Dosis de realidad
Prestar atención a mi persona “en acción” es de lo más difícil para mí ya que soy obsesiva y, como es obvio, ando de continuo adelantándome a los acontecimientos; sin embargo, de vez en cuando, tengo períodos durante los cuales consigo prestarme atención y es, sencillamente, maravilloso. El “mismitico” cielo.

No pasa un día sin que me pregunte qué hago en InfoCatólica tal cual, sospecho, se preguntarán los españoles viviendo bajo el estado de crisis de su país.
Tengo una amiga que es mujer de mucha oración, de misa diaria, comprometida con diversas causas pro-vida, con la liturgia, los enfermos, hasta conmigo; quien continuamente me dice que solo el amor es la respuesta a todo. Y yo, como ando siempre distraida, la escucho como oírla llover.
Muchos coincidimos en que la infancia fue la mejor época de nuestras vidas.
Un poco ya superada la crisis en nuestro grupo de la que hablé en la entrada anterior me he quedado pensando en que ahora entiendo mejor algunas cosas que creía haber entendido, pero no, ya que el resultado de lo acontecido me corrige.





