Benedicto XV, ese gran desconocido del siglo XX

UN PONTÍFICE MÁS FUERTE DE LO QUE SE ESPERABA

En el cónclave que comenzó el 1 de septiembre de 1914 para elegir al sucesor de San Pío X participaron 57 cardenales de los 65 que entonces formaban parte del Colegio Cardenalicio e hicieron falta 10 votaciones en tres días para llegar a un resultado. Había que elegir entre la línea más progresista de León XIII y aquella más conservadora del Papa Sarto y no faltaron tampoco intentos de influenciar la votación por parte de algunas naciones, como fue el caso del imperio austro-húngaro a través de una nota enviada por el ministro austriaco a su embajador en el Vaticano, aunque el difunto Pontífice había amenazado con excomunión al que aceptase dichas influencias.

De hecho, Pío X, elegido que había sido elegido quizá gracias al veto austríaco al cardenal Rampolla, para evitar que en sucesivos cónclaves se hiciera uso del derecho de veto, había promulgado la constitución Commissum nobis, de 20 de enero de 1904, en la que se declaraba nulo y absolutamente prohibido el derecho de exclusiva o veto, aun cuando fuera expresado como deseo o mera indicación de la voluntad de cualquier potestad civil.

En dicha constitución, Pío X dispuso bajo pena de pecado mortal y de excomunión latae sententiae reservada al Papa, que ningún cardenal, ni el secretario del cónclave, ni ninguno de cuántos intervienen en el mismo: 1º, aceptaran de ningún poder civil el encargo de proponer el veto o exclusiva, aunque se presentara en forma de simple deseo; 2º, que, de cualquier manera que llegara a su conocimiento, lo dieran a conocer de palabra, o por escrito, directa ni indirectamente, a todo el Sacro Colegio reunido, ni a los cardenales en particular; 3º, que cooperaran de alguno de esos modos o cualesquiera otros con las intercesiones que las potestades civiles ejercitaran con la pretensión de inmiscuirse en la elección del Romano Pontífice.

Llegase o no la nota del ministro de exteriores austriaco a los cardenales reunidos en cónclave, no parece que influyera en los votantes. Lo cierto es que en la mente de todos ellos estaba el clima de guerra que ya reinaba en Europa y se procuró llegar a una conclusión rápida de la sede vacante. Sin embargo, la elección del Espíritu Santo no dejó de sorprender a muchos, que después de ver a un Papa lleno de energía como Giuseppe Sarto, vieron al recién elegido, Giacomo della Chiesa, no solamente de poca presencia -“il piccoleto” lo llamaban en la Curia- sino también de poca salud, pues tenía escoliosis, era pálido de rostro y en general tenía aspecto de poca salud.

Parece ser que algunos votaron por él precisamente por su aspecto y salud que hacían pensar en un pontificado breve y de transición, pero pronto se dieron cuenta que el recién elegido tenía mucha más energía de lo que parecía. Así, cuando pocos días después de comenzar su pontificado sustituyó a Merry del Val como Secretario de Estado nombrando al Cardenal Domenico Ferrata, filo-francés y de muy diferente estilo, no faltó quien en la Curia dijo aquella frase que se ha hecho famosa” “Abbiamo un Papa già ‘professo’, non un Papa ‘novizio’”.

Giacomo Della Chiesa había nacido en Génova el 21 de noviembre de 1854, en el seno de una familia de la alta nobleza: El padre, marqués, descendía de Berengario II y Calixto II; la madre era de una familia muy conocida del lugar, los Migliorati, y entre sus antepasados estaba Inocencio VII. Giacomo se licenció en leyes en su ciudad natal en 1875 y ese mismo año ingresó en el Colegio Capranica de Roma. Ordenado sacerdote en 1878, estudió en la Academia Eclesiástica (entonces Academia de Nobles), para pasar desde ella a ser secretario del Cardenal Rampolla, del que aprendió los intríngulis de la política vaticana. Cuando Rampolla fue nombrado nuncio en Madrid en 1883, se lo llevó con él, y, cuando como secretario de Estado fue llamado a Roma en 1887, de nuevo se lo llevó consigo a la Curia como minutante. Della Chiesa cumplió fielmente este cargo durante mucho tiempo.

