Sobrevivir en la reserva india
Tenía pensado dedicar el artículo de hoy a la última chorrada de nuestro obispado. Bueno, mas bien de la manera chorra como se ha hecho un desplegable que la Delegación diocesana de Pastoral del Turismo del Arzobispado de Barcelona ha impreso para avisar a los visitantes extranjeros sobre las Misas en francés, inglés y alemán en diversos iglesias de nuestra capital. El artículo tenia que llamarse “Vender al cardenal” pues después de ir abriendo el folleto modelado como un desplegable ¡oh, que intriga! aparece la fotografía de nuestro nunca suficientemente bien amado cardenal.
Una nueva prueba de ese puntillo egocéntrico, por no decir narcisistoide, que gasta nuestro no suficientemente amado Lluís. Hay que reconocer que como producto de marqueting para vender al cardenal no está nada mal: buena gama de marrones, ingenioso desplegable. Por lo que hace al tema de la traducción, el responsable ha ido a aquella academia del famoso chiste donde el recepcionista respondía con un “If, if. Between, between” (Sí, sí. Entre, entre) a uno que llamaba a la puerta preguntando si el establecimiento era o no una academia de inglés. Por lo que hace referencia al festival de errores en la traducción del folleto del año pasado, Prudentius ya dio cuenta de ello. Este año, un I wish and pray God that you be able to keep a good memory of your time spent here with us en la version inglesa me ha llegado al corazón. Podríamos discutir el uso del to be able to para lo que se quiere expresar. Pero hombre, por favor,¡Que no somos sioux! ¡CONJÚGEN EL VERBO!

Ayer mi buen amigo Oriolt se hacía eco de un posible giro en el caso Pousa, después de leer su artículo y las informaciones a las que hace referencia me mantengo totalmente en mi postura de que aquí no hay nada nuevo en lo fundamental: El aún Rvdo. Pousa pagó abortos y n.s.b.a. cardenal Martínez Sistach sigue encubriéndolo manteniéndolo como sacerdote y buscando mil y una excusas para justificar lo injustificable.
El día 21 de febrero de 2008 se publicó una entrevista a Mossèn Manuel Pousa
En su Carta Dominical de ayer, nuestro n.s.b.a. y Cardenal Arzobispo Mons. Martínez Sistach, afirma:
Según el rito codificado por San Pío V y presente aún en el Misal Romano hasta la edición de 1962, cuando el celebrante pronuncia el “Per eundem Dominum” toma la forma y la divide encima del cáliz en tres partículas. Dos de ellas las coloca sobre la patena y con la tercera traza tres cruces sobre el cáliz diciendo en voz alta: “Pax Domini sit semper vobiscum”. A continuación la deja caer en el cáliz con las palabras “Haec commixtio” (que esta mezcla y consagración del cuerpo y sangre de nuestro Señor Jesucristo nos sirva, al recibirla, para la vida eterna. Amén)




