InfoCatólica / Cor ad cor loquitur / Categoría: Papa Francisco

1.04.19

Papa Francisco, Fernando Paz y homosexualidad

España es un país en el que, como en otros países del Occidente apóstata, tienes todo el “derecho” del mundo a que te hagan una operación de cambio de sexo o te hormonen totalmente, para que el sexo con el que has nacido no se empeñe en comportarse de forma natural. Y, al mismo tiempo, si se te ocurre acudir a terapia para cambiar tu orientaciòn sexual, tendrás que hacerlo de forma clandestina porque es altamente probable que el médico que te ayude acabe siendo inculpado de un delito.

La histeria colectiva a la que nos ha metido la clase política -tanto de izquierda como de derecha- ha llevado a que alguien como Fernando Paz haya tenido que retirar su candidatura en Vox. Aparte de decir obviedades sobre cómo murieron judíos en la II GM -no todos lo hicieron gaseados en campos de concentración-, lo cual puso en pie de guerra a los McCarthy de nuestro tiempo, su gran pecado fue que osó decir que si tenía un hijo homosexual, le llevaría a terapia para ver si corregía dicha tendencia. El P. Pedro Trevijano ya ha escrito sobre el tema, así que poco tengo que añadir. 

Por si fuera poco, José María Marco, candidato de VOX al Senado por Madrid, nos ha “glosado” las bondades del “matrimonio” homosexual:

«El matrimonio homosexual me parece bien. Es una cuestión de derechos y de dignidad de los homosexuales»

Y añade:

«No estoy de acuerdo con las opiniones de Fernando Paz y me alegro que Vox haya decidido que no lo representa»

Dejemos a un lado que Marco haya dicho que Vox ha decidido que Fernando Paz no les representa, cuando la tesis oficial -y creo que es la verdadera- es que don Fernando se ha ido sin que se lo pidieran. Lo cierto es que a día de hoy, uno es candidato de Vox y el otro no. Cosas del liberalismo consevador. El mismo que, según el programa del partido de Abascal, propone no llamar “matrimonio” a las uniones homosexuales como si lo esencial fuera el nombre y no el reconocimiento legal de esas uniones. Recordemos la doctrina de la Iglesia Católica al respecto. Doctrina, por cierto, que no pocos obispos parecen ignorar o rechazar:

La Iglesia enseña que el respeto hacia las personas homosexuales no puede en modo alguno llevar a la aprobación del comportamiento homosexual ni a la legalización de las uniones homosexuales. El bien común exige que las leyes reconozcan, favorezcan y protejan la unión matrimonial como base de la familia, célula primaria de la sociedad. Reconocer legalmente las uniones homosexuales o equipararlas al matrimonio, significaría no solamente aprobar un comportamiento desviado y convertirlo en un modelo para la sociedad actual, sino también ofuscar valores fundamentales que pertenecen al patrimonio común de la humanidad. La Iglesia no puede dejar de defender tales valores, para el bien de los hombres y de toda la sociedad.
(Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales, 11, Congregración para la Doctrina de la Fe)

En esas estábamos cuando el Papa decidió conceder una entrevista a Jordi Évole para la Sexta. Me abstengo por completo de comentar el hecho de que haya elegido precisamente a ese periodista, así como del contenido de la misma salvo aquello relacionado con la homosexualidad. 

Leer más... »

15.01.18

El nuevo paradigma ni es nuevo ni es católico

El cardenal Parolin, Secretario de Estado, ha asegurado que Amoris Laetitia supone «un nuevo paradigma que el Papa Francisco está llevando a cabo con sabiduría, prudencia e incluso paciencia».

En relación a la polémica por ese texto pretendidamente magisterial -en Infocatólica fuimos de los primeros en decir que el capítulo 8 no lo era-, el purpurado dice que «Probablemente las dificultades que han surgido y aún existen en la Iglesia se deben, además de algunos aspectos del contenido, a este cambio de actitud que el Papa nos pide». Y añade otra vez que estamos ante «Un cambio en el paradigma, inherente al texto en sí, que se nos pide: este nuevo espíritu, este nuevo enfoque».

Es bueno que el cardenal reconozca que estamos ante una novedad, tanto en la letra como en el espiritu. Ciertamente Amoris Laetitia pretende implementar un cambio. El uso del término paradigma no parece casual. Según el diccionario de la RAE, significa:

Teoría o conjunto de teorías cuyo núcleo central se acepta sin cuestionar y que suministra la base y modelo para resolver problemas y avanzar en el conocimiento.

