El DOMUND de Rafaela
Rafaela es tenaz como una mula de las que había antes por su pueblo. Semana a semana asiste impertérrita a las reuniones de mujeres que celebra don Jesús. A estas alturas ni don Jesús comprendería una reunión sin tener frente a sí a la tan siempre peleona como cariñosa en el fondo de Rafaela, ni Rafaela podría faltar a la cita con su párroco. Ya saben eso de que “amores reñidos son los más queridos”, que se dice en su pueblo.
Rafaela ya casi ni me llama. Alguna vez para felicitarme por el santo o preguntar por la familia. Yo, que soy un desastre para las relaciones sociales, cuando buenamente me acuerdo, que siempre es menos de lo que debiera.
Pero anoche sí que hubo llamada y de esas que yo sabía con enjundia. Y claro que la hubo, porque están preparando el DOMUND de siempre y don Jesús quiso reunirse con ellas para hablar de las misiones.

Para empezar, y perdón por el exabrupto, a mí que no me vengan a tocar las narices con lo de estar con los pobres. Durante casi cuatro años funcionó en la parroquia el SOIE (servicio de orientación e información para el empleo) de nuestro arciprestazgo, con más de mil personas atendidas y un índice de colocación del 40 %. Hoy no está en la parroquia porque Cáritas Vicaría decidió suprimirlo y centralizar todo. Supongo que por nuestra ineficacia.
Hay que hacer de todo. Gente tenemos en grupos de formación, pero mucha más a la que eso de acudir periódicamente a las reuniones de la parroquia pues como que les cuesta. Por eso desde hace tiempo, además de los grupos normalitos de formación, programamos otras actividades formativas pero más puntuales, como pueden ser exposiciones, presentaciones de libros, conferencias…
Y a este paso San José, la Virgen de la Merced, la Pilarica…
En una parroquia normal los bancos tienen reclinatorio. El que quiere se arrodilla, y el que no le da la gana, no. En la parroquia progre el cura ha decidido que no hay que arrodillarse. Por tanto, todos los bancos sin reclinatorio.