Empezar la casa por el tejado.
O pretender edificarla “sobre arena”, como nos educa y enseña el Señor Jesús con su Parábola, que viene a ser lo mismo: es imposible, en el primer caso; acaba en un desastre “natural” y/o “ecológico” -seguramente un regalito de la pachamama, que se las trae-, buscado a propósito, en el segundo: porque era y es perfectamente previsible. O, simple y directamente, acabar de demolerla.
En ambos casos, lo que prima es la nula “inteligencia” de sus impulsores o ejecutores, y de todos los que contribuyen, directa o indirectamente al desgraciado, caro e inútil negociado. Pero, así somos… cuando así nos empeñamos.
Naturalmente, en los dos casos tampoco podemos echarle la culpa a nadie ajeno a uno mismo. Cuando uno se empeña, se despeña inexorablemente. La Lógica, una de las dimensiones de nuestra capacidad de intelección, nos lo advierte. Por ésto y en ésto, sólo se engaña el que lo prefiere a la verdad de las cosas: a la realidad tal como es, y no como nos gustaría que fuese.
Un ejemplo: si uno es un varón, se mira al espejo al salir de la ducha, y pretende que es una chica… Pues, ¡ni operado, oyes…! Y habría que ayudarle, llevándole de urgencias al médico si se deja: que esa es otra…
Todo este preámbulo viene a cuento de un artículo que echa las campanas al vuelo por lo que titula ‘las 8 novedades o reformas que está implantando el Papa León a la chita callando, como es él’. Más o menos; no he pretendido ser especialmente preciso y quisquilloso. Es la idea central.
Es su opinión, desde luego, NO la mía. Porque todas esas 8, sigo en mi opinión, es precisamente lo que he titulado y catalogado como “empezar la casa por el tejado”. Y me explico. Bueno, me esfuerzo en explicarme, aunque hay gente durilla-durilla que ni por esas. Ahí voy.
Todas esas reformas, catalogado también de este modo por el autor, son reformas “estructurales” o de mero adorno: nada que ver con lo mollar que ha llevado a la brutal y arrolladora Descristianización, desde la Jerarquía hasta casi el último rincón de países y “mundos” Católicos, totalmente o casi… Estamos otra vez en mi órbita de opinión.
‘Que si despide al G-9′; que sólo fueron 9 en la inauguración, añado yo. ‘Que si ahora cuenta periódicamente con todos los Cardenales’. ‘Que va a contar con los Nuncios nuevamente’. ‘Que si la Sinodalidad sí, por supuesto’…; y, a propósito de la dichosa sinodalidad -algo que NO pertenece ni de lejos a la Esencia de la Iglesia, pues NO aparece en sus Notas Fundacionales-, como si se sintiese “obligado", señala el autor: ‘nada de pretender contradecir o desautorizar a su Predecesor’ -¡el corporativismo al poder!-, que montó todo ésto y más: ¡Unidad! ¡Comunión! ¡Sinodalidad!…, para hacer justamente lo contrario. Ni parece que vaya a tocar nada referente al Vetus, vuelvo a añadir yo…
Bien que todo eso haya desgraciado aún mucho más a la Iglesia que se encontró Francisco -no digamos la que se ha encontrado León, mucho peor que la que halló su Antecesor-: a éste lo eligieron -y aceptó- exactamente para ésto. Casi todos estaban en el ajo.
De ahí las escasísimas voces que se alzaron públicamente contra esos desafueros en plan despóticos, naturalmente -más propios del mundo civil, masónico, marxista, mundano sin Dios, o militar-, y que fueron convenientemente “neutralizados” por el staff Eclesial, que estaba muy al tanto. Empezando y acabando todo en Francisco. Lógico.
Voy yo también a poner un ejemplo, que entiendo y pretendo pedagógico. Una institución de enseñanza, por ejemplo, con solera incluso de siglos, si ve que en los últimos decenios va para abajo -pierde alumnos, pierde profesores de prestigio, pierde ingresos-, y concluye que, consciente o inconscientemente se han alejado de los principios que la hicieron puntera, si no son unos suicidas, a más de soberbios de manual, o cierran y venden antes de que sea demasiado tarde -las pérdidas a partir de cierto volumen son irreversibles-; o, si les queda una pizca de sensatez, se dicen a sí mismos: “vamos a volver a nuestros orígenes, al ideario de nuestros fundadores, que son los que nos hicieron ser lo que fuimos”. Y vuelta a empezar. Con sabiduría y prudencia, o al revés. Y muy esperanzados en el futuro: han dado con la tecla.
Ésto es lo que haría cualquier persona o institución “normal”. Algo que cada vez es más difícil de encontrar aquí: lo “normal” ha desaparecido de la Iglesia, en todos sus horizontes, desde hace muchos años ya: como 60, o así.
