No todo el mundo entiende igual lo de ir a Lesbos
A ver, que yo no digo que esté bien o mal, que quizá me superen ciertos temas. Lo que sí puede uno decir es que hay cosas que no se llegan a comprender, no por otra cosa sino posiblemente por cortedad de luces, unida a la falta de caridad y estrechez de miras.
Uno y unos cuantos más, porque tengo la impresión de que el viaje relámpago de su santidad a la isla de Lesbos no ha sido bien comprendido por muchos católicos. Lo cierto es que este pasado domingo bastante gente me hacía presente sus dudas y perplejidades con este motivo. Las dudas que me hacían llegar algunos feligreses iban en estas direcciones:

Ya me extrañaba a mí. Porque Rafaela, en cuanto que hay algo polémico o alguna cosa de iglesia sale en la televisión, con cualquier disculpa coge el teléfono y me llama. Aparentemente nada, que si cómo estás, y qué tal tus sobrinos, para, a continuación, ese consabido “por cierto, yo quería preguntarte una cosa…” Y ahí es donde la cosa se complica.
Te meten el dedo en la boca y es que no paran. Tenía hecho el propósito de no decir ni palabra de la
- ¿Pero, Rafaela, no prefieres que escriba algo sobre la presentación de la exhortación del santo padre sobre la familia?





