¿Respuestas desproporcionadas?
No tenía ganas de escribir. Parece que cuando uno abandona la rutina, con ella lo aparca todo, y estos días de vacaciones no he cumplido ni de lejos con el propósito inicial de escribir (por lo menos) dos veces por semana en el blog. De hecho no he escrito nada… ¡que vergüenza!.
Pero los acontecimientos pasan indiferentes a mi pereza navideña. El mundo gira y retuerce nuestras conciencias con imágenes de conflictos macabros que abren todos los telediarios. El Estado de Israel ha decidido utilizar estos días de familia y hogar, para dar un nuevo paso en la política expansionista que llevan a cabo desde su fundación, y así asentar sobre la franja de Gaza definitivamente la preponderancia de Sión sobre el pueblo palestino.
Quizás esta vez no coincido con la opinión de la línea editorial de Libertad Digital, pero por eso el nombre de libertad. Y aunque el oportunismo izquierdista haya tendido siempre a monopolizar el apoyo a Palestina, es preferible a la hora de formarse un criterio, alejarse de clichés y buscar en un análisis tan objetivo como sea posible la raíz del problema. El cual en mi opinión se desencadena a partir de la creación sin ningún fundamento legal en base al Derecho Internacional de un nuevo Estado sobre territorio previamente habitado por otra nación, bajo el pretexto inconexo de haber sido víctimas del Holocausto.
