16.04.21

El P. Gonzalo Raymundo fue mi compañero de clase. Una vida muy edificante y santa. Pidamos por su alma

El pasado miércoles amanecía con la triste noticia del fallecimiento del P. Gonzalo Raymundo, sacerdote de los Heraldos del Evangelio, una persona muy querida para mí, pues fue mi compañero de COU en el Instituto Miguel Servet de Zaragoza y un buen amigo. Por aquella época un servidor estaba alejado de la fe y Gonzalo con su celo apostólico, ejemplo y sus buenos consejos me fue acercando al buen camino con mano de hierro y guante de seda.

Recuerdo perfectamente que providencialmente me tocó compartir pupitre con él en una esquina de la clase en la última fila. Despertó mi curiosidad el hecho de que leía libros en portugués y que le gustaba mucho la heráldica y las partituras de música. Gonzalo era muy alto y delgado. Me llamaba la atención que siempre llevaba un bocadillo muy grande, pues me decía que el guerrero debe coger fuerzas para la batalla, que él no era calvinista.

Yo le preguntaba por sus aficiones y él siempre me decía que eran los grandes ideales que le habían inculcado en el club católico a donde iba, algo que fue despertando mi deseo de frecuentar ese club.

La sede de la entonces Tradición Familia Propiedad (TFP) estaba muy cerca del instituto, un sencillo chalet en la calle Maestro Estremiana de Zaragoza. Gracias a Gonzalo no tardé mucho tiempo en frecuentar la sede y quedé fascinado por la espiritualidad de la TFP y su fundador Plinio Corrêa de Oliveira. Gonzalo me enseñó a amar a la Iglesia y a la cristiandad, cuyo apogeo se produjo en la Edad Media, que yo hasta entonces creía un época oscura.

Gonzalo me animaba a ser miembro del grupo, aunque en aquella época no estaba dispuesto a dejarlo todo para ser miembro de la TFP. A pesar de mi inconstancia, frecuenté la sede durante varios años e hice varios viajes y campamentos con Gonzalo. Fue una época maravillosa con él de la que guardo un gratísimo recuerdo y me marcó de por vida para bien.

Gonzalo fue clave en esta época de mi vida y me presentó a muy buenos amigos, entre ellos a Gustavo Villarrubia, con el que conservo una buena amistad. El propio Gustavo me informó de la enfermedad y muerte de Gonzalo. En enero me animó a escribirle unas líneas de apoyo en las que le decía que rezaría por él, cosa que el Padre Gonzalo agradeció mucho.

Tras esta introducción necesaria para explicar mi fuerte vínculo de amistad con él, quiero hablar de cómo era Gonzalo para edificación de los que lean estas líneas. Quiero escribir cosas muy bonitas y florituras, pero no puedo…pareciera que Gonzalo me inspira a ser sencillo y directo como era él.

Gonzalo era un hombre de Dios, una persona recta, íntegra, un perfecto caballero cristiano. Una persona que creo que siempre fue casta y valoraba como un gran tesoro la santa pureza y así lo transmitía. Un católico coherente y cabal, muy recto, muy enamorado de Dios y de la Iglesia, detestaba, con santa ira, el pecado, el error y toda herejía, aunque era muy dulce y caritativo en su apostolado. Era un gran apóstol, muy humilde y cercano y con gran sentido del humor. Atesoraba muchas virtudes, una gran devoción a la Virgen y a la Eucaristía. Tenía, como he dicho, verdadero horror al pecado y una gran gravedad y peso sus palabras y su vida.

Recuerdo que una vez enfrente de la Basílica del Pilar me preguntó que haría si se me caía una estatua encima y estuviese agonizando y le contesté que llamar a un médico. Me respondió que estaba fuera de la pista, pues era más importante llamar a un sacerdote. Así era él, un hombre que tenía muy claro que el alma valía más que el cuerpo y que la vida era muy seria, pues en ella se dirimía nuestro destino eterno, algo que siempre me repetía.

Perdí el contacto con él durante varios años, especialmente cuando nuestros destinos geográficos se separaron, aunque siempre me quedó su recuerdo y su buen ejemplo como el mejor de los legados. Acabo de ver emocionado el vídeo de homenaje que les ofrezco a continuación. Así era él, grave y profundo, pero muy sencillo y cercano, un gran apóstol e intuyo que un santo, con una vida ejemplar y una aceptación heroica de su enfermedad. Sólo me queda pedir oraciones por su eterno descanso, pues así nos lo enseña la Iglesia por más que creamos que era un santo varón.

