Celebrar «ad orientem»: modo y manera

ad orientem Más de una vez me consultan sobre celebrar ad orientem con el Misal romano actual, el de San Pablo VI con la tercera edición típica de San Juan Pablo II.

Alguna consulta ha girado sobre la conveniencia o no de celebrar así. Otras, sobre si para celebrar así tenían que pedir permiso al Obispo o al Vicario episcopal correspondiente. Finalmente, alguna consulta sobre las rúbricas exactas para celebrar y ajustarse al Misal con su Ordo. A esas cuestiones trataré de responder con este artículo.

  1. Conveniencia

¿Se puede, se debe hacer? ¿No lo prohibió el Concilio Vaticano II y dijo que sólo y exclusivamente Misa vuelto hacia el pueblo? Simplemente, nada de eso aparece en los textos del Concilio Ecuménico Vaticano II ni en su Constitución sobre la sagrada liturgia. Ni a favor ni en contra. Y desde luego, no es argumento aducir el “espíritu” del Vaticano II que es un fantasma que revolotea y se aplica para todo y poco tiene que ver con la letra de sus documentos.

El Misal –luego lo veremos- permite ambas maneras de celebrar llegada la plegaria eucarística y las rúbricas lo tienen en cuenta: por tanto, es conveniente según se vea, no está prohibido y tampoco es el ideal sumo y elevadísimo de espiritualidad, santidad y pastoral.

Celebrar ad orientem tiene ventajas espirituales y pastorales, por lo que debería ser usado ese modo mucho más frecuentemente de lo que es. Con naturalidad y sin aspavientos de ningún tipo; sin que nadie se asuste cuando se celebre así (¡¡llamándolo anti-conciliermita Valmear o ante-conciliar!!) ni tampoco lo exhiba como el summum de la vida litúrgica, descalificando a los demás de liberales, neocones, etc…

Hay sitios donde lo lógico sería celebrar ad orientem: por ejemplo, ermitas, o capillas del Sagrario, etc., lugares que son de por sí pequeños, estrechos, limitados, y donde además del altar del ábside o retablo, se instala un altar móvil agobiando más el espacio. O, sin más, la Misa parroquial o conventual, ya que espiritualmente enriquecería a todos vivirla así con más frecuencia.

2. Pedir permiso

Ningún permiso hay que pedir, solicitar, requerir, ni del Ordinario del lugar ni de ningún Vicario episcopal de zona. El Misal prevé esa forma de orientarse para la plegaria eucarística. Da igual si al Obispo de turno le gusta más o menos así, o al omnipotente Vicario territorial le parece poco “pastoral”, antiguo, carca o retro y ya va a hacerle cruz y raya a ese sacerdote de por vida. Si está en el Misal, sencillamente es que se puede hacer. ¿No será que en muchos casos lo que ocurre es que ni los Ordinarios conocen bien el Misal y sus prenotandos? Porque cosas que sí atentan contra la IGMR o contra prenotandos de los rituales sacramentales no las corrigen en su jurisdicción porque creen que están muy bien hechas así.

Vayamos al Misal. La IGMR prescribe que el altar de nueva construcción esté separado de la pared para que en lo posible, se pueda también celebrar de cara al pueblo: “Constrúyase el altar separado de la pared, de modo que se le pueda rodear fácilmente y la celebración se pueda realizar de cara al pueblo, lo cual conviene que sea posible en todas partes. El altar, sin embargo, ocupe el lugar que sea de verdad el centro hacia el que espontáneamente converja la atención de toda la asamblea de los fieles. Según la costumbre, sea fijo y dedicado” (IGMR 299). Es evidente que si lo presenta como “deseable”, no es obligatorio hacerlo así. Porque, ¿cómo celebrar donde el altar no está separado de la pared? Ya la misma Congregación para el Culto divino hubo de pronunciarse sobre este número 299 del Misal. Dice la Nota (con fecha 25 de septiembre de 2000):

“Se ha preguntado a la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos si el enunciado del núm. 299 de la Institución General del Misal Romano constituye una norma según la cual, durante la liturgia eucarística, la posición del sacerdote hacia el ábside haya de considerarse excluida.

La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, habiendo examinado con madurez y teniendo en cuenta los precedentes litúrgicos, responde:

Negativo y según la mente”.

