Torreciudad: el obispo no va y los fieles vuelven; el Santuario deja de ser complejo

Los peregrinos vuelven a la explanada de Torreciudad en la 34ª Jornada Mariana de la Familia: 7.000 personas, alcanzando el ritmo prepandemia. Más del doble que hace dos años, cuando cabían todos en el templo con el obispo dentro llegando a duras penas a los 3.000, un año después de «la boda roja».
La ceremonia fue presidida esta vez por el arzobispo Arellano, Comisario Plenipotenciario, y la ausencia del obispo Pérez Pueyo estaba confirmada. El año pasado se celebraba el 50º aniversario del Santuario, y ya duplicaron cifras: 6.000. El obispo tampoco estuvo. Obispo y fieles no podemos decir que se atraigan.
Es cierto que el obispo de Barbastro intentó, como en años anteriores, embarrar la fiesta los días previos, pero parece que una vez más le ha salido el tiro por la culata en casi todas las dimensiones, no solo en la constatación de que no está para un casto modelo de la «Libertad guiando al pueblo».
Con el enésimo comunicado publicado el día anterior quiso marcar territorio, y contó que había reclamado por burofax un documento que está al alcance de cualquiera. Aquello dejó patente que pinta lo que pinta, o sea, que no es más que una de las partes en un contencioso, y que, por mucho que patalee, la jurisdicción corresponde a Mons. Arellano. Vamos, es como si me reclamase a mí por burofax la declaración de la renta. Bueno, no, mi declaración no está a un clic.
Ojalá haga caso a la gente que le aprecia de verdad. El ridículo que hizo dos días antes con la filtración al diario El País es de los que se recordarán. Queriendo presionar al comisario, terminó sugiriendo que el papa Francisco estaba prevaricando y había montado el teatrillo de un comisariado para justificar una decisión previa (no es lo que dijo el Francisco en su momento y el obispo aceptó, claro), y que el papa León era partícipe de una conspiración para quitarlo de la diócesis. Según su relato, Francisco tenía su nombramiento para otra diócesis y no lo firmó, y ese nombramiento solo podía haber llegado por dos vías: la de sus amigos en el Dicasterio para los Obispos (Omella, Cobo, Satué), que puenteaban al propio Dicasterio y al Nuncio (y descartar esta opción entra dentro de lo normal), o la del Dicasterio mismo. El prefecto era el entonces cardenal Prevost. Confío en que Pérez Pueyo pueda aclarar ambos casos. Sinceramente, no creo que haya querido sugerir eso.
Así que sí. Yo también pienso lo mismo. Que no son tan ciertas las cosas como las cuentan, y que simplemente se le fue la mano al pobre y otros lo aprovecharon. Especialmente dudo de la verosimilitud del relato por las personas que lo publicaron. ¿Te imaginas lo que haría un periódico serio con un especialista en Deportes que dijese que Vini es alero, Bellingham base o Mbappé pívot? Por respeto a sus lectores lo pondrían en la calle. Porque sí, es lenguaje deportivo, pero muestras que no sabes mucho del tema. Ya se ve que, en la sección de religión de El País, llamar «orden» al Opus Dei no merece ni pasar un corrector de IA. Supongo que los humanos que debían supervisarlo tampoco sabrán mucho más.
El Santuario ya no es «complejo»
Nunca lo ha sido. Cuando Pérez Pueyo intentó el golpe de Estado de 2023, hay que recordar que sus reclamaciones eran la pasta y el poder; tanto que es él mismo quien nombra, y luego reconfirma, a Mn. Mairal como «rector del santuario».
Luego vino lo de obligar a reimprimir la memoria de la Conferencia Episcopal del año 2024 eliminando todas las referencias a Torreciudad como Santuario, e incluso obligando a retirar las fotografías. Unos meses antes había decidido que ya no era un Santuario, era un «complejo».
El sábado día 12 de septiembre, el comisario saludaba a los «rectores», D. Ángel Lasheras y D. José Mairal. Hasta la fecha, los complejos no tienen rectores. Pero a lo mejor es simplemente que ese cambio canónico no consta en los archivos de la diócesis.
Queda como anécdota el folleto de la jornada, que reproducía la bendición del papa León XIV:
Su Santidad León XIV otroga de corazón la implorada Bendición Apostólica al Rector Sac. Angel Lasheras y Presas y a todos los fieles del Santuario de Nuestra Señora de los Ángeles de Torreciudad con ocasión del 50º Aniversario de Fundación del Santuario.