En 1901, fue nombrado sustituto de la Secretaría de Estado y era a la vez profesor de la Academia de Nobles en la que se había formado como diplomático y todo parecían indicar que iba a ser Nuncio en Madrid, cuando Pío X le “bloqueó” la carrera enviándolo de arzobispo a Bologna. No faltaban voces malintencionadas que lo presentaban como no demasiado contundente en la condena del modernismo y de hecho, como explica Lorenzo Capelletti, en un magnífico artículo sobre Benedicto XV en 30Días, “sin duda se le dio aquel destino por la estima que se tenía de él, pero quizá también para ver cómo se movía en una diócesis dirigida hasta aquel momento por el arzobispo Domenico Svampa, a quien se le atribuían simpatías modernistas y democrático-cristianas por haber protegido entre otros a don Giulio Belvederi y don Alfonso Manaresi.

El hábil diplomático se mostró también un sabio pastor de almas. Fue nombrado Cardenal, pero tarde, en el último consistorio convocado por Pío X. Cappelleti explica que “quizá no es casualidad que el capelo cardenalicio le llegara solo tras la muerte de Rampolla, ocurrida en el mes de diciembre precedente. Probablemente no se quería que en el Sagrado Colegio se reconstruyera y tuviera peso la buena relación entre ambos”. El caso es que le duró poco el cardenalato, pues poco más de tres meses después ya era Papa. No le sirvió ninguna de las sotanas preparadas para el futuro Papa por el sastre pontificio, que utvo que usar la más pequeña y adaptarla con alfileres. El nuevo Papa demostró una línea diferente ya desde su ceremonia de coronación, que no quiso celebrar el la basílica de San Pedro sino en la capilla Sixtina, sin solemnidades.

La primera guerra mundial condicionó su pontificado, y contra ella habló con una fuerza inusitada: Ya el 8 de septiembre de 1914 la denominó “flagelo de la ira de Dios”, y en 1915 la calificó de “horrible carnicería que deshonra a Europa”, continente del que dijo que se había convertido en “hospital y osario”. Llamó también a la guerra en 1916 “suicidio de la Europa civilizada” y “la tragedia más oscura del odio humano y de la demencia humana”. Se declaró imparcial, como “un padre común que ama con igual afecto a todos los hijos”, lo cual le conllevó durante la guerra no pocas críticas de una y otra parte. En el campo francés se le trató con desprecio llamándolo “pape boche”, adjetivo que usaban para los soldados alemanes. Realmente, dichas críticas tenían una cierta explicación, pues históricamente no era normal que el Papa fuese neutral ante una guerra en Europa. Eran tiempos nuevos y la Iglesia optaba por un estilo nuevo, lo cual algunos tardaron tiempo en entender.

Era una nueva línea de actuación consagrada por sus sucesores, que incluyó esfuerzos serios de mediar entre las partes, y que en aquel momento hizo sufrir no poco a Benedicto XV, al cual, finalizada la guerra, le llovieron las alabanzas por su actuación serena y valiente durante la contienda. Pues, de hecho, el Pontífice, además de hablar sin tapujos, trabajó seriamente durante la guerra en el campo de la caridad: Organizó a través de obispados y nunciaturas la ayuda a los soldados en el frente y a las familias de las víctimas, usando toda una red de información que hizo llegar noticias de sus seres queridos a más de 700.000 personas. A través del nuevo Secretario de Estado, el cardenal Gasparri, organizó ayudas económicas que llegaron a damnificados de ambos bandos.