Ahora bien, ¿qué es exactamente lo que ha cambiado o se pretende que cambie? Pues ni más ni menos que la moral católica. Yerran quienes creen que el capítulo 8 de Amoris Laetitia sirve solo para abordar la situación de los divorciados vuetlos a casar -adúlteros en palabras de Cristo-. Lo que dicho capítulo altera es la esencia misma de la enseñanza moral de la Iglesia desde tiempos de Cristo hasta este pontificado. Estamos, pues, ante un hecho desconocido en los casi 21 siglos de historia de la Iglesia.

Leer más... »

11.12.17

Aunque nosotros mismos...

El apóstol San Pablo lanza una advertencia a los cristianos en Galacia que sin duda sirve para todos los cristianos en todo el mundo y en todas las épocas:

Me maravilla que hayáis abandonado tan pronto al que os llamó por la gracia de Cristo, y os hayáis pasado a otro evangelio. No es que haya otro evangelio; lo que pasa es que algunos os están turbando y quieren deformar el Evangelio de Cristo.
Pues bien, aunque nosotros mismos o un ángel del cielo os predicara un evangelio distinto del que os hemos predicado, ¡sea anatema!
Lo he dicho y lo repito: Si alguien os anuncia un evangelio diferente del que recibisteis, ¡sea anatema!
Gal 1,6-9

Que el apóstol insista en su advertencia dos veces seguidas indica la gravedad del asunto. De sus palabras cabe sacar una conclusión evidente. Es posible que incluso un apóstol como él decida predicar un evangelio diferente. Y la reacción de los fieles ante esa coyuntura ha de ser la del rechazo.

Por si no quedara clara la cuestión, en la misma epístola vemos a San Pablo ejerciendo ese “rechazo” ante una mala actitud de San Pedro:

Ahora bien, cuando llegó Cefas a Antioquía, tuve que encararme con él, porque era reprensible. En efecto, antes de que llegaran algunos de parte de Santiago, comía con los gentiles; pero cuando llegaron aquellos, se fue retirando y apartando por miedo a los de la circuncisión. Los demás judíos comenzaron a simular con él, hasta el punto de que incluso Bernabé se vio arrastrado a su simulación.
Pero cuando vi que no se comportaban correctamente, según la verdad del Evangelio, le dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como los judíos, ¿cómo fuerzas a los gentiles a judaizar?
Gal 2,11-14

No era la primera vez que Pedro recibía una represión pública delante de toda la Iglesia. Justo después de que Cristo dijera que fundaría la Iglesia sobre él y su confesión pública de fe.

Pedro, tomándolo aparte, se puso a reprenderle diciendo: -¡Dios te libre, Señor! De ningún modo te ocurrirá eso.  Pero él se volvió hacia Pedro y le dijo: -¡Apártate de mí, Satanás! Eres escándalo para mí, porque no sientes las cosas de Dios sino las de los hombres.
Mat 16,22-23

Ciertamente son muy escasas las ocasiones a lo largo de la historia de la Iglesia en las que esas palabras del Señor y el apóstol han debido ser aplicadas. Pero ejemplos hay. Es el caso de Santa Brígida de Suecia, patrona de Europa, quien no tuvo problema en decir del Papa de su tiempo, sin negar su condición de Pontífice, que era un “asesino de almas, más injusto que Pilato y más cruel que Judas”.

Leer más... »

19.07.16

Que alguien nos explique en qué consiste lo de "ampliar la consciencia"

Debido a la polémica sobre el tema de los divorciados vueltos a casar y la relación entre ley moral universal y conciencia particular, ha pasado desapercibido un párrafo de la Amoris Laetitia que cabe calificar al menos como “peculiar”. Está en el punto 149 de la exhortación (negritas mías)

149. Algunas corrientes espirituales insisten en eliminar el deseo para liberarse del dolor. Pero nosotros creemos que Dios ama el gozo del ser humano, que él creó todo «para que lo disfrutemos» (1 Tm 6,17). Dejemos brotar la alegría ante su ternura cuando nos propone: «Hijo, trátate bien […] No te prives de pasar un día feliz» (Si 14,11.14). Un matrimonio también responde a la voluntad de Dios siguiendo esta invitación bíblica: «Alégrate en el día feliz» (Qo 7,14). La cuestión es tener la libertad para aceptar que el placer encuentre otras formas de expresión en los distintos momentos de la vida, de acuerdo con las necesidades del amor mutuo. En ese sentido, se puede acoger la propuesta de algunos maestros orientales que insisten en ampliar la consciencia, para no quedar presos en una experiencia muy limitada que nos cierre las perspectivas. Esa ampliación de la consciencia no es la negación o destrucción del deseo sino su dilatación y su perfeccionamiento.

