Sobre el Pecado Original y el Limbo de los Niños

Una de las primeras conclusiones que podemos extraer de los comentarios que aparecen en mi anterior artículo sobre el bautismo es que los modernistas no creen en el pecado original ni en la necesidad del bautismo para la salvación. Siguiendo la filosofía de la ilustración, creen que los niños nacen inocentes y santos y no hijos de la ira. Creen que «el hombre es bueno por naturaleza», tras la estela de Rousseau, y que no necesitan el bautismo para volver a nacer del agua y del Espíritu.

Veamos la doctrina católica sobre el pecado original. Copio a Royo Marín en su librito titulado La fe de la Iglesia, publicado por la BAC (páginas 131 y siguientes):

El primer hombre fue constituido sin pecado, en justicia y gracia de Dios.

«Dios omnipotente creó recto al hombre, sin pecado, con libre albedrío y lo puso en el paraíso y quiso que permaneciera en la santidad de la justicia. El hombre, usando mal de su libre albedrío, pecó y cayó, y se convirtió en “masa de perdición” de todo el género humano» (C. de Quiersy, 316).

El primer hombre tuvo libre albedrío (Trento, 815) y dones sobrenaturales (San Pío V, 1023.1024) y preternaturales, principalmente el don de la integridad (ibid., 1026) y el de la inmortalidad (C. XVI de Cartago, 101; Trento 788; Pío XI, 2212).

Dada la importancia de esta materia, recogemos a continuación el «Decreto sobre el pecado original» del Concilio de Trento, en el que se promulgó de manera definitiva e irreformable la doctrina de fe obligatoria para todos los católicos (cf. D 787-92) (subrayados míos):

Para que nuestra fe católica, sin la cual es imposible agradar a Dios (Hb 11, 6), limpiados los errores, permanezca íntegra e incorrupta en su sinceridad, y el pueblo cristiano no “sea llevado de acá para allá por todo viento de doctrina” (Ef 4, 14); como quiera que aquella antigua serpiente, enemiga perpetua del género humano, entre los muchísimos males con que en estos tiempos nuestros es perturbada la Iglesia de Dios, también sobre el pecado original y su remedio suscitó no sólo nuevas, sino hasta viejas disensiones; el sacrosanto, ecuménico y universal Concilio de Trento, legítimamente reunido en el Espíritu Santo, bajo la presidencia de los mismos tres Legados de la Sede Apostólica, queriendo ya venir a llamar nuevamente a los errantes y confirmar a los vacilantes, siguiendo los testimonios de las Sagradas Escrituras, de los Santos Padres y de los más probados Concilios, y el juicio y sentir de la misma Iglesia, establece, confiesa y declara lo que sigue sobre el mismo pecado original.

1. Si alguno no confiesa que el primer hombre Adán, al transgredir el mandamiento de Dios en el paraíso, perdió inmediatamente la santidad y justicia en que había sido constituido, e incurrió por la ofensa de esta prevaricación en la ira y la indignación de Dios y, por tanto, en la muerte con que Dios antes le había amenazado, y con la muerte en el cautiverio bajo el poder de aquel “que tiene el imperio de la muerte” (Hb 2, 14), es decir, del diablo, y que toda la persona de Adán por aquella ofensa de prevaricación fue mudada en peor, según el cuerpo y el alma: sea anatema.

2. Si alguno afirma que la prevaricación de Adán le dañó a él solo y no a su descendencia; que la santidad y justicia recibida de Dios, que él perdió, la perdió para sí solo y no también para nosotros; o que, manchado él por el pecado de desobediencia, sólo transmitió a todo el género humano la muerte y las penas del cuerpo, pero no el pecado que es muerte del alma: sea anatema, pues contradice al Apóstol que dice: “Por un solo hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así a todos los hombres pasó la muerte, por cuanto todos habían pecado” (Rm 5, 12) 

3. Si alguno afirma que este pecado de Adán que es por su origen uno solo y, transmitido a todos por propagación, no por imitación, está como propio en cada uno, se quita por las fuerzas de la naturaleza humana o por otro remedio que por el mérito del solo mediador, Nuestro Señor Jesucristo , el cual, hecho para nosotros justicia, santificación y redención (1 Cor. 1, 30), nos reconcilió con el Padre en su sangre; o niega que el mismo mérito de Jesucristo se aplique tanto a los adultos como a los párvulos por el sacramento del bautismo, debidamente conferido en la forma de la Iglesia: sea anatema. Porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que hayamos de salvarnos (Act. 4, 121. De donde aquella voz: He aquí el cordero de Dios, he aquí el que quita. los pecados del mundo (Jn 1, 29). Y la otra: Cuantos fuisteis bautizados en Cristo, os vestisteis de Cristo (Gal. 3, 27).

4. Si alguno niega que hayan de ser bautizados los niños recién salidos del seno de su madre, aun cuando procedan de padres bautizados, o dice que son bautizados para la remisión de los pecados, pero que de Adán no contraen nada del pecado original que haya necesidad de ser expiado en el lavatorio de la regeneración para conseguir la vida eterna, de donde se sigue que la forma del bautismo para la remisión de los pecados se entiende en ellos no como verdadera, sino como falsa: sea anatema. Porque lo que dice el Apóstol: Por un solo hombre entra el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así a todos los hombres pasó la muerte, por cuanto todos habían pecado (Rm 5, 12), no de otro modo ha de entenderse, sino como lo entendió siempre la Iglesia Católica, difundida por doquier. Pues por esta regla de fe procedente de la tradición de los Apóstoles, hasta los párvulos que ningún pecado pudieron aún cometer en sí mismos, son bautizados verdaderamente para la remisión de los pecados, para que en ellos por la regeneración Se limpie lo que por la generación contrajeron . Porque si uno no renaciere del agua y del Espíritu Santo, no puede entrar en el reino de Dios (Jn 3, 5).

5. Si alguno dice que por la gracia de Nuestro Señor Jesucristo que se confiere en el bautismo, no se remite el reato del pecado original; o también si afirma que no se destruye todo aquello que tiene verdadera y propia razón de pecado, sino que sólo se rae o no se imputa: sea anatema. Porque en los renacidos nada odia Dios, porque nada hay de condenación en aquellos que verdaderamente por el bautismo están sepultados con Cristo para la muerte (Rm 6, 4), los que no andan según la carne (Rm 8, 1), sino que, desnudándose del hombre viejo y vistiéndose del nuevo, que fue creado según Dios (Ef 4, 22 ss; Col. 3, 9 s), han sido hechos inocentes, inmaculados, puros, sin culpa e hijos amados de Dios, herederos de Dios y coherederos de Cristo (Rm 8, 17); de tal suerte que nada en absoluto hay que les pueda retardar la entrada en el cielo. Ahora bien, que la concupiscencia o fomes permanezca en los bautizados, este santo Concilio lo confiesa y siente; la cual, como haya sido dejada para el combate, no puede dañar a los que no la consienten y virilmente la resisten por la gracia de Jesucristo. Antes bien, el que legítimamente luchare, será coronado (2 Tm 2, 5). Esta concupiscencia que alguna vez el Apóstol llama pecado (Rm 6, 12 ss), declara el santo Concilio que la Iglesia Católica nunca entendió que se llame pecado porque sea verdadera y propiamente pecado en los renacidos, sino porque procede del pecado y al pecado inclina. Y si alguno sintiere lo contrario, sea anatema.

6. Declara, sin embargo, este mismo santo Concilio que no es intención suya comprender en este decreto, en que se trata del pecado original a la bienaventurada e inmaculada Virgen María. Madre de Dios, sino que han de observarse las constituciones del Papa Sixto IV, de feliz recordación, bajo las penas en aquellas constituciones contenidas, que el Concilio renueva.

Hasta aquí la doctrina expresamente definida por el concilio de Trento. En nuestros días el Credo del Pueblo de Dios, promulgado por Pablo VI, resume esta doctrina en la siguiente forma:

«Creemos que todos pecaron en Adán; lo que significa que la culpa original cometida por él hizo que la naturaleza, común a todos los hombres, cayera en un estado tal en el que padeciese las consecuencias de aquella culpa. Este estado ya no es aquel en el que la naturaleza humana se encontraba al principio en nuestros padres, ya que estaban constituidos en santidad y justicia, y en el que el hombre estaba exento del mal y de la muerte. Así, pues, esta naturaleza humana, caída de esta manera, destituida del don de la gracia de que antes estaba adornada, herida en sus mismas fuerzas naturales y sometida al imperio de la muerte, es dada a todos los hombres; por esta misma razón, todo hombre nace en pecado. Mantenemos, pues siguiendo el concilio de Trento, que el pecado original se transmite, juntamente con la naturaleza humana, por propagación, no por imitación, y que se halla como propio de cada uno».

Consecuencias del pecado original

Según la doctrina oficial de la Iglesia, las principales consecuencias del pecado original en todos los hombres del mundo, cristianos o paganos, son las siguientes:

1ª Adán perdió para sí y para todos sus descendientes la inocencia y la santidad de su primer estado (Trento, 789), quedando sujeto a la muerte y al cautiverio del diablo (ibid., 788).

2ª La naturaleza humana fue mudada en peor según el cuerpo y el alma (C. II de Orange, 174; Trento, 788).

3ª La naturaleza humana quedó sujeta a la concupiscencia (o fomes peccati), que permanece incluso en los bautizados (Trento 792), si bien no puede dañar a los que no la consienten, sino que la resisten por la gracia de Jesucristo (Ibid.).

4ª El entendimiento del hombre caído quedó debilitado y oscurecido (Gregorio XVI, 1627) y el libre albedrío atenuado en sus fuerzas y mal inclinado (C. V de Orange, 181; Trento, 793), pero de ninguna manera totalmente extinguido (Trento, 815).

5ª El hombre caído puede, aun sin la gracia de Dios, realizar algunas obras naturalmente buenas (San Pío V, 1027s.1037s), aunque no puede merecer sin la gracia la vida eterna (Trento, 812). Por lo mismo, es falso que todas las obras de los infieles sean pecados y las virtudes de los filósofos, vicios (San Pío V, 1025).

6ª El hombre caído no puede evitar durante toda su vida todos los pecados, incluso los veniales, a no ser por un privilegio especial de Dios, como el que recibió la Virgen María (Trento, 833).

El nacimiento espiritual del cristiano a la vida de la gracia se verifica por el sacramento del bautismo, que por eso recibe en teología el nombre de sacramento de la regeneración. También se le llama, con mucha propiedad, sacramento de la adopción, porque nos infunde la gracia santificante, que nos hace hijos adoptivos de Dios. El sacramento del bautismo infunde la gracia regenerativa, convierte al bautizado en templo vivo de la Santísima Trinidad; le hace miembro de vivo de Jesucristo; imprime el carácter cristiano; borra el pecado original y los actuales, si los hay; y remite toda pena debida por los pecados.

El limbo de los niños[1]

Las almas de los niños muertos sin bautismo no pueden ir al cielo ni al infierno. Dice Royo Marín que su lugar propio es el llamado limbo de los niños. Pero la existencia del limbo de los niños no puede probarse por la Sagrada Escritura ni por los Santos Padres. En ninguna definición dogmática o simple declaración doctrinal de algún concilio se habla expresamente del limbo como lugar distinto del infierno de los condenados. Solamente en la declaración de Pío VI contra los errores del sínodo pistoriense se alude entre paréntesis a aquel lugar inferior «que los fieles suelen designar con el nombre de limbo de los niños» (Denz. 1526). Es el único documento eclesiástico en el que aparece la palabra limbo.

El Concilio de Cartago aprobado por el papa Zósimo declaró contra el pelagianismo que no puede admitirse un lugar en el cielo o fuera de él donde los niños muertos sin bautismo vivirían felices.

Santo Tomás de Aquino enseña que los niños muertos sin bautismo gozarán en su alma y cuerpo de una felicidad real. Porque, aunque estén separados de Dios por la privación de los bienes sobrenaturales, permanecen unidos a Él por los bienes naturales que poseen, lo que basta para gozar de Dios por el conocimiento y el amor natural.

Por otra parte, enseña el Doctor Angélico que el cuerpo resucitado de los niños muertos sin bautismo será impasible, esto es, invulnerable al dolor; no por una dote o cualidad intrínseca, como ocurre con el cuerpo de los bienaventurados, sino porque no habrá ninguna causa extrínseca que pueda producírselo. Después de la resurrección no habrá ningún agente extrínseco que pueda infligir algún dolor sino por disposición de la divina justicia en castigo de los culpables y a los niños muertos con solo el pecado original no se les debe ningún castigo de orden físico. Luego no experimentarán jamás ningún dolor, lo que contribuirá también a su felicidad natural.

Esta opinión de Santo Tomás ha sido aceptada por la gran mayoría de los teólogos. Royo Marín aporta la opinión del teólogo Didiot, antiguo decano de la Facultad de Teología de Lille, que se expresaba así:

«Los niños muertos sin bautismo no tienen sino facultades, tendencias y aspiraciones naturales hacia Dios. Tienen en Él su vida, su luz, su alegría, su felicidad; pero de orden puramente natural y a través de los velos y las sombras de sus pensamientos, razonamientos y meditaciones humanas. Se adhieren a Él sin que puedan jamás ser separados de Él, peo hay una distancia y un medio entre ellos y Él…». Y hasta se arriesga a decir «que no le costaría nada creer que son posibles y hasta frecuentes las relaciones entre el cielo de los elegidos y el limbo de los niños; que los lazos de sangre conservan su fuerza en la eternidad y que la familia cristiana, reconstruida allá arriba, no será privada de la alegría de volver a encontrar y amar a los que fueron un día sus queridos pequeños».

Por su parte L. Garriguet, en Le bon Dieu, dedica un capítulo a la suerte de los niños del limbo y dice que Dios, no contento con eximirles de toda clase de sufrimientos, les hace gozar de una bienaventuranza natural que es suficiente para saciar el deseo de felicidad. Son más felices de lo que lo hubieran podido ser jamás acá en la tierra y bendicen a los que les han dado el ser… Reverencian el poder de Dios, que les llamó de la nada a la existencia y se inclinan ante su providencia, que ordena todas las cosas con sabiduría y suavidad y que acaso no haya permitido su muerte tan temprana sino para impedir que se perdieran eternamente.

Dios es Caridad y el niño que muere sin bautizar queda en las manos de la misericordia de Dios, que quiere que todos los hombres se salven.



[1] Teología de la Salvación, Antonio Royo Marín, BAC, Madrid, 1956. Capítulo V, págs.. 379 y ss.

110 comentarios

  
Luis Fernando
Esto son los hijos de los no cristianos según San Pablo

1Co 7,14
Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos.

Las reclamaciones, al apóstol y al Espíritu Santo, no a mí.

Por cierto, en el caso de los hijos de los cristianos que no han podido bautizarse pero los padres tenían intención de hacerlo, creo que se aplica claramente el bautismo de deseo.

13/11/22 8:32 PM
  
JSP
1. El Hombre es creado en santidad y justicia original por Dios, la Gracia es por el pecado original y los pecados personales y su pena.
2. El pecado original vacía de Dios el ser del hombre, se pierde la condición de hijo de Dios, pero no es pena de condenación eterna en el infierno para los infantes que mueren sin pecado personal. Pues, nadie puede entrar en el Cielo con el pecado original.
3. Pensemos por un momento en Abrahán, Moisés, ... no están bautizados, esto es tienen el pecado original. Pero, está el Bautismo de deseo o de sangre. Sólo el Bautismo de agua y del Espíritu Santo es en tiempo de Iglesia.
13/11/22 9:04 PM
  
Federico Ma.
Habría más bien que decir: "Las almas de los que mueren con el pecado original...". Pues esas sí nos consta por la fe que no pueden ir ni al cielo ni al infierno de los condenados. Ahora bien, que las almas de los niños muertos sin bautismo necesariamente mueran (todas o algunas) con el pecado original que contrajeron al ser concebidos es precisamente lo que no ha sido definido ni, al parecer, revelado. De allí que la doctrina del limbo, dice el P. Royo, no pertenece a la fe católica (en el sentido de que no ha recaído sobre ella ninguna definición expresa de la Iglesia), si bien es completamente cierta en teología.

Según tal doctrina, en el limbo de los niños no puede darse una bienaventuranza natural en su sentido pleno, cual correspondería al estado de naturaleza humana pura, pues por el pecado original se está apartado de Dios como autor del orden natural.

El clásicamente llamado "bautismo de deseo" no se refiere de suyo a la doctrina del bautismo de deseo "representativo", sea de los padres, sea de la Iglesia, que se propone como posible sustitución del bautismo de agua o de sangre.

