InfoCatólica / De Lapsis / Categoría: General

2.07.16

Turbas chavistas vejan y humillan a seminaristas menores

 

Uno no sabe cómo reaccionar. Creo que no es suficiente conformarnos con que los chavistas podemitas no puedan gobernar en España, en sus parcelas de gobierno ya están dando muestras de la hoja de ruta.

Lilian Tintori, la esposa del preso de conciencia venezolano Leopoldo López iba a visitar la ciudad de Mérida (Venezuela). Las turbas bolivarianas actuaron como las alimañas que son. Cortaron las calles y cerraron el peaje que comuica Mérida con El Vigía amedrentando y agrediendo a los transeúntes, en un intento por impedir que alguien se acercase a los actos opositores.

Cinco seminaristas que se dirigían a clases fueron golpeados y desnudados antes de alcanzar el Seminario Menor. Un periodista tomó fotografía de los hechos, lamento la crudeza:

La Conferencia Episcopal Venezolana, a través de Mons. Baltazar Porras condenó los actos también en twitter.

 

Denunciamos la agresión de colectivos a toda la colectividad. 4 jovenes estudiantes de bachillerato del seminario menor que iban a clases de inglés porque ya están en sus casas fueron agredidos, desnudados y golpeados  por estos antisociales que actúan con total impunidad pues no hay policía ni Guardia Nacional que impidan estos atropellos. El más golpeado el hermanito menor de uno de ellos a quien lo están atendiendo en la clínica Albarregas. La intransigencia y fanatismo no pueden apoderarse a placer de la ciudadanía

Nos toca rezar, desagraviar y aprender de nuestros valientes hermanos venezolanos, que los hay a montones. G.K.Ch. decía que el Evangelio nos ordenaba amar al prójimo, y que el mismo Evangelio nos ordenaba amar al enemigo, porque probablemente en muchos casos son los mismos (no dispongo ahora de la cita exacta, pero es más o menos así).

Hay quien cree que estas cosas nunca ocurrirán en España, «un país avanzado». Suelo replicar al que lo que lo dice henchido de superioridad «europea» que si las telenovelas arrasan también en España no dudemos, que si no se hace nada, esto también lo hará. Ya lo hizo no hace tanto tiempo.

 

2.06.16

100 basílicas y santuarios rezarán por los sacerdotes el día del Sagrado Corazón

Rosario por los sacerdotes

El día 3 de junio, este año Sagrado Corazón de Jesús, se rezará en 100 santuarios y basílicas el Santo Rosario por «los sacerdotes» de todo el mundo. El Pilar y Torreciudad en España, Luján y El Pilar en Argentina, María Inmaculada en Colombia, Fátima y Sameiro en Portugal, Aparecida en Brasil, Monterrey, Czestochowa, África, Asia …. todas basculando en torno a San Pedro (Roma, of course) donde se está celebrando el Jubileo de los Sacerdotes.

Como dice Father Michael Shields en RomeReports:

«Rezaremos por nuestros sacerdotes, para que encuentren la alegría en su sacerdocio, para que tengan esperanza y puedan llevarla al mundo, y como es la fiesta del Sagrado Corazón, rezaremos para que los sacerdotes sean santos».

Es la undécima edición del «Rosario por relevos mundial», no se me ocurre otra traducción mejor para «Annual Global Rosary Relay», una iniciativa de WorldPriest.com, fundada por la exitosa empresaria irlandesa Marion Mulhall después de un curso de retiro (¡¡ay, qué importantes son los retiros o ejercicios espirituales [como queráis llamarlos]!!).

Leer más... »

21.05.16

Benedicto XVI reafirma que el «Tercer Secreto de Fátima» fue publicado íntegramente

Benedicto XVI en Fátima

Todos los años en fechas cercanas al 13 de mayo, día en el que celebramos a Nuestra Señora de Fátima, el tema del «Tercer Secreto» es recurrente. Yo lo entiendo. Personalmente me doy por satisfecho con lo que Juan Pablo II, Ratzinger y Sor Lucía nos dijeron en 2000. Aunque la publicación por indicación de Juan Pablo II del «secreto» decepcionó a algunos, a mí me sigue maravillando, el mensaje de Fátima de conversión, oración y protección maternal es perenne. Hay mucho más allá de los «secretos» en torno a las apariciones de Fátima.

El entonces Cardenal Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, escribió en el comentario teológico:

Llegamos así, finalmente, a la tercera parte del «secreto» de Fátima publicado íntegramente aquí por primera vez. Como se desprende de la documentación precedente, la interpretación que el Cardenal Sodano ha dado en su texto del 13 de mayo, había sido presentada anteriormente a Sor Lucia en persona. A este respecto, Sor Lucia ha observado en primer lugar que a ella misma se le dio la visión, no su interpretación. La interpretación, decía, no es competencia del vidente, sino de la Iglesia. Ella, sin embargo, después de la lectura del texto, ha dicho que esta interpretación correspondía a lo que ella había experimentado y que, por su parte, reconocía dicha interpretación como correcta. En lo que sigue, pues, se podrá sólo intentar dar un fundamento más profundo a dicha interpretación a partir de los criterios hasta ahora desarrollados.

Las negritas mías. Este año las especulaciones han ido por otro lado, el blog «One Peter Five» publicaba un supuesto testimonio del amigo de Benedicto XVI, P. Ingo Dollinger, sacerdote alemán y ex profesor de teología en Brasil, que afirmaba que el propio Ratzinger le había dicho que una parte del secreto permanecía inédita.

