace escandalosamente, pues como bien lo observó Pablo de Tarso, ¿no fue acaso escandaloso para los judíos, el hecho de que el grandioso y esperado Mesías, naciera pobre y atribulado en el lugar destinado al descanso del rebaño? No perdamos la perspectiva del asunto esencial: lo que en la nochebuena festejamos es un acontecimiento. No celebramos una religión, ni una filosofía; menos aún una doctrina moral. Posicionándonos en el siglo primero de nuestra era, época en la que nació y vivió Jesús de Nazaret, somos confrontados con una cuestión cardinal: ¿qué sucedió en el itinerario de vida de aquellos que, siendo testigos de los hechos que rodearon al nazareno, concluyeron de forma tan determinante que “verdaderamente tú eres el hijo de Dios”? ¿Al punto de preferir morir martirizados todos, antes que negar que lo vieran resucitado? ¿Qué pasó en la vida, en la razón y en el corazón de aquella comunidad de hombres y mujeres, quienes llegaron a esa conclusión porque “vieron”? Lo que resulta claro, según los datos que nos proporcionan los evangelios, es que ellos se convencieron gradualmente conforme a lo que fueron contemplando. Llegaron a esa convicción, no por otra cosa sino por lo que testificaron. No por casualidad, el verbo más usado en los evangelios es uno: ver. Ese verbo se usa cien veces en el Evangelio escrito por Mateo y 220 en el escrito por Juan. Lo indispensable en este punto es entender el contexto de la Palestina entonces ocupada por Roma; sus discípulos eran hombres forjados en entornos muy rudos. Ya sea para Pedro, para Tomás, o aún más para el ex guerrillero Simón -el Zelote-, no contaba una romántica disquisición de ideas, sino únicamente lo que habían “visto” y “tocado”. “Lo que hemos visto con nuestros ojos…eso es lo que os comunicamos” (1Juan1:1-3).

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18.12.19

La batalla contra el aborto en Costa Rica (II) Tenemos obispos como Dios manda!

No creo que haya sido fácil para ellos llegar a la estatura espiritual e intelectual a la que han llegado con el más reciente Comunicado de la Conferencia Episcopal de Costa Rica ante el Decreto Ejecutivo Norma Técnica para el procedimiento médico vinculado al Artículo 121 del Código Penal  firmado hace pocos días por el presidente Alvarado.

Digo que no ha sido fácil no solo porque de los ocho obispos con su obispo auxiliar no tienen ni una década de haber sido nombrados, es más, la mayoría ha sido nombrada en los últimos cinco años por lo que, habiendo salido de donde estuvieran, no cabe duda de que se han dejado llevar por el Señor quien les ha marcado paso redoblado hasta el día de hoy en el que, finalmente, demuestran como una sola voz su amor al Evangelio, a la Iglesia y a las almas.

No solo realizaron en pocos dias un análisis exhaustivo y profesional del texto de la norma técnica sino que han procedido a indicarnos puntualmente la doctrina en cuanto quienes, de los católicos favorezcan el aborto y lo realicen, no deben comulgar; haciendo eco de la Carta del Cardenal Ratzinger a los Obispos de Estados Unidos en junio del 2014, la que transcribo al final de este artículo.  

La prensa, como es obvio, ha reducido el documento únicamente a “prohibición para comulgar”; sin embargo, es lo que muchísimos católicos pedíamos ya que comprendemos que, mientras no se llame al pecado por su nombre, no solo habrá confusión entre los católicos sino división y, como si fuera poco, muchas almas estarían colocándose ante grave peligro, incluidos los obispos y presbíteros, en caso de que se hubiesen tardado en esclarecer la doctrina.

Enhorabuena, amados obispos!  
No solo el Señor escucha nuestras oraciones por ustedes sino que María Santísima los cuida al punto de alcanzarles la gracia para ser verdaderos padres.

Gracias por escuchar la súplica de sus hijos.
Con amor filial seguiremos sus pasos.  

Deo omnis gloria!

