Los ahorros de la Virgen
María Jesús era más niña que todos los niños juntos. En aquella parroquia de barrio se desvivía por aprender desde una ingenuidad que no superó su mente infantil a pesar de sus años, un matrimonio más o menos bien avenido y unos hijos que ya hacían su vida.
De vez en cuando conseguíamos que se acercara por la parroquia un biblista de reconocido prestigio que nos ayudara a comprender mejor la Palabra y aportara alguna cosa para mejos entender sobre todo los evangelios. Tampoco era cosa de mayor profundidad.
María Jesús no se perdía una. Con gran interés y sin miedo a expresar claramente sus opiniones, descubrimientos y conclusiones desde lo aprendido de niña. Aprendido o similar, que tampoco vamos a entrar en detalles.
