"... el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra".
Bueno: si es miembro de la Jerarquía o asimilado -antes católicos todos; hoy, según y cómo, o más bien NO de principio a fin-, tropieza entre 4 y 5 veces para empezar a enterarse de algo. En la misma piedra, naturalmente. Porque, con sólo dos tropiezos, ni se ha enterado aunque ruede por tierra: necesita una reiteración adecuada a su nivel intelectual y moral para que lo pille.
Lo digo, porque acabo de leer en Vaticans News, lo siguiente: “el Sacerdote, hoy, debe ser ‘profundamente humano’". Y, claro, la risa que se me ha escapado -mero reflejo; sin malicia alguna-, se ha debido de oír hasta por aquellos pagos. Vamos: “pa’ no echar gota".







