Empecinados en el Gran Error
Y ahora con el Sinodo de los Sinodos Sinadales de la Sinodalidad Sinodal. Que ya tiene mérito. En realidad: ¡Que ya tiene DELITO!
Vamos, lo de Tarazona, pero en Sinodalidad Sinodal. O sea: la aberración al cubo. Porque es seguir cavando y agrandando el pozo en el que estamos en la Iglesia, antes Católica, voluntaria e impositivamente desde arriba
¿Cómo vamos a pretender -justificandolo con premeditación y ofuscación-, que nada menos que “la Identidad” del Sacerdote está “en y desde” el pueblo? Como “el que asó la manteca", o “el que hizo un pan con unas tortas". Absurdo de principio a fin. Amén.
Eso sí: con “el soplo de la Sinodalidad", porque el que soplaba desde el Concilio ha perdido ya todo el fuelle, y hay que reponer soplador: como en cualquier Supermercado que se precie.


