26.10.19

Jamas adoraré a la Pachamama ¿Y tú?

El Papa Francisco ha pedido perdón por el robo de los ídolos de la Pachamama, que han sido recuperados por la policía italiana en el río Tíber. Y dice que puede que esos ídolos estén presentes en la misa de clausura del Sínodo, mañana en San Pedro. Eso sí, le ha pasado el marrón de la decisión a Parolin: a saber por qué…

Por su parte, Complicit Clergy ha convocado una concentración mañana a las 11 de la mañana en la Plaza de San Pedro para rezar el rosario y manifestar su rechazo a la profanación de la Iglesia con ídolos paganos. Marco Tosatti se hace eco de la convocatoria en Stilum Curiae.

Todo va muy rápido. Todo se precipita con velocidad de vértigo. No da tiempo a asimilar una noticia cuando surge otra.

El Obispo Atanasio Schneider ha hecho pública una carta abierta que recoge Life Site News en la que pide a todos los católicos, obispos, sacerdotes y laicos, que ofrezcan actos de reparación, protesta y corrección por el uso de las estatuas de la Pachamama, a las que considera como un “nuevo becerro de oro”. He aquí un breve extracto de esa carta:

 “Como sucesor de los Apóstoles, encargado del cuidado del rebaño de Dios, no puedo permanecer en silencio ante la flagrante violación de la santa voluntad de Dios y las desastrosas consecuencias que tendrá sobre las almas individuales, sobre la Iglesia en su conjunto y de hecho sobre toda la raza humana. Por lo tanto, es con gran amor por las almas de mis hermanos y hermanas que escribo este mensaje “.

“Los católicos no pueden aceptar ningún culto pagano, ni ningún sincretismo entre las creencias y prácticas paganas y las de la Iglesia Católica. Los actos de adoración de encender una luz, inclinarse, postrarse o inclinarse profundamente en el suelo y bailar ante una estatua femenina desnuda, que no representa a Nuestra Señora ni a una santa canonizada de la Iglesia, viola el Primer Mandamiento de Dios.”

“Todos los católicos verdaderos, que todavía tienen el espíritu de los apóstoles y de los mártires cristianos, deben llorar y decir acerca de las ceremonias paganas que tuvieron lugar en la ciudad eterna de Roma, parafraseando las palabras del Salmo 79: 1: Oh Dios, los paganos han entrado en tu heredad; han contaminado tu santa ciudad de Roma; han dejado a Roma en ruinas.”

“San Atanasio dijo: “Se jactarán de que adoran y sirven, no meras existencias y piedras y formas de hombres y pájaros irracionales y animales y bestias rastreras, sino el sol y la luna y todo el universo celestial, y la tierra, deificando así la creación” (Contra Gentiles , 21, 1-3) y: “Se combinarán todos juntos, como un solo cuerpo, y dirán que el todo es Dios” (Contra Gentiles , 28, 2). “En lugar del Dios real y verdadero, deificaron las cosas que no lo eran, sirviendo a la criatura en lugar del Creador (ver Rom. 1:25), involucrándose así en la necedad y la impiedad” ( Contra Gentiles , 47, 2).

Todo va muy rápido… Lean ustedes el documento final del sínodo de la Amazonia. Y les llamo la atención sobre el punto 14:

14. La vida de las comunidades amazónicas aún no afectadas por el influjo de la civilización occidental se refleja en la creencia y los ritos sobre el actuar de los espíritus de la divinidad, llamados de innumerables maneras, con y en el territorio, con y en relación con la naturaleza (LS 16, 91, 117, 138, 240). Reconozcamos que desde hace miles de años han cuidado su tierra, sus aguas y sus bosques, y han logrado preservarlos hasta hoy para que la humanidad pueda beneficiarse del goce de los dones gratuitos de la creación de Dios. Los nuevos caminos de la evangelización deben construirse en diálogo con estos conocimientos fundamentales en los que se manifiestan como semillas de la Palabra.

A ver… Dejemos las cosas claras: las creencias y los ritos sobre el actuar de los espíritus de la divinidad en las comunidades amazónicas se llama paganismo. Y eso de que “desde hace miles de años [esos espíritus en los que creen los indígenas] han cuidado su tierra, sus aguas y sus bosques” es una herejía como la copa de un pino. El único Creador y el único que cuida de la creación es la Santísima Trinidad. Recordemos el Credo:

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros lo hombres,
y por nuestra salvación bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo,
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.