Esta Nota explica el porqué se puede celebrar ad orientem, matizando ese número de la IGMR, diciendo:

“Antes de nada, se debe tener presente que la palabra expedit no constituye una forma obligatoria, sino una sugerencia que se refiere tanto a la construcción del altar separado de la pared, como a la celebración cara al pueblo. La cláusula ubi possibile sit se refiere a diversos elementos, como por ejemplo, la topografía del lugar, la disponibilidad de espacio, la existencia de un altar precedente de valor artístico, la sensibilidad de la comunidad que participa en la celebración en la iglesia de que se trata, etc. Se resalta que la posición hacia la asamblea parece más conveniente en cuanto hace más fácil la comunicación (cf. Editorial de Notitiae 29 [1993] 245-249), aunque sin excluir la otra posibilidad”.

Y es que las mismas rúbricas del IGMR y del Ordo Missae tienen en cuenta ambos modos de celebrar, vuelto hacia el pueblo o vuelto hacia Oriente. Así pues, nada de pedir permiso a nadie como si fuera obligatorio, ni siquiera por ser condescendiente y evitar suspicacias o enfados del Ordinario.

Foto 18 mayo 20203. Las rúbricas

Comenzando la Santa Misa, se inciensa el altar. ¿Cómo se procede?

“El altar se inciensa con un único movimiento, de esta manera:

a) Si el altar está separado de la pared, el sacerdote lo inciensa circundándolo.

b) Pero si el altar no está separado de la pared, el sacerdote, al ir pasando, inciensa primero la parte derecha y luego la parte izquierda.

La cruz, sí está sobre el altar o cerca de él, se turifica antes de la incensación del altar, de lo contrario cuando el sacerdote pasa ante ella” (IGMR 277).

La Misa prosigue como de costumbre: se dirige el sacerdote a la sede y desde allí, desde la sede (¡no desde el altar!), comienza el rito de entrada (IGMR 50). Las lecturas se proclaman desde el ambón (IGMR 58), y la homilía se pronuncia desde la sede o desde el ambón (IGMR 136, señalando como primera opción realizarla “de pie desde la sede”, y desde luego, es lo preferible). Terminados los ritos iniciales, comienza la liturgia eucarística.

El sacerdote se acerca al altar y entonces se acercan las ofrendas de pan y de vino (que no estaban sobre el altar desde el principio de la Misa, sino en una credencia –mesa auxiliar- o las traen los fieles), se realiza los ritos de ofertorio, y la incensación; se lava las manos desplazándose a la esquina del altar, “a un lado del altar” (IGMR 145), rito éste obligatorio siempre y no opcional.

Entonces, y aquí lo advierte bien la rúbrica, dando a entender que ha de girarse hacia el pueblo, como si lo anterior se hubiese realizado ad orientem: “Después, vuelto al centro del altar, el sacerdote, de pie, de cara al pueblo, extendiendo y juntando las manos, invita al pueblo a orar, diciendo: Orad, hermanos (IGMR 146).

Foto 18 mayo 2020 Reza la oración sobre las ofrendas, y comienza la gran plegaría eucarística, centro y culmen de la Misa: todos mirando en la misma dirección, ofreciendo el Sacrificio de Cristo al Padre.

Cuando llega el rito de la paz, terminada la oración “Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles”, el sacerdote se vuelve hacia los fieles, se gira hacia ellos, para pronunciar el saludo: “Pax vobis sit semper vobiscum”; dice la rúbrica: “terminada ésta, extendiendo y juntando las manos, vuelto hacia el pueblo, anuncia la paz, diciendo: La paz del Señor esté siempre con vosotros. El pueblo responde: Y con tu espíritu” (IGMR 154). Luego, si es conveniente, se dirá “Daos fraternalmente la paz” y se intercambiará el osculum pacis; si es conveniente, si es oportuno, que no significa siempre y por obligación.

Prosigue el canto del Agnus Dei y la fracción del Pan consagrado, la conmixtio del Pan consagrado en el cáliz, la oración secreta de preparación del sacerdote y genuflexión; tomando una parte de la Hostia consagrada y fraccionada, teniéndola un poco elevada sobre la patena o sobre el cáliz, “vuelto hacia el pueblo, dice: Éste es el Cordero de Dios, y juntamente con el pueblo, agrega: Señor, no soy digno (IGMR 157; Ordo Missae, 153). Entonces se gira hacia el altar y comulga: “Después, de pie vuelto hacia el altar, el sacerdote dice en secreto: El cuerpo de Cristo me guarde para la vida eterna, y come reverentemente el Cuerpo de Cristo” (IGMR 158).

