San José llora recorriendo Madrid
Me dicen que lleva San José unos días buscando posada por Madrid. Parece ser que el bueno de José recordaba de otros años cómo Madrid era una ciudad acogedora, que siempre les había dispensado una extraordinaria acogida cada año en navidad.
Venían a su mente esos años en que mucho antes de que la borriquilla comenzase a asustarse con el trasiego de vehículos, ya podían observar sus imágenes por todas partes. Es verdad que no a todo el mundo le importaba su llegada ni que María estuviese a punto de dar a luz, incluso muchos ignoraban o fingían ignorar el acontecimiento, pero eso se veía compensado con creces gracias a tantas familias e instituciones que sabían hacerles un guiño de afecto y complicidad en forma de belén al menos.

Siete añitos y un bichejo de mucho cuidado.
Seguro que habrá gente malpensada convencida de que una parroquia, si se quiere que sea de verdad evangelizadora, dará muchísimo trabajo. No se lo crean. Uno puede jactarse de tener la parroquia más evangélica del mundo, la más comprometida e insertada en la sociedad, la más madura y responsable, adulta en la fe, abierta a los marginados y solidaria con todos y no dar un palo al agua. No es tan complicado..jpg)
Yo creía que estas cosas solo pasaban ya en las películas de Berlanga y que, desde luego, eran impensables a cincuenta años del concilio Vaticano II.