Esta es la fe de la Iglesia. Esta es la única fe verdadera.

Señor, ten compasión de tu Iglesia. No permitas la abominación sacrílega de introducir ídolos paganos en tu templo santo. Te pedimos, Señor, por el Papa Francisco, por los cardenales, por los obispos y sacerdotes. Hazlos santos, Señor. Líbranos de los hipócritas que pretenden destruir tu Santa Iglesia haciéndose pasar por católicos sin profesar realmente la fe de la Iglesia.

La idolatría es uno de los pecado más graves. Es una grave ofensa a Dios. No podemos consentir el sacrilegio, la blasfemia y la profanación de nuestros templos. 

Es la hora de la Resistencia, rosario en mano. Yo no he robado los ídolos ni los he tirado al Tíber pero como si lo hubiera hecho. Yo mismo sacaría de cualquier templo católico los ídolos de la Pachamama y los destruiría con mucho gusto. 

Cristo es el Rey. Cristo Vence. Cristo Impera. 

¡Viva Cristo Rey!

Leer más... »

12.10.19

En la Fiesta de la Hispanidad

El 12 de octubre celebramos la Fiesta Nacional de España, coincidiendo con la fecha del descubrimiento de América por Cristóbal Colón y con la festividad de la Virgen del Pilar. En otros tiempos o en otras latitudes se hablaba y se habla de la fiesta de la raza o la fiesta de la hispanidad. En realidad, es la fiesta de los españoles de la Península Ibérica y también de los españoles de América. Todos juntos hablamos, leemos, soñamos y rezamos en un mismo idioma: el español, lengua universal donde las haya. Por eso allí donde odian a España, odian igualmente el español y hacen cuanto pueden por marginar, prohibir y perseguir nuestra lengua. Dios los confunda.

Leer más... »

10.10.19

Yo creo, adoro, espero y te amo, Señor

Eugenio Scalfari publicó ayer en La Repubblica que el Papa Francisco habría dicho que Jesús no es Dios encarnado. A mí me parece un escándalo casi inimaginable.

El portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, señaló que “como ya se ha afirmado en otras ocasiones, las palabras que el doctor Eugenio Scalfari atribuye entre comillas al Santo Padre durante los coloquios que con él ha tenido, no pueden ser consideradas como un relato fiel de lo que efectivamente se ha dicho, sino que representan una personal y libre interpretación de lo que ha escuchado, como parece del todo evidente por lo que está escrito hoy sobre la divinidad de Jesucristo”.

Según esto, hay varias posibilidades:

1.- Que Scalfari fuera gilipollas, tonto perdido o que, simplemente, chocheara (posibilidad que se deja caer entre líneas de manera malintencionada en más de un artículo que subraya la avanzada edad del periodista). Si esto es así, no se entiende que un periódico prestigioso como La Repubblica permita que este señor, presunto demente o mentiroso, siga publicando artículos en sus páginas. Además, para cualquier periodista, los entrecomillados tienen el valor de estar citando palabras textuales del entrevistado. Faltar en este punto supone el descrédito de cualquier periodista. Y no estamos hablando de un becario sin experiencia. No despreciemos al señor Scalfari. Si no fuera un periodista importante, nadie se habría hecho eco de su artículo.

Pero tampoco se entiende que el Santo Padre le siga concediendo entrevistas o audiencias privadas que luego den lugar a artículos escandalosos como este. Ya pasó hace unos meses, cuando Scalfari puso en boca del Papa que el Infierno no existía. Ahora vuelve a pasar negando otro dogma de fe: que Jesús es verdadero Dios y verdadero hombre.

2.- Que el Papa Francisco no sea católico, que no tenga la fe de la Iglesia. Que sea hereje o apóstata. Obiamente, descarto esta posibilidad. No puedo ni quiero creer que esta posibilidad pueda llegar a ser ni siquiera verosímil.

Pero si lo que dice Scalfari es falso o no responde a lo que el Papa Francisco le dijo, conviene que se aclare exactamente qué es lo que dijo el Santo Padre para que pueda dar lugar a una interpretación así. Ante semejante escándalo no basta con un capotazo de un portavoz vaticano de tres al cuarto.

En cualquier caso, yo me reafirmo en la fe de la Iglesia.

¡Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo! ¡Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan, no te aman!