Preocupado por lo que puede significar ese consejo, he puesto “ampliar la consciencia” en Google y me sale esto:

http://www.jananguita.es/expandir-la-conciencia

http://www.mantra.com.ar/contreconociendonos/ampliarlaconciencia.html

http://portaldeconciencia.com/modos-practicos-de-ampliar-nuestra-conciencia/

http://stopsecrets.ning.com/group/trabajadoresdelaluz/forum/topics/cinco-maneras-practicas-para-elevar-su-conciencia

http://sincro-destino.com/forum/topics/niveles-de-conciencia-como

http://blogmundotranspersonal.blogspot.com.es/2012/09/herramientas-para-poner-en-practica-el.html

https://www.youtube.com/watch?v=9xBxdaxtaUQ

http://andreadelamora.com/deja-de-sufrir-siguiendo-estas-10-formas-de-expandir-tu-conciencia/

Leer más... »

22.05.16

El posible regreso de los lefebvrianos por la puerta grande

Cuando el 22 de enero del 2009, Benedicto XVI decidió levantar la excomunión a los obispos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, se dio el primer paso para el retorno del lefebvrismo a la plena comunión con la Santa Sede. Desgraciadamente, Mons. Williamson, uno de los cuatro obispos que fueron objeto de esa medida de gracia del pontífice alemán, no solo no forma parte ya de la FSSPX sino que anda ordenando obispos por ahí, lo cual implica que vuelve a estar excomulgado. 

A pesar del levantamiento de la excomunión, la situación canónica de los ministros ordenados de la FSSPX sigue siendo irregular. Ya en el 2009 empezaron los contactos para solucionar esa situación, pero parece que es ahora, en pleno pontificado de Francisco, cuando se puede encontrar la salida que permita al lefebvrismo insertarse de pleno derecho en el seno del catolicismo post-conciliar.

A ello está ayudando el hecho de que el papa Francisco, siendo cardenal y arzobispo de Buenos Aires ya mantuvo una actitud conciliadora con el lefbvrismo en Argentina. El Santo Padre y Mons. Bernard Fellay, Superior de la SSPX, se encontraron casualmente en Santa Marte en diciembre del 2013 y lo han vuelto a hacer, ya más formalmente, el primer sábado del pasado mes de abril. El encuentro duró cuarenta minutos. Aunque la portavocía de la Santa Sede habló de un encuentro informal y no oficial, es evidente que no se trataba de algo improvisado y sin importancia.

El portal Adelante en la Fe publicó el pasado 16 de abril una carta del Padre Schmidberger, ex-Superior de la FSSPX y rector del seminario de habla alemana de la FSSPX en Zaitzkofen (Alemania). En esta misiva claramente se estaría preparando a los miembros de la FSSPX a un inminente reconocimiento canónico.

También es destacable la entrevista concedida a Zenit por Monseñor Guido Pozzo, secretario de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, fundada en 1988 por San Juan Pablo II, precisamente con el principal objetivo de entablar un diálogo con los lefebvrianos. Mons. Pozzo, tras indicar los obstáculos doctrinales -los mismos de siempre- todavía presentes para la plena reconciliación, dijo algo fundamental para entender lo que puede estar a punto de pasar: 

Se trata en todo caso de temas que igualmente podrán ser objeto de profundización y aclaración después de la plena reconciliación. Lo que parece esencial es encontrar una plena convergencia sobre lo que se requiere para estar en plena comunión con la Sede Apostólica, es decir sobre la integridad de la Profesión de Fe católica, sobre el vínculo de los sacramentos y sobre la aceptación del Supremo Magisterio de la Iglesia. 

Finalmente, el propio papa Francisco contestó a la revista La Croix a una pregunta sobre la posible concesión de una prelatura a la SSPX para regularizar su situación en la Iglesia. Y el Santo Padre contestó lo siguiente:

“Sería una solución posible, pero antes hay que llegar a un acuerdo fundamental con ellos. El Concilio Vaticano II tiene su valor. Se avanza lentamente, con paciencia".

Por último, Mons Fellay concedió una amplia entrevista a Edward Pentin (parte I, II y III) en la que aseguraba que para Roma “la cuestión de la libertad religiosa, de la Nostra Aetate, o sea la relación con las otras religiones, del ecumenismo, e incluso la reforma litúrgica, no nos separa de la Iglesia. Podemos cuestionar dichos temas y seguir siendo católicos. El criterio para juzgar nuestro catolicismo ya no serán estos puntos. Esto es muy importante".

Leer más... »