Aquí, en la Iglesia, antes Catolica, no se rectifica ni equivocándose; porque, como todo lo lleva y lo soporta el tan socorrido -como falso- “soplo", aciertan siempre: el “espíritu” NO se equivoca. Y pasa lo que está pasando: hasta las herejías y los despropósitos se catalogan ya como logros irreversibles. Es decir: NO tienen vuelta de hoja. ¡Y pobre del que diga algo en contra: será machacado convenientemente!
Ahí están -ejemplares, por acusadores- los episodios del Obispo Livieres, q.e.p.d., y del Cardenal de Australia, también difunto: expulsados a patadas los dos, y perseguidos hasta su muerte; que fue pronta. Ambos podrían explicarnos muchas cosas. Y, de un modo u otro, vaya si lo han hecho.
¿Qué es lo mollar, lo esencial en la Santa Madre Iglesia? Es muy sencillo de rastrear y dar con ello. Y no sólo para los eruditos: basta con tener aún algún sentido de Dios y de lo Eclesial.
Nos vamos al Antiguo Testamento, un pozo de Sabiduría, pues Dios está presente en toda la vida del Pueblo Escogido: era su Pueblo, su Familia, su Hijo. De hecho, no hay página de la historia judía -y no únicamente desde su salida de Egipto con mano robusta-, en la que no esté actuando Él, de Palabra o de Obra; normalmente a través de sus enviados, los Profetas, pero con Palabras inequívocas.
El Pueblo Judío, reducido ya únicamente al reino de Judá y Benjamín, cuando sus reyes se lanzan en pos de dioses estraños, ajenos a su historia, y se arrastran por la idolatría más ignominiosa y se han prostituido -llegan, incluso, a entregar a sus hijos/hijas al fuego, como lo hacían sus vecinos en honor y sumisión a Moloc y a los Baales-, despreciando el Templo y los Sacrificios, pues ofrecen incienso a los dioses, hechura de sus manos, restituyen estelas y cipos…
Por eso,son machacados, inmisericordes, por sus vecinos, tanto por Israel como por los Asirios, los filisteos, los moabitas, los amorreos y demás que, “autorizados” y usados por Dios como su brazo justiciero, materialmente los saquean, los arrasan y los esclavizan. Cuando no: los matan; y, al decir del AT, “sajan el vientre de las madres encinta”. La cosa estaba fea e iba muy en serio, ya que los judíos, como antes los israelitas, se lo habían currado a fondo.
Eso sí: cada vez que sus reyes vuelven al buen camino, claman a Dios reconociendo sus pecados, Él los escucha y les dice que los perdona nuevamente, ¿qué es lo primero que hacen?
Antes que cualquier otra cosa o decisión, llaman a los Sacerdotes legítimos, y del rey hasta el último judío, les piden que se purifiquen, que purifiquen luego el Templo y el Altar, y que vuelvan a ofrecer los Sacrificios agradables a Dios, previstos y ordenados en la Ley de Moisés: la que Dios les había entregado como seña de pertenencia a Dios: esa era su Identidad.
A partir de ahí, y con la promesa explícita de ser fieles como buenos hijos, vuelven a ser ellos mismos; y, como primera provisión, machacan a su vez a los que los habían vapuleado de lo lindo: recuperan lo perdido y vuelven a la cima, de donde no deberían haberse apeado jamás. Por cierto: con gran asombro y miedo bien fundado de sus vecinos: “Dios lucha con ellos”, exclaman y recogen en sus crónicas.
Este modo de proceder se repite reiteradamente, y está recogida en sus Anales; y en los de sus vecinos, que, en cuestión de guerras, no eran tontos. “Negro sobre blanco”, o al revés, que ahora no recuerdo bien cómo es el dicho. Pero lo entendéis todos perfectamente.
¿No podríamos, ya que deberíamos, aprender nada de todo ésto? ¿Acaso no podríamos sacar las preceptivas enseñanzas , y “escarmentar en cabeza ajena”? Vamos a intentarlo.
Entrando al “hoy” de la Iglesia Católica, y yéndonos al Principio, ¿dónde estan nuestras Raíces, nuestras Esencias, nuestro ADN, nuestra Identidad? O sea: nuestra Salvación del Autosuicidio, aunque incomprensiblemente buscado y programado a conciencia, en el que estamos embarcados: nos hemos vuelto a “los dioses” y a “las máximas” de este mundo. SIN Dios, claro.
Son pocas, pero tan determinantes como los mismos Mandamientos de la Ley de Dios: pocos -sólo son 10-, pero tan sigficativos que: El que me ama, cumplirá mis Mandamientos. Pues igual.