Acabada la guerra, el Papa, cuya salud le acompañaba más de lo que se había esperado, trabajó por la inserción de los católicos en la vida pública de Italia, que en tiempos de León XIII habían recibido un “non expedit” que les impedía por parte de la Iglesia participar en muchos sectores de la vida pública italiana. Eliminada dicha prohibición en 1919, se abría una nueva etapa para la Iglesia italiana, que culminaría 10 años después con la firma, por parte de su sucesor y de Mussolini, de los Pactos Lateranenses. Pero Benedicto XV no llegó tan lejos, una pulmonía se lo llevó en solo cuatro días el 22 de enero de 1922. Fue enterrado en las grutas vaticanas justo enfrente de su predecesor, que tan diferente fue, hasta que se le trasladó a la Capilla de la Presentación, en la Basílica de San Pedro.

16 comentarios

  
antiguo alumno salesiano
Muchas gracias por este post, P. Alberto. Antes de que usted naciera (tenía yo entonces 10 años) leí en dos libros sobre los papas del siglo XX otras tantas semblanzas de Benedicto XV y quedé impresionado por la generosidad de este papa que actuó con corazón de padre con los damnificados de la I guerra mundial, a las que tanto auxilió, mereciendo ser llamado el papa de la caridad, el buen samaritano de la humanidad.
Nació en Pegli, municipio cercano a Génova, que acabó siendo absorbido por esta ciudad.
Durante su pontificado (1917), fue promulgado el primer Código de Derecho Canónico.
Es significativo que su sepultura definitiva se encuentre en la capilla de la Presentación de la basílica de San Pedro, ya que nació en el día de la Presentación de la Virgen María.

12/11/10 8:54 PM
  
antiguo alumno salesiano
Oración por la paz
Compuesta por Su Santidad Benedicto XV
Espantados por los horrores de una guerra que trastorna pueblos y naciones, nos acogemos, oh Jesús, como refugio supremo a vuestro amantísimo Corazón: de Vos, oh Dios de las misericordias, imploramos el fin del durísimo azote; de Vos, Rey pacífico, esperamos con ansia la suspirada paz.
De vuestro Corazón divino irradiasteis sobre el mundo la caridad, para que, disipada toda discordia, reinase entre los hombres solamente el amor; mientras andabais entre los mortales tuvisteis latidos de tiernísima compasión para con las humanas desventuras. ¡Ah! conmuévase, pues, vuestro Corazón también en esta hora llena para nosotros de tan funestos odios y tan horribles estragos.
Tened piedad de tantas madres angustiadas por la suerte de sus hijos, piedad de tantas familias privadas de su jefe, piedad de la desgraciada Europa, a la que sobrevienen tantas ruinas.
Inspirad a los gobernantes y a los pueblos sentimientos de compasión, cesen las discordias que desgarran las naciones, haced que los hombres vuelvan a darse el ósculo de paz, Vos que les hicisteis hermanos con el precio de vuestra sangre. Y así como un día al grito suplicante del Apóstol Pedro: "Sálvanos, Señor, que perecemos" respondisteis piadoso calmando la tempestad del mar, así ahora responded propicio a nuestras confiadas oraciones devolviendo al mundo tan perturbado la tranquilidad y la paz.
Vos también, oh Virgen Santísima, como en otros tiempos de terrible prueba, protegednos, salvadnos. Así sea.

13/11/10 1:54 PM
  
antiguo alumno salesiano
Cuando el joven sacerdote Giacomo Della Chiesa era secretario del nuncio Rampolla en Madrid, los pobres le conocían como "el cura de las dos pesetas", porque cuando le veían por la calle y le pedían limosna, les daba a cada uno dos pesetas... de las de entonces.
Siendo ya papa, una vez su secretario particular entró en su despacho y se lo encontró contando un fajo de liras mientras exclamaba: "pobrecita, pobrecita". El secretario le preguntó qué pasaba y el Papa la respondió que le había escrito una muchacha que estaba de sirvienta en una casa, se había quedado sin trabajo (eran los años de la guerra) y necesitaba cierta cantidad, que Benedicto XV estaba contando para enviársela.
14/11/10 8:06 PM
  
antiguo alumno salesiano
P. Alberto: Hoy es su santo. Felicidades.
15/11/10 9:59 AM
  
Anna
antiguo alumno salesiano,

Gracias por lo que has puesto (¿puedo tutearte verdad?)… me gusta mucho eso que has dicho,
- como soy bastante nueva en Casa (la Iglesia) podrías contarme si hay mucha diferencia entre como era antes… y ahora.

