InfoCatólica / Deo Omnis Gloria / Categoría: Una, santa, católica y apostólica

9.08.21

Riquezas que aparecen y desaparecen.

El otro día, el apreciado Alonso Gracián me mandó el libro de visiones de la beata Ana Catalina Emmerich sobre La Pasión del Señor.

La cuarta meditación trata sobre el cáliz que utilizó nuestro Señor en la última cena. 

Observé que el cáliz existe desde tiempo inmemorial y, aunque pasó por muchas manos, el Señor siempre contó con custodios de la tradición para hacerlo llegar a manos de Jesús esa noche memorable.

“Porque Dios así lo quiso", dice la beata, “se encontró este cáliz Santo".

Aquella visión me pareció muy aleccionadora en relación a cómo aparece y desaparece la forma extraordinaria de la santa misa en nuestro país.

“Porque Dios así lo quiso", desapareció sin dejar rastro después del concilio Vaticano II, apareció de nuevo para estar presente entre nosotros durante ocho años y, desaparece de nuevo, sin aparente buena razón.

El caso es que el Señor es el único que sabe cuándo aparecer el cáliz y esconderlo para cuando ha cumplido con su deber; lo mismo sucede entre nosotros con la santa misa de antes.

Y, como falta mucho para la Parusía, es probable que volveremos a ver la forma extraordinaria entre nosotros.

Estaremos a la espera!

Sea a Dios toda la gloria!
Deo omnis gloria!

24.07.21

La vida sigue sin el vetus ordo

Esto que leerán es mi experiencia personal por lo que, de ninguna forma, debe ser tomado como incitación al debate y mucho menos espero ser irrespetada o descalificada por ser como al Señor le ha costado tanto hacerme
Recibánlo como regalo de Dios y eviten que tenga que borrar sus comentarios.
Gracias

13.11.20

De cuando rezo el rosario (IX) María con la Iglesia en brazos

De un tiempo acá estoy pintando.

Lo estuve haciendo como pasatiempo durante los años que cuidé de papá pero lo abandoné; luego, cuando me puse a hacer cup cakes para vender, un amigo español llamado Joaquín de profesión chef  que vive en mi país, viendo mis trabajo un día me dijo: “Y, tú, pintando así vas a dedicarte a hacer quequitos?”

De ahí, que hoy en día, estoy pintando. Los quequitos solo para darme un gusto una vez por mes.

De lo último que estoy pintando es una Sagrada Familia; nunca he pintado arte religioso ni tampoco considero que mi estilo de pintura se preste a ello, sin embargo, me atreví y –ciertamente- me está costando mucho en comparación con lo rápido que salen otros cuadros. En este he tardado tanto que un día, riéndome de la frustración, me dije: Bueno, si a los grandes artistas les tomaba años, a mí, bien puede tomarme un mes terminar alguna cosita.   

Ayer en la tarde me puse a rezar el rosario en la salita donde pinto ya que hacía una tarde preciosa. La Sagrada Familia la tenía enfrente y detrás, una hermosísima vista del valle.

Miré con mucho afecto a María con Jesús en brazos y me dio un vuelco el corazón porque ahi mismo entendí que en Jesús, lleva a la Iglesia y que la misma, tiene su origen y culminación en El. La Iglesia existe desde siempre, lo mismo que el Verbo y, no tendrá fin.

María, no solo lleva en brazos a la Iglesia en Jesús sino que, en El, a cada uno que busca con vehemencia ser figura del Hijo por gracia de Dios. A cada uno que le da voto de confianza y se dona como hostia viva al Padre. A todo aquél que, como María, ha dicho “Hágase en mi según tu Palabra ” 

Es un misterio tremendo la distinción que ha otorgado el Señor Dios a María y, ella, como si tal cosa; cumple su deber hacia la Iglesia y hacia cada uno, tal como lo hizo con Jesús. 

San José, a su lado, la mira afectuosamente sobrecogido, como diciendo, tal como digo yo. “Es posible que esté ante de tanta maravilla! En verdad, me está sucediendo?”

Sí, me sucede como a San José, porque en brazos de María estoy, Ella me cuida como verdadera Madre y nunca me deja. Ni a mí ni a ninguno de sus hijos. 

Y puedo ver también que cuida de la Iglesia; que para ello, pide y espera asistencia de San José quien, como siempre, responde solícitamente. 

Viendo tanta cosa que veo en mi pintura, con el salmista digo: “Que es el hombre para que te fijes en el?” Quién el ser humano para darle poder de sostener a la Iglesia e hijos en brazos?

En verdad que somos creados a imagen y semejanza de Dios para, por gracia de Dios, reproducir la figura del Hijo pero además, para que María, otro ser humano, sea capacitada con la plenitud de la gracia para ser Reina y Señora de todo lo creado y para que, desde la autoridad concedida, administre para bien  nuestro y de la Iglesia, lo que de Dios recibe.