Por Javier Navascués

Breve semblanza

El P. Gonzalo nacía en la ciudad de San Sebastián en 1971; posteriormente cursó sus estudios en Zaragoza, São Paulo y en Roma; siendo ordenado diácono por el Cardenal Arzobispo de São Paulo, D. Odilo Pedro Scherer y sacerdote el 30 de septiembre de 2010.

D. Gonzalo residió durante muchos años en Camarenilla y allí además de dirigir el coro y la banda de música de los Heraldos del Evangelio, fue superior de la Casa. Organizó diversas Misiones Marianas en parroquias de la Archidiócesis, así como conciertos catequéticos en varios pueblos. También, como sacerdote, fue invitado a presidir la Eucaristía en fiestas patronales de algunas parroquias. “Era muy conocido y querido en nuestra archidiócesis de Toledo” subraya José Alberto Rugeles, Heraldo del Evangelio residente en Camarenilla.

Extraordinariamente dotado para la música, hizo de ella una herramienta de evangelización. En Roma prestó sus servicios en la Casa de Procura y los últimos años ha trabajado en Centroamérica como misionero en varios países. Allí, su fallecimiento ha producido una gran consternación.

Enfrentó la enfermedad con resignación y gallardía, dando a quienes le cuidaron en sus últimos meses, ejemplo de fe, de entereza y de preocupación mayor por quienes le atendían que por sí mismo. Ofreció su vida por las necesidades de la Santa Iglesia, y en las manos maternales de María Santísima, a quien había consagrado su vida y su sacerdocio”. Así explica Rugeles los momentos de su enfermedad.

15.04.21

Juan Carlos Corvera reflexiona sobre el XI Congreso de la Familia y Docentes Católicos, evento organizado por la Fundación Educatio Servanda

Juan Carlos Corvera a sus 51 años está casado y es padre de 4 hijos. Emprendedor empresarial y social. En su etapa profesional en el mundo de la empresa puso en marcha y gestionó varias compañías en diversos sectores, recibiendo varios premios como directivo. Desde 2007 hasta hoy iniciador y presidente de la Fundación Educatio Servanda, a la que se dedica por completo desde el año 2013 promoviendo nuevos centros educativos y relanzando los ya existentes de otras instituciones católicas. Educatio Servanda tiene obras educativas en las diócesis de Madrid, Getafe, Toledo, Almería y Cádiz.

Pueden inscribirse en el Congreso a través de la web: www.educatioservanda.org

¿Qué supone la organización del XI Congreso de la Familia y Docentes Católicos y qué importancia tiene su consolidación?

El Congreso anual de Educatio Servanda está muy consolidado. No sólo porque contamos ya con su undécima edición sino porque en estos años se ha constituido como uno de los Congresos de referencia en el mundo educativo y de la familia en España.

El Congreso supone para nosotros una oportunidad para reflexionar internamente sobre el tema de cada año y también una ventana de formación para aquellos que quieren participar de nuestras reflexiones.

Pareciera que cada año es más necesario que el anterior por los feroces ataques a la familia por parte de la ingeniería social anti cristiana…

Las leyes ideológicas que ya se han aprobado y las que se tramitan en este momento están conectadas entre sí. Responden a un único proyecto de ingeniería social que pretende cambiar la sociedad. Y para cambiar la sociedad la familia estorba. El ataque a la familia es el instrumento para conseguir ese fin.

Por eso todas estas leyes pretenden destruir a la familia embistiendo contra sus estructuras fundamentales, deconstruyendo los vínculos familiares entre padres, hijos, abuelos, nietos….

En primer lugar la llamada ley Celaá es un gran ataque a la ley natural y a la patria potestad. ¿Por qué es importante hacerle frente?

La Ley Celáa sobre todo es un ataque directo a la libertad de educación de los padres, un atropello del artículo 27.3 de la Constitución Española, porque excluye la elección de los padres de los criterios de asignación de colegio para nuestros hijos. Por eso fue tan necesaria la movilización de la plataforma MasPlurales en la que participamos desde el principio. Esa movilización ha herido de muerte a la octava ley educativa de nuestra democracia. Es muy mala noticia decir que habrá una novena ley, pero sería mucho peor que los efectos más dañinos de esta lleguen a tener grandes consecuencias.