Y – según lo ves tú –cuál es el mayor cambio (no contando la misa dado que me llena de alegría ver a Cristo de cara – en el sacerdote)… ¿podrías hacerme el favor?
Gracias de antemano
En Cristo
15/11/10 8:20 PM
  
antiguo alumno salesiano
Anna: Claro que puedes tutearme. No es fácil resumir en un comentario lo ocurrido en la Iglesia en más de medio siglo, desde Pío XII, el papa reinante cuando yo nací, hasta hoy. Creo que es bueno leer una buena Historia de la Iglesia, por ejemplo: Ludwig Hertling: Historia de la Iglesia, 6ª edición ampliada, Editorial Herder, Barcelona, 1979.
Sobre el Concilio: Giuseppe Alberigo: Breve historia de Concilio Vaticano II (1959-1965). En busca de la renovación del cristianismo. Ediciones Sígueme, Salamanca, 2005.
Y ya que dices que te gusta mucho eso que he dicho, hay un libro de Juan E. Schenk y Vicente Cárcel: Benedicto XV. El papa de la paz, de Edicep. En él se dice que este papa compuso una oración por la paz. Supongo que es ésta. A mí me la dio una familiar mía fallecida en 1991, que al ser elegido Benedicto XV tenía 15 años.
En la Iglesia lo que cambia es la forma, no el fondo. Fiel al mandato divino, camina en este mundo entre luces y sombras, anunciando la cruz y la muerte del Señor hasta que Él venga, hasta que al fin de los tiempos se manifieste en todo su esplendor. (Concilio Vaticano II).
En estos años se ha avanzado mucho en el diálogo ecuménico, con las religiones no cristianas y con el mundo moderno. En esta actitud dialogante presentó Pablo VI la Iglesia en su primera encíclica, Ecclesiam suam.

16/11/10 5:41 PM
  
Anna
antiguo alumno salesiano
gracias por tu respuesta - creo que tenía la esperanza que me ibas a dar algún relato largo personal sobre cómo has percibido tu los cambios. :)

Leí una vez – no hace tanto tiempo – una carta abierta de un sacerdote que describió su forma de percibir y ver todos estos “cambios” – y me gusto mucho dado que proviene de alguien… es personal.

Pero voy – cuando puedo – tomarme el tiempo de leer sobre esto. Tengo demasiado poco tiempo siendo católica y dentro de la Iglesia… y la verdad es que me he centrado mucho en lo central de las enseñanzas de la Iglesia y no me ha sobrado mucho tiempo dado que también tengo familia, hijos, casa, trabajo y demás… he hecho intentos de ponerme a estudiar más a fondo.

Ingrese en Vicente Ferrer (de los dominicos) en Valencia durante una temporada pero…
Dios (y las circunstancias de la vida) me llevo pronto de vuelta a mi país – solo estuve un mes.
Pero quizás puedo algún día poder estudiar más…lo ultimo (como dicen) que se pierde es la esperanza.
Gracias por todo...