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Dignidad para recibir la Sagrada Comunión

Principios Generales

1. El presentarse para recibir la Sagrada Comunión debería ser una decisión consciente, basada en un juicio razonado respecto de la propia dignidad para hacerlo, según los criterios objetivos de la Iglesia, haciéndose preguntas como: “¿Estoy en plena comunión con la Iglesia Católica? ¿Soy culpable de algún pecado grave? ¿He incurrido en una pena (p.ej. la excomunión, el entredicho) que prohíbe que reciba la Sagrada Comunión? ¿Me he preparado ayunando por lo menos una hora antes?” La práctica de presentarse indiscriminadamente a recibir la Sagrada Comunión, simplemente como consecuencia de estar presente en la Misa, es un abuso que debe ser corregido (cf. Instrucción Redemptionis Sacramentum, números 81, 83).

2. La Iglesia enseña que el aborto o la eutanasia son pecado grave. La Carta Encíclica Evangelium vitae, respecto de decisiones judiciales o leyes civiles que autorizan o promueven el aborto o la eutanasia, declara que existe “una grave y clara obligación de oponerse por la objeción consciente. …En el caso de una ley intrínsecamente injusta, como una ley que permite el aborto o la eutanasia, nunca es lícito por tanto obedecerla, o ‘participar en una campaña de propaganda a favor de tal ley o votar por ella’” (n. 73). Los cristianos tienen “una grave obligación de conciencia de no cooperar formalmente en prácticas que, aún permitidas por la legislación civil, son contrarias a la ley de Dios. En efecto, desde el punto de vista moral, nunca es lícito cooperar formalmente con el mal. …Tal cooperación nunca puede ser justificada invocando el respeto a la libertad de otros o apelando al hecho de que la ley civil lo permite o lo requiere” (n. 74).

3. No todos los asuntos morales tienen el mismo peso moral que el aborto y la eutanasia. Por ejemplo, si un católico discrepara con el Santo Padre sobre la aplicación de la pena de muerte o en la decisión de hacer la guerra, éste no sería considerado por esta razón indigno de presentarse a recibir la Sagrada Comunión. Aunque la Iglesia exhorta a las autoridades civiles a buscar la paz, y no la guerra, y a ejercer discreción y misericordia al castigar a criminales, aún sería lícito tomar las armas para repeler a un agresor o recurrir a la pena capital. Puede haber una legítima diversidad de opinión entre católicos respecto de ir a la guerra y aplicar la pena de muerte, pero no, sin embargo, respecto del aborto y la eutanasia.

4. Aparte del juicio de un individuo respecto de su propia dignidad para presentarse a recibir la Santa Eucaristía, el ministro de la Sagrada Comunión se puede encontrar en la situación en la que debe rechazar distribuir la Sagrada Comunión a alguien, como en el caso de un excomulgado declarado, un declarado en entredicho, o una persistencia obstinada en pecado grave manifiesto (cf. Can. 915).

5. Respecto del grave pecado del aborto o la eutanasia, cuando la cooperación formal de una persona es manifiesta (entendida, en el caso de un político católico, como hacer campaña y votar sistemáticamente por leyes permisivas de aborto y eutanasia), su párroco debería reunirse con él, instruirlo respecto de las enseñanzas de la Iglesia, informándole que no debe presentarse a la Sagrada Comunión hasta que lleve a término la situación objetiva de pecado, y advirtiéndole que de otra manera se le negará la Eucaristía.

6. Cuando “estas medidas preventivas no han tenido su efecto o cuando no han sido posibles”, y la persona en cuestión, con obstinada persistencia, aún se presenta a recibir la Sagrada Comunión, “el ministro de la Sagrada Comunión debe rechazar distribuirla” (cf. Declaración del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos “Sagrada Comunión y Divorcio, Católicos vueltos a casar civilmente” [2002], números 3-4). Esta decisión, propiamente hablando, no es una sanción o una pena. Tampoco es que el ministro de la Sagrada Comunión está realizando un juicio sobre la culpa subjetiva de la persona, sino que está reaccionando a la indignidad pública de la persona para recibir la Sagrada Comunión debido a una situación objetiva de pecado.

14.12.19

La batalla contra el aborto en Costa Rica (I)

Ni siquiera pretendo que esto sea noticia porque ya no lo es nada referente a la avanzada con la que nos vienen imponiendo el aborto en Latinoamérica.