"...acaso no haya permitido su muerte tan temprana sino para impedir que se perdieran eternamente". Pero Dios siempre hubiera podido impedir que se perdieran eternamente en su vida, como puede hacerlo respecto de la vida de cualquiera. Hubiera podido también impedir que murieran antes de recibir el bautismo, y muriendo luego de recibido, irían al cielo.
13/11/22 9:17 PM
  
Gus. F.
Mateo 25:46 descarta la existencia del limbo.

En la eternidad hay solo dos clases de personas: bendecidos que ven a Dios y condenados que no lo ven.

Si Dios nos hizo para El y nuestros corazones estan inquietos hasta que descansan en El, entonces se deduce que la privacion de la vision beatifica tiene que causar inquietud. Y una inquietud eterna seria el infierno.

En Fatima la Virgen muestra a los pastorcitos el cielo y el infierno, no muestra el limbo. Se puede decir "la Virgen tampoco muestra el purgatorio", pero sabiendo ella que la epoca que vendria seria una epoca secular de negacion de la importancia de la Iglesia y sus Sacramentos, llama la atencion que no mostrara el limbo aunque mas no fuera para advertir la importancia del bautismo.

Y por ultimo una cuestion propia del sentido comun. Imaginemos un embrion en el sexto mes de embarazo que sufre un aborto quirurgico. El bebe sale vivo del seno materno de puro milagro y lo asesinan matandolo de hambre. Debemos creer que una criatura que esa asesinada de la forma mas vil y cruel, privada de su derecho inalienable a la vida, debe ademas transcurrir la eternidad sin Dios pues no ha sido bautizada?
13/11/22 9:19 PM
  
Masivo
Supongo que, por analogía, las personas que por una enfermedad congénita y grave están privadas de entendimiento para comprender la moralidad de sus actos, o de voluntad para regirse, irían al mismo limbo, que sería el de los niños y personas con discapacidad psíquica.
13/11/22 9:22 PM
  
Federico Ma.
Respecto de esa frase: "...acaso no haya permitido su muerte tan temprana sino para impedir que se perdieran eternamente", no parece tener sentido aplicarla a los niños muertos sin bautismo, pues su muerte se podría haber "retardado" algo y el bautismo precisamente hubiera garantizado que no se perdieran eternamente. Incluso entenderla en ese sentido sería injurioso para con el bautismo, como bien decía san Agustín:

"Si quieres ser católico, no creas, ni afirmes, ni enseñes que «acerca de los niños que mueren prematuramente antes de ser regenerados en Jesucristo, leemos lo siguiente: Fue arrebatado para que la malicia no pervirtiese su inteligencia y el engaño no extraviase su alma. Su alma era grata al Señor; por esto se dio prisa a sacarlo de en medio de la maldad. Llegado en poco tiempo a la perfección, vivió una larga vida» (Sab 4, 11.14.13). El recto sentido de estas expresiones no se refiere de ningún modo a los niños muertos sin el bautismo, sino más bien a los que, después de haber sido bautizados y haber vivido piadosamente, se les acortan los días de su vida y mueren llenos no de años, sino de sabiduría y gracia. Suponer que esto se aplica a los niños que mueren sin el bautismo, es un error horriblemente injurioso al santo bautismo, si el niño que podía morir bautizado es sacado con antelación de esta vida precisamente por temor a que la malicia pervirtiera su entendimiento o el dolo engañara su alma, como si, al recibir el bautismo, le sobrevinieran la malicia y el dolo si no era llevado de este mundo con una muerte prematura" (De anima et eius origine, III, 10, 14).
13/11/22 9:32 PM
  
Ángel
Joseph Ratzinger, en "Informe sobre la fe", BAC, Madrid 1985: "El limbo no ha sido nunca definido como una verdad de fe. Personalmente (...) dejaría en suspenso este tema, que no ha sido nunca nada más que una hipótesis teológica. Se trataba de una tesis secundaria al servicio de una verdad que es absolutamente primaria para la fe: la importancia del bautismo. (...) Puede abandonarse el concepto del limbo si parece necesario (por lo demás, los mismos teólogos que lo mantenían afirmaban al mismo tiempo que los padres podían evitarlo para sus hijos con el deseo de su bautismo y con la oración). Pero que no se renuncie a la preocupación [por el bautismo]".
13/11/22 10:02 PM
  
Solo Dios basta
Don Pedro: ya que cita al grandísimo teólogo Antonio Royo Marín (uno de mis teólogos de referencia) quiero recordar que él mismo modificó y corrigió su obra "Teología del más allá" (el libro donde más trata y explica los misterios de la vida eterna, libro muy recomendable) porque la Iglesia, con la publicación del Catecismo en el año 1992, arrojó luz sobre el tema de los niños muertos sin bautizar. Royo Marín eliminó todas las referencias al "limbo" y a las llamadas "mansiones de ultratumba". El limbo nunca fue enseñanza dogmática oficial de la Iglesia: era una teoría teológica para explicar el destino de los niños muertos sin bautizar. Con el número del Catecismo 1261 la Iglesia expresamente ha rechazado el limbo. Es decir: ya no puede mantenerse ni como teoría. Para esos niños hay un camino de salvación. No sabemos cuál pues no nos ha sido revelado. Los teólogos pueden profundizar y ofrecer teorías sobre cómo es posible. Personalmente creo que todo debe iluminarse a través del bautismo de deseo.
13/11/22 10:15 PM
  
Federico Ma.
En cuanto a sostener que en el limbo habría conocimiento del cielo es muy problemático, porque eso implicaría un conocimiento sobrenatural del cual no pueden al parecer gozar en dicho estado. Santo Tomás dice, en efecto, que "carecen de conocimiento sobrenatural" (De malo, q. 5, a. 3, c.) y por eso ignoran en absoluto la existencia o posibilidad de la visión beatífica.

Y en cuanto a las afirmaciones de los dos autores que hablan de "felicidad natural" en el limbo, dice en cambio Billuart que los muertos en pecado original "no son bienaventurados con la bienaventuranza natural". Su naturaleza no deja de estar caída, no dejan de estar habitualmente en pecado, y por tanto están no sólo privados de la gracia y de la caridad, sino también apartados de Dios en cuanto fin último natural. Así es que no habría entonces acceso al estado de bienaventuranza natural correspondiente al estado de naturaleza humana pura.

13/11/22 10:16 PM
  
Federico Ma.
"...los mismos teólogos que lo mantenían afirmaban al mismo tiempo que los padres podían evitarlo para sus hijos con el deseo de su bautismo y con la oración...".

Santo Tomás, que lo mantenía, ¿decía eso? No parece. Y eso del deseo representativo tampoco parece común a todos los teólogos que mantenían la existencia del limbo.
13/11/22 10:20 PM
  
JSP
El Concilio de Cartago aprobado por el papa Zósimo declaró contra el pelagianismo que no puede admitirse un lugar en el cielo o fuera de él donde los niños muertos sin bautismo vivirían felices. [¿Doctrina infalible del Magisterio extraordinario?]

Santo Tomás de Aquino enseña que los niños muertos sin bautismo gozarán en su alma y cuerpo de una felicidad real.
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1. Me pregunto cuándo se recibe el alma y si los niños nonatos, sin posibilidad física de Bautismo en tiempo de Iglesia y anteriormente, por causa natural o por aborto voluntario de la madre si es considerado en el Concilio de Cartago.
2. Reitero, que los niños asesinados en el vientre de su madre o infantes asesinados, son Santos inocentes bautizados de sangre, y están en el Cielo.
3. En la Cruz Cristo vence al Pecado por morir sin pecado original y sin pecado personal, vence con Su Muerte a la Muerte siendo Cordero inocente. Pero, baja a los infiernos por cargar con todos los pecados del mundo, se hace Pecado por nosotros, y, por ello, a los del seno de Abrahán o infierno de los justos son bautizados por Su bautizo de agua y le son perdonados los pecados personales y las penas, a los infantes muerto con solo el pecado original que no están ni en el Cielo ni en el infierno, no lo sabemos que hace el Señor de vivos y muertos, a la Iglesia purgante, todos bautizados, le quedan perdonados sus pecados no mortales con la purificación de la santidad en la justicia y en el infierno de los condenados nada puede hacer por quienes han negado Su Gracia.
13/11/22 10:32 PM
  
Federico Ma.
"Solo...":

En todo caso será su obra "Teología de la salvación", que ese es el libro en donde trata el P. Royo Marín la escatología. Y aun cuando hubiera eliminado el capítulo del limbo, eso no eliminaría todas las mansiones de ultratumba, sino sólo una: el limbo de los niños.

"...la Iglesia expresamente ha rechazado el limbo. Es decir: ya no puede mantenerse ni como teoría".

La Iglesia no ha rechazado expresamente dicha doctrina. Ni menos ha establecido que no puede mantenerse. En ese número del CEC no se rechaza (menos expresamente).

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Gus:

Tampoco vale aducir en contra Mt 25, 31 y ss. A esa clásica objeción Billuart da tres respuestas. Cito sólo la primera y resumidamente: eso se refiere a los adultos que ejercieron obras propias, buenas o malas, como allí mismo se ve por las obras de misericordia y de inmisericordia que determinan la sentencia de Dios, y que no se podrían dar respecto de un niño muerto antes de poder ejercer obra alguna.

Los teólogos que hablaban del limbo, entre ellos santo Tomás, conocían bastante bien la SE. Y la teología no se hace a partir de revelaciones privadas ni tampoco a partir de los sentimientos ante un asesinato lo más vil y cruel que se pueda imaginar.
13/11/22 10:52 PM
  
Pedro
Dos preguntas:

- cuando un niño muere por aborto (entiendo que da igual natural o provocado), se aplica lo mismo?

- y los no- bautizados adultos que mueren?

13/11/22 11:03 PM
  
Federico Ma.
¿Entonces según 1 Cor 7, 14 los padres cristianos no deberían bautizar a sus hijos, dado que ya son "santos"?

Pues no. Como se cita algo más arriba en el post, sostiene el Concilio de Trento:

"Si alguno niega que hayan de ser bautizados los niños recién salidos del seno de su madre, aun cuando procedan de padres bautizados..., sea anatema".
13/11/22 11:09 PM
  
LuisK
No sé a quienes se refiere usted en concreto, pero algunos lo que hemos defendido en su anterior post es que el Limbo no es dogma de Fe y, por tanto, cabe la Esperanza y rezar por los niños muertos sin bautizar. Por cierto, es lo que dice la Iglesia.

Llama la atención que quienes dicen defender la Tradición de la Iglesia van más allá de ella y decidan qué es o no verdad de Fe. Una forma de herejía como otra cualquiera.
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Pedro L. Llera
Supongo que no se refiere a mí.. En ningún caso he dicho que el limbo sea dogma de fe. Al contrario:

"la existencia del limbo de los niños no puede probarse por la Sagrada Escritura ni por los Santos Padres. En ninguna definición dogmática o simple declaración doctrinal de algún concilio se habla expresamente del limbo como lugar distinto del infierno de los condenados".

"Dios es Caridad y el niño que muere sin bautizar queda en las manos de la misericordia de Dios, que quiere que todos los hombres se salven."
14/11/22 12:09 AM
  
Luis Fernando
Federico, el bautismo no aparece en esa cita. Se da por hecho.
14/11/22 12:10 AM
  
Mari
Los pecados son enfermedades producidas por la falta de inmunidad, de amor, de ahí crecen los celos, la envidia, no sentirse dignos como Cain con una baja autoestima o Lamec. Yo creo que nosotros con la ayuda de Dios, de los ángeles, El Espíritu Santo seremos curados de las terribles heridas físicas, emocionales y espirituales que arrastra la humanidad. Todo el sufrimiento que padece la humanidad no puede ser en vano o para que padezca eternamente.
14/11/22 1:16 AM
  
Marta de Jesús
Lo primero, disculpen mi ignorancia. Sin desmerecer la importancia del bautismo que forma parte de nuestra fe, me pregunto cómo va a depender de los padres la salvación de sus hijos hasta ese punto? Entiendo que seré juzgada como madre, hija, esposa, etc, por mis actos ante mi deber como instrumento de Dios en la salvación de quienes Dios me encomendó a mi alrededor y de lo que espera de mí con los dones regalados. Pero que yo fallara en ese deber no puede ser motivo de la condenación de nadie, si acaso de la mía. Solo Dios salva, incluso a pesar de nuestros errores. Si Dios hubiera querido hubiera podido permitirles vivir más hasta que ellos mismos se bautizaran, en caso de hijos de padres no católicos, o de la celebración del bautismo, en caso de muerte previa a la celebración del mismo. Obviamente Dios sabe más y sabe qué vidas hubieran llevado de vivir más años, conoce sus corazones, y sabe a dónde les corresponde ir. O esto no es así?
Me parece correcto ponerlos ante la misericordia de Dios ante la imposibilidad de ver más claro el asunto. Los modernistas puede que nieguen el pecado original y que incluso se burlen. Nosotros no. Creo que la evolución del pensamiento en este tema ha sido el correcto. Porque no se niega nada de nuestra fe. Se va mostrando que humildemente no sabemos más.
El purgatorio no es destino definitivo. La Virgen solo mostró los destinos definitivos, entiendo yo.
14/11/22 2:16 AM
  
Antonio
"El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará." Mc 16,16
"Jesús le respondió: «Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios." Jn 3,5
Efectivamente, en el mundo se minimiza la gravedad del pecado. Nos parece que los humanos somos engendrados inocentes y por eso repugna la idea de que los bebés abortados o muertos sin bautismo deban sufrir castigo alguno.
No es así. Cristo solamente nos dejó una forma de escapar de la condenación universal que nos corresponde como hijos de Adán: el bautismo.
La absoluta necesidad del bautismo es dogma de fe, expresada de diversos modos en diversas ocasiones por la Iglesia.
Solo por el bautismo se nos perdonan todos los pecados, nacemos a la gracia, nos incorporamos al cuerpo de Cristo, recibimos la justificación, somos hechos hijos adoptivos de Dios, somos miembros de la Iglesia y accedemos a los demás Sacramentos.
No se nos ha revelado otra cosa, que se ha convertido en materia de especulación, sobre todo entre los que no tienen fe, minimizan la situación de pecado y se creen más buenos y compasivos que Dios.
Si comprendiéramos la gravedad del pecado y lo terrible de la situación de quien está apartado de Dios, lo tendríamos muy claro y estaríamos realmente preocupados por bautizar al mayor número posible de personas.
Dejemos en manos de Dios el juicio sobre los que mueren sin bautismo.
14/11/22 2:45 AM
  
Federico Ma.
Bien por la aclaración, Luis Fernando: pasa que era una quizá posible lectura, heterodoxa, de ese pasaje.

Por lo que preguntas, Pedro, lo mismo se aplicaría, en principio, a todo niño muerto sin bautizar, antes del uso de razón. Pues el problema es precisamente ese, por parte del sujeto: que no tienen uso de razón. Por eso para los adultos no bautizados no sucede lo mismo (excepto que hayan estado siempre privados del uso de razón: en ese caso al parecer sucedería lo mismo, si no son bautizados), porque es imposible para ellos estar con solo el pecado original sin un pecado mortal (el cual merece el infierno de los condenados). En efecto, dice santo Tomás en S. Th., I-II, q. 89, a. 6, c.: "Es imposible que el pecado venial se dé en alguien con el pecado original sin el mortal. La razón de ello es que antes de llegar a los años del discernimiento, la falta de edad, que impide el uso de la razón, le excusa (a uno) de pecado mortal; por lo tanto, le excusará mucho más del pecado venial si comete algo que por su género sea tal. Mas cuando hubiere empezado el uso de la razón, no es excusable de la culpa del pecado venial y mortal. Pero lo primero que entonces le ocurre pensar al hombre es deliberar acerca de sí mismo. Y si en efecto se ordenare a sí mismo al fin debido, conseguirá por la gracia la remisión del pecado original. Mas si, por el contrario, no se ordenare a sí mismo al fin debido, en cuanto es capaz de discernimiento en aquella edad, pecará mortalmente no haciendo lo que está en sí. Y desde entonces no habrá en él pecado venial sin el mortal, a no ser después que todo se le fuere perdonado por la gracia".