Este cuadro que no termino y que, de cierta forma está quedando algo raro, en comparación con los cuadros que pinto regularmente, contiene elementos que deseo tener siempre delante de mí para no olvidarlos. Empezando por el bonito y muy judío rostro de San José. Nunca he visto un San José como el mío y, me encanta.   

16.09.20

«El tiempo pasa y las cosas están tan difíciles…» Infocatólica necesita ayuda.

Este portal, o más bien debo decir, estas personas que me acogieron como bloguero hace diez años, necesitan de nosotros para continuar ayudando a que, personas como yo, conozcan la enorme gracia contenida en frases tan aparentemente simples como: “Señor, abre mis labios. Y me boca proclamará tu alabanza”

Esa sola frase contiene un tal impulso de la gracia que solo en el cielo nos daremos cuenta de su magnitud; pero no solo eso, sino conocer que hay gracia en ese movimiento sino saber cómo actúa, es lo que personas como yo, aprendemos aquí, en Infocatólica. No muchos  lo enseñan. 


De tal manera que si, usted -que es mi obispo, mi sacerdote amigo, mi seminarista apreciado, mi contacto en Facebook, mi pariente o mi vecino, advierte que esta señora -de alguna forma- ha comprendido asuntos sobre Dios fuera de lo común y que, además, por gracia, los pone en práctica; quiere decir que ha logrado dar con la fuente de la que el Señor Dios se vale para darme la forma que me ha venido dando.  No precisamente la forma redondeada que se me ve por fuera (jaja) sino la que, espero en Dios, sea con la que cabré en un rinconcito del cielo.

Leer más... »

26.08.20

De cuando rezo el rosario (V) | Promesas de Dios cumplidas

Desde mi experiencia, no hay forma de eludir el examen de conciencia a la hora de rezar el rosario; digo yo, cómo eludirlo si para cuando llego a las intenciones, por gracia,  descubro en qué o quiénes tengo puestos mis afectos?; es decir, cómo eludir el hecho de que pido intercesión de María para unos y no para otros o, que le ruego por unos asuntos pero de otros paso de largo o los olvido completamente?

En efecto, solo estar ante la Madre quedo ante ella tal y como soy y, ella, por ser como es, sin darle mayor importancia a mis apegos, desapegos o defectos, cada día me recibe –con mi rosario en mano- para hacerme pasar adelante, tal como si su alma fuera una casa, hasta lo más profundo de su corazón y de ahí me alcanza la gracia que necesita mi voluntad para ser movida a los caminos de Dios.

Ella misma va conmigo, como peregrino, a la casa de Dios.

No solo es compañera de viaje, sino tutor y custodio de mi alma; lo mismo San José, quien va con ella siempre, tal como siempre lo hizo; de tal manera que, no solo voy con ellos sino que guardan  mis entradas y salidas, no hay forma de librarse de ellos; sé que no permitirán que me pierda y, si lo hiciera, irán por mi allí donde sea que haya llegado por mi propia cuenta.

Ella, es quien –en el Espíritu de Dios- clama por auxilio para mí, ya sea para convertir mi agua en vino o para cualquier otra necesidad que, mejor que yo, ella conoce; porque así se mueve ella, en el Espíritu de Dios; por lo que, quien yace en su corazón, en el Espíritu de Dios es movido.

Uno llega a saber que es así debido a las cosas que suceden en el alma y que solo pueden ser cosa de Dios; por ejemplo, quién sino Dios perdona siempre y sin guardar resentimiento?;  por eso, cómo es que llegas a perdonar siempre y sin guardar rencor?

Y, si –llegado el caso de que la ofensa hubiese sido mayúscula (de esas que provocan espanto por crueles o perversas)- de quién sino de Dios, puede llegar el perdón, la paz y el consuelo al alma atribulada que, por su propia cuenta, no consigue liberarse del miedo que tiene al ofensor?

Y, si por  gracia inmerecida, te ves librado del miedo y  perdonas sin resentimiento, puedes ahora ver qué fácil es pedir a María su intercesión por los enemigos? Puedes ver cuán simple te resulta amarlos?

Algo como eso no puede ser más que cosa de Dios y llega a ser así por labor de la Madre, por ella darse a su tarea, por cumplir con su deber, que es un deber que cumple por amor.

Eso es nuestra agua convertida en vino, es nuestro corazón de piedra convertido en carne.
Son las promesas de Dios cumplidas.

Por eso digo que el santo rosario es un excelente medio para hacer examen de conciencia y, no sólo para cuando uno llega a las intenciones, sino de  muchas otras maneras de las que hablaré en algún otro momento.

Dios les bendiga.