Capítulo 4 º: Los gestos de la Plegaria (parte 2ª)
b) La plegaria en dirección al Oriente y con los ojos hacia el cielo .
El gesto era muy común en los cultos paganos y entre los hebreos, quienes oraban en dirección al templo de Jerusalén; pero los cristianos, adoptándolo, le dieron un motivo enteramente propio y original. Jesús, según el salmista, subió al cielo por la parte de oriente, donde actualmente se encuentra (el cielo), y del oriente había dicho que debíamos esperar su retorno. Maranatha! Veni, Domine Iesu! (1) oraba ya el autor de la Didaché. Las Constituciones Apostólicas se refieren a este primordial significado cuando prescriben que después de la homilía, estando de pie y dirigidos hacia el oriente… todos a una sola voz oren a Dios, que subió al cielo superior por la parte del oriente. Además, del oriente sale la luz, los cristianos son llamados hijos de la luz, y su Dios, la verdadera luz del mundo, es el Oriente, el Sol de Justicia. En el oriente estaba situado el paraíso terrenal, "y nosotros -escribe San Basilio-, cuando oramos, miramos hacia el oriente, pero pocos sabemos que buscamos la antigua patria."


MARCO HISTÓRICO-SOCIAL
5-¿Antes del Concilio Vaticano II se menospreciaban los modernos instrumentos que se podían utilizar para facilitar la Evangelización?
Desde Germinans Germinabit nos quejamos contínuamente de la situación de la diócesis de Barcelona. A veces incluso llegamos a pensar que nos ha tocado la negra y que somos prácticamente la única excepción en toda la catolicidad, es decir una diócesis que funciona al revés de la gran mayoría del mundo eclesial, pero lamentablemente no es así. Muchos de nuestros lectores de toda España e incluso de fuera de ella nos hacen llegar mensajes diciendo que su diócesis también es un desastre e incluso nos suplican abrir secciones en Germinans de otros lugares de la geografía universal.
Ha finalizado el viaje del Santo Padre Benedicto XVI al Reino Unido y su próximo desplazamiento ya será a nuestro país. Parece que queden días, pero está a la vuelta de la esquina. Un escaso mes y medio. La visita a la Gran Bretaña se ha saldado con un completo éxito. Además de la lógica repercusión mediática, el viaje papal ha gozado de unas cotas de concurrencia absolutamente inesperadas. Era un periplo difícil: un país en que los católicos son minoritarios; la polémica de la pederastia a flor de piel; la opa a los anglicanos y, para postre, la beatificación del Cardenal Newman, que no es precisamente un personaje grato al anglicanismo oficial. 200.000 personas se congregaron para ver al Papa en la capital del reino anglicano y en Hyde Park nada más y nada menos que 80.000 jóvenes católicos se unieron entusiastamente al Pontífice. La clave -una vez más- se halló en la extraordinaria capacidad de convocatoria de los nuevos movimientos. Tanto en Inglaterra como en Escocia ha sido predominante la labor de los neo-catecumenales, aunque también debe destacarse que, como suele ocurrir con las minorías, el catolicismo británico tiene una militancia a prueba de bomba y un apego a la ortodoxia verdaderamente ejemplar. No ha fallado en un solo momento. 