Leer más... »

14.04.21

Resumen de las intervenciones de la VII Jornada de estudio, organizada por la Fundación Casa de Misericordia de Barcelona

Las intervenciones de la VII Jornada de estudio, organizada por la Fundación Casa de Misericordia de Barcelona (FCMB), estuvieron centradas en los retos y dificultades que ha afrontado el sistema educativo desde el inicio de la pandemia.

El salón de actos del edificio de Fomento del Trabajo de Barcelona ha acogido una serie de mesas redondas y ponencias con el tema central de la relación entre el Covid-19 y su repercusión en la educación de los más jóvenes.

Dentro de la jornada denominada El impacto del Covid en la infancia y la juventud, el Cardenal de Barcelona, Juan José Omella, llevó a cabo una introducción con un discurso basado en la fraternidad en estos momentos difíciles: “Como dice el Papa Francisco, solo saldremos de esta pandemia si sabemos caminar y remar juntos, y si sabemos ayudar solidariamente a los más necesitados”.

Y es que, para Omella, el papel de los jóvenes a la hora de afrontar el Covid-19 es fundamental porque “muchos dicen que los jóvenes son el futuro de la sociedad y de la Iglesia, pero como dice el Papa, los jóvenes son el presente de la Iglesia y de la sociedad”.

La primera mesa redonda de la jornada estuvo centrada en las repercusiones que ha tenido la pandemia sobre la educación en los últimos meses, donde muchos estudiantes se han quedado sin la posibilidad de seguir su ritmo de aprendizaje creando lo que muchos denominan “brecha digital”.

Pese al esfuerzo de los profesionales de la educación para adaptarse al medio, para María Calvo de la Real Academia Europea de Doctores, no fue suficiente para que todos los estudiantes siguiesen las enseñanzas de forma telemática, por lo que los menos favorecidos fueron víctimas de una desigualdad destacable a la hora de acceder a sus estudios.

Más de la mitad de los centros educativos españoles no estaban preparados para afrontar las clases de forma telemática.

Según los datos aportados, 1.600 millones de estudiantes se quedaron sin poder asistir a clase debido al Covid-19 y más de la mitad de centros educativos en España no estaban preparados para continuar con las clases de forma telemática: “La educación tiene el reto ético y técnico de tener en cuenta la diversidad y la complejidad. Debemos ser capaces de alcanzar niveles de calidad y conseguir detectar y favorecer el talento diferenciado”. Por todo ello, la pandemia “ha planteado un reto importante para seguir adelante. Hemos aprendido mucho este año”, afirmaba la Doctora Calvo.

Por su parte, José Ramón Calvo, también miembro de la Real Academia Europea de Doctores, aportó una visión diferente a la conversación añadiendo el factor del cambio climático, que según su intervención ayuda a la transmisión de virus y enfermedades, como por ejemplo el Covid-19.

El cambio climático favorece a las pandemias porque crea condiciones ambientales favorables para los vectores de enfermedades”. Además de eso, el Doctor Calvo afirmó que “la pérdida de biodiversidad actúa como catalizador para la expansión del virus y las enfermedades infecciosas”.

La comunicación digital y la Iglesia

Miriam Díez, periodista de Aleteia, llevó a cabo una ponencia sobre la comunicación digital y los retos que afronta la Iglesia a la hora de adaptarse a la nueva realidad informativa que se plantea en nuestra sociedad. Una realidad telemática que se ha acelerado con la llegada de la pandemia del Covid-19.

Pese a la situación propuesta por la crisis epidemiológica, según Díez “no se trata de dividir a las personas y su realidad entre lo que es real y lo que es virtual, se trata de que esa persona esté informada por canales diversos”.

Para ello, la Iglesia afronta el desafío de entrar de lleno en el mundo digital: “La presencia de la iglesia en el mundo digital no es opcional, no es algo que se tenga que discutir si es necesario o no, porque la Iglesia no es una entidad que está jugando en otra liga, está jugando en este mundo”.

Ante esto, Díez apuntó que es muy importante que la Iglesia esté “cerca de las personas siempre”, y que sepa responder a las necesidades de las nuevas generaciones, más adaptadas a las nuevas tecnologías y que exigen un cambio de paradigma en la comunicación entre Iglesia y sociedad: “Los nativos digitales son muy exigentes con la iglesia. Quieren una Iglesia interactiva, dialogante, que no tenga una autoridad dictatorial”.