La oración de postcomunión, bendición y despedida, como es habitual, en la sede o en el altar.

Por cierto, y dicho todo lo cual, también es válido para el Obispo que puede celebrar ad orientem como lo prevé y marca el Ceremoniale episcoporum:

-La incensación del altar: “si el altar no está separado de la pared, el obispo, yendo desde un lado hasta el otro, inciensa primero la parte derecha del altar y luego la izquierda” (CE 93, b).

-También “el obispo, vuelto hacia el pueblo”, extendiendo y juntando las manos, dirá: “Orad, hermanos” (CE 151); si hay que volverse… ¡es que estaba girado ad orientem!

-Igual sucede cuando terminada la plegaria “Señor Jesucristo”, “anuncia la paz, diciendo vuelto hacia el pueblo: La paz del Señor esté siempre con vosotros (CE 161).

-Y para invitar a la comunión, mostrando el Cuerpo y la Sangre de Cristo, “vuelto hacia el pueblo” dirá: “Este es el Cordero de Dios” (CE 163).

26 comentarios

  
Juan José
Queridísimo Javier:

En el caso de que la oración de postcomunión se haga desde el altar, ¿se hace vuelto al pueblo?

Gracias por tu servicio a la Iglesia.

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JAVIER:

Se sobrentiende que está "orientado", ya que cuando se ora en el altar, se hace así. Luego ya se volvería para la bendición a los fieles.
19/05/20 11:21 AM
  
maru
Estoy leyendo Lo que nunca se escribió sobre el Vaticano II, de R. Mattei (voy en las primeras páginas). Por lo que he leido, y lo que acaban de decir de Annibal Bugnini, también citado en dicho libro, no me extraña que Monz. Lefevre, np hubiera estado de acuerdo.
19/05/20 11:41 AM
  
Eduardo de Madrid
Muchas gracias por tu blog Javier, lo sigo con gran interés, ya que me gusta mucho la liturgia. He de decir que los temas que tratas a veces me dejaban perplejo, porque hay tantas y tantas costumbres nocivas que se han asentado como inamovibles entre gran parte del clero, que es alucinante leerte y ver cómo desglosas lo que hay escrito en las rúbricas. Sería todo muy diferente si todos tomaran en serio la lirtugia.

Aún con todo, yo si puedo ir a misa en latín, voy a tal misa, a la vista está que infunde mucha más devoción, y tiene una liturgia mucho más bella y unas lecturas mucho más concisas. No se nos escape, que unos señores en los 60 quisieron montar un ordinario de la misa orientado a la desacralización y a una voladura controlada de la Iglesia, y que lo más lejos que pudieron llegar quedó reflejado en el Novus Ordo, que siendo las misas celebradas por este rito plenamente válidas, a mí me parecen castradas con respecto al misal de 1962 o el no tan conocido de 1965.

Saludos en Cristo y María.
19/05/20 3:18 PM
  
diácono
¿Que pasa si en la Iglesia hay dos altares, uno pegado a la pared y un altar post-conciliar (separado de la pared)? Tres preguntas:

1) ¿Puede el sacerdote celebrar ad orientem en el altar antiguo?
2) Si el altar nuevo es móvil, ¿puede sacar ese altar fuera de la Iglesia y celebrar en el altar antiguo?
3) ¿Puede celebrar ad orientem en el altar nuevo (post conciliar)?
Gracias.

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JAVIER:

Salvo que yo esté despistado o tenga confundidas las rúbricas, paso a contestarle:

1) ¿Puede el sacerdote celebrar ad orientem en el altar antiguo? -SÍ.

2) Si el altar nuevo es móvil, ¿puede sacar ese altar fuera de la Iglesia y celebrar en el altar antiguo? -Sí. Lo que yo no vería práctico, ni decoroso, es estar sacando y volviendo a colocar el altar móvil con frecuencia. Si se quita, se quita para siempre y adiós.

3) ¿Puede celebrar ad orientem en el altar nuevo (post conciliar)? - SÍ. Perfectamente y sin problema. Además, mejor aún, en la incensación lo podría rodear por completo. ¿No es así el altar de la Basílica del Valle de los Caídos?
19/05/20 3:59 PM
  
Roberto
Personalmente no estoy ni a favor ni en contra de esto. Cada uno tendrá sus razones, preferencias o motivos serios para hacerlo.

