Es de bendecidos tener un corazón agradecido: ¡Gracias, Santo Padre!
Yo, como nunca recuerdo los refranes, me los invento, por lo que me he inventado el título de esta entrada con la que espero se hinchen sus corazones de gratitud hacia Nuestro Señor por la persona del Santo Padre en lo que se nos ha permitido tenerlo como su Vicario.


Adán y Eva no hallaron sentido a nada en Edén por lo que tomaron las riendas de su vida y miren, no más, adónde paró la cosa.
Un día de estos, muy enfadada, una persona que leyó mis comentarios sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo me arrojaba por facebook la consabida retahíla de las lindezas con las que nos califican, acusan y sentencian de intolerantes a los católicos.
Qué par de días intensos!