Leer más... »

7.10.19

La Revolución del Santo Rosario

Hoy, 7 de octubre, la Iglesia celebra la festividad de la Virgen del Rosario, patrona de Cádiz. Un buen día y un buen sitio para empezar una revolución pacífica: la Revolución de los Rosarios. Felicidades a todas las Rosarios, Charos, Charis…

El mes de octubre es el mes del Santo Rosario. Por consiguiente, es el mejor mes para celebrar un sínodo de obispos en el Vaticano. La Virgen del Rosario sabrá espantar los espíritus inmundos, deshacer las herejías y convertir a los pecadores. La Virgen del Rosario combatirá a la Serpiente, pisará su cabeza y echará el humo de Satanás de la Iglesia. Mal mes para los herejes y apóstatas.¡María descubrirá siempre su malicia de serpiente, manifestará sus tramas infernales, desvanecerá sus planes diabólicos y defenderá hasta el fin a sus servidores de las garras mortíferas de Satanás!

¿Te unes a la Resistencia de los Hijos de María? Pues reza el Santo Rosario y llévalo contigo siempre a la vista de todos. Eso te distinguirá en todo el mundo como miembro de la Resistencia.

 

Leer más... »

5.10.19

Tiempo de héroes y de santos

JAMÁS ADORARÉ A LA PACHAMAMA

Ayer, 4 de octubre, festividad de San Francisco de Asis, se celebró un acto en los jardines del Vaticano para encomendar al “Poverello” el sínodo de la Amazonia que comienza mañana domingo. Lo único que salvo es el Padre Nuestro que reza el Santo Padre al final del acto. Lo demás, en términos generales, es una mamarrachada que da vergüenza ajena.

Yo solo les recuerdo algunos puntos del Catecismo:

2083 Jesús resumió los deberes del hombre para con Dios en estas palabras: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente” (Mt 22, 37; cf Lc 10, 27: “…y con todas tus fuerzas”). Estas palabras siguen inmediatamente a la llamada solemne: “Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor” (Dt 6, 4).

Dios nos amó primero. El amor del Dios Único es recordado en la primera de las “diez palabras”. Los mandamientos explicitan a continuación la respuesta de amor que el hombre está llamado a dar a su Dios.

ARTÍCULO 1
EL PRIMER MANDAMIENTO

«Yo, el Señor, soy tu Dios, que te ha sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre. No habrá para ti otros dioses delante de mí. No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto» (Ex 20, 2-5).

«Está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, sólo a él darás culto» (Mt 4, 10).

2086 «El primero de los preceptos abarca la fe, la esperanza y la caridad. En efecto, quien dice Dios, dice un ser constante, inmutable, siempre el mismo, fiel, perfectamente justo. De ahí se sigue que nosotros debemos necesariamente aceptar sus Palabras y tener en Él una fe y una confianza completas. Él es todopoderoso, clemente, infinitamente inclinado a hacer el bien. ¿Quién podría no poner en él todas sus esperanzas? ¿Y quién podrá no amarlo contemplando todos los tesoros de bondad y de ternura que ha derramado en nosotros? De ahí esa fórmula que Dios emplea en la Sagrada Escritura tanto al comienzo como al final de sus preceptos: “Yo soy el Señor”» (Catecismo Romano, 3, 2, 4).

2087 Nuestra vida moral tiene su fuente en la fe en Dios que nos revela su amor. San Pablo habla de la “obediencia de la fe” (Rm 1, 5; 16, 26) como de la primera obligación. Hace ver en el “desconocimiento de Dios” el principio y la explicación de todas las desviaciones morales (cf Rm 1, 18-32). Nuestro deber para con Dios es creer en Él y dar testimonio de Él.

2088 El primer mandamiento nos pide que alimentemos y guardemos con prudencia y vigilancia nuestra fe y que rechacemos todo lo que se opone a ella. Hay diversas maneras de pecar contra la fe:

La duda voluntaria respecto a la fe descuida o rechaza tener por verdadero lo que Dios ha revelado y la Iglesia propone creer. La duda involuntaria designa la vacilación en creer, la dificultad de superar las objeciones con respecto a la fe o también la ansiedad suscitada por la oscuridad de esta. Si la duda se fomenta deliberadamente, puede conducir a la ceguera del espíritu.

2089 La incredulidad es el menosprecio de la verdad revelada o el rechazo voluntario de prestarle asentimiento. “Se llama herejía la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma; apostasía es el rechazo total de la fe cristiana; cisma, el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia a él sometidos” (CIC can. 751).

