Antes y Después

El título nos recuerda a Coco en Barrio Sésamo enseñándonos conceptos como “cerca” y “lejos” o “arriba” y “abajo”.
Al parecer, en la Iglesia hay quien piensa que hay un “antes” y un “después”. Un “antes” y una “después” no sé muy bien de qué… Antes, quienes se divorciaban y se volvían a casar vivían en pecado mortal y si morían en pecado mortal, iban al infierno. Pero eso era antes. Ahora ya no. Ahora la Iglesia es bella y acogedora e irradia la alegría contagiosa del Evangelio: no como antes que era fea y discriminatoria, rígida y malencarada. ¿En qué momento de la historia dejó de ser pecado mortal el adulterio? ¿Hay un antes y un después de Amoris Laetitia, por ejemplo? ¿Del Concilio Vaticano II? ¿La fe de la Iglesia ya no es la fe de siempre? ¿Cuándo ha cambiado exactamente? ¿Quién la ha cambiado y con qué autoridad lo ha hecho? ¿Se le puede corregir al Señor y enmendarle lo que dice en el Evangelio? ¿Por qué? ¿Porque no había grabadoras? Entonces, ¿se puede reinterpretar la Biblia al gusto del lector? ¿Libre examen? ¿Lutero es “el puto amo"?


El título parece una perogrullada pero no lo es. Por sentido común, los maestros de los colegios católicos deberían ser católicos. Y los colegios católicos, a su vez, deberían ser católicos. Pero, lamentablemente, no se puede dar nada por sentado… Este texto es un texto destinado a los profesores de mi colegio para la reflexión personal. Pero creo que le podría servir a cualquier maestro que trabaje en un colegio católico. 