Para los que dicen (incorrectamente) que la Iglesia ha rechazado el limbo: morir con solo el pecado original es posible. Incluso hay alguna declaración magisterial que habla de ello. Si se muere en ese estado, no se puede ir al cielo. Entonces, para ese caso, la doctrina del limbo parece solidísima (por no decir que no parece haber otra solución). La cuestión es: ¿muere en efecto alguien con solo el pecado original? Pues también sería posible que Dios justificara extra-sacramentalmente a los millones de niños muertos y que morirán sin bautismo antes del uso de razón (a todos ellos o a sólo algunos de ellos). Pero si bien, en la medida en que ello es posible, cabe en cierto sentido "esperarlo" y rezar por ello (eso dice el Catecismo), sin embargo no sabemos si se da dicha justificación extra-sacramental. Por eso no parece sensato ni rechazar terminantemente la doctrina del limbo ni tampoco sostenerla como si fuera de fe.

Por eso la Iglesia dice, en el n. 1261 del CEC, como admitiendo que no se puede saber más al respecto: "En cuanto a los niños muertos sin Bautismo, la Iglesia sólo puede confiarlos a la misericordia divina, como hace en el rito de las exequias por ellos. En efecto, la gran misericordia de Dios, que quiere que todos los hombres se salven (cf. 1 Tm 2,4) y la ternura de Jesús con los niños, que le hizo decir: "Dejad que los niños se acerquen a mí, no se lo impidáis" (Mc 10,14), nos permiten confiar en que haya un camino de salvación para los niños que mueren sin Bautismo [pero no nos permite sostenerlo]. Por esto es más apremiante aún la llamada de la Iglesia a no impedir que los niños pequeños vengan a Cristo por el don del santo Bautismo" [precisamente porque no sabemos si son justificados extra-sacramentalmente: pues si estuviéramos seguros de ello, no sería apremiante la llamada a recibir el santo Bautismo].
14/11/22 3:47 AM
  
Gus. F.
Federico,

El problema es que la existencia del limbo no resiste un analisis logico minimo. Debemos pensar que por la negligencia de sus padres debe Dios permanecer separado por toda la eternidad de una criatura que no fue bautizada? Debemos creer que una criatura debe permanecer separada de Dios durante toda la eternidad a causa de la falta/ignorancia de sus padres? Debemos pensar que es posible que una persona experimente la felicidad estando separada de Dios por toda la eternidad? Debemos pensar que una persona que permanece separada de Dios por toda la eternidad porque no recibio el bautismo a consecuencia de una decision de sus padres se va a sentir feliz simplemente porque no va a sufrir?

El limbo nunca fue dogma de fe.

______________________________________________________
Pedro L. Llera
El limbo nunca fue dogma de fe. Pero el pecado original sí lo es y la necesidad del bautismo para ir al cielo, también. Sé que les cuesta porque su Dios no es Jesucristo. Y ustedes se creen mejores que el Señor y por ello, capaces de enmendar la doctrina. La religión de los modernistas no es la católica: es otra. Es la religión del Anticristo
14/11/22 8:57 AM
  
Gus. F.
"El limbo nunca fue dogma de fe. Pero el pecado original sí lo es y la necesidad del bautismo para ir al cielo, también." Bautismo de deseo. "Sé que les cuesta porque su Dios no es Jesucristo." https://es.zenit.org/2007/04/23/aprobado-por-el-papa-un-documento-teologico-sobre-el-limbo/ Las quejas a Benedicto XVI. Le invito a que relea Mateo 7:1.
14/11/22 9:53 AM
  
Urbel
Muy interesante la información aportada por Sólo Dios basta:

"Don Pedro: ya que cita al grandísimo teólogo Antonio Royo Marín (uno de mis teólogos de referencia) quiero recordar que él mismo modificó y corrigió su obra "Teología del más allá" (el libro donde más trata y explica los misterios de la vida eterna, libro muy recomendable) porque la Iglesia, con la publicación del Catecismo en el año 1992, arrojó luz sobre el tema de los niños muertos sin bautizar. Royo Marín eliminó todas las referencias al "limbo" y a las llamadas "mansiones de ultratumba".

El gran divulgador dominico se creyó obligado a modificar al menos una de sus obras y en al menos un punto de esta gran importancia. Y sin embargo se nos dice que la doctrina no ha cambiado, o que no se ha pretendido cambiarla. Me limito a señalar que hay razones para ponerlo en duda.

14/11/22 11:08 AM
  
Urbel
¡El limbo aniquilado! dice otro comentarista. Una doctrina común ¡aniquilada! No aclarada ni precisada, como siempre fue el sentido del desarrollo dogmático. No ¡aniquilada!

Ni siquiera el documento de la Comisión Teológica Internacional, aprobado por Benedicto XVI en 2007, afirma que la doctrina común del limbo haya sido aniquilada. Es de suyo un documento muy medido que, en suma, concluye únicamente que no puede excluirse que la misericordia de Dios alcance a los niños o inocentes muertos sin bautismo.

Pero en la práctica, en la vida de las parroquias y en la mentalidad de los fieles, es verdad que el limbo ha sido aniquilado. Y olvidado el pecado original.

Por eso no hay ya urgencia en bautizar a los niños, sino que los bautizos se agrupan en ceremonias colectivas cada semana, cada quince días, cada mes.

Por eso los padres católicos retrasan el bautizo de sus hijos, meses y hasta años, por razones fútiles.

Un ejemplo más de los efectos funestos de la imprudencia con que, al menos en la práctica, si no en la doctrina, se ha mitigado u oscurecido lo que la Iglesia hizo y enseñó siempre.
14/11/22 11:13 AM
  
Urbel
Volviendo al interesante comentario de Sólo Dios basta sobre el cambio que fray Antonio Royo Marín se creyó obligado a hacer en una de sus obras, a continuación transcribo el estado de la doctrina católica en 1957 sobre los deberes de los gobernantes católicos con respecto a las religiones falsas, perfectamente resumido por el eminente dominico en su célebre y reputada "Teología moral para seglares" (t. I, BAC, 1957, nº 292, p. 242):

"¿Cuáles son los deberes de los príncipes o gobernantes católicos respecto a los infieles?

No pueden aprobar, ni fomentar, ni favorecer en modo alguno los ritos de los infieles (v.gr., construyéndoles una iglesia, concediéndoles subvenciones económicas, etc.).

Pero, con justas y graves causas (v.gr., para evitar mayores males), pueden tolerar el culto privado en sus sinagogas o iglesias, pero prohibiéndoles el culto o la propaganda pública y, sobre todo, poner obstáculos al culto y propaganda católica.

Dígase lo mismo de los herejes (protestantes) y cismáticos.

Sólo un liberalismo trasnochado y anticatólico puede tener la ridícula pretensión de que el error ha de ser tratado igual que la verdad y tener los mismos derechos que ella".

Pero menos de diez años después (1965) se aprobó la declaración conciliar Dignitatis humanae sobre el derecho a la libertad religiosa.

Quizá algún amable lector posea una edición de la célebre y reputada "Teología moral para seglares" posterior a 1965 (la mía es de 1957, como ya he señalado) y pueda contarnos si Royo Marín se creyó también obligado a cambiar este punto. Sospecho que sí, pero nop puedo afirmarlo.



14/11/22 11:22 AM
  
JacinTonio, laico, desde Madrid
En mis años de niño yo tenía como verdad enseñada por la Iglesia, la existencia real del limbo de los niños, los cuales tendrán en él una felicidad natural, pero nunca verán a Dios tal como lo ven los bienaventurados del cielo. Posteriormente, ya después del Concilio Vaticano, pensé que la negación del Limbo iba pareja con el deseo de tranquilizar la conciencia de aquellos que defendían el aborto, habida cuenta, además, de la enseñanza fuertemente predominante del posconcilio, y que todavía permanece, de que todos los niños sin bautizar van derechitos al cielo.

Los niños muertos sin el bautismo, y sin la capacidad para contraer pecados personales, no son reducidos a la nada, pues toda criatura humana ya lo es por toda la eternidad, y en algún sitio tienen que estar. Yo llamo a este sitio "Limbo de los niños sin bautizar"

Digamos también que se ha dicho que van al "Seno de Abraham". Esto sugiere la "salida" de que al estar Abraham en el Cielo, los niños acogidos en su seno, también están en el Cielo. ¿Será que se cumple aquí aquello de que "quien hace la Ley hace la Trampa"?
14/11/22 11:26 AM
  
Urbel
Otro gran dominico, el francés Édouard Hugon, profesor en el Angelicum de Roma desde 1909 hasta su muerte en 1929, publicó en 1907 un exhaustivo tratado sobre la cuestión "Fuera de la Iglesia ¿no hay salvación?", donde escribe sobre la salvación de los niños sin uso de razón:

"En cuanto a los niños que no tiene uso de razón, es seguro que el martirio lava su mancha y les hace herederos del reino de los cielos. El sentir de la Iglesia es aquí la mejor de las pruebas, y el testimonio irrecusable de esta creencia es la fiesta tan antigua y tan popular de los Inocentes, que confesaron a Cristo no con sus palabras sino con su muerte. La liturgia resume en este punto la Tradición.

Fuera del martirio, el bautismo de agua es absolutamente indispensable. Cayetano enseñó que, si acaso, la fe, los deseos, las oraciones de los padres podrían ser suficientes para la salvación de los niños; otros autores estiman que el remedio de naturaleza sigue subsistiendo en los países donde el Evangelio no se ha promulgado ... algunos se han mostrado demasiado favorables a este sentir, que creen más conforme a la misericordia divina.

Hemos buscado, vanamente, en estos escritores los fundamentos teológicos de su opinión.

Se nos dice que la Iglesia no la ha condenado nunca. Nosotros observamos, primero de todo, que San Pío V hizo suprimir de los "Comentarios de Cayetano" el pasaje que expone esta singular doctrina. ...

Nadie tiene derecho a introducir excepciones y dispensas cuando el lenguaje de los Padres y de los concilios es lo más universal y lo más absoluto. San Agustín ¿supone alguna excepción cuando afirma, con tanto vigor, la necesidad del bautismo para los niños? No ignoraba, sin embargo, que existían vastas regiones donde el Evangelio no había penetrado.

El concilio de Mileve (can. 2, denz 102), el concilio de Florencia (decretum pro jacobitis, denz 712), el concilio de Trento (ses. I, can. 4), no olvidan que hay todavía lugares idólatras, y proclaman sin embargo, sin ninguna distinción, la necesidad absoluta del sacramento. Los Padres de Trento no reconocen sino este doble medio de salvación, el bautismo o el voto del bautismo (ses. VI, can. 4); ahora bien, los niños no son capaces de este deseo.

Pero es sobre todo el concilio de Florencia el que excluye toda excepción: hay que tener urgencia por bautizar a los niños, porque no hay otro remedio para ellos salvo el sacramento del bautismo. El concilio, hablando así a los jacobitas, sabía, tanto como ellos, que pueblos enteros viven fuera del Evangelio, y sin embargo eligió términos que no admiten ninguna restricción. ¿Es prudente, está permitido añadir atenuantes cuando la regla se enuncia de manera tan rigurosa?"

14/11/22 12:05 PM
  
Urbel
Prosigue Hugon en la obra citada:

"... la Iglesia se impone toda suerte de sacrificios para enviar sus misioneros a todos los puntos del globo y procurar a tantos niños el beneficio de la regeneración. Un teólogo sagaz se atendrá pues a las declaraciones del magisterio infalible: no hay otro medio de salvación para los niños salvo el bautismo.

La misericordia no suprime las demás leyes del gobierno divino.

Sabemos, por otra parte, que la suerte de estos niños no es intolerable. No tienen que sufrir la pena del fuego, ya que ésta supone una falta personal y un apego desordenado de los que no fueron nunca capaces (Santo Tomás, Supplem., q. 71, a. I; Pío VI, bula Auctorem Fidei, propos. 26, denz 1526).

Son privados eternamente de la visión beatífica, excluidos del reino de los cielos, pero esta suerte de condenación no es un suplicio, ya que nadie se aflige por carecer de un bien que no estaba en su poder obtener, igual que un santo no se entristece por no haber recibido las gracias que fueron acordadas a otros (Supplem., q. 71, a. 2).

No están enteramente separados de Dios: tienen de Él todas las perfecciones propias a tales niños, y el conocimiento y el amor naturales que tienen de su Creador son para ellos la fuente de verdaderos gozos (Supplem., q. 71, a. 2, ad 5)."

Padre Édouard Hugon, O.P., "Hors de l´Église point de salut?" (1907), ed. Clovis, París, 1995, pp. 171-173.
14/11/22 12:20 PM
  
JSP
1. El hombre es cuerpo y alma. Lo que muere por el pecado original es la carne, no el alma. Si hay pecado personal mortal, se da la segunda muerte que es la muerte del alma en el infierno de los condenados por Juicio particular y universal.
2. Un padre bautizado, cristiano, que no bautice con celeridad a su hijo incurre en pecado de muerte eterna. Un sacerdote que postergue demasiado el Bautismo para hacerlo coincidir con un grupo incurre en pecado de muerte eterna. Por ello, reitero que el Sacramento del Bautismo es el Sacramento de la Fe.
14/11/22 12:37 PM
  
Urbel
Lo que se ha transcrito de las exequias de niños no es distinto a lo que suele oírse en boca de los sacerdotes en las homilías, palabras de acogida y despedida y demás moniciones e improvisaciones a lo largo de la misa, en los antiguos funerales por adultos que ahora se han convertido en canonizaciones fulminantes:

"CONFIAMOS QUE DIOS LO HAYA ACOGIDO EN SUS BRAZOS"

Nada que objetar.


"FULANO NO NECESITA CIERTAMENTE DE NUESTRA PLEGARIA, PUES ESPERAMOS QUE DIOS EN SU INMENSA MISERICORDIA LO HABRÁ ACOGIDO YA EN SUS BRAZOS"

Todo que objetar. Los difuntos necesitan de nuestra plegaria, la más poderosa de las cuales es el ofrecimiento del santo sacrificio de la misa por el eterno descanso de su alma.


" DALES (a los familiares y amigos del difunto) EL CONSUELO DE QUE FULANO ESTÁ EN MANOS DE TU MISERICORDIA "

Fórmula incompleta y temeraria, perjudicial para los fieles, porque el difunto está también en manos de la justicia divina y esto se les oculta.

¡Sin hablar de las croquetas de la abuela y de la afición al fútbol del abuelo, que ocupan lugar tan destacado en los funerales de nuestros días!

14/11/22 1:22 PM
  
Urbel
CONTINUACIÓN DEL RITO DE EXEQUIAS:

"HERMANOS, CONFIADOS EN QUE FULANO ESTÁ EN LAS MANOS DE DIOS QUE AMA INFINITAMENTE TODO CUANTO ÉL MISMO HA CREADO ETC"

Nada que no se afirme también de los difuntos adultos, sea la abuela de las croquetas o el abuelo del Barça o del Real Madrid.

14/11/22 1:25 PM
  
Josep
Necesidad de la fe, del bautismo y de las buenas obras
14/11/22 1:46 PM
  
Greco
Hay un documento relativamente reciente de la Congregación de la Doctrina de la Fe sobre este asunto. Siento no poder poner el enlace ahora mismo. Tampoco lo vi muy convincente. Básicamente viene a decir que durante siglos las posiciones teológicas eran aquellas, pero que ahora, por motivos pastorales, hay que plantear estas. Ya sé que no acaba de sonar bien, pero el documento es interesante porque hay un recopilatorio de la cuestión muy interesante.

Creo que teológicamente (y más después de 2000 años) es irresoluble, al menos como para alcanzar un cierto grado de certeza. En esta cuestión se involucran dos verdades de fe:

1- Un día Cristo nos separará en dos bandos, a izquierda y a derecha.
2- El bautismo es necesario para la salvación.

El planteamiento a la resolución ha venido siendo la casuística. Tal niño muerto sin bautismo sería mártir (bautismo de sangre). Tal niño, bautizado de deseo, tal caso, otra hipótesis. Siempre sale una nueva hipótesis que justificar teológicamente de alguna forma, para conciliar las dos verdades expuestas. Nunca se atan todos los cabos.

Y si Cristo no quiso aclarar la cuestión es, muy probablemente, por nuestro bien. Hubiera sido más causa de confusión, abusos, herejías y enfrentamientos que de ayuda. Hay que recordar que nuestra capacidad solo nos permite alcanzar una ligera inspiración de lo que "ni ojo vio, ni oído oyó". Entender cómo actúa la misericordia y la justicia de Dios en determinados casos, está fuera de nuestro alcance.
14/11/22 2:27 PM
  
Marta de Jesús
Que la gente se da menos prisa en bautizar, eso es un hecho incuestionable. Que muchos lo hacen sin fe en su importancia y en el pecado original, también. Creo que más que en el posible limbo, ésa debería ser nuestra reflexión y hacia donde dirigir nuestra corrección.