*En primer lugar, me iría al mandato expreso de Cristo: Haced ésto en Memoria mía. Es decir: “Haced exactamente como Yo he hecho, lo que Yo he hecho. Y NO se os ocurra ir ni más allá, ni quedaros cortos: NO os despistéis ni os engañéis”. Disculpad el tono coloquial, que considero tan educativo como correcto.
*Para ayudarnos a no perder de vista lo que esencial de su Mandato, nos dice expresamente de qué va lo de “en Memoria mía”. Lo primero y más esencial: la Santa Misa : no en vano nos lo manda en la Última Cena, en aquella Primera Misa que celebra Él. Sin olvidar, lógica y necesariamente, la Consagración y la Comunión, siempre que se esté en Gracia de Dios. El que comulga con conciencia de Pecado Grave, como nos dice expresamente san Pablo: Come y bebe su propia Condenación.
*Para acceder, por tanto, convenientemente preparados -con hambre y sed de Dios mismo, y de nuestra vida en Él; en Gracia de Dios-, nos manda el Señor: Perdonad los pecados: a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos. Para los Sacerdotes: el mandato es exactamente éste, y NO tenemos derecho a cercenarlo a conveniencia de parte.
El pilar más fundamental -por necesario- para vivir por Él, con Él y en Él no es otro que la Confesión constante, frecuente, humilde y hecha con el corazón contrito y humillado, que el Señor NO desprecia. Porque, en resumen, la Vida Sobrenatural, la Vida de hijos de Dios es Vida Sacramental. Y no puede ser de oytra manera, pues sin los Sacramentos no hay Vida de la Gracia: habríamos roto con el Señor.
*Además, para mantener viva la Conciencia de Pecado, y alimentar nuestra Fe de modo que sea viva y eficaz: Predicad el Evangelio. Seguimos con san Pablo, fuente segura y eficaz: Fides ex auditu! Porque, sigue el Apóstol: ¿Cómo van a creer ni nadie les predica?
Por tanto, escribe a Timoteo: Tú, permanece firme en lo que has aprendido y creído, ya que sabes de quiénes lo aprendiste, y porque desde niño conoces la Sagrada Excritura, que puede darte la Sabiduría que conduce a la Salvaciòn por medio de la Fe en Cristo Jesús (…). En la Presencia de Dios y de Cristo Jesús, que va a juzgar a vivos y muertos, (…), te advierto seriamente: predica la Palabra, insiste con ocasión y sin ella, reprende, reprocha y exhorta siempre con paciencia y doctrina.
De este modo, queda desautorizado cualquier Jerarca, al nivel que sea, para predicar otra cosa; es decir: NO puede salirse de ahi, del Evangelio: sería “salirse” de Cristo, pretendiendo predicar “otro evangelio”, como nos previene san Pablo en otro lugar.
Por una razón poderosísima: todo hijo de Dios en su Iglesia en medio del mundo tiene el derecho, recibido de Dios, de escuchar, en la Iglesia Católica a la que de Gracia pertenece de escuchar la Palabra de Dios: no la de los mercenarios. Ni la de los charlatanes, que también los hay: y abundan. Incluso hay herejes y todo…
De ahí que, cuando se les obliga a oír y recibir, como Palabra de Dios, palabras profanas y mundanas, el que lo hace de ese modo corrompe su Vocación y su Misión: esté investido del cargo eclesial que sea. Desde la misma Cúpula al último ambón de la última iglesita más apartada.
*Todo, para fomentar e integrar en nuestra vida personal aquél mandato-consejo de Jesucristo en su Evangelio: su Gran Consejo: Venid a Mí. Pues: sólo Cristo Salva. Y NO hay Salvación posible fuera de Él.
Un “ir a Él” en un camino de Confianza, de lucha contra el Pecado, de VIda de Gracia y de Vida de Oración: de hablar con Dios, como se define tan sucinta como exactamente. Una Oración convertida, tantas veces, en Oración de Petición: la necesitamos como el respirar.
Con todo esto por delante, los fieles tienen todo el derecho -reconvertido en tantos casos en “obligación en Conciencia”-, de alejarse de los sitios donde escuchan mundanidades, y buscarse el “pan bueno” de la Palabra de Dios, allí donde se les ofrece, con Celo, Piedad y Seguridad.
Aprovecho para decir a mis hermanos Sacerdotes: hemos de tener la valentía, que es Fidelidad a Cristo -de la buena y auténtica-, de dejar todo lo que nos aparte de esa esta Tarea que estamos desgranando; nuestra verdadera Tarea Sacerdotal, que se concreta en “hacer unica y exclusivamente lo mismo que Él”. Todo lo que nos impida ésto, hemos de posponerlo. O dejarlo, simple y radicalmente. No hay otra forma.
