Qué pasa en la Iglesia. Nº 121 - Especial visita de León XIV
Extraordinario. Impactante. Un gran éxito para España y el papa ha subido muchio enteros en la valoración general de los españoles y de toda la Iglesia.
ESPAÑA
1. Madrid. Vigilia con los jóvenes. 600.000 jóvenes rezando. “No tengáis miedo: ni a la vocación religiosa, ni a expresar lo que se siente en el corazón, ni a formar una familia.
2. Madrid. Misa y procesión del Corpus. 1.500.000 de asistentes. El núcleo de la homilía ha sido la vinculación profunda entre el Corpus Christi y la identidad espiritual del pueblo español.
3. Discurso en el Congreso de los diputados. Antológico. Claro, conciso. Sin complejos históricos. Clara defensa de la vida, la familia, la libertad de educación, caridad.
4. Bendición de la torre de Jesús en la Sagrada Familia. Algo impresionante. Los independentistas, siempre pretendiendo dejar su cagadita.
5. El papa en Canarias. Sí, habló de inmigrantes, pero dejando claras algunas cosas. León XIV enumeró las exigencias concretas que plantea la dignidad humana: «vías legales y seguras, rescate y asistencia, cooperación real contra los traficantes, protección efectiva a las víctimas, procesos serios de acogida e integración, y políticas que permitan a cada persona vivir con dignidad en su propia tierra». Y junto al derecho a buscar refugio, reivindicó con igual fuerza «el derecho a no tener que migrar: el derecho a permanecer en la propia casa sin hambre, sin guerra, sin persecución, sin violencia, sin que la tierra se vuelva inhabitable, sin que la corrupción robe el pan de los pobres, sin que las armas destruyan el futuro de los niños».
MUNDO:
6. Importancia de la genuflexión
7. Recuperación del arte sacro
8. Una misa en latín en cada catedral
En definitiva, como ya anunció en su día el cardenal Joseph Ratzinger (después Benedicto XVI) para ilustrar la gravedad de la crisis litúrgica: «Estoy convencido de que la crisis eclesial en la que hoy nos encontramos depende en gran parte del colapso de la liturgia».
Gran gesto del rey ofrecer su Falcon para que viajara el papa León XIV tras tener que soportar la avería del avión preparado por Iberia.
20 comentarios
Dices de manera escueta al P. Jorge:
"Te ha faltado hablar de la procesión del Corpus en Gandullas"
Y es que el P. Jorge, hasta donde yo le conozco, es inteligente, tiene sentido de la oportunidad y creo que pierden el tiempo quienes creen pider conseguir que pertenezca a un grupo incondicionalmente.
Es un sacerdote de la iglesia católica, ejerce de cura, y tiene su criterio.
Por eso en esta ocasión creo que considera, con su buen criterio, que la noticia es que el Papa haya procesionado portando la custodia con el Santisimo Sacramento por el paseo más importante de Madrid.
El hecho de la procesion del Corpus Cristi es sublime tanto sea portado en Gandullas por un sacerdote como por La Castellana por el Papa.
Pero la noticia fue cuando durante la pandemia el P. Jorge celebró la procesion por los humildes pueblos que tiene encomendados y lo dijo, y ahora es la procesion del Corpus en Madrid portando el Papa la custodia, y lo dice.
Creo que habría sido un buen sacerdote sirviendo a la iglesia como periodista, pero eso no tiene color ante la mejor profesion de Cura, que de manera principal ejerce. y de lo que no pocos nos hemos beneficiado.
Y luego lo de no bendecir a los bebés, esto por favor que alguien me lo explique porque no consigo entender por qué no los bendijo. Los niños se acercan al papamóvil para ser bendecidos.
Y luego en la Iglesia como en el mundo hay clases y clases. Por ejemplo en el Bernabéu las parroquias estaban en las gradas, ¿no había papás con niños? ¿cómo puedes pasar a tus hijos al papamóvil desde las gradas, sólo pudieron acercarse los niños cuyos papás estaban a ambos lados del papamóvil. Y no hablemos de la Misa, las parroquias y asociaciones en el Paseo de Recoletos, Castellana hasta Colón, ¿los que estaban en Cibeles eran los voluntarios? Pues eso... ni en la Iglesia somos todos iguales.
