📺 Presentación del programa “Honestamente” y planteamiento sobre el crecimiento o disminución de la fe católica en el mundo.
🌍 La fe crece especialmente en África y en el Sureste de Asia, incluso en contextos de persecución y minoría. 📉 Disminuye en Europa, América Latina, Canadá y parcialmente en EE.UU. (excepto en población hispana). Un panorama global complejo que exige analizar causas del crecimiento o declive de la fe.
Hace poco escribí un comentario a un artículo publicado en este mismo portal bajo el título La FSSPX, signo de contradicción en la Iglesia hoy. Mi comentario recibió en ese blog una respuesta que me exhortaba con estas palabras: “Lo animo a ver el resumen de un vídeo de Michel (sic) Matt, en el sentido de ampliar con nuevos argumentos este debate en torno a las consagraciones de la FSSPX. Vea el vídeo completo y espero sus comentarios“.
Lo que siguen son mis comentarios.
00:00 a 00:43 - Michael Matt abre el video con una actitud sarcástica sobre el hecho de las ordenaciones episcopales de la FFSSPX: Se ríe mientras dice: “Se supone que deberíamos estar seriamente (duly) golpeados (shocked) y escandalizados… ¡cismáticos!” Y sonríe de nuevo mirando a la cámara.
00:44 a 01:31 - Hace una comparación con un episodio central de la vida de San Edmund Campion que afirmaba: “De lo que se me acusa es d epredicar el evangelio, administrar los sacramentos, enseñar a los sencillos, reformar a los pecadores, rebatir los errores…” Este argumento de San Edmund fue dado frente al Privy Council, que es una institución propia de la Comunión Anglicana. Matt compara, pues, a la FSSPX con un santo mártir, y deja implícito que la contraparte actual, “Roma", toma el lugar del Privy Council, que ni siquiera era católico, sino, como se dijo, Anglicano. Interesante en la comparación que San Edmund jamás desobedeció a Roma y que de hecho su martirio estuvo ligado al hecho de ser fiel al Papa y a Roma.
Desde la época del Papa San Pablo VI, y cada vez con mayor fuerza, notamos que muchos tratan al Papa, a cada Papa, simplemente como una figura pública, de la que se puede opinar, a favor o en contra, con la misma libertad y prácticamente en las mismas condiciones en que se opina de cualquier otra persona pública. El Papa, en este sentido, es visto por muchos, incluyendo muchos católicos, en un nivel semejante al que pueden tener los artistas, los políticos, los deportistas o los gerentes de grandes empresas.
Esa tendencia ha ido aumentando su fuerza con el tiempo. Ya era bastante fuerte en tiempos de Benedicto XVI, que tuvo que enfrentar una auténtica ola de desaprobación, prejuicios y acusaciones desde el comienzo de su pontificado.
Las cosas se aceleraron en el pontificado de Francisco, en parte por el rasgo de “provocación” y “singularidad” que tuvo este Papa, para quien resultaba sencillo tener gestos inusuales o dar declaraciones extrañas, incluso en materia de fe y de moral. Por supuesto, esto suscitó que las opiniones en torno a su ministerio se multiplicaran y se radicalizaran, de modo que el panorama actual muestra claras señales de polarización en amplios sectores.
- Porque parece ir directamente en contra de las virtudes de Cristo, especialmente la humildad, la abnegación, la mansedumbre. - Porque se opone, a lo menos de primera impresión, también a la enseñanza de Cristo: “el que quiera ser el primero, que sea el último” (Marcos 9, 35). - Porque la búsqueda del poder y la idolatría del poder están detrás de un sinnúmero de actos graves: corrupción, mentira, traición, crueldad, y sobre todo: soberbia. - Porque, en sí misma, la ambición es una forma de idolatría, que se opone a la raíz y cimiento de toda nuestra fe. - Por todo ello, pocas veces o nunca encontraremos que alguien o algún grupo dentro de la Iglesia diga: “Queremos llegar al poder” o “Queremos quedarnos para siempre en el poder".
1. Esta Exhortación va en clara continuidad con uno de los énfasis más profundos del magisterio del Papa Francisco, a quien cita abundantemente.
2. La importancia de la interpelación de los pobres, que nos saca de nuestra auto-referencialidad. La necesidad de no acostumbrarnos a las imágenes impactantes o los hechos de escándalo que sólo nos sacuden un momento.
3. Atención a las causas “estructurales” de la pobres y cuidado con los diagnósticos fáciles que re-culpabilizan al pobre de su pobreza.
4. El Papa León XIV re-lanza la “opción por los pobres” bajo el criterio de que el amor a Dios y al prójimo son “distintos pero inseparables”. Advierte también, tras las huellas del Papa Francisco, contra el peligro de querer “domesticar” los textos bíblicos tan claros sobre el auxilio a los necesitados.
5. Destaca, siguiendo a San Agustín, la motivación cristológica fundamental del servicio a los necesitados: no es simple filantropía o sentimentalismo que giraría en torno a nosotros mismos. “Los pobres para los cristianos no son una categoría sociológica, sino la misma carne de Cristo” (n. 110)
6. Entre las obras de misericordia destaca la educación, que es otro tipo de bien y de don compartido: “Para la fe cristiana, la educación de los pobres no es un favor, sino un deber. Los pequeños tienen derecho a la sabiduría, como exigencia básica para el reconocimiento de la dignidad humana. Enseñarles es afirmar su valor, darles las herramientas para transformar su realidad” (n. 72).
7. Recordatorio, de nuevo a partir de la enseñanza del Papa Francisco, de cómo no basta hacer algo para los pobres sino que el auténtico servicio es caminar con ellos y en cierto sentido redescubrir a partir de ellos la novedad del Evangelio.
8. Atención a los peligros de la idolatría del “éxito” sobre todo cuando se entiende de un modo completamente individual y desconectado de todo contexto de servicio y de comunidad.
9. Otra forma de interpelación: los pobres nos recuerdan a todos nuestra fragilidad humana más profunda.
10. “La peor discriminación que sufren los pobres es la falta de atención espiritual […]. La opción preferencial por los pobres debe traducirse principalmente en una atención religiosa privilegiada y prioritaria” (Evangelii gaudium, n. 200)
Miembro de la Orden de Predicadores en Colombia; sacerdote desde 1992, por bondad de Dios. Mis dos motivaciones más fuertes han sido: (1) Comentar la Palabra de Dios, dejando que aparezca su permanente actualidad; y (2) Leer esa actualidad, o algunos de sus rasgos, queriendo descubrir ahí el paso y el poder transformador de Dios.
En el mundo "offline," tengo algunas clases para nuestros estudiantes dominicos de teología, y he tenido ocasión de predicar numerosos retiros y conferencias a sacerdotes, religiosos, monjas, hermanas de vida apostólica y por supuesto también a nuestros laicos, en varios países.
La gran mayoría de esas predicaciones luego enriquecen la presencia online. Tengo un programa de televisión, "Al Tablero con Fray Nelson" en el canal católico Cristovisión. Además, la Emisora Reina de Colombia y muchas otras en diversas partes del mundo hispanohablante utilizan clips en MP3 para presentar el Evangelio del Día, u otras reflexiones.