No vaya a ser que “nos contagiemos”, inevitablemente, del mal ejemplo de “los mercenarios": los malos pastores. Sólo tenemos un Modelo: el Buen Pastor. Y si no tenemos tiempo ni para comer, pues ya lo haremos más tarde. Y si no tenemos tiempo para “reuniones", pues ya iremos cuando lo tengamos. Y si tenemos que pasarnos toda la noche en oración, pues lo hacemos…
Ésta es nuestra vida, y NO podemos ni queremos tener otra: la de Cristo, pisando donde Él ha pisado, siguiendo sus Huellas. Llenándonos el alma y el corazón de los mismos Sentimienos de Cristo Jesús. Si no, corremos el riesgo, cierto, de acabar de Dj, de Influencers, o de lavandas…
Por poner un poner y señalar: están tan entretenidos en el Vaticano y, al parecer, tan contentos también, en “hacer una sociedad ideal” -ahi está su neodiálogo con el confucionismo, que ni siquiera es “religión": un puntal en ese logro-, que no tienen ni tiempo -me da que ni ganas, visto lo visto-, para dedicarse a su propia Casa, y a sus legítimos hijos: los que Dios les ha dado para que los conduzcan hasta Él. ¡Donde esté una ‘buena’ “sociedad ideal", que espere o que calle cualquier Cielo… Y, como primera provisión, el mismo Jesucristo. Amén. Tal cual, oyes.
También están de fiesta -con aperitivo antes de la comida, lógico-, recibiendo y dialogando con Patty Smith: una “Santa” en Vida, por supuesto. Y hay que arroparla, que los fachas le cascan mucho…
Por supuesto: nada de intentar decir la palabra más suave pero necesaria a un tipo como Martin, como Marx, como el de Austria, como a los obispos que “celebran” con fervor bendiciones y liturgias pro lgtbijklmnñopq…
O a los que callan ante un político democristiano que se ha mercado un “hijo” subrogado: con un par. Sólo un obispo ha recordado lo católico. Uno entre unos cuantos.en Alemania, donde ha tenido lugar el evento.
O en Inglaterra, con un supuesto Primer Ministro, que va, porque está, como “catolico a lo Biden”: fórmula que ha conseguido hasta exportarse… ¿Algún Obispo en Inglaterra y tierras limítrofes ha dicho algo?
Por supuesto: “la doctrina no se toca”. Fijo. Pero ni se defiende, ni se acude a ella, ni se enseña, ni nada de nada: todo un trampantojo de museo, más carca y más antediluviano que un dinosaurio: un T-Rex, por decir algo.
Pero, por supuesto: NO hay ruptura…43 comentarios
Me ha llegado hondo su “ post “, en un momento de desánimo espiritual.
Mañana iré a Misa y rezaré por Vd. y su predicación.
Que Dios le guarde
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Muchísimas gracias.
Nuestras oraciones por usted padre
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Muchísimas gracias. Que Dios te lo pague .
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Normal...
Si no te importa, no sé de dónde te sacas el tutearme: que yo sepa ni nos conocemos... Lo digo por la educación que seguramente recibiste.
Los 8 puntos del artículo al que se refiere UD son correcciones a la forma de "gobernar" de Francisco, tan rotundas en el fondo como discretas en la forma. Son un acierto por parte de León XIV.
No creo que sea empezar la casa por el tejado, sino arreglar goteras y desperfectos que desde el tejado están amenazando tb arruinar la casa. Es una forma de defender la casa de la ruina, que no contradice la obviedad de q lo fundamental son los cimientos: Jesucristo es la roca.
Por eso nada que objetar a su discurso sobre la predicación de la doctrina y la casa construida sobre roca - lo que no comprendo es su crítica a que se arreglen tb las goteras del tejado.
Paz y bien
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Cuando de la casa sólo quedan 4 tejas, entretenerse con ellas es, como mínimo, un sin sentido, cuando no un buscar que no queden ni las 4.
Por cierto y por si no lo habías pillado: mantener la Sinodalidad como eje y sustancia de la Iglesia, NO es corregir a Francisco: es incidir en la corrupción de la propia Iglesia; pues se la saca de su ser y de su sitio original otorgados por Jesucristo: que ya hay que ser pretencioso...
Sigues anclada en tu línea de desaciertos gruesos. Ya te dije, y te reitero: escribe lo que te parece bien; y, para acertar, lo redactas todo al revés: verás qué grandes resultados alcanzas.
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Muchísimas gracias, Maru.
De todas formas lo mas importante es la disposición interior. Y no diga usted cosas que no son, que la OGMR no dice nada de PROFUNDA
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Podrías aportar el texto exacto, xfa?