En cierto modo, percibo que es un retroceso; mucha gente que va a Misa solo por costumbre o tradición (algo es algo), creo que va a desconectar todavía más de la celebración litúrgica. Cuidado, que tampoco defiendo de convertir las Misas en charlotadas.
El siguiente paso quizá sea hacer la Misa únicamente en latín y solo en latín ¿por qué no?

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JAVIER:

No creo que sea un retroceso algo que ya estaba ahí en ediciones anteriores del Misal romano. Y es cuestión siempre de explicar y de enseñar en catequesis y en homilías con sustancia qué se hace así y porqué de este modo o de aquel otro. No debe ser causa para "desconectar"...
19/05/20 5:00 PM
  
Javier
Si el altar y sagrario están en la orientación oeste, la celebración ad orientem sería vuelto hacia el pueblo?
y si estan orientados al norte o sur?
gracias

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JAVIER:

Entiéndase "ad orientem" no literalmente porque desde hace siglos construimos templos sin orientar, sino figura o espiritualmente: mirando todos en la misma dirección, hacia Dios, hacia Cristo, Oriens, el Sol que nace de lo alto.
19/05/20 6:49 PM
  
Tulkas
Sí, muy bien, pero ¿cuántos millones y millones de pesetas se gastaron en España, a lo largo y ancho de todo el país, sacados del bolsillo de los fieles de los años setenta para de-formar la estructura de los presbiterios?

Aquí hay mucha más tela que cortar que una simple recomendación ambigua de la OGMR. Aquí, bajo el pretexto de "ayudar a la Iglesia en sus necesidades" se tiraron a la basura millones y millones en de-formar todas las iglesias parroquiales innecesariamente.

Se entiende que haya tanta desafección hacia los curas en los pueblos. Se entiende perfectamente, porque eso fue un robo en toda regla.

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JAVIER:

Siempre ácido, amargo, en cuanto escribe.

Mire, no tantos y tantos millones ni en tantos lugares, parroquias, conventos e iglesias... Basta ver que aún hoy cuántas iglesias tienen un altar móvil, más o menos dignos que fue la solución improvisada. En muy pocas se "deformó", como vd. dice, construyendo un ambón y altar de material sólido, fijado al piso, noble y digno. En muy pocas.
19/05/20 8:36 PM
  
Uno de Aragon
El sr. arzobispo de Zaragoza y los sres. capitulares no saben celebrar "ad orientem". En la Santa Capilla de la Virgen del Pilar el altar esta pegado a la pared, por lo que obliga a celebrar de esta forma. Pues bien, los celebrantes, incluido el arzobispo, en las elevaciones de la consagracion, se vuelven hacia el pueblo. No se si no saben o no quieren.

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JAVIER:

Buena culpa debe tener el maestro de ceremonias..., digo yo.
19/05/20 10:11 PM
  
Daniel Argentina
Sin embargo, la puertas de la Basílica de San Pedro sí que apuntan al oriente y hay fotos de Pio XII celebrando mirando hacia la entrada de la Confessio, o sea versus populum.

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JAVIER:

Efectivamente, de manera que el Papa celebraba hacia Oriente, sí, y al mismo vuelto hacia el pueblo. No es consustancial al rito romano el celebrar mirando todos juntos en la misma dirección, o dicho vulgarmente, no es consustancial al rito romano celebrar de espaldas al pueblo. ¿No pasa algo así en la Catedral, san Juan de Letrán?
19/05/20 10:14 PM
  
Javier de Acapulco
Muchas gracias por tan buenos artículos litúrgicos, la verdad edifican mucho y hacen soñar que el decoro y la devoción aún son posibles. Mi cuestión es: ¿Cómo lograr que una Diócesis que tiene el modernismo metido hasta el tuétano como lo es Acapulco, pueda volver a tener decoro en sus celebraciones? He participado en celebraciones del Obispo y a veces rayan en el ridículo, con bailes, aplausos, procesiones folklóricas. Creo que si digo algo sería como topar con pared. Saludos!!!