2096 La adoración es el primer acto de la virtud de la religión. Adorar a Dios es reconocerle como Dios, como Creador y Salvador, Señor y Dueño de todo lo que existe, como Amor infinito y misericordioso. “Adorarás al Señor tu Dios y sólo a Él darás culto” (Lc 4, 8), dice Jesús citando el Deuteronomio (6, 13).

2097 Adorar a Dios es reconocer, con respeto y sumisión absolutos, la “nada de la criatura”, que sólo existe por Dios. Adorar a Dios es alabarlo, exaltarle y humillarse a sí mismo, como hace María en el Magníficat, confesando con gratitud que Él ha hecho grandes cosas y que su nombre es santo (cf Lc 1, 46-49). La adoración del Dios único libera al hombre del repliegue sobre sí mismo, de la esclavitud del pecado y de la idolatría del mundo.

III. “No habrá para ti otros dioses delante de mí”

2110 El primer mandamiento prohíbe honrar a dioses distintos del Único Señor que se ha revelado a su pueblo. Proscribe la superstición y la irreligión. La superstición representa en cierta manera una perversión, por exceso, de la religión. La irreligión es un vicio opuesto por defecto a la virtud de la religión.

La superstición

2111 La superstición es la desviación del sentimiento religioso y de las prácticas que impone. Puede afectar también al culto que damos al verdadero Dios, por ejemplo, cuando se atribuye una importancia, de algún modo, mágica a ciertas prácticas, por otra parte, legítimas o necesarias. Atribuir su eficacia a la sola materialidad de las oraciones o de los signos sacramentales, prescindiendo de las disposiciones interiores que exigen, es caer en la superstición (cf Mt 23, 16-22).

La idolatría

2112 El primer mandamiento condena el politeísmo. Exige al hombre no creer en otros dioses que el Dios verdadero. Y no venerar otras divinidades que al único Dios. La Escritura recuerda constantemente este rechazo de los “ídolos […] oro y plata, obra de las manos de los hombres”, que “tienen boca y no hablan, ojos y no ven”. Estos ídolos vanos hacen vano al que les da culto: “Como ellos serán los que los hacen, cuantos en ellos ponen su confianza” (Sal 115, 4-5.8; cf. Is 44, 9-20; Jr 10, 1-16; Dn 14, 1-30; Ba 6; Sb 13, 1-15,19). Dios, por el contrario, es el “Dios vivo” (Jos 3, 10; Sal 42, 3, etc.), que da vida e interviene en la historia.

2113 La idolatría no se refiere sólo a los cultos falsos del paganismo (que también). Es una tentación constante de la fe. Consiste en divinizar lo que no es Dios. Hay idolatría desde el momento en que el hombre honra y reverencia a una criatura en lugar de Dios. Trátese de dioses o de demonios (por ejemplo, el satanismo), de poder, de placer, de la raza, de los antepasados, del Estado, del dinero, etc. “No podéis servir a Dios y al dinero”, dice Jesús (Mt 6, 24). Numerosos mártires han muerto por no adorar a “la Bestia” (cf Ap 13-14), negándose incluso a simular su culto. La idolatría rechaza el único Señorío de Dios; es, por tanto, incompatible con la comunión divina (cf Gál 5, 20; Ef 5, 5).

2114 La vida humana se unifica en la adoración del Dios Único. El mandamiento de adorar al único Señor da unidad al hombre y lo salva de una dispersión infinita. La idolatría es una perversión del sentido religioso innato en el hombre. El idólatra es el que “aplica a cualquier cosa, en lugar de a Dios, la indestructible noción de Dios” (Orígenes, Contra Celsum, 2, 40).

2117 Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo —aunque sea para procurar la salud—, son gravemente contrarias a la virtud de la religión. Estas prácticas son más condenables aún cuando van acompañadas de una intención de dañar a otro, recurran o no a la intervención de los demonios. Llevar amuletos es también reprensible. El espiritismo implica con frecuencia prácticas adivinatorias o mágicas. Por eso la Iglesia advierte a los fieles que se guarden de él. El recurso a las medicinas llamadas tradicionales no legítima ni la invocación de las potencias malignas, ni la explotación de la credulidad del prójimo.