No está permitido a los fieles tomar por sí mismos el pan consagrado ni el cáliz sagrado, ni mucho menos pasarlo de mano en mano entre ellos. Los fieles comulgan estando de rodillas o de pie, según lo haya determinado la Conferencia de Obispos. Cuando comulgan estando de pie, se recomienda que antes de recibir el Sacramento, hagan la debida reverencia, la cual debe ser determinada por las mismas normas.
FUENTE:
https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccdds/documents/rc_con_ccdds_doc_20030317_ordinamento-messale_sp.html
Dice que hay que hacer una reverencia; no habla de ejecutar una inclinación profunda, lenta, pausada y casi de noventa grados, como la que los sacerdotes sí están obligados a realizar después de la consagración cuando pronuncian: «Te pedimos humildemente» en virtud del punto275 del actual misal romano. Además, el propio texto utiliza un lenguaje de recomendación en determinados aspectos, no de convertir cada gesto en una representación solemne prolongada.
Si Maru decide hacer una inclinación tan larga, tan pausada y tan pronunciada, tampoco debería sorprenderle que algún sacerdote, especialmente si hay una fila considerable de fieles esperando, haga algún gesto de impaciencia o intente agilizar el momento. La liturgia no es una competición de centímetros de inclinación ni de segundos de permanencia en la postura.
La verdadera disposición interior, la adoración sincera y la devoción profunda pueden y deben cultivarse desde el banco, durante la oración previa e incluso mientras uno avanza en la fila para comulgar. En definitiva, no es la materialidad de un gesto, por muy espectacular que parezca, la que mide la intensidad de la fe, sino el corazón con el que ese gesto se realiza.
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Muchas gracias.
Aunque no coincido con usted en todo lo que afirma —sería demasiado pedir, y además bastante aburrido—, tengo claro que es usted un hombre que se viste por los pies. Y eso, en estos tiempos, no es poca cosa.
Quiero decir con ello que, aunque uno pueda discrepar de los razonamientos o de las conclusiones de alguien, cuando lo que se expone se ajusta a la razón y al derecho, usted sabe reconocerlo y dar la razón donde corresponde, sin necesidad de retorcer los argumentos para que encajen a la fuerza con las propias preferencias.
Por eso me permito proponerle el siguiente razonamiento, precisamente confiando en esa honestidad intelectual que le reconozco:
San Justino Mártir (c. 100-165), en su Primera Apología (caps. 66-67), es uno de los testimonios más antiguos y explícitos que vinculan las enseñanzas sobre la Eucaristía, la asamblea dominical y las prácticas litúrgicas con las apariciones del Resucitado. El texto que citas del Oficio de Lecturas del III Domingo de Pascua es fiel a la fuente:«Le crucificaron, en efecto, la víspera del día de Saturno, y al día siguiente del de Saturno, o sea el día del sol, se dejó ver de sus apóstoles y discípulos y les enseñó todo lo que hemos expuesto a vuestra consideración.»
FUENTE:
https://www.corazones.org/biblia_y_liturgia/oficio_lectura/pascua/3_domingo_pascua.htm
Por otro lado:
León Magno dice que Cristo resucitado, antes de ascender, realizó todo lo que convenía a la predicación evangélica y a los misterios del Nuevo Testamento durante los cuarenta días. La expresión "misterios del Nuevo Testamento" (sacramenta Novi Testamenti en el original latino) es clave: los Padres latinos usaban "misterios/sacramentos" precisamente para referirse a la liturgia y los ritos sacramentales.
El pasaje clave se encuentra en el Sermón 74 (también llamado Tratado o Homilía 74) de San León Magno, el segundo sobre la Ascensión del Señor (siglo V). No está principalmente en el 73, aunque ambos tratan de la Ascensión y el 73 habla de los “grandes sacramentos/misterios” confirmados y revelados en los cuarenta días.Texto latino original (Sermón 74, cap. II):Ut igitur hujus beatitudinis, dilectissimi, capaces esse possemus, expletis omnibus quae evangelicae praedicationi et novi Testamenti mysteriis congruebant, Dominus noster Jesus Cristo, quadragesimo post resurrectionem die coram discipulis elevatus in coelum…
Traducción literal:“Para que pudiéramos ser capaces de esta bienaventuranza, queridísimos, una vez cumplidas todas las cosas que convenían a la predicación evangélica y a los misterios del Nuevo Testamento, nuestro Señor Jesucristo, el día cuadragésimo después de la resurrección, fue elevado al cielo en presencia de los discípulos…”
Inmediatamente después añade la famosa frase:Quod itaque Redemptoris nostri conspicuum fuit, in sacramenta transivit
(“Lo que era visible de nuestro Redentor pasó a los sacramentos”).