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JAVIER:

Con más o menos desmanes, con más o menos locuras, así está todo por casi todas partes. Vivir y explicar liturgia es predicar en el desierto y esperar a que muy poco a poco alguien, unos pocos, comiencen a ver y a actuar de otro modo...
20/05/20 3:27 PM
  
Daniel Argentina
Creo que las cuatro basílicas mayores están orientadas con el portal al este, así que si, el Papa debió celebrar cara al pueblo en la forma de San Pio en todas. Lo tenemos en alguna parte del foro de Ceremonia y Rúbrica De la Iglesia Española. Si quiere pase por ahí e inscríbase. Yo soy dlziraldo, mándeme un mensaje.
20/05/20 5:27 PM
  
sofía
Ya suponía que se podía celebrar "ad orientem".
Lo que echo de menos es una explicación por su parte de qué supuestas ventajas tiene lo de celebrar "ad orientem", quitándole centralidad a la eucaristía en el altar, que debería ser el centro para todos los presentes, tanto para el celebrante como para los que participamos en la celebración.
Como no sea que el celebrante se siente así más cómodo, no veo ninguna ventaja.
Paz y bien.

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JAVIER.

Ventajas: la misma dirección en la oración, así como el recogimiento y no distracción del sacerdote... e invita a no improvisar ni dirigir discursos, sino pronunciar la gran Plegaria sin añadidos.
20/05/20 5:56 PM
  
sofía
PS
Una cosa que me llama la atención ahora que he tenido ocasión de ver misas celebradas "ad orientem" en internet, es la frecuencia con que los defensores de esta misa "ad orientem" se graban en realidad de perfil y no de espaldas, de modo que podemos ver el altar. Si nos quieren enseñar cómo es, que nos la enseñen bien, tal como se ve en vivo y en directo, a ver qué tal nos parece.
20/05/20 6:04 PM
  
sofía
De lo que le contesta a otro comentarista, parece deducirse que lo importante es mirar al este, incluso cuando algunas iglesias tienen la puerta orientada al este; pero yo no veo ninguna razón para pretender que Jesucristo, luz del mundo, tenga que estar en ninguna dirección determinada, como si se le confundiera con el sol, dios pagano. Dios está en todas partes, y especialmente en la Eucaristía, no "ad orientem".
20/05/20 6:11 PM
  
sofía
Por otra parte, a otro comentarista parece haberle dado otra perspectiva distinta, que lo importante no es en donde esté el este (lo de la basílica de San Pedro y que el celebrante mirara hacia la puerta es una excepción) lo importante por lo visto es mirar la pared entonces y a eso se le llama estar "ad orientem". Pero digo yo, que si Jesucristo es la luz del mundo, Jesucristo se hace presente verdaderamente en la Eucaristía, en el altar hacia el que tenemos que estar orientados todos, cuya centralidad parece que debería ser evidente.
De modo que no veo más ventaja que la que impedir, por lo visto, que el celebrante se "desoriente", para el pueblo todo son desventajas. Y sí, sí es un retroceso, aunque si siguieran retrocediendo hasta el siglo I a lo mejor volvían a "orientarse" sin mirar al este.
En fin, la verdad es que he seguido escribiendo sin dejarle lugar a contestar a mis comentarios anteriores. Lo siento, pero es que siempre me han gustado sus artículos y esta defensa del "ad orientem" me ha dejado verdaderamente desconcertada.
Paz y Bien.

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JAVIER:

Repito. No es una defensa absoluta, como si esto fuera lo único e importante. Pero sí reconozco que también es útil, y que hay que saber celebrar así y verlo más normal de lo que ahora se ve.....
20/05/20 6:20 PM
  
sofía
PS
Precisamente porque Jesucristo es el verdadero "sol que nace de lo alto", nos debería importar un bledo en qué dirección esté el astro sol, pues no es a ese sol a quien rezamos sino a Dios mismo que está en todas partes y que se hace especialmente y verdaderamente presente en la Eucaristía.

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JAVIER:

sí y no. Ya digo que no esto no es un valor absoluto ni tampoco despreciable. Miramos a Cristo, llamado Oriens, Sol que nace de lo alto, Oriens ex alto. Y recordamos la profecía: La salvación viene de Oriente.
20/05/20 6:24 PM
  