El santo Cura de Ars lo tenía muy claro: «un buen cristiano no se queja jamás». Demasiado bien nos trata Dios en su providencia, llena de bondad y misericordia (Sal 102). Es decir, se prohíbe terminantemente la queja-protesta, aunque se permita moderadamente la queja-llanto, como también se la permitió el mismo Cristo (+Jn 11,33-35).
¿Usted nunca ha rezado la liturgia de las horas en su hora sexta, que concluye pidiendo a Dios? :
... sin quejarnos nunca de tus planes"
Sin embargo, nuestra Anawin particular debe de sufrir muchísimo en misa. En lugar de mirar al altar, se la imagina uno con el cuello girado 180 grados, apuntando con libreta y bolígrafo cada parpadeo ajeno, la postura del de al lado o la logística de los ujieres, todo para correr luego a la seguridad de su teclado y desatar su vehemencia desde el anonimato.
Es una pena que tanta energía fiscalizadora se quede en el chisme digital. Con ese ojo clínico para el defecto ajeno y esa nula capacidad de callarse una queja, más que una humilde 'pobre de Yahvé' parece la reencarnación de los fariseos que tomaban nota en primera fila para ver a quién apedreaban después. Un poquito de esa caridad cristiana que tanto exigimos a los obispos no nos vendría mal antes de comulgar, ¿no creen?
No hay peor ciego que quien no quiere ver. Me lo sugiere algun comentario.
En estos tiempos lo de despotricar contra la autoridad, se lleva.
Y en la Iglesia dárselas de católivo y atacar al Papa y a la jerarquia como que mola.
Es el ser de, o pertenecer a, pero sin perder el ego, que esta bien visto, es lo que se lleva. Ser progre, o conservador o católico pero "a mi manera, no como lo son todos; hay que ser rebelde, distinto, distinguirte.
Donde más criticas creo que se han hecho a la visita y al comportamiento del Papa en esta visita, ha sido entre algunos católicos y entre los separatistas catalanes. Podríamos decir que unos y otros son separatistas o al menos no integradores.
Por eso creo que al Diablo, el gran separador tampoco le debe haber gustado ni un pelo.
Todos los actos del Papa han terminado con el rezo del Padre Nuestro y la bendición solemne. Y esta bendición era para niños, jovenes a adultos y creo que con la intención de incluir presentes y ausentes porque las bendiciones no tienen el límite del espacio o la presencia.
Lo que el Papa hacia con los niños tocandolos podría ser una imposición de manos invocando al Espíritu Santo o una bendicion.
Habría que preguntar al Papa lo que era; porque verlo... cada uno lo vemos con el color del cristal que cada uno tebemos en su mente.
Lo de que en la iglesia tampoco todos somos iguales, pues en algun aspecto asi es, tal y como lo esplica San Pablo cuando habla de los carismas o de los miembros de un cuerpo.
Otra cosa es que nos gustaría ser lo que nosotros, no San Pablo, consideramos mas importante que lo que somos o por lo que se nos tiene.
Es muy normal en una sociedad frustrada: si yo fuera el entrenador del equipo, o el párroco, o el obispo, o el Papa... que más da, todo "si yo" es sintoma de lo mismo.
Cuando de manera tan generalizada todos alaban la visita del papa ¿a que mola poner alguna pega?.
Al menos es una manera de identificarse, de decir "que yo estoy aqui", "que esisto" cada uno lo hace a du manera. Los niños con sus rabietas.
El Papa ha denunciado a las mafias que trafican con las necesidades de los emigrantes, el derecho de toda persona a vivir dignamente en su tierra sin necesidad de tener que emigrar, al derecho de ser acogido, la obligación del emigrante a colaborar y aportar en la comunidad que le acoge.
