No con mis cuartos
Rafaela a muy primera hora.
- Oye cura, ¿tú me puedes explicar eso del convenio de los abusos que por lo visto habéis firmado con el gobierno?
- Yo no he firmado nada.
- Lo han firmado los tuyos, así que es igual.
Rafaela entiende perfectamente lo que ha explicado el ministro Bolaños. Es decir, que cualquiera que hoy diga que sufrió abusos por parte de alguien de la Iglesia, cuando fuera y como fuera, aunque civilmente haya prescrito hace mil años y el supuesto victimario lleve fallecido otros mil, puede tener derecho a una indemnización económica que, en último caso decidirá el gobierno y pagará la Iglesia.
Han descrito muy bien el proceso: cada caso denunciado se traslada a la comisión mixta.
- si víctima e Iglesia están de acuerdo, la Iglesia abonará íntegramente la cantidad.
- en caso de desacuerdo, se mantendrá una reunión con las asociaciones de víctimas para llegar a un acuerdo conjunto.
- si esto no fuera posible, prevalecerá la decisión del Defensor del Pueblo.

Tanto y hasta tal punto que me cuentan que pedirá perdón públicamente por la detención de Nicolás Maduro y le nombrará hijo predilecto de los Estados Unidos de Norteamérica.
María Jesús era más niña que todos los niños juntos. En aquella parroquia de barrio se desvivía por aprender desde una ingenuidad que no superó su mente infantil a pesar de sus años, un matrimonio más o menos bien avenido y unos hijos que ya hacían su vida.
Me preguntan o me pregunto por el año nuevo. Deseos, esperanzas, anhelos… Sin pensar demasiado, lo que me salga. También pueden ustedes añadir sus sueños, que esperemos que sean más que eso. Ahí voy con lo mío.