Pese a esta renovación que exigen los nuevos tiempos, para la periodista de Aleteia, la Iglesia no debe perder sus valores. Debe haber renovación, pero fiel a los principios originales, de la institución, “donde la misericordia sea la palabra de orden, donde el perdón sea lo que diferencie a los católicos del resto”.

Y en cuanto a cómo hacerlo, la periodista apuntó: “El mundo digital no es solo Internet”, y que el papel de la Iglesia es “estar siempre cerca de las personas”.

El impacto del Covid en la salud de los jóvenes

En la segunda mesa redonda de la jornada se realizó una mirada transversal a los efectos del Covid-19 en la salud de los jóvenes, tocando varios ámbitos en los que los niños y los adolescentes se han visto afectados por la pandemia.

Todo ello pese a que el efecto del virus ha sido inferior en las personas con menos edad. En cuanto a la causa que ha podido provocar que los niños hayan quedado prácticamente exentos del virus, la ponencia del Doctor Manuel Cruz, catedrático de pediatría, apuntó a la vacunación de la triple vírica como posible atenuante del Covid-19, lo que ayudaría a reforzar el calendario de vacunación como solución a posibles futuras situaciones parecidas.

En cuando al apartado de la salud mental, en comparación con anteriores pandemias, el aislamiento se ha convertido en más comunitario y menos duro, pero la mente y las emociones siguen siendo un punto a tener en cuenta a la hora de evaluar los daños de la pandemia en nuestra sociedad.

El impacto emocional del Covid no se puede medir”, apuntaba el Doctor Xavier Buqueras, médico psiquiatra, quien también destacaba que “hay que diferenciar entre los enfermos mentales antes del Covid y las patologías provocadas por el Covid”, puesto que ha habido enfermos mentales que han visto agravadas sus patologías y otros que las han desarrollado como fruto de la soledad y el alejamiento de la vida social provocadas por el Covid, con la soledad y la nostalgia como los dos elementos principales que han generado problemas mentales en los jóvenes durante la pandemia.

El médico pediatra Joaquín Callabed sacaba algunas conclusiones de lo que ha sido el Covid-19 para la sanidad en general. “La pandemia ha dejado al descubierto importantes déficits estructurales, asistenciales y de gestión en muchos casos. En el ámbito sanitario y económico los resultados han sido muy malos. Habrá que buscar soluciones nuevas”.

Y, ¿de cara al futuro? El Doctor Adalbert Marqués, presidente de Medicos Cristianos de Catalunya apunta a tres posibles escenarios: “optimista, intermedio y pesimista. Lo que va a definir cual es el que se dé es la implantación de medidas más eficientes, las vacunas y la aparición de fármacos”.

Siga la jornada EN DIRECTO. VII Jornada de Estudio FCMB. En esta ocasión el tema es el impacto del COVID 19 en la Infancia y la Juventud.

La Fundació Casa de Misericòrdia de Barcelona (FCMB), entidad benéfica en favor de la infancia más desfavorecida de la Ciudad Condal, realizará propuestas, a través de un panel de expertos, para analizar las consecuencias de la pandemia en nuestra juventud.

Hoy miércoles, 14 de abril, a partir de las 9:30 horas, la Fundación Casa de Misericordia de Barcelona (FCMB) celebrará su VII Jornada de Estudio, El Impacto del COVID-19 en la Infancia y la Juventud. Perspectivas de Futuro, con la finalidad de analizar las consecuencias de la pandemia en nuestra juventud. La Jornada quiere ofrecer propuestas concretas de la mano de especialistas sanitarios y educativos.

El acto, tendrá lugar en el Salón de Actos de Foment del Treball de Barcelona (Via Laietana, 32), contará en su sesión inaugural con el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona y presidente de la Conferencia Episcopal Española, con Josep Maria Genescá, presidente de la FCMB y el Dr. Josep Maria Simón, presidente de Honor de la Federación Mundial de Asociaciones de Médicos Católicos (FIAMC) organizador de la Jornada.

«En poco más de doce meses hemos aprendido mucho de la crisis sanitaria global más grande de los últimos cien años y hay que empezar a sacar conclusiones y ofrecer orientaciones que faciliten la vuelta a una cierta normalidad», explica el Dr. Simón coordinador de la Jornada de estudio. La Jornada contará con dos mesas de expertos:

La primera, de 9:45 a 11:00, analizará las repercusiones del COVID-19 en la educacióndeniños y adolescentes. En ella participarán los doctores Maria Àngels Calvo y José Ramón Calvo, de la Real Academia Europea de Doctores, Bernard Ars, presidente de la FIAMC y Ermanno Pavesi, psiquiatra y académico.