Pero parece que muchos cogen lo que les conviene y olvida lo que les impediría despotricar.
Como somos, en cuando nos descuidamos caemos.
P. Jorge su información tan laudatoria quizas decepcione, no es bueno para el clientelismo.
Pero creo que es en buena hora
!Enhorabuena!
Decía el SANTO CURA DE ARS : " Los buenos cristianos que trabajan en salvar su alma están siempre felices y contentos; gozan por adelantado de la felicidad del cielo; serán felices toda la eternidad. Mientras que los malos cristianos que se condenan, siempre se quejan, murmuran, están tristes... y lo estarán toda la eternidad"
En el título de una entrada anterior (habría magníficos vasallos "si hubiera buen señor" ) intuyo una velada crítica a ciertas autoridades eclesiásticas, puesto que se da por supuesto que en ciertos casos no hay "buen señor " o sea dicho más claramente , que ciertos obispos , arzobispos , cardenales dejan mucho que desear.
Yo creo que si se acepta sin restricciones al Papa y se valoran muy positivamente sus enseñanzas, es totalmente contradictorio no aceptar su implícita voluntad, puesto que al atacar a ciertas autoridades (jerarquía ) indirectamente no se está aceptando la voluntad del Papa. Porque el PAPA, sabe lo que hacen y dicen y no dicen , esos criticados y no los quita de sus altos cargos.
Si el Papa participara del pensamiento de algunos , a ciertos altos cargos los habría apartado de su actual tarea y los habría mandado a un monasterio lejano a meditar y, como mucho, a decirles una misa a unas monjas de clausura a las 7 de la mañana y a dirigirles novenas. Y nada más.
Llevo meses —¡meses!— dejándome la garganta y la tinta virtual en este muro, repitiendo un dato que la miopía analítica de unos y otros se empeñaba en ignorar: solo en la Comunidad de Madrid hay, al menos, 400.000 personas que no es que se declaren católicas para el bautizo y el funeral, no; es que van habitualmente a Misa, confiesan y reciben los sacramentos cada semana. ¡Cuatrocientas mil! Que se dice pronto. Pero claro, era más cómodo seguir instalados en el dogma de que aquí solo quedábamos cuatro ancianas y algún nostálgico despistado.
Lo que ha pasado estos días no ha sido una mutación espontánea ni un milagro sociológico de última hora. Ha sido, simplemente, que la realidad ha decidido salir a pasear y les ha pasado por encima.
Resulta fascinante —y aquí es donde entra la finura del plan divino— ver el doble cortocircuito que se ha generado. Por un lado, tenemos a la izquierda woke, anticlerical y neopagana, que ya celebraba el entierro del catolicismo mientras intentaba llenar su propio vacío existencial con talleres de eco-espiritualidad y sahumerios de nueva era. Por el otro, a ese integrismo cismático de salón que pulula por ciertas webs, esos "puristas" del apocalipsis que decretan desde su teclado que la Iglesia ha claudicado y que solo ellos conservan el tarro de las esencias en sus catacumbas digitales.
Pues bien, la Providencia, que tiene un sentido del humor extraordinario y una paciencia infinita, ha demostrado cómo se cuida a un rebaño. Ha mantenido a esta ingente masa de población ferviente, con una sed de Dios limpia y vibrante, blindada contra ambos peligros. Los ha guardado tanto de las garras de los lobos ateos como de la bilis de los profetas de la calamidad.
Mientras los primeros quemaban contenedores y los segundos quemaban puentes con Roma, estas 400.000 almas madrileñas —multiplicadas por el efecto llamada de toda España— se dedicaban a lo revolucionario: rezar, vivir en gracia y sonreír. El sábado por la noche, cuando el millón y medio de fieles inundó las calles en un silencio que tronaba, a los dos extremos se les cayó la careta. Unos descubrieron con pavor que su revolución cultural es un decorado de cartón piedra; los otros, que su "resto fiel" era bastante más grande, alegre y fiel al Papa de lo que sus amargados análisis predecían.