Pregunto, por qué Santa Mónica no bautizó a sus hijos? No pudo? Hizo eso que llaman bautizo de deseo? Yo lo hice con mi hija pequeña a la que por vicisitudes de la vida, rodeada de neopaganos, tardé en bautizar. No quiero que parezca una justificación. Tenía que haberla cogido y llevado al sacerdote más cercano y ya. Alejarme de las disputas por los padrinos, la fecha y el lugar del convite.
14/11/22 2:36 PM
  
Masivo
En la II Guerra Mundial milicianos del gobierno croata colaboracionista de los nazis condujeron a prisioneros serbios (menores y mayores de edad) para ser bautizados en iglesias católicas, a punta de pistola.

Esto me causa dudas, ¿Si el bautizo ortodoxo era válido, tenía efectos el católico posterior? ¿Era válido sin consentimiento?
14/11/22 2:39 PM
  
Urbel
"En cuanto a los niños advierte que, por razón del peligro de muerte, que con frecuencia puede acontecerles, como quiera que no puede socorrérseles con otro remedio que con el bautismo, por el que son librados del dominio del diablo y adoptados por hijos de Dios, no ha de diferirse el sagrado bautismo por espacio de cuarenta o de ochenta días o por otro tiempo según la observancia de algunos, sino que ha de conferírseles tan pronto como pueda hacerse cómodamente.

De modo, sin embargo, que si el peligro de muerte es inminente han de ser bautizados sin dilación alguna, aun por un laico o mujer, si falta sacerdote, en la forma de la Iglesia, según más ampliamente se contiene en el decreto para los armenios."

Concilio de Florencia, decreto para los jacobitas (1441), denz 712.

Cuando se rechaza este pronunciamiento solemne, infalible e irreformable del Concilio de Florencia: "... como quiera que no puede socorrérseles con otro remedio que con el bautismo ...";

Como se rechazan las definiciones y condenas del Concilio de Trento, solemnes, infalibles e irreformables, citadas por el autor en el artículo comentado;

Es que "la cosa está muy malita".
_________________________________________
Pedro L. Llera
Muy, muy malita... Si no fuera así, ¿a cuento de qué iba yo a estar escribiendo sobre la doctrina católica del pecado original? Eso hace pocos años se daba por supuesto que cualquier católico que hubiera hecho la primera comunión sabía y aceptaba esa doctrina. ¿Ahora? Ahora ni se conoce la doctrina ni se acepta.
La cosa está muy malita. Hasta el punto que un simple lego, laico o seglar como yo (llámenme como les dé la gana), un don nadie que ni tiene títulos de teología ni nada parecido tiene que estar escribiendo artículos para rebatir doctrinas heréticas de obispos o cardenales. ¿Quién me lo iba a decir a mí hace pocos años? Pues así estamos de mal.
14/11/22 3:31 PM
  
Federico Ma.
Entonces, Providence, dado tal argumento "importantísimo como para descartar por completo el limbo", ¿qué sentido tiene entonces bautizar a los niños antes del uso de razón...? Pues si el limbo no existe y hay que descartarlo por completo y es imposible su existencia, como dices, al parecer daría igual bautizar a los niños antes o después.

Fíjate que el Catecismo no dice eso. Más bien deja el tema en prudente suspenso, sin rechazar la doctrina del limbo ni confirmarla. Y en cuanto al Ritual, no hay que olvidar que según la doctrina del limbo se da cierta felicidad allí, relativa.

La cuestión no es primeramente la del limbo, sino qué se entiende por el pecado original y si se puede morir con solo el mismo. Al parecer tú sostienes que siempre Dios justifica extra-sacramentalmente a todos los niños que mueren sin bautismo. Pero la Iglesia no dice eso...

Con lo de la moral sexual me imagino que no te refieres al P. Royo Marín.
14/11/22 5:43 PM
  
Federico Ma.
Además, Providence, el principio podría aplicarse en favor de la doctrina del limbo: "lex orandi, lex credendi". Pues si los padres verdaderamente fieles bautizan cuanto antes a sus hijos y así lo recomienda la Santa Iglesia... El mismo san Agustín apelaba a dicha "lex orandi" contra los pelagianos, para probar la realidad del pecado original en los párvulos.

Por eso lo prudente es no hablar de "completo rechazo" ni de "imposibilidad", cosas que no hace la Iglesia.
14/11/22 6:02 PM
  
Cristián Yáñez Durán
La "lex credendi" Novus Ordo, aportada por Providence, no aporta nada.

Quién cree sin duda algina en la inexistencia del Limbo va en contra de una doctrina católica cierta, aunque no esté definida.
Hasta este nivel llega la ignorancia de algunos que pretenden pontificar.
14/11/22 6:03 PM
  
JacinTonio, laico, desde Madrid
"...Esto me causa dudas, ¿Si el bautizo ortodoxo era válido, tenía efectos el católico posterior? ¿Era válido sin consentimiento?"

Una "mojadina" recibida físicamente a la fuerza por quien está rechazando conscientemente ser bautizado, no es válido, aunque se digan las palabras correctas de la forma, y aunque sea un sacerdote el que lo "duche".

Es posible que, entre aquellos que usted dice que fueron "bautizados", hubiera alguien (no bautizado con anterioridad), que sí lo recibiera, si es que se dieron en él las condiciones para ello.

Otros actos, que llamamos sacramentos, pueden también ser nulos, si faltan los requisitos necesarios
14/11/22 7:16 PM
  
Vladimir
Dice el Catecismo de la Iglesia Católica, en su artículo 405: “Aunque propio de cada uno (cf. ibíd., DS 1513), el pecado original no tiene, en ningún descendiente de Adán, un carácter de falta personal …”.
A su vez, en la Sagrada Escritura se afirma que, el Bautismo es necesario para la Salvación.
¿Cómo puede ser privado de la salvación un niño que, sin Bautismo ciertamente, muere sin haber cometido falta alguna? ¿Cómo resolver esto? ¿Qué hacer para no contradecir a la Escritura, pero sin tampoco ir contra la Justicia?
Para solucionar este problema teológico, surgió la hipótesis del Limbo. Así el niño, sin Bautismo, no alcanzaba la Gloria, por un lado, pero tampoco iba a sufrir.
La creencia en el Limbo surgió, pues, por la necesidad de justificar cómo se puede librar del infierno un inocente, aunque no haya recibido el Sacramento de la Salvación.
La Iglesia, como lo atestiguan sus Documentos más recientes (Concilio Vat. II y Catecismo, principalmente) ha encontrado nuevas formas de resolver y explicar este dilema, lo cual le ha llevado a abandonar la tesis del Limbo que, en su momento, daba una respuesta satisfactoria, pero ahora es innecesaria.
El Limbo, pues, nunca fue un Dogma, sino, tan solo, una de esas afirmaciones que ayudan a explicar Verdades centrales de la Fe.
14/11/22 7:51 PM
  
Urbel
¿Olvido entre los fieles, o incluso rechazo, del pecado original?

Algo nada casual, sino buscado y provocado deliberadamente por los innovadores.

Sobre el nuevo ritual del bautismo de niños (1969) son muy interesantes las memorias del infame Bugnini, fautor principal de la revolución litúrgica (cierto que con el respaldo y sanción de Pablo VI), publicadas en español por la BAC con el título de «La Reforma litúrgica».

«Porque el rito pone de relieve la responsabilidad de los padres, y exige su compromiso de educar a su hijo en la fe, es por lo que se pide la presencia de la madre. Esto iba en contra de cierta sensibilidad de algunos ambientes, educados en la preocupación por bautizar a los recién nacidos lo antes posible.»

¡Sensibilidad de algunos ambientes! Cuando la urgencia por bautizar a los niños había sido afirmada dogmáticamente por el Concilio de Florencia en 1441 y reafirmada siempre desde entonces por la Iglesia.

El esquema experimental del rito, presentado el 30 de noviembre de 1968, fue examinado por Pablo VI, quien remitió a Bugnini una notita bastante “sustancial”:

«Nil dicitur de peccatu originali» (no se dice nada del pecado original).

A Bugnini ¡se le había olvidado hablar del pecado original en el rito del bautismo! ¿Es muy osado suponer que no se le había olvidado, sino que no quería hablar de él?

Esto mismo lo demuestra que cinco años más tarde, en 1973, después de haberse agotado ya la primera edición del nuevo ritual de 1969 y con motivo de la preparación de la segunda edición con algunos retoques ¡por fin piensa en someter todo el texto al examen de la Congregación para la Doctrina de la Fe!

Menudo “olvido”, pero no había sido casual:

«Por no haberlo sometido antes al examen de dicha Congregación, se había difundido la insinuación de que texto contenía graves errores. La Congregación para la Doctrina de la Fe pidió que se precisaran sólo cuatro puntos y que se reducían a una mención explícita de la doctrina del pecado original.»

Después Bugnini examina en su obra el contenido de las diversas partes del nuevo ritual.

Empieza comentando la “Introducción general”. Ahí muestra claramente que el nuevo rito ha sido esencialmente concebido a modo de exaltación de la comunidad congregada y acogida del niño en la misma, no para lavarle del pecado original y abrirle las puertas del cielo:

«El rito se realiza para los niños, pero se dirige y compromete directamente a la comunidad cristiana.»

«La celebración comunitaria debe ser preferida a la privada (...) No debe faltar la presencia de la comunidad parroquial. (...) El nuevo rito pone de relieve que el bautismo es el momento sacramental de la incorporación al pueblo de Dios.»

De ahí la supresión de los exorcismos a la puerta de la iglesia y de muchos otros signos y oraciones del ritual tradicional, donde abundaban las menciones del pecado y del diablo de cuyo dominio se libera al niño por el bautismo.
14/11/22 7:52 PM
  
hornero (Argentina)
Cristo redimió a todos los hombres. Ofreció su Vida al Padre por todos y cada uno de nosotros.

La Virgen es Madre de todos los hombres.

Ni Cristo, ni Su Madre permitirían que se condenen aquellos que no lo hagan voluntariamente.

Que en esto hay un Misterio, bueno, es propio de la Iglesia ser un Misterio.

El orden de la caridad supera infinitamente al orden de la lógica racional humana.

"El corazón tiene razones que la razón ignora" (Blaise Pascal). Y los Corazones de Cristo y de María son uno de los mayores Misterios de nuestra Fe.

14/11/22 10:02 PM
  
Marta de Jesús
Aunque no se siga predicando el limbo, el bautismo temprano es signo de nuestra fe, que ya desde el comienzo es una lucha contra el pecado, el primero el original. Transmitir la importancia de intentar estar libres de pecado cuanto antes. Y llevarlos a la comunidad a la que pertenecemos. Después ellos decidirán. Debemos recuperar la conciencia de pecado. Eso es peor, haber perdido dicha conciencia, que pelear por si existe o no el limbo.

A qué nuevas explicaciones se refiere Vladimir?
15/11/22 12:20 AM
  
Cristián Yáñez Durán
Vladimir,

La Iglesia jamás ha abandonado la doctrina del Limbo, porque no puede hacerlo sin contradecir la Sagrada Escritura, la Tradición y la razón.
Han sido particularmente los modernistas en distinto grado quienes han sugerido "soluciones" para soslayar la necesidad del Limbo. Como toda la teología modernista, incluída la de la CTI, es palabrería hueca y buenista, que no concluye nada.
Esta neodoctrina es producto de una pésima teología, de una doctrina acomplejada y del antropocentrismo sentimentalusta tan caro al "catolicismo" posconciliar. Dios es tan bueno y el hombre tan importante que nadie se condena. Es la tesis del sofista Von Balthasar.
El punto insalvable es que la naturaleza humana en sí misma no reclama un fin sobrenatural. Para alcanzarlo requiere una vida sobrenatural que excede sus propias fuerzas. Y Dios no tiene la menor obligación para con el hombre. Dios sólo está obligado para con su justicia y su misericordia, ambas simultáneamente.
Un niño recién nacido es hijo de la ira y lo sigue siendo mientras no reciba el bautismo. Sólo después de éste se torna hijo de Dios. Este no es un tema opinable, es uno de los pilares de la Fe Católica.
15/11/22 12:31 AM
  
JSP
1. Masivo, el Bautismo mientras sea con la misma intención de la Iglesia Católica es válido. Un bautizo a punta de pistola no es la intención de la Iglesia.
2. El Sacramento del Bautismo sólo es uno, todo bautizo posterior es sin efecto alguno.
3. Por lo general, el Bautismo lo pide el bien evangelizado o sus padres o tutores con garantía de recibir la fe católica. Pero, aunque quien bautice esté en pecado mortal y el bautizado sin atrición de sus pecados es válido.
4. El catecúmeno o el pagano converso, si solicita el Bautismo es porque va a abandonar los vicios, es porque va a cambiar de vida.
Es necesario recordar que quien ha recibido el Bautismo de bebé o de adulto tiene que ser bien evangelizado por la Parroquia y por la familia, conocer bien la Fe católica, porque hay que hacerse esta pregunta, relacionada con la crisis actual de la Iglesia, cuando pedimos la Primera Sagrada Comunión y hemos confesado los pecados mortales y hacemos penitencia, ¿cómo es posible que haya católicos que después de recibir el Bautismo y el Cuerpo adorable de Jesucristo, ofendan a Dios con pecado mortal?
5. El Bautismo no solamente da la primera gracia y el carácter de cristiano, sino también las virtudes y los auxilios con que vivir cristianamente. Si un adulto se bautiza sin tener siquiera atrición de los pecados mortales que haya cometido, queda bautizado, y recibe el carácter de cristiano; pero no la gracia ni las virtudes, hasta que no haga verdadera penitencia.
6. Quien recibida la Gracia peca después mortalmente, pierde la gracia, pero no el carácter; de modo que aunque se haga hereje y se condene, eternamente será cristiano para mayor confusión y tormento.
7. Al catecúmeno que se bautiza bien evangelizado, no solamente se le perdona el pecado original, como a los bebés, sino todos los que él mismo haya cometido, y toda la pena que por ellos merecía, de modo que tanto el niño como el adulto, si se mueren antes de cometer pecado después del Bautismo, van derechos al Cielo.
15/11/22 1:59 AM
  
Federico Ma.
Aquí tienes lo que dice el CIC, Providence. Que no tiene mucho sentido si fuera "completamente seguro" que el limbo es "imposible".

867 § 1. Los padres tienen obligación de hacer que los hijos sean bautizados en las primeras semanas; cuanto antes después del nacimiento e incluso antes de él, acudan al párroco para pedir el sacramento para su hijo y prepararse debidamente.
§ 2. Si el niño se encuentra en peligro de muerte, debe ser bautizado sin demora.

871 En la medida de lo posible se deben bautizar los fetos abortivos, si viven.
15/11/22 3:05 AM
  
Urbel
"En cuanto a los niños advierte que, por razón del peligro de muerte, que con frecuencia puede acontecerles, como quiera que no puede socorrérseles con otro remedio que con el bautismo, por el que son librados del dominio del diablo y adoptados por hijos de Dios, no ha de diferirse el sagrado bautismo por espacio de cuarenta o de ochenta días o por otro tiempo según la observancia de algunos, sino que ha de conferírseles tan pronto como pueda hacerse cómodamente.

De modo, sin embargo, que si el peligro de muerte es inminente han de ser bautizados sin dilación alguna, aun por un laico o mujer, si falta sacerdote, en la forma de la Iglesia, según más ampliamente se contiene en el decreto para los armenios."

Concilio de Florencia, decreto para los jacobitas (1441), denz 712.

"... como quiera que no puede socorrérseles con otro remedio que con el bautismo, por el que son librados del dominio del diablo y adoptados por hijos de Dios..."

¿Alguna objeción a este pronunciamiento solemne, infalible e irreformable del Concilio de Florencia?

______________________________________________
Pedro L. Llera
A fuer de ser pesado, vuelvo a exponer la tesis que da pie a esta serie de artículos que empecé con el bautismo: hay dos iglesias. Modernistas (liberales a fin de cuentas) y católicos no tenemos la misma fe.
15/11/22 8:28 AM
  
Urbel
Catecismo de San Pío X

¿Cuándo hay que llevar los niños a la iglesia para que los bauticen?

Hay que llevar los niños a la iglesia para que los bauticen lo más pronto posible.

¿Por qué tanta prisa en bautizar a los niños?

Hay que darse prisa en bautizar a los niños, porque están expuestos por su tierna edad a muchos peligros de muerte, y no pueden salvarse sin el bautismo.

