Familias misioneras en Braojos, La Serna y Piñuécar
Desde este pasado miércoles nos están acompañando en los días de semana santa unas familias del movimiento Regnum Christi acompañadas por un sacerdote. Matrimonios y sus hijos, algunos jóvenes y otros casi bebés. Es una explosión de alegría y compromiso cristiano que desde la mañana del jueves se extendió por los tres pueblos.
El primer trabajo misionero ha consistido en acercarse a cada casa, entregar un rosario y un pequeño folleto explicando lo que es el triduo pascual, a la vez que invitaban a participar en los cultos de estos días.
Las familias se distribuyen entre los tres pueblos, participan en el oficio litúrgico del día, colaboran en todo lo que sea necesario, y apoyan los diversos actos de piedad tradicional ayudando a los sacerdotes e incluso asumiendo la dirección de alguno de estos actos en caso de que no fuera posible contar con la presencia del sacerdote.

Cada año, el jueves santo, vuelvo a pensar en el sentido de mi sacerdocio y cómo lo voy viviendo según pasan los años. No se me asusten si les digo que este año me viene a la cabeza y al corazón sobre todo la palabra CANSANCIO. Sí. Me siento cansado, que no desanimado, que son cosas bien distintas.
Una de las cosas que más tristeza e indignación me causan es que haya gente que desprecie a Rafaela, Joaquina y Manolo con un triste “para cuatro que van no merece la pena” o peor aún “total para cuatro viejas".