Señores, dejen de mirar las pantallas y miren los bancos de las iglesias. La próxima vez que les hable de 400.000 católicos militantes en Madrid, ahórrense la sonrisita condescendiente. Que luego vienen las madres mías y los temblores de piernas.
Por eso mismo, lejos de caer en debates estériles de teclado, deberíamos estar expectantes y con el corazón vibrando. Dios no muda sus costumbres. Debemos prepararnos para recibir en nuestra tierra gracias idénticas a las que acontecían cuando el mismísimo Pedro, el primer Papa, caminaba por las calles de Jope, Lida o Cesarea.
Aquellas localidades quedaban sacudidas por un tsunami celestial: los paralíticos crónicos se levantaban de sus camillas, los muertos regresaban a la vida por su oración y el Espíritu Santo caía con un poder tan apoteósico que los corazones se convertían por miles al paso de su sombra. Esa misma Sucesión Apostólica, cargada de bendiciones, acaba de bendecir nuestro suelo.
¡Abran las ventanas del alma, que la sombra de Pedro ha vuelto a pasar!!!
Es de una ironía exquisita. Se pasan el día dándoselas de guardianes de la pureza litúrgica y la ortodoxia, pero cuando la gracia sobrenatural pasa por delante de sus narices y pone a vibrar a todo un país, ellos prefieren quedarse en la esquina masticando su propio resentimiento. La teología es clara: la gracia es infinita, pero se recibe según la disposición del alma que la acoge. Si ante semejante banquete espiritual lo único que produce tu alma es acidez estomacal y ganas de criticar el color de la casulla, el problema no es del Papa, ni del Novus Ordo, ni del calor de junio. El problema es que tienes el receptor de la gracia completamente averiado. Menos postureo de sacristía y más mirarse el alma, que tanto vinagre teológico va a terminar por cortarles la leche.
vi muchas madreconejas en Madrid, avinagrados, amargados, profetas de calamidades, murmuradoras
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¡Por favor, Juan, un respeto y un poquito de finura analítica! No me mezcle usted a las 'madres conejas' con la banda de los avinagrados, amargados, murmuradores y profetas de la calamidad. No tienen absolutamente nada que ver.
Esos últimos, por más ruido que metan en las redes y en las esquinas de las sacristías, son una minoría tan insignificante como un podemita en el tendido 7 de Las Ventas viendo torear a Morante. Son una facción atormentada, errada y crónicamente insatisfecha que ha hecho de la queja su liturgia particular.
En cambio, las mal llamadas 'madres conejas' —las madres de familias numerosas que abren las puertas a la vida sin miedo— son precisamente el reverso de esa moneda: son alegres, son generosas, son Iglesia viva y cantan el Magnificat con la sonrisa de quien confía en la Providencia. Encajarlas a ellas con esa minoría de espíritu rancio y avinagrado es un insulto a la alegría del Evangelio. Unos ahuyentan con su bilis; las otras llenan los templos de futuro y esperanza.
https://www.enticonfio.org/sexto-cont/
No se confunda usted, las madreconejas iban en el mismo pack que los rígidos.
En cuanto a los retablos y demás ornamentaciones. hay opiniones diferentes; el Cister prefiere austeridad, que nada desvíe la atención del que reza.
En nada ha desmerecido la procesión del Corpus por la Castellana portando el Papa al Santísimo Sacramento en una sencilla custodia, de la famosa procesión del Corpus en la riquísima carroza de Toledo.
Es importante que el adorno resalte pero no distraiga ni eclipse. lo fundamental.
Mi experiencia me dice que un sacerdote u obispo criado en una familia de grandes recursos, no tiene el mismo concepto sobre el adorno, que si ha nacido en una familia obrera. Salvo excepciones.
Y se puede decir que se celebra cara al pueblo o a espaldas del pueblo, pero debemos tener claro que tanto en un caso como en el otro, siempre es cara a Dios.
Los discursos, las homilías y todas las intervenciones del Papa han sido excelentes y claras como también sus gestos
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