Saltos de fe
“Tu luz nos hace ver la luz” Salmo 36
Empiezo por disculparme.
Yo sé que no es necesario pero, igual, prefiero hacerlo ya que, sea como sea, quise comprometerme a escribir prolíficamente y no lo hago.
Hoy salió el sol como todos los días, aunque su luz llegó hoy golpeando de mi alma la puerta.
Supe que era el momento de escribir.
Momentos antes pensaba que existe en mí una vergüenza (o vanidad herida) de no ser persona intelectual al lado de tantos que publican aquí con tanto acierto.
Pensando que mi blog no es cosa mía sino de Dios, fue por lo que empecé en “Blogger” de donde me trajo el querido Juanjo Romero, en quien confío por lo que, debería confiar en Dios que le haya iluminado para traerme aquí. A olvidarme de mis carencias!