En base a lo anterior, ¿No se podría concluir que partes de la Misa que describe s Justino con el rito de la Paz y la plegaria universal de los fieles que cita expresamente son de institucion divina ?
Aparte de San Justino y San León magno hay mas fuentes patristicas que afirman que Cristo en sus apariciones enseñó a cómo celebrar la Misa.
Porque una cosa es legítimamente reformar, ordenar o desarrollar lo que la Iglesia puede disponer en materia litúrgica, y otra muy distinta pretender disponer de aquello que Cristo mismo estableció. Ahí, a mi juicio, no hay Vetus ni Novus: hay sencillamente lo que viene de Cristo y lo que no viene de Cristo.
Y en esto creo que convendremos: lo que Jesús estableció no necesita que nosotros lo «mejoremos», lo adaptemos a los tiempos ni lo sometamos a votación. Se podrá discutir mucho sobre rúbricas, formas, ceremonias y desarrollos históricos —y bienvenido sea el debate—, pero cuando llegamos a aquello que tiene origen en la institución del Señor, conviene que la creatividad humana sepa reconocer sus límites.
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Totalmente de acuerdo con tus dos comentarios.
Una cosa son las peticiones tradicionales de la plegaria universal del oficio del Viernes Santo, y otra muy diferente las variopintas ocurrencias de los redactores ("el equipo litúrgico") de vulgares peticiones contemporáneas.
Pobres San Justino, San León Magno y demás Padres de la Iglesia, por cuyo testimonio se pretenden atribuir a Nuestro Señor semejante barullo y semejantes ocurrencias.
Veamos la paradoja: San Justino Mártir describe en el siglo II una Eucaristía viva donde el pueblo reza junto la Plegaria Universal y toda la comunidad se da el beso de la paz. Sin embargo, en el Vetus Ordo la asamblea pasó a estar prácticamente muda —reducida a espectadora mientras el sacerdote susurra en secreto— y el rito de la paz quedó confiscado en el altar, reservado como un privilegio exclusivo de las Misas solemnes.
Que a un rito de la paz recluido en el presbiterio y a la supresión de las preces del pueblo durante siglos se le llame 'fidelidad a los Padres', y que al retorno del uso paleocristiano se le tilde de 'ocurrencia', es de una retranca involuntaria maravillosa. Si San Justino entrase hoy a una Misa rezada tridentina, preguntaría dónde se ha metido la oración de los fieles que él dejó por escrito y por qué la gente no se da la paz como mandaba el Evangelio. San Pablo mismo habla en la biblia del beso de la paz que se dan los participantes de la Eucaristia!
Restringir el saludo pascual a las grandes ocasiones como si el resto de los días el pueblo no fuera digno de reconciliarse, y condenar a la asamblea al silencio sepulcral, no es 'misterio y reverencia': es una degradación de la liturgia patristica. Como enseña San Juan Pablo II en el punto 1.3.4.5 del Catecismo, la Misa de siempre —la de San Justino, con su paz compartida y sus oraciones comunitarias— es la que conserva la estructura viva de la Iglesia, no la versión reducida y clericalizada que algunos pretenden fosilizar.
Me parece interesante señalar que esta idea —que Cristo resucitado, durante el tiempo entre la Resurrección y la Ascensión, transmitió a los apóstoles contenidos que después se convirtieron en la liturgia de la Iglesia— no es exclusiva de Justino. La encontramos también, más de dos siglos después, en las Constituciones Apostólicas, una obra compuesta hacia el año 380 en la región de Siria (Antioquía, probablemente).
Concretamente, en el Libro V de esa obra, el texto —puesto en boca de "los apóstoles"— dice que ellos se asociaron con Él cuarenta días después de su resurrección y que enseñan a los fieles todas las cosas que Él les ordenó mediante sus constituciones, antes de que fuera llevado al cielo.
Y en el Libro VIII de la misma obra se repite la idea con otras palabras: que Cristo, tras resucitar, continuó cuarenta días con sus apóstoles y completó todas sus constituciones antes de subir a su Padre.
Es decir: 350 años después de Justino, un texto litúrgico sirio sigue sosteniendo exactamente la misma estructura de pensamiento que él: que la praxis litúrgica de la Iglesia (en el caso de las Constituciones, de forma muchísimo más extensa: ordenaciones, plegaria eucarística, ayunos, disciplina) no es una invención posterior, sino algo que se remonta a una instrucción directa de Cristo resucitado a los Doce durante ese período de 40 días.
Las Constituciones Apostólicas son de un compilador anónimo del siglo IV escribió usando y ampliando materiales anteriores (la Didascalia del siglo III, la Didajé, la Tradición Apostólica de Hipólito).