¿Pecarán, pues, los padres y madres que por negligencia dejan morir a sus hijos sin bautismo o lo dilatan?

Sí, señor; los padres y madres que por negligencia dejan morir a los hijos sin bautismo, pecan gravemente, porque privan a sus hijos de la vida eterna; y pecan también gravemente dilatando mucho el bautismo, porque los exponen al peligro de morir sin haberlo recibido.

¿Dónde van los niños que mueren sin bautismo?

Los niños que mueren sin bautismo van al limbo, donde no hay premio
sobrenatural ni pena; porque teniendo el pecado original y sólo éste, no
merecen el cielo, mas tampoco el infierno ni el purgatorio.

¿Alguna objeción al Catecismo de San Pío X?
15/11/22 8:29 AM
  
Gus. F.
"Alguna objeción al Catecismo de San Pío X?" Si, varias. 1) El limbo no es dogma de fe. Los dogmas sobre las ultimas cosas son: muerte,juicio, infierno, purgatorio, cielo. El limbo no esta mencionado. 2) Siendo que Dios nos hizo para El, y que nuestro corazon esta inquieto hasta que descansa en El, la separacion eterna de Dios es causa de inquietud eterna. Es bien sabido que el sufrimiento mas grande de los condenados no la temperatura del fuego infernal, ni los azotes del maligno, sino saber que van a estar separados de Dios (quien es el Bien Supremo) por toda la eternidad. De eso se puede deducir que la sola separacion eterna de Dios es causa de un sufrimiento que va mas alla de lo que podemos entender. Cuando Jesus yace en la cruz es privado de la vision beatifica y exclama "Dios mio, Dios mio, porque me has abandonado?". Esto indica que el alma humana siente y sufre la separacion de Dios. Si el alma humana sufre la separacion de Dios (aunque sea temporal), la separacion eterna tiene que ser mucho mas dolorosa. Un estado de dolor eterno es el propio de un alma condenada. Si el alma sufre tormento espiritual y Dios lo permite, tiene que ser de alguna manera un castigo, pues Dios no castiga eternamente a un alma buena. Luego esa alma tiene que ser de alguna manera mala, y por tanto haber sido condenada. Y las almas condenadas van al infierno. Porque habria Dios de condenar, privar de su amor, belleza, bondad, y verdad a un alma que no fue bautizada por decision de sus padres? Porque habria un alma de sufrir eternamente la negligencia de sus padres? 2) Si el alma de la criatura no bautizada no va al infierno como destino eterno, queda el cielo. Y en el cielo todos ven a Dios por quien es, Por tanto el alma de una criatura no bautizada que va al cielo va a ver a Dios, y haciendolo va a percibir todas las alegrias y consolaciones que reciben las almas de los bautizados (en cantidades diferentes, segun los grados de santidad). 3) Esto es bien sabido por quienes trabajan en ginecologia. El porcentaje de fecundaciones que concluyen en un parto natural sin muerte es muy reducido. Son muchos los casos donde hay fecundacion (y por tanto concepcion, con la consecuente creacion e infusion del alma) y el cigoto no pasa de unas pocas divisiones celulares antes de entrar en aborto espontaneo por alguna inestabilidad genomica o problema de division celular. La mayoria de esos abortos espontaneos tempranos pasan desapercibidos pues la mujer no experimenta sintoma alguno de embarazo. Lo cual llevaria a pensar que sun numerosisimas las almas que salen de abortos espontaneos sin bautizar. Debemos pensar que todas esas almas (que no fueron bautizadas y no tienen nadie que rece por ellas) se van a ir al limbo (o mejor dicho, al infierno)? 4) Apela Pio X a la infalibilidad papal cuando menciona eso en su catecismo? 5) De las numerosas experiencias cercanas a la muerte de las que hay conocimiento, hemos escuchado de gente que fue al cielo, y/o al purgatorio, y/o al infierno. No hay una sola que haya ido al limbo y haya vuelto. Si la ausencia de bautismo deja a un alma en el limbo, y son muchos los no bautizados hoy, porque no hay nadie que haya vuelto a contarlo? 6) Porque la Virgen, que ha hablado del infierno y del cielo, no habla del purgatorio en ninguna de sus revelaciones? Ya vendran a decir "es que las revelaciones privadas son eso, y no estamos obligados a creerlas". Si, pero porque no habla del limbo, siendo que Dios quiere todas las almas en el cielo? El motivo por el cual el Bautismo es fundamental en la vida del cristiano no es el limbo. Es que, como primer Sacramento, abre la puerta a los demas 6 Sacramentos, que son canales de gracia fundamentales. Los Sacramentos, como canales de gracia, fortalecen la voluntad e iluminan el intelecto, contribuyendo a la santificacion de quienes los reciben. Por no mencionar lo que explican numerosos exorcistas, entre ellos el Padre Chad Ripperger, en sus conferencias.
15/11/22 9:45 AM
  
JSP
Urbel,

1. La principal herejía, humo de Satanás, del concilio Vaticano II está relacionada con el dogma del infierno: nueva iglesia de pastoral modernista de fraternidad y salvación universal, o expresado de otra forma el infierno no existe o está vacío. Omisión del infierno en los documentos conciliares que relaja la pastoral y afecta a la liturgia y los sacramentos cuya consecuencia es la pérdida de la conciencia del pecado original, del limbo (forma de expresar que ni Cielo ni infierno ni purgatorio), del purgatorio y del pecado mortal (infierno de los condenados).
2. Así, en las iglesias locales descristianizadas o nueva iglesia en la Eucaristía ha desaparecido el confesionario y el reclinatorio, el Sacramento de la Confesión, Reconciliación y Penitencia para recibir a Jesús sacramentado, y la adoración debida al único Rey que nos lo ha dado todo sin tocar lo Santo, excepto dispensa bajo pecado mortal.
3. Y se evidencia, tras 60 años del comienzo del Vaticano II, que son muy pocos católicos los que solicitan el Sacramento del Bautismo en el 7° mes de embarazo para organizarlo todo con tiempo. El curso para padres y padrinos puede ser después del Bautismo que tiempo tendrán para formar en casa en la fe católica y en la vida de Parroquia a los hijos.
4. ¿Qué diferencia del Bautismo antes del Vaticano II con exorcismo y todo para recibir la adopción de hijos de Dios?
5. Porque está más que claro y es evidente que el Sacramento de la Fe del Bautismo hay que pedirlo con suficiente antelación para salvación eterna del bebé en caso de muerte.
6. Porque si Dios providente un bebé fallece es por su salvación o no condenación eterna de él por uso de entendimiento y libertad.
7. Porque Dios ha dado en Su Providencia el poder a Su Iglesia para evangelizar y bautizar a los bebés para que vayan al Cielo.
15/11/22 10:56 AM
  
Urbel
¿Y los del limbo de los niños?

Es probable que presenciarán el juicio universal, y cierto que estarán siempre privados de la vista de Dios.

Con todo, llevarán con resignación esa justa condena, conociendo que ni son dignos ni capaces de la gloria.

Santo Tomás y otros doctores de la Iglesia son de parecer que amarán naturalmente a Dios, y le alabarán eternamente, agradeciéndole el haberlos criado y resucitado como también el haberlos librado de pecados personales, y de las llamas y tormentos horribles, que los otros condenados sufren bajo el poder de los demonios."

"Explicación del catecismo católico breve y sencilla" (1898), por el jesuita Ángel María de Arcos.
15/11/22 11:02 AM
  
Urbel
"¿Cuándo se debe administrar el bautismo a los párvulos?

R. Que "quam primum" moralmente sea posible, así porque no tienen otro remedio para salvarse, como porque en aquella edad tan tierna está su vida expuesta a innumerables peligros.

Y así el dilatarlo más de ocho dias será culpa grave, según la sentencia más probable.

Véase a Benedicto XIV, de Synod. lib. 12. cap. 6. n. 7."

"Compendio Moral Salmaticense", por el carmelita descalzo fray Marcos de Santa Teresa, segunda edición, Madrid, 1808, tomo II, p. 16.

Tanto él como el jesuita previamente citado murieron mucho antes de que se creyeran obligados a modificar nada.
15/11/22 11:18 AM
  
hornero (Argentina)
Los rigorismos lógicos se deshacen como la niebla ante el Sol del Amor de Cristo y de María.

En un mundo en tinieblas y confusión, las virtudes teologales se han vuelto opacas.

Una Iglesia, desde el Papa para abajo, que rechaza a María, que limita su Misión a gestora de nuestras ocurrencias, que rechaza su Intervención imprescindible para detener y vencer el mal que nos asola, que no acepta, y por consiguiente no obedece su pedido de predicar sus Mensajes, no tiene autoridad de entendimiento, ni esperanza y caridad para juzgar con sabiduría.
15/11/22 12:12 PM
  
Greco
Sr. Llera, por si fuera de su interés:

"LA ESPERANZA DE SALVACIÓN PARA LOS NIÑOS QUE MUEREN SIN BAUTISMO" del 2007.

www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/cti_documents/rc_con_cfaith_doc_20070419_un-baptised-infants_sp.html

15/11/22 12:14 PM
  
Gus. F.
Mi tocho anterior con las objeciones a la postura de Pio X sobre el limbo, puesto de manera legible: h t t p s:// docdro.id / ICSI98Y Sin espacios.
15/11/22 12:21 PM
  
Urbel
"4) Apela Pio X a la infalibilidad papal cuando menciona eso en su catecismo?"

No, el Catecismo de San Pío X no es de suyo infalible en todos sus puntos, como tampoco el Catecismo de Trento ni el de Juan Pablo II.

Si bien todos ellos contengan verdades católicas que sí son enseñadas por la Iglesia de modo infalible, sea por el magisterio solemne, sea por el magisterio ordinario y universal.

El limbo de los niños no es una verdad católica enseñada por la Iglesia de modo infalible. Es doctrina común respaldada por siglos, como ha quedado abundantemente demostrado en este hilo de comentarios.

Sí pertenecen, en cambio, a la fe católica las definiciones y condenas del Concilio de Trento sobre el pecado original citadas por el autor en el artículo comentado, al igual que el siguiente pronunciamiento del Concilio de Florencia (1441, denz 712):

"En cuanto a los niños advierte que, por razón del peligro de muerte, que con frecuencia puede acontecerles, como quiera que no puede socorrérseles con otro remedio que con el bautismo, por el que son librados del dominio del diablo y adoptados por hijos de Dios, no ha de diferirse el sagrado bautismo por espacio de cuarenta o de ochenta días o por otro tiempo según la observancia de algunos, sino que ha de conferírseles tan pronto como pueda hacerse cómodamente."

Vuelvo a subrayar: "... como quiera que no puede socorrérseles con otro remedio que con el bautismo, por el que son librados del dominio del diablo y adoptados por hijos de Dios, ..."
15/11/22 1:07 PM
  
Urbel
A las demás objeciones de Gus. F. respondo con el tratado ya citado del dominico Édouard Hugon:

"Es sobre todo el concilio de Florencia el que excluye toda excepción: hay que tener urgencia por bautizar a los niños, porque no hay otro remedio para ellos salvo el sacramento del bautismo.

El concilio, hablando así a los jacobitas, sabía, tanto como ellos, que pueblos enteros viven fuera del Evangelio, y sin embargo eligió términos que no admiten ninguna restricción. ¿Es prudente, está permitido añadir atenuantes cuando la regla se enuncia de manera tan rigurosa?

... la Iglesia se impone toda suerte de sacrificios para enviar sus misioneros a todos los puntos del globo y procurar a tantos niños el beneficio de la regeneración. Un teólogo sagaz se atendrá pues a las declaraciones del magisterio infalible: no hay otro medio de salvación para los niños salvo el bautismo.

La misericordia no suprime las demás leyes del gobierno divino.

Sabemos, por otra parte, que la suerte de estos niños no es intolerable. No tienen que sufrir la pena del fuego, ya que ésta supone una falta personal y un apego desordenado de los que no fueron nunca capaces (Santo Tomás, Supplem., q. 71, a. I; Pío VI, bula Auctorem Fidei, propos. 26, denz 1526).

Son privados eternamente de la visión beatífica, excluidos del reino de los cielos, pero esta suerte de condenación no es un suplicio, ya que nadie se aflige por carecer de un bien que no estaba en su poder obtener, igual que un santo no se entristece por no haber recibido las gracias que fueron acordadas a otros (Supplem., q. 71, a. 2).

No están enteramente separados de Dios: tienen de Él todas las perfecciones propias a tales niños, y el conocimiento y el amor naturales que tienen de su Creador son para ellos la fuente de verdaderos gozos (Supplem., q. 71, a. 2, ad 5)."

Padre Édouard Hugon, O.P., "Hors de l´Église point de salut?" (1907), ed. Clovis, París, 1995, pp. 171-173.
15/11/22 1:12 PM
  
Cristián Yáñez Durán
Providence,

En su cita, JPII habla como doctor privado.
15/11/22 1:28 PM
  
Cristián Yáñez Durán
Gus, su último comentario es naturalismo puro.
O sea, los niños nacerían inocentes. Pero no es así.
Un recién nacido no es hijo de Dios, punto.
Si muere sin bautismo, tiene pecado original y merece un castigo, por eso tiene que ir a un infierno.
Esto es parte íntegra de la Fe.

Pero considerando que sólo sería una culpa heredada, siempre enseñó la Iglesia que los infiernos son cuatro:
- De los condenados.
- Purgatorio
- Limbo
- Seno de Abraham

La Iglesia cuando habla aclara. El modernista confunde. Y los documentos posconciliares respecto al Limbo, sólo confunden.
15/11/22 1:42 PM
  
Gus. F.
A la respuesta de Urbel respondo con este video de Youtube: /QKx6yhOpjUs Alejandro Bermudez habla sobre el tema del Limbo. Lo mio no es naturalismo, es sentido comun. Una criatura que es abortada de la manera mas cruel, privada de su vida injustamente y sin derecho a replica, es (segun algunos) enviada al infierno. A las pruebas me remito: "Pero considerando que sólo sería una culpa heredada, siempre enseñó la Iglesia que los infiernos son cuatro: - De los condenados. - Purgatorio - Limbo - Seno de Abraham" Dios no es un legalista estricto, El mismo lo dice: "misericordia quiero, no justicia". A una criatura que no pudo recibir el bautismo por motivos mas alla de su voluntad y posibilidades, El le va a aplicar misericordia. Eso no quiere decir que el Bautismo sea un canal de gracia fundamental pues, entre otras cosas, antecede a los otros sacramentos. Tampoco quita que se deba bautizar al hijo tan pronto como se pueda. Lo que quiere decir es que no se puede combatir un error (el modernismo) con otro error (la idea de que al que no le caiga una gota de agua en la cabeza en una Iglesia de mano de un sacerdote se va al infierno sin remedio). Ese ha sido el problema con el articulo de P. Llera, ha sacado un clavo con otro clavo. Para luchar contra el error de no bautizar a los hijos, ha caido en otro. Reitero. Escuchen el video de A. Bermudez. El dice que la Iglesia se ha pronunciado en 2012 diciendo claramente que el Limbo no existe. Luego, los bebes que mueren antes de ser bautizados van al infierno o al cielo. El resto es cuestion de logica y de caridad. Y tiro el ultimo bombazo. San Jose muere sin ser bautizado. Esta en el limbo, el infierno o en el cielo? Y quien bautiza a Juan el Bautista? Eran santos en vida que no fueron bautizados. Estan canonizados pero viviendo en el limbo tambien?
15/11/22 3:35 PM
  
Vladimir
Todos conocemos la llamada Parábola de los trabajadores de la viña, donde el propietario sale a diferentes horas del día y va contratando a los desocupados y, al final de la jornada le paga lo mismo a todos, a pesar de que unos trabajaron desde que inició el día, otros más tarde y los últimos finalizando la jornada.
Cuando los que trabajaron más, le reclaman al Propietario, este les muestra que no cometió ninguna injusticia, porque, al final de cuentas, SU JUSTICIA NACE DE SU CORAZON BONDADOSO Y NO SE APOYA EN LO QUE HACEN LOS HOMBRES.
Por lo general, los hombres somos así, nos duele que se nos trate igual que aquellos que no pasaron por la puerta que nosotros cruzamos. Pensamos que es nuestro esfuerzo el que debe ser premiado, olvidando que, en las cosas de Dios, todo lo ha hecho el Señor y nadie puede alegar mejor condición que la de sus hermanos.
Pensamos como los hombres (pues somos hombres) y no como Dios. En vez de alegrarnos de que hay salvación para todos, nos entristecemos de que no se nos trate de manera privilegiada.

