La parroquia de San Ildefonso elimina de su web un manifiesto crítico con la visita del Papa
En el Directorio del pasado viernes hacíamos referencia a la reacción de algunas parroquias ante la venida del Santo Padre, concretamente la de Sant Ildefons la destacamos por la nula referencia en su activísima página web a la visita papal. Parece que los "ildefonsinos" se picaron y decidieron publicar un manifiesto firmado por el Consejo Parroquial (que engloba al párroco y a sus principales colaboradores). El manifiesto no tenía desperdicio sobre todo porque demuestra la manera de pensar de este tipo de Iglesia, donde lo más importante es la independencia de Cataluña y lo segundo la destrucción de la jerarquía de la Iglesia católica.

Uno de los motivos que podía explicar el incomprensible nombramiento del jesuita Enric Puig (en la fotografía) como coordinador de la visita del Santo Padre Benedicto XVI a Barcelona se concretaba en su cargo de secretario general de la Fundació Escola Cristiana de Catalunya. Un verdadero lobby que alberga a 264.000 alumnos y a 434 colegios; en sus diversas ramas de preescolar, educación infantil, primaria, ESO, bachillerato y formación profesional. Un auténtico centro de poder que engloba el 61% de las escuelas privadas de Cataluña. Sumen a esos 264.000 alumnos, sus padres, hermanos, abuelos y ex alumnos y podrían formar, en teoría, una de aquellas divisiones de la Iglesia de las que se mofaba Stalin. Téngase en cuenta, además, que el porcentaje de centros religiosos en Cataluña supera bastante al de otras zonas de España. ¡Que buen vasallo, si hubiere buen señor!
El pasado martes día 5 tuvo lugar en una céntrica parroquia barcelonesa la reunión de coordinación de jóvenes de diversos Movimientos y Parroquias que preparan entusiastas tanto el acto espontáneo de bienvenida al Santo Padre a su llegada al Palacio Arzobispal, como la despedida de los jóvenes el día de su partida desde el Aeropuerto de El Prat.
Los gestos a los cuales oficialmente la Liturgia reconoce un carácter de arrepentimiento y de penitencia son principalmente tres:
Como decía nuestro colaborador Oriolt en su último artículo, la preparación de la visita del Papa a Barcelona, por parte de las parroquias, se está produciendo de manera bastante dispar. Las hay que se están volcando con la organización y las hay que están llevando a cabo un soterrado boicot. No se trata de un boicot descarado, ya que el clero progresista local no quiere desairar a Sistach, pero sí evidencia una falta de entusiasmo, producto -que duda cabe- de años y años de oposición a todo lo que huela a romanidad. Para colmo, la convocatoria de un acto de oposición, dirigido desde Església Plural, ha servido de chispa que aviva la llama de la oposición clara y directa a la Santa Sede y al Papado. 