Es un testimonio de que esa misma idea —la de Justino— seguía viva y se seguía usando como argumento de autoridad litúrgica dos siglos y medio después, en un ambiente eclesial completamente distinto (Siria del siglo IV, frente a Roma del siglo II).
Dicho de otro modo: Justino no está solo en afirmar esa estructura ("Cristo se lo enseñó a los apóstoles en sus apariciones, y por eso lo hacemos así")
Vamos a ver! Si Cristo mismo durante sus apariciones enseño a celebrar en vernácula, lo tradicional es ir a la Misa en vernácula, es que es de cajón.
El acto sacerdotal del laico (sacerdocio comun): Solo los bautizados, constituidos en sacerdotes por el agua y el Espíritu, podían ponerse de pie e interceder en la Oración de los Fieles. Suprimir esta oración por el vetus ordo fue, literalmente, arrebatar al laico el momento donde ejercía su sacerdocio bautismal dentro del rito.
43. Los fieles están de pie desde el principio del canto de entrada, o bien, desde cuando el sacerdote se dirige al altar, hasta la colecta inclusive; al canto del Aleluya antes del Evangelio; durante la proclamación del Evangelio; mientras se hacen la profesión de fe y la oración universal; además desde la invitación Oren, hermanos, antes de la oración sobre las ofrendas, hasta el final de la Misa, excepto lo que se dice más abajo.
En cambio, estarán sentados mientras se proclaman las lecturas antes del Evangelio y el salmo responsorial; durante la homilía y mientras se hace la preparación de los dones para el ofertorio; también, según las circunstancias, mientras se guarda el sagrado silencio después de la Comunión.
Por otra parte, estarán de rodillas, a no ser por causa de salud, por la estrechez del lugar, por el gran número de asistentes o que otras causas razonables lo impidan, durante la consagración. Pero los que no se arrodillen para la consagración, que hagan inclinación profunda mientras el sacerdote hace la genuflexión después de la consagración.
Sin embargo, pertenece a la Conferencia Episcopal adaptar los gestos y las posturas descritos en el Ordinario de la Misa a la índole y a las tradiciones razonables de los pueblos, según la norma del derecho.[53] Pero préstese atención a que respondan al sentido y la índole de cada una de las partes de la celebración. Donde existe la costumbre de que el pueblo permanezca de rodillas desde cuando termina la aclamación del “Santo” hasta el final de la Plegaria Eucarística y antes de la Comunión cuando el sacerdote dice “Éste es el Cordero de Dios”, es laudable que se conserve.
Para conseguir esta uniformidad en los gestos y en las posturas en una misma celebración, obedezcan los fieles a las moniciones que hagan el diácono o el ministro laico, o el sacerdote, de acuerdo con lo que se establece en el Misal.
https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccdds/documents/rc_con_ccdds_doc_20030317_ordinamento-messale_sp.html
Maru el punto 43 se refiere a que hay que hacer una inclinación profunda durante la consagracion para aquellos que no pueden arrodillarse; no dice que sea al ir a comulgar
Disculpeme
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No creo que haya sido el rito. Para cuando se implantó, ya se había vaciado lo que afirmas. La causa va siempre antes que el efecto, en toda y legítima lógica.
Súper construidos y Artificiosos. Ya recibirá su paga, de seguir en ese camino. Porque es obvio que la Novus Ordo siempre fue defendida por canallas, relativistas y masones.
Horripilantes los comentarios del oportunista "Génesis", que es tendencioso y manipulador con estilo casual.
Súper construidos y Artificiosos. Ya recibirá su paga, de seguir en ese camino. Porque es obvio que la Novus Ordo siempre fue defendida por canallas, relativistas y masones.
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Gracias
Me encanta estar en el club de s Pablo VI, S Juan Pablo II, S Carlo Acutis, S Justino, S Leon Magno
Si se estudia la historia de la Iglesia con honestidad intelectual, la evidencia es contundente: durante los siglos III, IV y V, la celebración de la Eucaristía no se limitaba a una sola lengua sagrada, sino que se desplegaba de manera simultánea en el orbe cristiano en griego, latín, siriaco y copto, adaptándose al idioma vernáculo.
Esto demuestra que la Tradición primitiva entendió que el culto debía celebrarse en la lengua que el pueblo entendiera perfectamente, priorizando la comprensión y la participación activa de la asamblea por encima del exclusivismo idiomático.
¿ Qué hay de tendencioso y manipulador ahi?
Respecto a eso que dice de; "con estilo casual." le confieso que si! me gusta vestir "casual" los sábados, se está muy comodico asi.