________________________________________-
Pedro L. Llera
Es que "salvación para todos" no hay... Y no es que nos duela o nos deje de doler nada. El buen ladrón se salvó en el último momento y es santo. Y todos tan felices. Pero el Señor no miente ni puede mentir. Y las Sagradas Escrituras están llenas de textos que se refieren al infierno y a la condenación.
15/11/22 3:43 PM
  
Gus. F.
Si, Don Pedro. La Escritura habla sobradamente del abismo y la muerte eterna. Habla sobradamente tambien de que debemos hacer el esfuerzo de entrar por la puerta estrecha y de que si no nos arrepentimos y nos convertimos de seguro pereceremos. De lo que hay nula referencia es del Limbo. Y decir que una criatura que muere antes del parto en un aborto quirurgico y por tanto no es bautizada no va derecho al cielo es simplemente una monstruosidad, una afrenta al sentido comun y a la caridad. Hay que recordar que Dios se sirve de nosotros, pero no nos necesita. Dios puede salvar, si quiere, sin ayuda humana. En Romanos 9:15 se lee "tendre misericordia de quien yo quiera". El Bautismo es un Sacramento, el PRIMER SACRAMENTO y como tal, es fundamental. Pero defender su importancia diciendo que los bebes que mueren antes de nacer no veran a Dios nunca es una falacia. Un error no se refuta con otro error.
15/11/22 4:31 PM
  
Vladimir
Rectifico: Hay posibilidad de salvación para todos ... pero, no todos alcanzan la salvación, cosa de lo cual ME ENTRISTEZCO MUCHO.
Y reafirmo lo dicho antes: la Iglesia ya no necesita de la HIPOTESIS del Limbo, para explicar que: hay Salvación mediante el Bautismo, pero, también se puede alcanzar sin él.
Catecismo de la I.C., Artículo 1257: El (Dios) no está sometido (condicionado o limitado) a sus Sacramentos.
_____________________________________
Pedro L. Llera

A ver si se cree usted que a mí me alegra que alguien se condene... Temor tengo por mi propia salvación. Dios se apiade de mí.

«Señor ten compasión de mí, que soy un pobre pecador».

«En culpa ya nací, pecador me concibió mi madre».

«El árbol Que no da buenos frutos es cortado y arrojado al fuego. Por los frutos, pues, los conoceréis.
No todo el que dice: ¡Señor, Señor! entrará en el Reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos.
Muchos me dirán en aquel día: ¡Señor, Señor! ¿no profetizamos en tu nombre, y en nombre tuyo arrojamos los demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
Yo entonces les diré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de iniquidad».
15/11/22 5:12 PM
  
P. Miguel
Felicitaciones por su excelente artículo, don Pedro.
Su perfecta ortodoxia queda probada por lo que acerca de la necesidad del Bautismo se explica en la reconocida obra preconciliar "Suma de Sagrada Teología Escolástica" por Padres de la Compañía de Jesús: https : // mercaba . org / TEOLOGIA / STE / Sacram / BAU / Libro _ 1 _ cap _ 3 . htm (eliminar los espacios para utilizar el link)
15/11/22 5:40 PM
  
Urbel
Al "bombazo" se responde fácilmente.

El bautismo es necesario para la salvación en la Ley nueva del Evangelio.

San José y San Juan Bautista son justos del Antiguo Testamento. Fueron circundidados, figura del bautismo en el Antiguo Testamento, no bautizados. Si esperaron en el limbo o seno de Abraham hasta la Redención obrada por la muerte de Jesucristo, entraron con Él en el cielo en la Ascensión.

Sin hablar de que San Juan Bautista fue justificado en el seno de Santa Isabel, como se nos cuenta en el relato evangélico de la Visitación.

Nada que ver con la necesidad del bautismo para la salvación en la Ley nueva del Evangelio.
15/11/22 5:42 PM
  
Gus. F.
"Al "bombazo" se responde fácilmente.

El bautismo es necesario para la salvación en la Ley nueva del Evangelio.

San José y San Juan Bautista son justos del Antiguo Testamento. Fueron circundidados, figura del bautismo en el Antiguo Testamento, no bautizados. Si esperaron en el limbo o seno de Abraham hasta la Redención obrada por la muerte de Jesucristo, entraron con Él en el cielo en la Ascensión.

Sin hablar de que San Juan Bautista fue justificado en el seno de Santa Isabel, como se nos cuenta en el relato evangélico de la Visitación.

Nada que ver con la necesidad del bautismo para la salvación en la Ley nueva del Evangelio."



Lo cual esta muy bien. Ahora, digame que un bebe abortado hecho pedazos en el utero materno que muere dando gritos de dolor (esto atestiguado por el Dr. Nathanson), luego de semejante asesinato no va al cielo. Digame que Dios, ademas de permitir semejante monstruosidad, lo separa de El por toda la eternidad. Porque eso es lo que Ud. esta afirmando.



Piense antes de escribir, por favor. Y escuche el video de A. Bermudez.
15/11/22 6:40 PM
  
Gus. F.
"Gus, su último comentario es naturalismo puro.
O sea, los niños nacerían inocentes. Pero no es así.
Un recién nacido no es hijo de Dios, punto.
Si muere sin bautismo, tiene pecado original y merece un castigo, por eso tiene que ir a un infierno.
Esto es parte íntegra de la Fe."

Vamos, que un bebito asesinado por aborto al sexto mes de embarazo, privado de su derecho inalienable a la vida de la forma mas abominable y cruel, encima se tiene que comer el marron del infierno por toda la eternidad.

A ver si la peña espabila: matanza de los SANTOS INOCENTES!!!! Que se los llama SANTOS por algo!!! (Mt. 2:16-18)
15/11/22 6:45 PM
  
Urbel
En respuesta también al "bombazo":

"P. ¿Cuándo fue instituido el sacramento del Bautismo, y cuándo empezó á obligar?

R. Que fue instituido cuando Cristo fue bautizado por el Bautista en el Jordán, como dice S. Tom. 3. p. q, 62. art. 2., porque entonces con su contacto santificó el Señor las aguas, y les dio virtud para regenerar a los hombres.

Mas no empezó a obligar su recepción sino después de Pentecostés,
promulgado ya suficientemente el Evangelio."

"Compendio Moral Salmaticense", por el carmelita descalzo fray Marcos de Santa Teresa, segunda edición, Madrid, 1808, tomo II, p. 16.

Luego la obligación de la recepción del bautismo no empezó hasta después de Pentecostés.

San José y San Juan Bautista habían muerto antes y ya entrado en el cielo.

En cuanto a la Santísima Virgen María, fue concebida inmaculada, esto es, preservada del pecado original en previsión de los méritos de nuestro Señor Jesucristo.
15/11/22 7:14 PM
  
Urbel
"Un niño es niño desde la concepción, no sólo cuando se le da a luz. Desde hace 50 años hacia atrás la mortalidad de los fetos era alta y muchos niños morían justo el día del parto. Te recuerdo que un feto de 31 semanas ya es un niño, una persona!!! ¿por qué no se aplicaba el bautismo de emergencia o alto riesgo de muerte a ese niño antes del nacimiento? ¿acaso el niño sólo es niño cuando nace? ¿a dos semanas antes de la semana 40 de gestación no es de aplicación un bautismo de emergencia por alto riesgo de muerte?"

Respuesta:

"A nadie debe bautizársele en el claustro materno, mientras haya esperanza fundada de que pueda ser bautizado una vez que haya sido dado a luz normalmente" (canon 746.1 CDC 1917).

Comenta Royo Marín:

"La razón es porque, aparte de las razones de pudor, el bautismo administrado al niño encerrado todavía en el seno materno es muy dudoso, por la dificultad de lavar ciertamente la cabeza del niño con el agua bautismal; y no es lícita la administración dudosa de un sacramento fuera del caso de necesidad.

Sin embargo, cuando se tema fundadamente que el niño no podrá nacer o nacerá muerto, hay que administrarle el bautismo encerrado todavía en el seno de su madre (valiéndose, v. gr., de una jeringa, de una esponja empapada en agua, etc.) bajo la condición: "si eres capaz"; y si después nace vivo, debe repetirse el bautismo bajo la condición: "si no estás bautizado" (cf. cn. 746.5).

Cuando se administra el bautismo intrauterino, hay que procurar que el agua bautismal bañe al feto mismo, ya que no sería suficiente bautizarlo en las membranas o secundinas, que no pertenecen propiamente al feto, sino a la madre."

("Teología moral para seglares", BAC, 1958, tomo II, nº 51, p. 85)

"Si el niño hubiera echado afuera la cabeza y hay peligro próximo de muerte, bautícesele en la cabeza; y no se le debe bautizar después bajo condición si hubiera nacido con vida" (canon 746.2 CDC 1917).

Comenta Royo Marín en el mismo lugar:

"La razón es porque el bautismo administrado en la cabeza del niño -aunque sea a medio nacer- es ciertamente válido y, por lo mismo, no se puede repetir.

Este bautismo de urgencia conviene que sea administrado, en caso de peligro próximo de muerte, por el médico o la comadrona, que están gravemente obligados a aprender y administrar convenientemente el bautismo en estos casos extremos."

"Ha de procurarse que todos los fetos abortivos, cualquiera que sea el tiempo a que han sido alumbrados, sean bautizados en absoluto, si ciertamente viven; y si hay duda, bajo condición" (canon 747, CDC 1917).

Todos estos cánones venerables (codificados en 1917 pero antiquísimos) y comentarios morales (de Royo Marín pero basados en los tratados tradicionales de moral) son testimonios inequívocos del rigor con que la Iglesia trató siempre la necesidad del bautismo de los niños (y hasta fetos) para su salvación eterna.
15/11/22 7:51 PM
  
Masivo
En el canon 868.2, en el caso de bautizo contra la voluntad de los partes, no lo entiendo. El sacramento requiere consentimiento, que en el caso de menores sin uso de razón es suplido por el de sus padres o tutores, quienes lo representan. Si no hay nadie que preste ese consentimiento en nombre del menor, ¿qué validez puede tener?
15/11/22 8:20 PM
  
P. Miguel
Gus:
¿Dónde dice Dios "misericordia quiero, no justicia".
Es grave cosa hacer citas falsas de la Sagrada Escritura en una discusión teológica.
En el Evangelio según san Mateo, nuestro Señor dice algo muy distinto: "misericordia quiero y no sacrificio". Mateo 9,13: "Id, pues, y aprended lo que significa misericordia quiero y no sacrificio. Porque no he venido a llamar justos, sino pecadores”. Mateo 12,7: "Si hubieseis comprendido lo que significa misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a unos inocentes."
Jesucristo cita, a su vez, a Oseas, que dice (6,6): "Pues misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más bien que holocaustos." Y Mons. Straubinger, en su Biblia, dice acerca de este versículo: "Misericordia y conocimiento de Dios son el fundamento de la religión que los profetas oponen al ritualismo judaico."
15/11/22 9:21 PM
  
Urbel
Se los llama Santos Inocentes porque confesaron a Cristo con su muerte, no con palabras.

No bautismo de sangre, porque todavía no se había instituido el bautismo necesario para la salvación.

Pero sí martirio y figura del bautismo de sangre.

Es un abuso sentimental llamar así a los fetos abortados.

Los cánones citados prueban que la Iglesia requirió siempre su bautismo absoluto, si ciertamente vivían, o al menos bajo condición si había duda. Prueba del cuidado por prestarles en todo lo posible el socorro del bautismo, necesario para su salvación.

15/11/22 10:01 PM
  
Gus. F.
"Gus:
¿Dónde dice Dios "misericordia quiero, no justicia".
Es grave cosa hacer citas falsas de la Sagrada Escritura en una discusión teológica.
En el Evangelio según san Mateo, nuestro Señor dice algo muy distinto: "misericordia quiero y no sacrificio". Mateo 9,13: "Id, pues, y aprended lo que significa misericordia quiero y no sacrificio. Porque no he venido a llamar justos, sino pecadores”. Mateo 12,7: "Si hubieseis comprendido lo que significa misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a unos inocentes."
Jesucristo cita, a su vez, a Oseas, que dice (6,6): "Pues misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más bien que holocaustos." Y Mons. Straubinger, en su Biblia, dice acerca de este versículo: "Misericordia y conocimiento de Dios son el fundamento de la religión que los profetas oponen al ritualismo judaico."




Pues me he equivocado de frase. Perdon y gracias por recordarme la frase tal cual se lee en la escritura.
15/11/22 10:15 PM
  
JSP
Cristián Yáñez Durán, está usted errado cuando afirma:

"Si muere sin bautismo, tiene pecado original y merece un castigo, por eso tiene que ir a un infierno.
Esto es parte íntegra de la Fe."
----‐---
1. Un bebé ha sido concebido en el seno de su madre con el pecado original, pero no hay, ni puede haberlo, pecado personal que si merece castigo.
2. Para que lo entienda: el hombre creado en santidad y justicia estaba en intimidad con la Luz de Dios en su ser.
3. En la Caída el pecado original apaga esa Luz de Dios y nos deja a oscuras en nuestro ser. Y por ello, fuimos constituidos pecadores en nuestra naturaleza. Pero, para pecar, para tener pecados personales hay que hacer uso del entendimiento y la libertad.
4. Si un bebé nacido fallece sin Bautismo se ha quedado a oscuras en su ser sin pecado personal y la Gracia no le ha llegado. Entonces, el vacío de la Gracia y el injerto de divinidad impide el acceso al Cielo. Y la ausencia de pecado personal mortal el acceso al infierno de los clndenados, y la ausencia de pecados personales no mortales el acceso al Purgatorio. Entonces, sabemos de la relación de Dios con el hombre viejo no bautizado Adan y Eva, Abrahán, Noé, ... José, Moisés, Josué ... El Limbo de los niños es una forma de reunir todos los mismos casos indefinidos en misterio. No es dogma de fe. En el juicio personal Dios no juzgará a los bebés fallecidos sin Bautismo, pero en el juicio universal si. Lo que es seguro es pecado de muerte para padres, tutores y sacerdotes si no hay celeridad en bautizar.
15/11/22 10:41 PM
  
Cristián Yáñez Durán
Gus,

Es de público conocimiento que los Santos Inocentes fueron mártires. Murieron por explícito odio a la Fe. Luego, recibieron bautismo de sangre y así pudieron salvarse. Esto es doctrina Tradicional.

En virtud de este situación hay sacerdotes que opinan que un niño abortado podría salvarse, en caso que tal acto implique odio a la Fe. Así, tal niño tendría bautismo de sangre. Aunque sólo es una opinión.

Pero lo insalvable, y con necesidad de medio, es el bautismo (agua, sangre o deseo). Y, aunque a la sensibilidad moderna no le guste, ningún hombre tiene derecho al cielo, y todo lugar (por apaclble que sea) que prive de la visión beatífica es un infierno (inferus: inferior).
15/11/22 11:16 PM
  
Cristián Yáñez Durán
Greco, el documento que usted cita ha sido discutido en éste y el post anterior.

Providence, el Sr. Bermúdez, que es un simple seglar sin autoridad alguna, expone, en el video que ud. indica, sus opiniones personales, contrarias a la Tradición.
15/11/22 11:27 PM
  
Plácido
Con todo el respeto y sin ánimo de molestar a nadie, yo creo que este problema ya está algo desfasado. Si despues de Nostra Aetate la iglesia reconoce que hay un camino de salvación para todas las religiones ¿cómo no va ha haberla para los niños que inocentemente mueren en el seno de sus madres?. Hay que tener en cuenta que más del 20% de las concepciones terminan en abortos expontáneos por lo que en caso de existir el limbo seŕía un lugar tremendamente poblado. ¿Cómo podemos creer en un Dios infinitamente misericordioso si deja que tantas de sus criaturas y sin culpa personal alguna no tengan nuna un conocimiento pleno de su divinidad.
15/11/22 11:43 PM
  
Claudio
El video que nos sugirió Gus que miráramos del tal Alejandro Bermúdez, no debe ser tenido en cuenta. ¿Quién es él para decir que el limbo no existe? Ese señor fue el que trató de explicarnos a todos, qué quiso decir el Papa sobre la sangre pagana de Cristo.
Pido perdón si introduje algo aquí que no tiene nada que ver con el tema, pero sólo lo hice para que sepan quién es ese señor, carente de autoridad para explicar nuestra doctrina.
15/11/22 11:55 PM
  
Cristián Yáñez Durán
JSP,

Por supuesto, un recién nacido no tiene pecado personal.