Yo no adoro ni voy a adorar mientra viva a la Pachamama. La Pachamama es un ídolo. Ese “símbolo” que representa a la “Madre Tierra", a la “Madre Naturaleza", me da asco. La Pachamama no habla. No hay una voz de la Tierra, como si fuera una especie de dios pagano al que hubiera que rendir culto. Los católicos no rendimos culto de latría más que a nuestro Señor Jesucristo. Sólo ante el nombre de Jesús nos arrodillamos. Sólo adoro a Cristo. Y a nada más. A nadie más. Lo de la Pachamama es otra mamarrachada propia de neopaganos descerebrados.

NUESTRA IGLESIA, ¿REFORMADA O DEFORMADA?

También ayer, en un hotel de Roma, se reunió un panel donde estuvieron representados laicos relevantes del ámbito de los medios de comunicación católicos y de la defensa de la vida:

Life Site News da un amplio resumen de las intervenciones de estas personalidades. 

Michael Matt señala:

Este es un momento aterrador. Si este sínodo va según lo predicho por varios cardenales, esta es la noticia más importante en la historia del mundo con la excepción de la crucifixión de Dios. Nada sería más importante que ver a la Esposa de Cristo izando la bandera de la rendición. Si esto llega a suceder, este puede ser un momento transcendental de la historia y grandes personas van a defender a la Iglesia: héroes y santos“.

Lamento y echo de menos en ese acto de Roma las voces de los hijos de Dios que hablamos en español. Decía el emperador Carlos I: «Hablo en italiano con los embajadores; en francés, con las mujeres; en alemán con los soldados; en inglés con los caballos y en español con Dios». Dios habla en español (también) y algunos de los más grandes santos de la historia de la Iglesia hablaban nuestro idioma: san Ignacio de Loyola, Santa Teresa de Jesús, San Francisco Javier, San Francisco de Borja, San Juan de Ávila, San Juan de la Cruz… Y tantos y tantos santos como han dado a la Iglesia España y las Españas de América.

En cualquier caso, la Iglesia va a ser defendida por los santos y por los héroes que Dios ha llamado y escogido desde toda la eternidad para ser sus testigos en este momento de la historia. Dios es el Señor de la Historia. Es el Señor del Universo. No perdáis nunca la confianza en el Señor. Él tiene siempre la última palabra, incluso si tenemos que afrontar el martirio. La muerte no es el final de nada, sino el principio de la vida eterna para quienes mueren dando testimonio de la Verdad que es Cristo.

Algunos empiezan por pisotear el sexto mandamiento y acaban por quebrantar el primero. Y no les cae la cara de vergüenza… Pero muchos estamos dispuesto a entregar nuestra vida por la defensa de la verdadera fe de la Iglesia. Que el Señor nos cuente entre sus elegidos.

En tus manos, Señor, pongo mi propia vida. Tú me la diste; a ti, Señor. la torno. Acepta mi oblación por la Iglesia, por los obispos, por los cardenales y por el Papa, para que sean santos, protejan a su rebaño y confirmen a los fieles en la fe verdadera.

Caen pequeños fragmentos del techo de la Basílica de San Pedro

Y también ayer, durante la ceremonio presidida por el Santo Padre de consagración episcopal de cuatro presbíteros, el sector de la izquierda del altar principal tuvo que ser evacuado y precintado por la caída de pequeños fragmentos del techo.

Yo no saco ninguna conclusión ni establezco relación alguna de causa/efecto. Me limito a contar los hechos que otros medios de comunicación han publicado: por ejemplo, el Diario Clarín.

Escuchen la Palabra de Dios. Esta es la primera lectura de la misa de hoy, domingo, 6 de octubre. Díganme si no resulta realmente providencial:

Libro de Habacuc 1,2-3.2,2-4.

¿Hasta cuándo, Señor, pediré auxilio sin que Tú escuches, clamaré hacia ti: “¡Violencia!", sin que Tú salves? ¿Por qué me haces ver la iniquidad y te quedas mirando la opresión? No veo más que saqueo y violencia, hay contiendas y aumenta la discordia. 
El Señor me respondió y dijo: Escribe la visión, grábala sobre unas tablas para que se la pueda leer de corrido. Porque la visión aguarda el momento fijado, ansía llegar a término y no fallará; si parece que se demora, espérala, porque vendrá seguramente, y no tardará. El que no tiene el alma recta, sucumbirá, pero el justo vivirá por su fidelidad.

Ven, Señor, no tardes.