La segunda, de 11:45 a 13:00, reflexionará sobre las consecuencias de la pandemia en la salud mental y física de los más jóvenes. En ella debatirán los doctores Albert Bosch, catedrático de Microbiología de la Universidad de Barcelona, Francisco Xavier Buqueras, psiquiatra y académico, Manuel Cruz, catedrático de Pediatría, Joaquín Callabed, pediatra, académico y magíster en bioética, y Adalbert Marquès, presidente de Metges Cristians de Catalunya.

Las consecuencias del COVID-19 en la comunicación serán abordadas en sendas ponencias por: La doctora y periodista Miriam Díez: Comunicación digital: los desafíos de un mundo hiperconectado. El doctor Rafael Rodríguez-Ponga, rector de la Universidad Abat Oliba, clausurará el acto con la conferencia Cambios lingüísticos en la juventud a raíz del Covid-19.

Siga la jornada en directo:

12.04.21

Miquel Feliu, lucha contra el cáncer con fe y confianza en Dios. Pido a los lectores que recen por su curación

Es de admirar la actitud de Miquel, un joven que lleva año y medio luchando contra la enfermedad. Destaca su fortaleza a nivel humano, pero más todavía su fe y confianza en Dios. Hace dos meses que me puse en contacto con él por si se veía con fuerzas para dar un testimonio de cómo se encuentra en la actualidad. A pesar de la intensidad de sus días ha encontrado la calma para poder responder con serenidad. Aprovecho para pedir oraciones por su curación a todas las personas que lean esta entrevista.

A muchos nos asombra la entereza y la alegría con la que estás afrontando la enfermedad, ¿De dónde te viene realmente la fuerza?

La fuerza la da Dios cuando se necesita, a quien la necesita y como la necesita. Aunque suene raro, Dios me da fuerzas con las cosas concretas que pasan en tu día a día, con los actos de las personas que ves a tu alrededor, y con tus propios actos. Hay muchas veces que veo a Dios detrás de los detalles de mis amigos, de mis amigas, de mi familia, o hasta de desconocidos, que Dios manda en momentos concretos de tu vida para darte las fuerzas que necesitas.

Aunque tu actitud está en las antípodas de la queja y el victimismo, ¿Cuál es el sentido más profundo del dolor y su valor redentor?

Creo que el dolor, si se sabe aceptar bien, llama a ser mejor persona, y digo creo pero realmente lo he visto tantas veces con mis propios ojos, que hasta me atrevería a afirmarlo sin miedo a equivocarme. Pero lo importante está en aceptarlo, aceptar que somos humanos, que sufrimos, que necesitamos ayuda, y es allí donde nos convertimos en mejores personas, y hasta la gente que convive diariamente con el dolor, tiene más facilidad para conseguirlo. En el momento que no aceptamos el dolor nos volvemos personas rencorosas y dolidas y como bien dice una gran película cuando lo único que ves es tu dolor, sea físico mental, emocional o de cualquier tipo, pierdes a Dios de vista.

Dios quiere siempre lo mejor para nosotros, ¿Cuesta entender que lo mejor sea esta enfermedad para ti en la flor de la vida?

Cuesta entenderlo si te fijas solo en el dolor y el sufrimiento. Pero todo el bien que puede haber a raíz de una enfermedad, yo creo que compensa el dolor sufrido. A mí, al menos, me compensa, no seguiría con esta enfermedad si por mi fuera ni 1 segundo más. Pero después cuando ves el bien que hace en ti, y en tu alrededor, pues piensas que algún sentido debe tener. Y desde mi punto de vista, creo que si llega el día en el que me curo, y todo esto pase a un segundo plano, agradeceré para siempre haber pasado esta enfermedad como dices tu “en la flor de la vida". Porque me ha enseñado lo que me gustaba de mí, y lo que tenía que cambiar, las cosas que me importaban, y las que quería priorizar, y me ha enseñado que la vida es corta, y que tenemos que vivir al máximo siempre. Y que mejor momento para darse cuenta de como quieres vivir, que cuando lo estás empezando a hacer.

Leer más... »