Pero el Limbo es un infierno. No el de los condenados, obviamente. La Iglesia lo ha enseñado así tradicionalmente. La razón, muy sencilla, en él se padece pena de daño, la privación de la visión beatífica.
16/11/22 12:38 AM
  
Federico Ma.
La cuestión es si ha sido definido que Dios no puede justificar extra-sacramentalmente a un niño (fuera del caso de martirio). Es decir, ¿puede Dios infundir la gracia no mediante el sacramento del bautismo, a quien tampoco puede desear el bautismo (por no poder ejercer actos propios: un niño antes del uso de razón o un amente)?

Si no ha sido definido, cabe entonces en principio la posibilidad de su salvación (i.e., de que en efecto se reciba la gracia y se sea justificado) sin necesidad absoluta de recibir el sacramento del bautismo. Y eso es lo que al parecer viene a decir el CEC.

De modo que para los que rechazan ese n. 1261 del CEC, deberían mostrar que ha sido definido lo contrario: sólo entonces se podría admitir tal rechazo. De lo contrario, su rechazo no tiene fundamento válido y es, como mínimo, temerario.

Y como en definitiva se trata de una posibilidad, porque tampoco ha sido definido que Dios justifica a todos los niños extra-sacramentalmente (ni siquiera a algunos), por eso sigue siendo válida al mismo tiempo la doctrina del limbo como posibilidad (doctrina que nunca ha sido "descartada" por el Magisterio), supuesto que tales niños mueren en estado de pecado original.
16/11/22 1:34 AM
  
Marta de Jesús
JSP, 10:41, su comentario explicativo, salvo corrección posterior, me parece muy clarificador. Qué pena habernos perdido una buena formación.

Muy interesante tema y debate.

16/11/22 2:29 AM
  
JSP
1. Ahora, quisiera presentar otras cuestiones relacionadas con el Bautismo de los infantes. Pero antes quisiera preguntar ¿qué ocurre con las mujeres en el Antiguo Testamento si no pueden ser circuncidadas, "figura del bautismo en el Antiguo Testamento? Y, ¿no hay Purgatorio para el Antiguo Testamento?
2. ¿Qué ocurre con los infantes que fallecen por causa natural, sin posibilidad de Bautismo de agua, deseo o sangre, en el Antiguo Testamento?
3. Extra Ecclesiam nulla salus. ¿Hay salvación fuera de la Iglesia en otras "religiones" para los infantes? Por el Bautismo de deseo si para el adulto, pero y ¿para los bebés? Y ¿en aquel pueblo que no haya sido evangelizado?
4. Cristo, único Mediador y único Camino de salvación nos dice Bautismo y Fe.
5. El Catecismo plantea situación de adultos 846-848.
6. San Pablo en 1 Tim 2,4 nos dice: "(Dios) que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad".
7. La doctrina católica enseña que los niños que mueren sin el Bautismo no pueden ir al infierno porque no tienen pecados personales y que el único medio que la Iglesia tiene para perdonar el pecado original, es el Bautismo. Ahora bien, el único medio que la Iglesia conoce para el perdón del pecado original es el Bautismo, eso no significa que Dios no pueda perdonarlo. De manera que confiando en la misericordia de Dios, la Iglesia puede esperar que los niños que mueren sin Bautismo vayan a cielo. Si bien no tenemos datos revelados para confirmar esta enseñanza, tampoco hay datos revelados para rechazarla. Y es la que parece más coherente con la misericordia de Dios.
16/11/22 7:06 AM
  
Urbel
Me parece que el último comentario de Federico Ma delimita con precisión extrema la cuestión debatida.

Creo que en el texto que he citado varias veces del eminente dominico Hugon se considera que la definición del Concilio de Florencia en el decreto sobre los jacobitas (1441) excluye que para los niños exista salvación extrasacramental: no hay otro remedio para ellos salvo el sacramento del bautismo, afirma literalmente Hugon. Porque no son capaces del bautismo de deseo (que no es sacramento). Después de haber dejado aparte Hugon el bautismo de sangre (que tampoco es sacramento), y que acepta para los niños fundándose en los Santos Inocentes.

Alguno podría interpretar que la expresión dogmática de Florencia: no puede socorrérseles con otro remedio que con el bautismo (traducción al español en mi edición del Denzinger en Herder ¿qué dice en latín?); sólo afirma que la Iglesia no puede socorrérseles con otro remedio, no que no puedan salvarse extrasacramentalmente.

Pero entonces, creo, no habría nada singular en el caso de los niños. Tampoco a los adultos puede la Iglesia socorrerles con otro remedio distinto del sacramento del bautismo, sin perjuicio de que ellos sí sean capaces del bautismo de deseo (que no es sacramento).

Esa interpretación del texto de Florencia lo privaría entonces de significado propio, y creo que por ello debe excluirse.

En suma, creo que la tesis de Hugon es la acertada.

Claro está que todo este debate es absurdo para quienes como Plácido consideran que todas las religiones, igual las falsas que la única verdadera, son caminos de salvación. Tengan esa idea errónea por culpa de Nostra Aetate en su literalidad o por culpa de los actos de Asís.



16/11/22 8:46 AM
  
Urbel
O por culpa de la declaración de Abu Dabi: la diversidad de religiones es una riqueza, manifestación de la voluntad de Dios.

No voluntad permisiva de un mal por Dios, sino voluntad de un bien o riqueza.

Aunque también pudiera ser que Plácido se haya deslizado a la ironía. Que me disculpe si fuera el caso.
16/11/22 8:56 AM
  
enri
El pecado original y el limbo de los niños tiene sentido a partir de ésta frase:
"En la casa de mi Padre hay muchas moradas"

Existe el cielo, el purgatorio y el infierno. Hay muchas moradas en el cielo, el purgatorio y el infierno.

El Cielo en su máxima expresión significa el retorno de nuestra alma a Dios, fusionándose en Dios y conservando su singularidad. Será cuando en nuestro caminar, nuestro pensamiento, sentimiento y actos sean muy similares (hasta donde Dios-Padre disponga) a los de Jesucristo y la Santísima Virgen María y a los grandes santos que llegaron a ese estado de Gracia (según Dios-Padre haya dispuesto).

El Bautismo es un paso muy importante en nuestro caminar de regreso a Dios. También es muy importante la Confesión-Penitencia para volver a retomar nuestro caminar de regreso a Dios.

Pero no se puede inferir que con el primer paso nuestra alma ya haya regresado a Dios y se fusione en Dios en el Amor conservando su singularidad.

Dios es Amor y sólo se puede expresar desde la libertad de la singularidad de cada alma. El recorrido en la libertad puede parecer largo (en el espacio y en el tiempo) pero en el Eterno Presente el espacio y el tiempo no son significativos, sólo es importante nuestra voluntad para crecer en Sabiduría y Amor.
16/11/22 9:43 AM
  
P. Miguel
Cita que trata de la principal objeción a la doctrina del Limbo, tomada de la obra "Suma de Sagrada Teología Escolástica" por Padres de la Compañía de Jesús (antes mencionada): "Dios quiere que todos los hombres se salven, niños no exceptuados; pero muchos niños no pueden recibir el bautismo; luego por lo menos para estos niños no es necesario el bautismo.
Respuesta: Distingo la mayor: La voluntad salvífica de Dios se extiende también a los niños con voluntad universal, concedo; con voluntad singular, subdistingo: de forma que deba proveer con algún remedio por el que los niños puedan salvarse, concedo; de tal modo que deba proveer de modo que cada uno de los niños no muera sin tal remedio, niego.
La vida eterna con el disfrute de la visión beatifica es un don gratuito de Dios y no debido a la naturaleza humana, por lo cual no se comete ninguna injusticia contra nadie si Dios deja alguna vez la obtención de la salvación eterna a la economía general de las cosas, aunque en esta ordenación, sin culpa individual alguna, alguno en concreto quede privado de esta salvación.
Por otra parte, al tener los niños el pecado original, no pueden alcanzar la visión beatifica; sin embargo tampoco este pecado es personal, por lo que no son castigados los niños con castigos positivos, sino sólo con castigos privativos, a saber, con la carencia de la visión intuitiva de Dios."

16/11/22 9:58 AM
  
Urbel
Sobre la circuncisión como figura del bautismo y la salvación en tiempos del Antiguo Testamento, en estas mismas páginas se encuentra ahora la exposición por Eudaldo Forment de la cuestión 70 de la parte III de la Suma Teológica de Santo Tomás, bajo el título de "XX. La circuncisión de Cristo".

La circuncisión era un rito ordenado imperativamente por Dios como signo exterior que manifestaba la fe de los varones.

Luego en las mujeres bastaba que la fe se manifestase, por ellas mismas o cuando niñas por sus padres, con oraciones y sacrificios, como también para los varones antes de la institución de la circuncisión.

Escribe Forment con Santo Tomás:

"Debe precisarse también que: «antes de ser instituida la circuncisión bastaba la fe para obtener la justificación».

Con los sacramentos, «en el estado de la ley natural, sin necesidad de un precepto externo, los hombres se movían a dar culto a Dios por un instinto interior y virtud del mismo determinaban las cosas que se debían emplear en el culto divino».

En cambio, con este nuevo sacramento de la circuncisión ya no bastaba la fe. Era ahora necesario este nuevo sacramento promulgado por Dios a Abrahán y después más determinadamente por la ley mosaica.

No obstante, «así como antes de haberse instituido la circuncisión era la fe en Cristo, que había de venir, la que justificaba, tanto a los niños como a los adultos, así también ocurría lo mismo una vez instituida la circuncisión».

De manera que: «antes de la implantación de este rito no se exigía un signo exterior manifestativo de esa fe, porque los fieles aún no habían comenzado a formar comunidad separadamente de los infieles para el culto del único Dios».

No obstante, nunca dejaron de acompañar con la fe a los sacramentos que entonces la significaban, porque «es probable que los padres fieles dirigiesen a Dios algunas plegarias y empleasen alguna bendición con sus hijos, sobre todo en peligro de muerte, esas oraciones y bendiciones eran una especie de «testimonio de su fe». Por su parte, también los adultos ofrecían oraciones y sacrificios en favor de sí mismos».
16/11/22 10:43 AM
  
JSP
1. Primero comentar que el blog me da alegría por la certeza del resto de Dios por Su Gracia. Gracias señor Llera.
2. Y segundo esperanza de salvación para los infantes fallecidos sin Bautismo. Dejo enlace:

infocatolica.com/blog/reforma.php/1212271153-dios-lleve-al-cielo-a-los-nin

3. Y dejo este enlace de una reflexión sobre el tema del Limbo especialmente para aquellos padres de familia que han perdido un hijo (antes o después de nacer, cf. “La esperanza de salvación...” n. 68) sin haberlo podido bautizar, y que desean saber si su hijo llegará o no al cielo, si gozará de la visión de Dios. Publicado en la primavera de 2007 un Documento de la Comisión teológica internacional titulado “La esperanza de salvación para los niños que mueren sin bautismo”.

vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/cti_documents/rc_con_cfaith_doc_20070419_un-baptised-infants_sp.html

4. La afirmación de que no hay salvación fuera de la Iglesia no se refiere a los que, sin culpa suya no conocen a Cristo y a la Iglesia por Él fundada. Se refiere a todos aquéllos que rechazan la doctrina de Cristo, que evaden la pertenencia a la Iglesia, o que se separan formalmente o informalmente de ella, que es el instrumento de salvación que Dios mismo nos ha dejado, y esto lo hacen con pleno conocimiento y con pleno consentimiento. Por ello, ponen en grave peligro su salvación eterna.
5. Porque todo aquél que se salva, se salva por los méritos y por la gracia de Cristo, no por sus propios medios, ya que la voluntad de Dios de que todos los hombres se salven, se nos ofrece y de hecho se cumple, por la encarnación de Dios en la persona de Jesucristo y por los méritos de su pasión, muerte y resurrección.
6. Esto no significa que los que pertenecemos a la Iglesia Católica estemos automáticamente salvados por el hecho de pertenecer a ella. Es necesaria nuestra cooperación a las gracias que nos vienen de Cristo a través de su Iglesia.
7. Y tampoco significa que porque algunos puedan salvarse fuera de la Iglesia de Cristo, los católicos estamos excusados de cumplir el mandato de Jesucristo de evangelizar, pues todos los seres humanos, pertenecientes o no a otras religiones, están llamados a formar parte de la Iglesia Católica, instrumento de salvación universal que el mismo Cristo nos dejó.
16/11/22 2:47 PM
  
Cristián Yáñez Durán
La Fe Católica ( virtud teologal) es necesaria con necesidad de medio para salvarse. Esto es un dogma de Fe y no admite excepción.

La gracia santificante, recibida en el Bautismo, es condición sine qua non para recibir las virtudes Teologales.

Estas son dificultades insalvables, por eso la doctrina tradicional del Limbo, porque se requiere coherencia no sólo con su misericordia sino con su justicia. Hay que recordar, además, que los atributos divinos se predican de modo análogo. La misericordia de Dios no es la misericordia humana, es otra cosa, tal como nuestro ser no es el ser de Dios. Y el modo de operar sigue al ser. En Dios misericordia y justicia se dan simultaneamente.

Además, nunca sopesaremos suficientemente la gravedad del pécado, máxime del Pecado Original que fue cometido por una naturaleza humana íntegra, con plenísima advertencia y voluntad. Ningún pecado humano admite mayor malicia. Adán cometió el mismo pecado que Satanás, quiso ser como Dios. Toda pena es poca ante tal ofensa a Dios.

Las hipótesis sobre modos extraordinarios de obtener los efectos del bautismo (específicamente, gracia santificante y la Fe), surgen de que obviar tales efectos implica, necesariamente, negar ambos dogmas.

Por algo la urgencia que la Iglesia siempre ha impreso a la Evangelización y el Bautismo. A los naturalistas, por supuesto, esta urgencia les perece un sinsentido.



16/11/22 3:09 PM
  
Federico Ma.
Plácido:
El caso de los niños es distinto al de los adultos en uso de razón. Pues respecto de estos últimos ciertamente cabe la posibilidad de salvación fuera del "cuerpo" de la Iglesia, no del "alma" de ella. Fíjese en el texto de santo Tomás que transcribí en el comentario del 14/11/22 a las 3:47 AM.
---
Contra eso de que el pecado original no implica pena para los que lo contraen, decía Inocencio III: "La pena del pecado original es la carencia de la visión de Dios" (Dz 410).
16/11/22 4:32 PM
  
Marta de Jesús
Los que ven tan clara la salvación de esos niños, y no me refiero a los mártires, que nos expliquen por qué se pide desde la iglesia que se pongan ante la misericordia de Dios, como reconociendo humildemente que no sabemos más que lo que sabemos. Lo mismo que se hace con todos los fallecidos, vaya.

Los que dicen que el purgatorio se define como infierno por estar sus ocupantes alejados de Dios, no es menos cierto que esos están salvados, por lo tanto motivo de alegría. El limbo podría ser una morada temporal, no para pecados personales, si no para el pecado original? Tiene todo el sentido que no puedan ir directamente al cielo, si no están completamente libres de pecado. Ni siquiera sabemos a dónde irían, en caso de no ser morada definitiva, solo Dios lo sabe. No está desfasado para nada. No sabemos, simplemente. Lo que sabemos es que será lo justo y que no habrá nada que rechistar, ni de lo propio ni de lo ajeno. En la crisis actual de la iglesia, está incluso de actualidad, ya que el hecho de no apresurarnos a limpiar los pecados es parte de esa crisis, sea el original o los personales.