Daniel Argentina
Sofia, la cristiandad vivió perseguida los primeros cuatri siglos. Después de Constantino, cuando se empezaron a construir templos, los mismos se orientaban en el rito Romano hacia el este, por una cuestión simbólica: ex Oriente Lux. Cristo, símbolo de la Resurrección se asociaba con el Oriente. De ninguna manera se adora al sol, sino que como sucede con otras cosas -por ejemplo, la luz del Cirio Pascual- se asocia esas cosas terrenas y pasajeras, pero creadas por Dios y buenas, con lo Bueno superlativo y eterno. De eso surgió la costumbre de que el obispo celebre mirando al Oriente, sin importar mucho que sea o no mirando al pueblo. Con el curso de los años, se hizo más frecuente que sea el ábside el orientado, y con ello la celebración de espalda al pueblo. Pero, francamente, la celebración de cara al pueblo o de espaldas nunca fue importante. En San Pedro el propio Papá celebraba de cara al pueblo. A mí me llama la atención que los defensores a ultranza del llamado Modo Extraordinario de la liturgia lo asocien principalmente con el sentido en que mira el sacerdote. La verdad es que es indiferente, tanto en el modo extraordinario como en el ordinario. Y la costumbre de mirar a Oriente se extinguió hace rato ya, al multiplicarse los templos, con la imposibilidad material de que estén construidos siguiendo los puntos cardinales. Era una linda alegoría, pero bueno, ya pasó. Disculpe la parrafada, pero espero haberle aclarado sus dudas.
21/05/20 4:42 PM
  
ESTEBAN
Me alegra leer las aportaciones de SOFIA , que suscribo totalmente, sobre la celebración AD ORIENTEM-

Claro que en una aclaración anterior el P. Javier nos enseñaba que
AD ORIENTEM no hay que tomarlo literalmente, sino que es una figura
o espiritualmente mirando todos en la misma dirección, hacia Dios, hacia Cristo, Oriens, el Sol que nace de lo alto. Lo que a mi juicio degrada profundamente su significado.

Es parecido a oir misa ENTERA, que aprendíamos con el catecismo, que luego había que determinar qué era ENTERA. Que no era toda del
principio al final, pero eso tampoco había que tomarlo literalmente.

SOFIA no ve ventajas, sino es la comodidad del celebrante mientras el P. Javier las ve . 1ª







21/05/20 5:12 PM
  
sofía
Muchas gracias por todas las explicaciones de todos.
21/05/20 7:02 PM
  
J 120
Padre Javier:

El teólogo y experto en liturgia Cipriano Vagaggini, O. S. B., escribió un trabajo titulado IL NUOVO «ORDO MISSAE» E L'ORTODOSSIA, donde se afirma la ortodoxia de la Misa Novus Ordo, en su primera versión de 1969, antes de que fuera revisada. Puede descargarse aquí (está escrito en italiano):

drive.google.com/open?id=1HwbmqLCfvj5ctPiQTGG3v9DsQCv4TFrl

Quería preguntarle, Padre, si usted sabe si este trabajo fue publicado en lengua española.

Muchas gracias.

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JAVIER:

No me suena que haya sido traducido, como tampoco su estudio sobre el Canon romano. Ahora mismo, que yo recuerde, sólo está disponible "El sentido teológico de la liturgia".
21/05/20 9:56 PM
  
Joan
Gracias por estas aclaraciones. Entiendo que es sobretodo para aclarar que no es una cosa ajena al CVII y no hay que pedir permiso para ello porque no está prohibido. Es interesante.

Pero más allá de lo permitido, yo he nacido y crecido viviendo la Eucaristía como una reunión («ekklesia»), donde lo que se hace en el altar es cosa visible y que el sacerdote preside para todos. Me resultaría raro ver de espaldas aquél que se dirige a Dios en nombre de todo el cuerpo (queda claro que cuando se dirija al pueblo tiene que «volverse» al pueblo).
Esto me hace pensar en las liturgias orientales dentro de la comunión católica a las que les tengo infinito respeto y hasta admiración. Me resulta rarísimo estar expectante a algo que pasa dentro del iconostasio y ni siquiera se ve. Tiene su significado, y también con una buena formación se «entendería», pero me choca en lo que es la vivencia de la Eucaristía como acción de gracias. No sé si se ve el paralelismo. Y con Sofía estoy de acuerdo en que no veo las ventajas.
Entiendo también que quien haya vivido la misa ad orientem, tiene también, como yo para la misa como normalmente se celebra hoy, razones biográficas y emocionales para defenderla. En todo caso, la vivencia de la Iglesia después del CVII creo que ha sido más bien que el cura ofrezca el sacrificio único de cara al pueblo, y la vida de la Iglesia es importante más allá de las opiniones teológicas y espirituales. Pero entiendo la voluntad de no estigmatizar a los curas que lo hagan acusándolos de "irregulares" en relación a la ley. Ahora bien, creo que habría que tener en cuenta el "sensum fidei".
22/05/20 7:39 AM
  
