26.09.26

Qué pasa en la Iglesia nº 136

Más de dos años y seguimos en la brecha. Resumen del último programa:

ESPAÑA

1. Crece el número de ateos. Según el CIS (Tezanos vade retro) ya son más que católicos practicantes. Ahí queda eso. 

2. La difícil situación de san Antón. Como templo católico, un desastre. Como lugar de acogida, otro. Los vecinos, muy hartos. 

3. Ataques a la libertad religiosa. Muchos desde el PSOE y SUMAR (el gobierno). 

MUNDO

4. Carta del papa a los obispos hispanoamericanos. Para no perdérsela.

5. Las más numerosas congregaciones femeninas. Algunas se extinguen. Otras se van manteniendo. Por algo será. 

6. El cardenal Zuppi y el derecho a la vida. Rotundo. 

7. Monseñor Varden ante los extranjeros. Dice que también tienen deberes: están obligados a respetar con gratitud el patrimonio material y espiritual del país que los acoge, a obedecer sus leyes y a contribuir a sus cargas cívicas.

8. Las cosas de Lula da Silva. En una ocasión se proclamó católico, apostólico y romano. El cardenal Eusébio Oscar Scheid, respondió: «mire, él dice que es católico, apostólico, romano, pero mi consideración es la siguiente: es caótico, apostático y romántico". 

9. El obispo de Amberes ordenará hombres casados. Dice que lo hace porque no tiene sacerdotes. A este paso acabará ordenando un algoritmo. 

24.09.26

Por qué no hay sacerdotes

Parece que el obispo de Amberes anda muy preocupado porque se está quedando sin sacerdotes: Una diócesis con más de 1.100.000 católicos. Hasta los años sesenta, la diócesis contaba con cerca de 1.500 sacerdotes en activo. El obispo describe la situación actual: “Hoy la diócesis de Amberes solo cuenta con 70 sacerdotes menores de 70 años. Dos tercios de ellos son de origen extranjero. Tanto en la ciudad como en el campo, muchos sacerdotes corren de un campanario a otro».

Sigue afirmando monseñor Bonny: “ ya no queda ningún sacerdote asignado a un hospital, a una escuela o a un movimiento juvenil". Así que ha tomado una decisión que reconoce que se trata de una decisión ideológica, sino pragmática: ordenar hombres casados.

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21.09.26

Miedo al tiempo, miedo al silencio

En cualquier caso, es igual, pero hoy me quiero referir especialmente al momento de la comunión y la proliferación de ministros extraordinarios por la cosa de que no se alargue la celebración. Salvo grandes celebraciones y algunas misas con una asistencia realmente extraordinaria, no pasa nada porque la distribuya el celebrante y se demore unos pocos minutos. 

Lo que alarga las celebraciones no es especialmente el momento de la comunión. Yo invitaría a acudir un día con un cronómetro e ir marcando el tiempo que se nos va en cosas del todo discutibles:

  • Moniciones, introducciones, morcillas varias.
  • Homilías interminables 
  • Procesión de ofrendas
  • Cantos (cuántas veces el celebrante tiene que parar hasta que los del coro acaban).
  • Avisos sin tasa

¿Y el problema son los tres minutos de más en la comunión?

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18.09.26

El nieto de la Blasa

Vengo ahora de celebrar la misa en la residencia de mayores de Miraflores. No será la única misa del día. Esta tarde voy a celebrar en Bustarviejo, ya que el párroco titular está ausente.

Para mí no es una residencia más. A muchos los conozco desde niño y ellos me conocen a mí. Al menos, algunos. En los pueblos, los mayores, para identificar al niño hacen siempre la misma pregunta:

-            ¿Y tú de quién eres?

-            Soy hijo de Alicia y José

Una anciana, rápido aclara las cosas:

-            Un nieto de la Blasa… el chico de la Alicia y de José de Cayetano.

La Blasa, mi abuela, falleció hace más de cincuenta años. Pero para estos ancianos es la referencia…

A lo que vamos.

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17.09.26

Me van a permitir que les pregunte otra vez

Hace ahora cuatro años y medio, en enero de 2022, cuando estábamos en todo el lío del sínodo, les hice una pregunta: “¿Qué es lo que ustedes quieren?”. Batimos el record de respuestas, nada menos que 453. No está nada mal.

El caso es que, como digo, han pasado cuatro años y medio, y seguimos con el sínodo sinodal, del que ahora mismo no sé en qué precisa fase se encuentra. Es igual. Lo que nadie puede negarnos es que empezó, y sigue y sigue con más tenacidad que el conejito de Duracell. 

Y ahora, mis queridos amigos, también podemos nosotros mismos hacer una evaluación de esas de andar por casa.

Por eso, y abusando de su infinita paciencia con un servidor y de ahí para arriba, cuanto más arriba más paciencia, me permito preguntarles si han observado algún cambio en su vida, en sus parroquias, en la Iglesia diocesana y universal que sea fruto de este espíritu sinodal. Y en caso de cambio, si ha sido a mejor o a peor o depende. 

Pues ya nos dirán.