José María García Guerra valora desde dentro las peregrinaciones a Chartres y a Covadonga

José María García Guerra (Sevilla 1978). Jefe de equipo de oficinas de Correos. Jefe de Capítulo en la peregrinación tradicional a Chartres (Francia). Miembro de Nuestra Señora de la Cristiandad España, en la peregrinación tradicional a Covadonga.
¿Cómo valora la evolución de las peregrinaciones a Chartres y Covadonga de los últimos años?
En primer lugar decir que aún tratándose de peregrinaciones hermanas, son muy diferentes debido a su origen, su entorno y su desarrollo. Me permito esta valoración después de 7 años como peregrino en Chartres, 4 de ellos como jefe de capitulo, y de haber estado en la organización de Nuestra Señora de la Cristiandad-España desde los comienzos.
La París-Chartres es una peregrinación madura y muy consolidada, con un crecimiento sostenido de 43 años en un entorno difícil, pero accesible por las diócesis, las comunidades religiosas y de laicos, así como por los sacerdotes formados en la tradición, y eso puede verse en el relevo generacional, la implicación de las familias, los capítulos de niños o la enorme cantidad de voluntarios jóvenes, que contrasta con la experiencia de los principales responsables. Quisiera agradecer públicamente a Bertille, Ambroise y especialmente a David Smith, responsable de los capítulos extranjeros, por su constante atención y ayuda a los jefes de capítulo.
La Oviedo-Covadonga entra en su quinta edición, su crecimiento anual ha sido en alguna ocasión del 100%, en un entorno a mi juicio más desfavorable en sus primeros años. No existe una cantera de voluntarios y con una organización en general bastante joven en edad y experiencia. Es justo reconocer la iniciativa y persistencia de Diana Catalán como Presidente de la asociación, y de tantos responsables, voluntarios y peregrinos en estos 5 años tan intensos, donde con mucha asistencia de Dios y a pesar de nosotros mismos, se ha levantado de la nada un evento de referencia para las comunidades tradicionales de España. Debo hacer también una mención especial al expresidente de Notre-Dame de Chrétienté, Jean de Tautiers, y a otros hermanos franceses que siempre han estado dispuestos a ayudarnos en cuanto les hemos pedido y que a día de hoy siguen trabajando para la prosperidad de la nuestra y de otras peregrinaciones.
Dicho esto, la valoración es muy positiva. Como Capítulo en Francia, el 2025 ha sido fabuloso debido a la constante consolidación de la operativa y un nuevo hito en número de peregrinos y ángeles guardianes que rezan con nosotros, sumando un total de 250, 40 de nosotros caminando.
En Covadonga el progreso ha sido fantástico y a mi juicio, el reto ahora pasa por asentar lo conseguido. Hay mimbres para ello, pero se necesita ayuda y oraciones. Desde hace 2 años hay que limitar las inscripciones en Francia y en España se llegó al umbral de capacidad en 2024. En ambas peregrinaciones se ven conversiones, vocaciones religiosas, amistades y matrimonios, todo ello en un ambiente de ejemplar alegría cristiana especialmente sobresaliente.