Aquí hay una contradicción que ellos mismos no ven: si aceptan que 'la Iglesia siempre ha regulado la lengua litúrgica según el bien pastoral' —como dicen sobre el latín—, entonces tienen que aceptar por la misma lógica que la Iglesia puede regular y restaurar otros elementos, como la plegaria universal explícita, también por bien pastoral y la lengua vernácula además del rito de la paz de la asamblea y restaurar el canon en voz alta así como que se pueda concelebrar a diario. No pueden invocar la potestad pastoral de la Iglesia para justificar sus propios cambios históricos (el paso al latín) y negársela cuando se trata de Vaticano II.
Todo esto que dice "demostrar" se lo demostrará usted a sí mismo, porque sus tiradas no convencen ni al menos escolarizado.
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Usted lo que tiene que hacer es aprenderse Lumen Gentium 265 de memoria; y no fingir que lo acepta como condicion para estar en la Iglesia Católica. Recuerde que esta condicion es indispensable para el retorno de los cismáticos
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El latín se convirtió en Lengua Oficial de la Iglesia Católica por varios motivos, que se sumaron unos a otros. Todo de orden "práctico".
El primero: al ser una "lengua muerta" -que estuvo bien viva hasta el s.XVIII, incluso en el mundo de las Ciencias-, NO estaba sujeta a cambios y/o evoluciones: estaba fija y fijada. Por tanto, a la hora de los Documentos Oficiales, que se iban traduciendo tb a las lenguas vernáculas, todas esas traducciones tenían la misma matriz o la misma fuente; y se podía recurrir a ella siempre que fuese necesario.
El segundo: al ser, con Constantino, la Religión Oficial, usó la Lengua Oficial que, por otra parte, era lengua franca en todo el Imperio Romano, que iba más allá incluso que la Cuenca Mediterránea.
En tercer lugar: tener una Lengua Común en todo el Orbe Católico: era una contra-Babel, por expresarlo gráficamente. Una misma lengua era signo y causa de una misma Alabanza, una misma Liturgia, una misma Fe, una misma Doctrina... Era la expresión de la Unidad dentro de la Iglesia. Un signo visible de Identidad Católica.
¿Cuándo se estableció como Lengua Oficial? No lo sé..
Yo paso de perder el tiempo
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¿ qué estaba dispuesto a aceptar Lefebvre personalmente en mayo de 1988 ?, hay tres puntos especialmente contundentes:
1. Aceptó expresamente Lumen gentium 25.
2. Aceptó la validez de la Misa y los sacramentos según los libros de Pablo VI y Juan Pablo II.
3. Se comprometió a evitar las polémicas sobre los puntos del Vaticano II y de las reformas que consideraba difíciles de conciliar con la Tradición.
Solo ha dos bobos que dicen cosas como "pelendengues" en infocatolica, el comentarista lector y un gordo con coletilla de rata
Yo no despreciaría Lumen Gentium en público
Gracias por su artículo. Aunque la mayoría tienen ojos y no ven, y oídos y no escuchan. Y van a seguir de la mano del Maligno, si Dios no lo remedia.
Colgue la foto en facebook y tuve mocollon de esito entre los filolefebvritas sin coletilla de rata
Le ha entrado 'Transeúnte' en el blog cual marroquí en Ceuta. De momento está con sus tontadas, pero pronto empezará a suplantar a los comentaristas habituales, como hace en todos los portales. No diga que no le avisé a tiempo.
Cristo no promete a su Iglesia la ausencia de tormentas, sino la garantía absoluta de que las fuerzas del mal no prevalecerán sobre ella. Las crisis no son el signo de la ausencia de Dios, sino el escenario donde su poder se manifiesta con mayor claridad.
Como pastores y fieles, no debemos permitir que el miedo guíe nuestras decisiones; la barca no se sostiene por la pericia de sus remeros, ni por la tranquilidad de los vientos, sino por la presencia firme del Resucitado a bordo. Nuestros esfuerzos, los de los sacerdotes y obispos, son importantes, sin embargo, no olvidemos que quien sostiene la Iglesia es Jesús, quien es más grande que cualquier tormenta.
Ahí queda eso!!
Qué alegría!
Qué esperanza!
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No pienso contradecirte. Pero eso de que Dios lo hace todo NO es Católico, es sencillamente Protestante por completo. Y, en ese horizonte, con la "sola fides", nos sobra. Claro que ni es "sola" ni es "fides". Porque, siguiendo tu razonamiento, sobran los marineros, los sacerdotes, los obispos y toda la parafernalia. Sobra hasta la Iglesia...
(.....)
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Por supuesto: sólo van y aparecen cosas de "anónimos". Pero ellos exigen respect. Son así.
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