Un abrazo en Cristo
16/11/10 10:52 PM
  
antiguo alumno salesiano
Anna: Me dijiste que no tocara el tema de la reforma litúrgica y así lo he hecho. A los 10 años, impresionado por la agonía y la muerte del beato Juan XXIII, me aficioné a la historia de la Iglesia y más en concreto del papado. Tenía 12 años cuando se promulgó la constitución conciliar Sacrosantum Concilium, pero a mí me llamaron más la atención la canonización de los mártires de Uganda y el viaje del Papa a la India. En el colegio ya nos iban informando de los cambios que veríamos en la misa. Yo era alumno interno, en Barcelona. Soy de una población marinera de la provincia de Girona, donde ha veraneado y veranea mucha gente de tu país. La víspera del 7 de marzo de 1965, aquel año I domingo de Cuaresma, al darnos la buenas noches, una tradición salesiana ideada por Mamá Margarita (la madre de D. Bosco), el salesiano que nos habló aquel día en la capilla, después de las oraciones de la noche, nos dijo: "Recordad ésto: El 7 de marzo de 1965 empezó aquella reforma litúrgica que tanto bien hizo a mi vida espiritual" (la de cada uno de nosotros). Y así fue. Yo había cumplido 13 años cuando se clausuró el Concilio. Seguí la ceremonia por televisión y puse especial interés en escuchar la lectura del mensaje de la magna asamblea a los jóvenes. Estaba cursando 3º de bachiller, plan 1957, y entonces en 3º la clase de religión consistía en el estudio de la Historia de la Iglesia. A final de curso saqué matrícula de honor. Siempre he tenido presente la que nos dijo el profesor el primer día de clase, y que he repetido a mis alumnos cuando he sido profesor de religión: "La religión, más que una asignatura, es una vida".

Un abrazo en Cristo.
17/11/10 6:01 PM
  
Anna
Oh GRACIAS… mil veces Gracias…

¡Qué alegría me has dado!

No te puedes llegar a imaginar. La historia “moderna” de “La que Amo” – Iglesia – se muy poco.

Hay mucha gente que me habla de ello pero para mí es todo algo desconocido. Yo solo sé que Dios Padre me llevo a Su hijo – y Le puedo ver cara a Cara cuando el sacerdote celebra y doy Gracias a Dios siempre por esa Gracia enorme.

Ahora leer tu relato – corto y muy comprimido pero con “fotos instantáneas” que son tuyas - es poder – a través de ti – tener algo de aquello que para mí no está al alcance.

No sé bien como explicártelo. Yo siempre me he fiado de que todo está como “debe” con (CV II y todo) y que ha sido y es la pura voluntad de Dios y el Camino de perfección y plenitud de “Su Novia”.
Y creo que me lo has confirmado lo que solo “sabia espiritualmente” que SI, fue y es, una Gracia de Dios todo que ha pasado.

En Cristo y Amor
Anna
17/11/10 11:54 PM
  
Ricardo de Argentina
A mí lo que me llama poderosamente la atención es el especial interés de San Pío X en evitar el veto imperial que había hecho posible su elección. Porque yo me pregunto : si no estaba de acuerdo con el veto, ¿por qué aceptó el papado?

Más aún si, como dicen algunas versiones muy difundidas, el Card. Rampolla era masón y el papa Sarto finalmente lo supo.
18/11/10 3:17 AM
  
antiguo alumno salesiano
Al inicio de 1922, una epidemia de gripe se extendió por Italia y el papa Benedicto XV resultó afectado por la enfermedad, que le llevó a la tumba. Sus últimas palabras fueron: "Ofrecemos nuestra vida por la paz en el mundo".
16/12/10 9:23 PM
  
MIGUEL ANGEL LOPEZ PEREZ
esta historia del papa esta padrisima y me inspira a seguir al señor soy nada ante los ojos de Diso pero por su garcia puedo alcanzar la salvacio; y si el pudo y siguio la santidad yi tambien puedo; ayudame señor a seguirte en este caminar Amen.
12/02/13 4:29 AM
  
NORMA PINO ELIZALDE
a que monja francesa canonizo benedicto xv_
18/08/13 5:17 PM
  
NORMA PINO ELIZALDE
NO SE NOMBRAN CANONIZACIONES REALIZADAS POR BENEDICTO XV,MI DESEO ES CONOCERLAS. MUCHAS GRACIAS,
18/08/13 5:19 PM
  
NORMA PINO ELIZALDE
ME EXTRANIA NO HALLAR CANONIZACIONES QUE EL HAYA REALIZADO.
18/08/13 5:24 PM
  
Marta G. Riverós Wells
Es posible conseguir el árbol genealógico del Papa Benedicto XV ? Agradecería si alguien sabe de algún libro o documento o, en su defecto, a quién dirigirme para solicitarlo. Saludos.
18/12/14 3:52 AM

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