Aquello suscitó un tremendo revuelo. Ya no se trataba de interpretaciones sobre si se refería a acontecimientos pasados o futuros. Algunos comentaristas tan poco sospechosos como Socci, por ejemplo, alertaban sobre la veracidad de la presunta declaración de Benedicto XVI.

Hoy la Santa Sede ha publicado comentario que desmiente la información:

Leer más... »

11.05.16

¿Qué iba a anunciar Juan Pablo II el día de su atentado, hace 35 años?

Atentado Juan Pablo II

Este viernes, día 13, se cumplen 35 años del atentado que sufrió San Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro, cuando saludaba a los fieles y se dirigía a la Audiencia.

Era 1981, no nos enterábamos de las noticias por Internet. La confusión era  enorme, en especial los días siguientes, en los que su vida pendía de un hilo. A los que vivimos aquello, yo era muy jovencito, se nos quedó grabado que el amor al Papa no tenía tanto que ver con la papolatría o la papología como con el cariño, cariño filial, fuerte y sobrenatural.

Pero ese hilo era muy resistente, estaba sujetado por Nuestra Madre, Nuestra Señora de Fátima, como Juan Pablo II reconoció en más de una ocasión. El entonces Cardenal Ratzinger lo confirmaba en la explicación sobre el «Tercer Secreto de Fátima»:

¿No podía el Santo Padre, cuando después del atentado del 13 de mayo de 1981 se hizo llevar el texto de la tercera parte del «secreto», reconocer en él su propio destino?  Había estado muy cerca de las puertas de la muerte y él mismo explicó el haberse salvado, con las siguientes palabras: « …fue una mano materna a guiar la trayectoria de la bala y el Papa agonizante se paró en el umbral de la muerte » (13 de mayo de 1994).

De aquella «Audiencia», que no llegó a celebrarse, sí se guarda el texto del discurso que iba a pronunciar, una bella conmemoración del 90 aniversario de la publicación de la Encíclica «Rerum Novarum» y una alocución con un anuncio importante sobre la familia y la vida. Impresiona la narración «oficial» en L’Osservatore Romano, ed. en español, 17 de mayo de 1981, página 287:

La audiencia general del miércoles 13 de mayo pasa a la historia por el triste episodio del sacrílego atentado contra el Papa, sobre el que referimos en la pág. 1. En realidad la audiencia no llegó a celebrarse. A las 5 de la tarde, la plaza de San Pedro estaba inundada de fieles: de 30 a 40 mil romanos y peregrinos. Entre ellos estaban los siguientes grupos de habla hispana: religiosas del Instituto de Hijas de María; religiosas de las Escuelas Pías, que toman parte en su IV conferencia general; el consejo general y las provinciales de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús; peregrinos de México, Guatemala, Bolivia y Argentina; y la peregrinación de la catedral de Castelló de Ampurias (Gerona), así como un grupo de matrimonios españoles. El Papa entró en la plaza en su “jeep” blanco y pasó, como siempre, junto a las vallas saludando a los presentes. Apenas había terminado de dar la primera vuelta, cuando sucedió el atentado. La inmensa multitud quedó atónita y sumida en la más profunda consternación. La única reacción común fue la plegaria. Los altavoces explicaron lo acaecido y la inmensa asamblea comenzó a rezar… La voz del Vicario de Cristo no llegó a oírse. Juan Pablo II tenía preparados sus discursos. […]

Publicamos estos textos que, aunque no han sido leídos, pasan a formar parte de las “enseñanzas pontificias” con un carácter especial por las circunstancias en que no fueron pronunciados.

Leer más... »

27.04.16

«Un camino inesperado», también para mí

Un camino inesperado


Título: Un camino inesperado
Autor: Diego Blanco
Editorial: Ediciones Encuentro
Páginas: 438

Hacía tiempo que la lectura de un libro no me dejaba tan buen sabor de boca. No tenía nada a favor…, a mi favor, quiero decir. Pero surgió el «problema de los amigos». Era agosto, el buen E.O. me «recomienda» la lectura de un manuscrito: «Un camino inesperado», de Diego Blanco, aunque entonces, antes de que lo publicase Ediciones Encuentro, no se llamaba así (el libro, claro). No hay nada más terrible que alguien como E.O. te diga «ya me dirás».

El Señor de los Anillos es una obra a la que tengo especial cariño. Fue el primer «libro gordo» que compré de niño con mi dinero. Mi padre no lo había leído y no estaba en la biblioteca, era «mi tesoro». Caro de narices. Pasaron bastantes meses hasta que pude comprar el segundo tomo. Para el tercero se apiadaron mis padres y me echaron una mano. Lo terminé en uno de esos veranos felices de la niñez (las estibaciones de Gredos  para mí son las Montañas Nubladas).

No estaba dispuesto a que me contasen un rollito interpretativo que me fastidiase una buena novela. No sé si me explico, es como leer «La bella durmiente» con los ojos de Vladímir Propp, de Lévi-Strauss o de los de cualquier psicoanalista de tres al cuarto: un fastidio y el destrozo de un bello texto y una hermosa aventura. Porque también hay bienintencionados y cursis que lo estropean todo.

A todos estos inconvenientes de fondo habría que sumarle que no es un folletito, ¡¡son 400 páginas!!

Pues las cuatrocientas páginas se hacen cortas, con ganas de más. Lo comprobaréis si cometéis el mismo «error que yo»: leer la introducción  – no el prólogo que escribe Mons. Munilla –, la «introducción». Acercaros a una librería/biblioteca y haced la prueba.

Leer más... »