JAHC
Yo creo que lo importante es qué celebramos más que cómo lo celebramos, siempre que estemos dentro de la norma litúrgica. Celebramos la Liturgia de la Iglesia, y hacemos presente el Misterio de Pascua de Jesucristo, sea en latín o en lengua vernácula, ad Orientem o no.
Me temo que los primeros que debieran recibir una educación apropiada en este sentido son los seminaristas en los seminarios, pero luego debieran preocuparse de enseñarlo fielmente al Pueblo de Dios.
Porque vivimos, desgraciadamente, al menos aquí en mi tierra, la cruda realidad de que la parte central de la Misa parece ser la homilía, que mas asemeja a un sermón sobre lo que opina el cura en muchas ocasiones, seguido de la paz, que más que saludo de paz parece un mercado persa.
En fin, don Javier, bienvenidos sean todos estos comentarios litúrgicos con que nos ayuda. Que Dios le bendiga

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JAVIER:

JAHC, no es "lo importante es qué celebramos más que cómo lo celebremos", sino que lo exterior, lo visible, el modo de celebrar incuso dentro de la norma litúrgica, expresa lo que creemos que hay ahí contenido. Por eso hay que cultivar muy mucho el "cómo" de la liturgia, porque expresa lo que hay, el Misterio.
Hecha esa acotación, por supuesto estoy de acuerdo con lo que dice. Hay veces que hay que decir érase un Sermón y un rito de la paz unidos a una Misa, érase un Sermón superlativo.... (jejeje)
22/05/20 10:43 PM
  
J 120
Gracias por su respuesta, Padre.

Saludos.
22/05/20 11:20 PM
  
JAHC
"Por eso hay que cultivar muy mucho el "cómo" de la liturgia, porque expresa lo que hay, el Misterio."
Evidentemente, don Javier, no seré yo quien le discuta nada, sino todo lo contrario. Pero sabiendo que actualmente hay, en la Iglesia Católica, dos formas de celebrar los mismos misterios, como son el "Novus Ordo" y el llamado "Rito Extraordinario", a mí al menos, me resulta doloroso ver como se producen descalificaciones mutuas entre los asiduos a cada uno de esos ritos. Yo, sinceramente, me encuentro muy a gusto en ambos y siento de verdad que en ambos celebro lo mismo y en total comunión con la Iglesia. (En general, tengo que insisitir. En algún caso en las parroquias de mi pueblo me visto preguntando quién me podía asegurar que lo allí celebrado era una Misa católica, cuando ni la Plegaria Eucarística se ajustaba al Misal Romano.)
24/05/20 12:20 AM
  
Teodoro Mora C,
Gracias Padre, que el Espíritu Santo le siga iluminando,
Soy un apasionado de la Liturgia, disculpe el término. Soy laico comprometido en otras oportunidades he escrito en su blog. En mi parroquia instruyo a los servidores sobre Liturgia y también a los fieles,
En algunas oportunidades soy llamado de otras parroquias para la preparación de Lectores, servidores de altar y Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión.. Le he hablado de su blog y del material sobre Liturgia que contiene.
Sobre la Misa "Ad Orientem " me encanta y por cierto en estos días alguien me comento que ello estaba eliminado por el C V II, le conteste " consultó donde no era" y le explique las razones..
Dios le bendiga.
24/05/20 1:05 AM
  
Mariasol Martin
A lo mejor está fuera de lugar mi pregunta pero no encuentro mejor lugar que éste para ella. Me refiero al lavatorio de las manos en la Misa. ¿Por qué ha desaparecido?. Es rarísimo el sacerdote que lo sigue haciendo ¿es que se ha dado alguna disposición que lo quite?.
Muchas gracias Padre si tuviese la amabilidad de contestarme.

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JAVIER.

No "ha desaparecido", está en el Misal y es obligatorio. Ha "desaparecido" porque muchos lo han suprimido por su propio capricho y arbitrariedad.

https://www.infocatolica.com/blog/liturgiafuenteyculmen.php/1702131004-el-lavabo-de-manos-en-la-misa
25/05/20 9:08 PM

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