Nada más ofreceré el contexto y la información pertinente para entender el presente, en cuanto sea posible ya que, de todas formas, en situación de guerra, lo que se describa no es nada más que parte del proceso hacia la victoria o la muerte.

Costa Rica posee una ley para que los médicos puedan practicar el aborto cuando la vida de la madre corre grave peligro. Se viene practicando hace años sin mayor novedad y con un índice de 0% en mortalidad materna, de los mejores del continente.

Sin embargo, llegaron al poder unos socialistas bastante poco inteligentes nada más que sembrar el caos y la división en nuestro país al engañar, manipular, robar e imponer y, con quienes muchos, aunque parezca mentira, están muy contentos ya que aseguran, nos sacarán de ser un país atrasado en materia económica y retrógrado al legalizar el aborto y demás cuestiones.

Nada nuevo, así son estas personas y sus seguidores, ya los conocemos.

Ahora bien, dos mujeres denunciaron ante la CIDH al Estado con la finalidad de que se les permitiera abortar. La Corte falló en contra del Estado costarricense exigiéndole una normativa que estandarizara el protocolo del aborto.

Se le ha llamado “Norma técnica” y ha permanecido en redacción durante cuatro años sin que nunca viera la luz pese a que desde diversos ámbitos del conglomerado social se ha pedido conocerla antes de ser firmada por el presidente quien, durante meses, a toda voz y en cualquier lugar (como quien le habla a Pedro para que entienda Juan) ha venido prometiendo su firma para antes de terminar el 2019.

Muchos han alzado la voz, entre ellos los legisladores provida, abogados, médicos, miles de ciudadanos que hemos marchado declarando nuestro interés por las dos vidas y exigiendo transparencia de parte del gobierno.

Todo, sin efecto.

Esta semana, el Ministerio de Salud anunció conferencia de prensa para liberar ante la opinión pública la “Norma técnica” y colocarla para su valoración ante la Caja Costarricense del Seguro Social la que, con una velocidad inaudita, le dio su aval al siguiete día solo para que le fuese estampada la firma del presidente al proximo ya que, muy convenientemente, debía salir del país y regresaría quién sabe cuándo.

Nada nuevo, como dije anteriormente, así son estas gentes. Dios los perdone.

El caso que es que este ataque a la vida de la mujer y del no-nacido, no solo ha sido –como es obvio- muy mal recibido por creyentes de a pie, católicos y evangélicos, líderes provida, obispos y presbíteros, legisladores y organizaciones provida sino, por las mismas abortistas ya que coinciden con aquellos de que la dichosa norma es un desaguisado descomunal.

Y lo es, el documento es ofensivamente ambiguo y ha puesto a muchos a asegurar que dice cosas que no aclara o apenas insinúa o de ninguna forma expresa.

El caso es que el germen de la división y la confusión fue sembrado justo para Navidad, la que los cristianos preferimos celebrar en paz por lo que, los legisladores, abogados, médicos y diferentes organizaciones próvida han expresado que, durante este fin de año, estudiarán a fondo y analizarán la norma técnica para, en enero, presentar los reclamos correspondientes.

Ah, si! Casi lo olvido: La Conferencia Episcopal externó un contundente rechazo a la firma de la norma técnica, recordó su rechazo a que se abran portillos al aborto e hizo un llamado a los creyentes a siempre defender la vida. Aparentemente, prometen otro comunicado, el que esperamos trate el asunto de prohibir dar el sacramento de la comunión al presidente Alvarado o a cualquier político o funcionario que promueva el aborto.

En lo personal, sospecho que dicho segundo comunicado no tratará el tema sino hasta que la dichosa Norma sea estudiada a profundidad ya que, tan ambigua es, que todavía no está claro si está –realmente- liberando el aborto o más bien, ampliando y consolidando la ley anterior.

De mi parte solo le pido a Dios que tantos profesionales involucrados que no son nada tontos consigan trabajar unidos por el bien de nuestro país y logren manifestarse de manera contundente el próximo año una vez “se hayan aclarado los nublados del día”.

Cuando exista novedad, vendremos a informar, tal como ahora.

Estimados lectores, conserven la gracia.