Con sorna altoaragonesa, un amigo me decía: consérvalo. Lo mismo lo hace reimprimir cambiando la bendición papal.
Aunque tampoco es cierto que la Virgen de Torreciudad haya sido del obispado por más de mil años, como afirma el Obispo, sí lo es que más de dos mil lleva como buena madre cuidando de sus hijos. Es buen momento para acudir a ella.
9 comentarios
No tengo relación con el opus, excepto conocer a algún miembro, todo sea dicho. Pero puedo decir que "Torreciudad" de toda la vida ha estado vinculado a la obra.
Todo este culebrón me suena a cuando "los rojeras" sacaron el tema de las inmatriculaciones de la Iglesia y pretendían discutir la titularidad de, por ejemplo, la Catedral de Córdoba. Pues aquí el obispado a copiado los modos y maneras. Y me parece escandaloso.
Luego la Iglesia se queja de que "los anticlericales" la critican. Pero es que tratar de quedarse con algo que no es de uno... ¿Cómo era?¿El 7º?
Me recuera el título de un libro, La Conjura de los Necios.
Solo que aqui se podría añadir, la conjura de los Necios con poder.
El problema para ellos es que tienen mas necedad que poder, porque no solo hay leyes eclesiasticas que impiden sus fechorias, es que tambien las hay civiles y ay... con el Estado hemos topado amigo Sancho. Este es el nivel.
Probablemente comparado con el Caso fundaciones de Madrid, este no sea tan imoral, pero sigue siendo un atraco a mitra armada, en el que acercar almas a Dios y fomentar la devoción a la Virgen Santísima es lo de menos. Tanto menos cuanto mas lo proclama el obispo.
Y me quedo perplejo cuando el Obispo al detectar que el Administrador no debe de tener otra que resolver conforme a Derecho eclesiastico y CIVIL, no lo olvidemos, se cabrea y lanza un chantaje público al mismo Papa y desvela parte de la Conjura.
Es muy triste ver mentir a un obispo en público y es muy triste constatar que le importa un bledo el fomentar que miles y miles de personas saquen tiempo no solo para ir a misa a Torreciudad, y orar a la Virgen, sino para rezar muchos rosarios. Sera que en estos tiempos nos sobran las avemarias. Todo por el maldito dinero, al final era solo eso.
Y es muy triste que ademas de malo no es muy espabilado, si pensaba que al robarle el santuario al Opus los fieles iban a seguir viniendo como si tal cosa, cuando si van es precisamente por el Opus se toma el trabajo de mover conciencias y fomentar la oración allí. No van por la piedad mariana del obispo precisamente.
Y resulta muy triste comprobar que es que el obispo no debe ni saber sumar, ni tiene prudencia mínima no para ser obispo sino ni siquiera sacristan, puesto que seguro que la liaría igual.
Si tuviese prudencia habría hecho números antes de montar el circo en el que ahora el es el protagonista del espectaculo de humor, y habría comprobado que el Santuario cuesta dinero, y que no es un negocio de euros sino de almas, y que en vez de otorgarle millones si se lo roba al Opus lo que le iba a quedar era un baldon de millones, y con la sagacidad acreditada del obispo, en menos de un año la diocesis quebrada.
Mi recomendación humilde hacia el Papa es que no debe permitir un chantaje público como este y antes de que dimita, ahora mismo debe destituir a Pueyo, pero tampoco dejarle sin nada para que no le de por liarla mas y por ejemplo subir el ordago y amenazar con que se hace del Hare Krisna, o bailarin del equipo de Bad Bunny, y concederle una diocesis en Thule en Groenlandia, un lugar con poco trabajo, y en contacto con una naturaleza en su maximo explendor donde la magnificencia de la creación le ayudará a reconectar con Dios, como recomiendan algunos santos. Estoy seguro de que unos años en Groenlandia serían eso, mano de santo y el Obispo recibiría innumerables gracias en forma de prudencia, sensatez y discernimento, y humildad para pedir perdon al Santo Padre por amenazarle públicamente.
Una isla deshabitada, cubierta en gran parte por hielo. Está a unos 1.600 km de la Antártida y a más de 2.000 km de la costa africana.
Volcánica, sin habitantes permanentes y con una fauna muy interesante: focas, pingüinos y aves marinas. De acceso extremadamente difícil, con costas escarpadas, hielo y condiciones meteorológicas duras.
Es una candidata excelente.
Dejar un comentario

Últimos comentarios