Algunos están obsesionados con una misericordia que no es tal. En la desolación de la abominación suplicarán a Dios que les libre del mal /muchos perseguidos en el mundo están viviendo una anticipación de ello/. Lo suplicarán con verdadera fe. No como mantra repetido en el Padre Nueso. Y eso implica que nos libre de personas alejadas de Dios y arrastradas por mal, aunque mientras están vivas pedimos igualmente por su conversión, ya que todavía estarían a tiempo. La justicia es parte inseparable de la misericordia de Dios. No esa misericordia que se han inventado, que será la que nos lleve probablemente a esa desolación.
16/11/22 4:37 PM
  
P. Miguel
Otra cita de la "Suma de Sagrada Teología Escolástica": LOS QUE MUEREN SOLAMENTE CON EL PECADO ORIGINAL NO PADECEN NINGUNA TRISTEZA A CAUSA DE LA PENA DE DAÑO. (...) Si los niños caídos desconocen la gloria preparada a los santos (según piensa Sto. Tomás en Acerca del mal q.5 a.3), porque no se da ningún deseo de lo desconocido, tampoco de ello se sigue tristeza alguna. (...) ...estos moradores del limbo no sienten tristeza alguna a causa de su privación de la vida sobrenatural de los habitantes del cielo, la cual vida sobrenatural o bien desconocen o bien sólo conocen de un modo imperfecto o bien al menos no pueden anhelarla con un deseo absoluto y eficaz de tal clase, que los aflija aunque sólo sea del modo más pequeño posible; y no experimentan envidia alguna a causa de su condición tan inferior, la cual en efecto la consideran con plena serenidad de ánimo como la única adecuada a estas circunstancias de su naturaleza y en verdad como muy conveniente y agradable, mientras que al encontrarse en la perfecta rectitud de la razón se gozan más bien extraordinariamente de que la obra de Cristo haya producido en otros grandes frutos. De aquí que el limbo de los niños connota directamente este estado al mismo tiempo privativa y sobrenaturalmente penal y naturalmente feliz de los niños que mueren sin el bautismo. Mas como quiera que se dice en las fuentes que éstos «bajan al infierno» (D 464, 693), se juzga que éstos están en algún lugar, el cual es llamado con este nombre «limbo de los niños» o al que también se llama «infierno», si bien la ubicación de éste es totalmente desconocida. (...) Si se admite todo esto, quedará fácilmente patente que este estado considerado materialmente no es desastroso, y que más bien es también un gran triunfo de Cristo y que por tanto la existencia de estos niños no sólo no es desgraciada o incluso meramente inútil, sino que, por el contrario, se inserta plenamente en la armonía de la glorificación de Dios que va a ser consumada por N.S. Jesucristo. Pero por otra parte este estado, considerado formalmente, es una espantosa privación : En primer lugar de la gracia santificante (...) juntamente con todos aquellos dones que conlleva dicha gracia; después, como consecuencia, es privación de la gloria sobrenatural en la visión beatífica de Dios y de todos los bienes incluso accidentales anejos a esta visión: en una palabra es privación de la inserción (...) en el Cuerpo Místico de Cristo y de este modo de la divinización, o sea de la plena inmersión en la vida trinitaria. De ahí que se recomienda vivamente el deber de la máxima responsabilidad que tienen los padres de procurar con meticulosa diligencia que sus hijos sean bautizados cuanto antes, y no sólo para que éstos sean preservados con más facilidad y mayor seguridad del peligro de la terrible privación antes mencionada si es que acaso mueren sin el bautismo, sino para que también lo antes posible lleguen a ser consortes de la vida divina en el Cuerpo Místico de Cristo. En efecto (...) la Iglesia mediante el Santo Oficio les manda ahora a éstos con su tradicional sentido maternal lo que ya había indicado el Catecismo Romano: «Así pues como quiera que por el pecado de Adán los niños han contraído desde su origen el daño, mucho más por Nuestro Señor Jesucristo pueden alcanzar la gracia y la justicia (...), lo cual en verdad no puede de ningún modo suceder sin el bautismo. Por esto los pastores enseñarán que los niños deben ser bautizados absolutamente..., (...) y deben ser exhortados encarecidamente los fieles a que procuren llevar a la Iglesia a sus hijos a fin de que sean bautizados solemnemente, tan pronto como pueda hacerse esto sin peligro. Pues siendo así que a los niños no les ha quedado ningún otro medio de alcanzar la salvación si no se les administra eI bautismo, se entiende fácilmente qué grave culpa cometen aquéllos que permiten que los niños carezcan de la gracia del sacramento por un tiempo más prolongado que el que pide la necesidad (...)». Aquí tienen especial valor aquellas palabras de Pío XII: «Misterio en verdad tremendo, y nunca suficientemente meditado: a saber, que la salvación de muchos depende de las oraciones y las penitencias voluntarias de los miembros del Cuerpo Místico de Jesucristo, las cuales hacen éstos por este motivo, y también depende de la ayuda de los Pastores y de los fieles, y en primer lugar de la colaboración de los padres y de las madres de familia, la cual ellos mismos deben proporcionar como asociada a nuestro divino Salvador»."
16/11/22 5:47 PM
  
Cristián Yáñez Durán
JSP,

Absolutamente nadie puede salvarse fuera de la Iglesia. No hay modo alguno. Es un dogma de Fe y sumamente desarrollado y explicado.
16/11/22 6:24 PM
  
hornero (Argentina)
Debemos comprender la sustancia de la Redención obrada por Cristo.

La Redención es anterior a la institución de los sacramentos, es causa primera de éstos, y éstos son efectos o frutos de ella.

Cristo redimió a la humanidad toda, desde Adán hasta el último hombre que deba nacer.

Cristo desde la Cruz nos entregó como hijos a Su Madre, desde ese momento, Madre de todos los hombres.

Estas verdades de Fe iluminan toda la teología cuando reflexionamos sobre la relación de Cristo con nosotros.

Tales verdades muestran que Dios estableció la relación de la Redención antes que estableciera los sacramentos. Se entiende así, que los ángeles invocaran en Belén el título de “hombres de buena voluntad” juntamente con la gloria de Dios.

Este título invocado por los ángeles indica que ya allí había sido sembrado el Reino por Cristo en los hombres desde el mismo instante de Su Encarnación.

Por consiguiente, bautizados o no, los hombres todos hemos recibido la semilla del Reino que nos hace capaces desde nuestra concepción para una ulterior perfección fundamental dada por el Bautismo y los demás sacramentos.

Ahora bien, aún cuando la Iglesia ha sido instituida por Cristo como administradora y dispensadora de los sacramentos, nada impide que Cristo actué según su Misericordia como Sumo Sacerdote Cabeza de la Iglesia: “Porque no tenemos un Sumo Sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades; al contrario él fue sometido a las mismas pruebas que nosotros, a excepción del pecado.” (Heb 4, 15).

Confiemos en la Misericordia y Sumo Sacerdocio de Cristo, y comprenderemos que Él puede dispensar los sacramentos confiados a la Iglesia a quien Él quiera hacerlo.




16/11/22 6:33 PM
  
JSP
1. ¿Pudo el hombre ser creado desde el principio como nace ahora, si no le fuera dada ninguna gracia de Cristo?
2. La pena impuesta a los inficionados por el pecado original en esta vida temporal no es positiva sino privativa, esto es, la privación de la justicia original.
3. Los males que se siguen formalmente de esta privación (la concupiscencia, la enfermedad, el sufrimiento, la muerte etc.) no son propiamente pena sino consecuencias de la pena.
4. Penalidades, en cuanto que suponen culpa, y así se explica la diversidad de éstas en los diferentes niños no bautizados. Pues, nada impiden el que permanezcan en los justos dejadas para el ejercicio de la virtud (D 792, S.Tomás 1.2 q.85 a.5; q.87 a.7).
5. ¿Se puede hablar de pena medicinal para los que tienen pecado original sin pecado personal? La pena medicinal consiste en un daño de un bien menor, para que se incremente un bien mayor, y no tiene como fin directo el reparar la culpa; en efecto sencillamente no tiene razón de pena, y, por tanto, tampoco tiene razón de mal, aunque parecería que era penal y no se dé más que a los que necesitan de medicina, o sea los constituidos por el pecado original en estado pasivo.
6. La doctrina de la Iglesia Católica no muestra positivamente como perdidos por el pecado original más que los bienes sobrenaturales y los preternaturales (D 174s, 788s, 792, 1021, 1026, 1978, 1516s). San Pio V condenó el error de Bayo (1055): «Dios no hubiera podido crear desde el principio tal hombre, cual es el que nace ahora». Y decía Inocencio III: "La pena del pecado original es la carencia de la visión de Dios" (Dz 410).
7. Intrínsecamente el hombre no padece a causa exclusivamente del pecado original. La concupiscencia es el principal obstáculo interno en orden a ejercer el bien moral. El bien moral necesariamente debe ser ordenado por Dios y debe ser procurado por el hombre. Entonces, la obra de Dios debe ser perfecta en su género y de ningún modo contradictoria, como sería un hombre caído que intrínsecamente padece a causa exclusivamente del pecado original como expone la teología Protestante. Pues, Dios no hubiera podido crear tal hombre, cual es el que nace ahora, si lo natural del hombre hubiera sido intrínsecamente lesionado por el pecado original y precisamente respecto al bien moral. Esto debe ser tenido en cuenta en los infantes que fallecen sin bautizar.
16/11/22 9:25 PM
  
Cristián Yáñez Durán
Hornero,

Cristo obró la Redención Objetiva. Hace falta la Redención Subjetiva, para salvarse. La primera es condición necesaria pero no suficiente para la Redención. O sea, obtuvo el remedio (RO), pero hay que aplicarlo (RS). Además, la insistencia en la suficiencia de la Redencion Objetiva es de cuño protestante.

El Reino de Dios es la Iglesia Católica, se identifican. Pero esto siempre ha planteado una dificultad a la "teología" post CVII, porque al ecumenismo el dogma "Extra Ecclesia nulla salus" le resulta insoportable.

Podría indicar la fuente de "...los hombres todos hemos recibido la semilla del Reino...", por favor.
16/11/22 9:44 PM
  
JSP
Cristián Yáñez Durán, el Papa San Juan Pablo II advertía que “en su búsqueda sincera de la verdad de Dios están de hecho ‘ordenados’ a Cristo y a su Cuerpo, la Iglesia. Y añadió el Papa un dato importante de considerar: “De todos modos, se encuentran en una situación deficitaria si se compara con la de los que en la Iglesia tienen la plenitud de los medios salvíficos” (JP II, 28-1-2000).
16/11/22 9:54 PM
  
JSP
Fuente: corazones.org

1. El Papa Pío IX en Singulari Quadam enseñó la doctrina de "no salvación fuera de la Iglesia" con algunos importantes matices. Enseñó, por ejemplo que algunos trabajan en "ignorancia invencible" sobre nuestra religión pero observan con perseverancia la ley natural y sus preceptos que Dios ha "inscrito en el corazón de todos". Estos están listos para obedecer a Dios y viven una vida honesta y recta por lo que pueden, por la obra de la luz divina y la gracia, alcanzar la vida eterna".
2. Ochenta años después de la encíclica de Pío IX, el Papa Pío XII publicó Mystici Corporis en 1943. En ella enseña que los que están fuera de la Iglesia Católica deben ser prestos en seguir las mociones interiores de la gracia y rescatarse de ese estado en el que no pueden estar seguros de su propia salvación. Porque, aunque, en cierto deseo inconsciente ellos puedan estar relacionados al Cuerpo Místico del Redentor, pueden quedar desprovistos de tantos y tan poderosos dones y ayudas del cielo que sólo pueden gozar dentro de la Iglesia Católica.
3. En 1949, una carta del Santo Oficio al Arzobispo Cushing hace referencia a la encíclica de Pío XII: El Papa censura a aquellos que excluyen de la salvación eterna a todos los hombres que se adhieren a la Iglesia sólo con un deseo implícito; también censura a aquellos que falsamente mantienen que los hombres pueden salvarse igualmente en todas las religiones".
16/11/22 10:06 PM
  
hornero (Argentina)
Cristián Yáñez Durán: Podría indicar la fuente de "...los hombres todos hemos recibido la semilla del Reino...".

Cristo asumió toda la creación en Sí, ángeles, hombres y cosmos (Col 1, 17), por lo tanto desde el momento de la Encarnación quedó constituido el Reino, cuyo inicio Cristo compara con la semilla de mostaza por lo pequeño. La tierra en que es sembrada son los hombres, por quienes todos se ofreció al Padre. De ahí el mandato a los apóstoles de evangelizar hasta los confines. Los hombres estaban preparados por Cristo para recibir el Evangelio, en tanto habían sido redimidos, librados del dominio absoluto del demonio. Su nueva condición de ser partes del Reino, si no lo rechazaban, los habilitaba para recibir la gracia del Espíritu Santo que los disponía al Bautismo, como sucedió en Pentecostés.

Esta condición de redimidos permite a Cristo desde la Cruz confiarlos a Su Madre como hijos. No le hubiera confiado una humanidad de esclavos del demonio.

María, Madre de todos los hombres, nos lleva a Cristo, a bautizados y a no bautizados, hasta alcanzar su conversión y ponerlos en manos de la Iglesia a fin de que sea completada la conversión con los sacramentos.

16/11/22 11:36 PM
  
Cristián Yáñez Durán
Hornero,

Eso es una libre interpretación suya. Lo que vale es la interpretación de la Iglesia docente, que se opone a la suya.
Siguiendo a una autoridad clásica, Mons. Straubinger el texto alude obviamente al Verbo y a que Cristo es Rey por derecho propio, por ser el Alfa y el Omega. A continuación, el comentador, previendo interpretaciones heterodoxas, cita " Mystici Corporis" de SS Pío XII, una encíclica escrita en católico.
Todas las cosas fueron creadas para Él, pero de hecho, muchos, comenzando por los demonios se resisten a pertenecerle. Están bajo Su potestad, pero contra la propia voluntad de ellos. Así también, los condenados.
Pero esto es desde toda la Eternidad, por eso es la cabeza de la Iglesia. No sólo por la Redención, sino en virtud de ser el Logos de Dios, su razón ordenadora.

Eso de la incoación del Reino en todo hombre no tiene asidero católico. Es al revés de lo que usted señala, se pasa a integrar el Reino de Dios con el Bautismo, no antes. Porque el Reino de Dios es la Iglesia Católica, como enseña toda la Tradición.
17/11/22 1:17 AM
  
Cristián Yáñez Durán
JSP,

La cita de JPII no es concluyente. Sólo indica que están ordenados, pero no especifica cómo. Luego, señala una obviedad, el estado deficitario de los no católicos respecto a los medios salvíficos.
El único modo católico de entenderlo es que, pese a su estado deficitario por estar privados de la comunión de los santos, tienen buena voluntad (natural), o sea son materia apta para la gracia. Pero esto no implica que ls vayan a recibir ni, menos aún, que la merezcan. Sería pelagianismo.
17/11/22 1:24 AM
  
hornero (Argentina)
Cristián Yáñez Durán: del importante y oportuno artículo de Pedro L. Llera surge la necesidad de una mayor comprensión de la naturaleza y alcance de la Redención.

Podemos puntualizar algunas consideraciones:

1 - Cristo es el Redentor desde el primer instante de Su Encarnación.

2 – Todos los hombres reciben desde ese momento la semilla del Reino que crece.

3 - Sin esa semilla, y en la medida que sea aceptada, no es posible la conversión, es decir, la aceptación de la Verdad del Evangelio.

4 – Para dispensar el Bautismo es condición sine qua non que quien lo reciba haya sido instruido en la Verdad, y ésta aceptada por la Fe, sin la cual no puede ser creída; en los bebés lo suplen los padres y padrinos.

5 – La Fe en la Verdad requiere la previa gracia del Espíritu Santo, la que es posible en virtud de la semilla del Reino ya recibida.

6 – Los sacramentos son medios eficaces, no causa, al servicio de la Redención.

7 – La Redención es anterior a la institución de los sacramentos. Estos son fruto de ella.

No creo conveniente extender más de lo prudente estas consideraciones.


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Pedro L. Llera
La gracia santificante que abre las puertas del cielo se recibe con el bautismo. Antes del bautismo somos todos hijos de la ira, por el pecado original.

Efectos del pecado original.

1ª Adán perdió para sí y para todos sus descendientes la inocencia y la santidad de su primer estado (Trento, 789), quedando sujeto a la muerte y al cautiverio del diablo (ibid., 788). (Y con Adán, todos)

La naturaleza humana fue mudada en peor según el cuerpo y el alma (C. II de Orange, 174; Trento, 788). Nuestra naturaleza quedó herida por culpa del pecado original e inclinada al mal.

La naturaleza humana quedó sujeta a la concupiscencia (o fomes peccati), que permanece incluso en los bautizados (Trento 792), si bien no puede dañar a los que no la consienten, sino que la resisten por la gracia de Jesucristo (Ibid.).

El entendimiento del hombre caído quedó debilitado y oscurecido (Gregorio XVI, 1627) y el libre albedrío atenuado en sus fuerzas y mal inclinado (C. V de Orange, 181; Trento, 793), pero de ninguna manera totalmente extinguido (Trento, 815).

5ª El hombre caído puede, aun sin la gracia de Dios, realizar algunas obras naturalmente buenas (San Pío V, 1027s.1037s), aunque no puede merecer sin la gracia la vida eterna (Trento, 812). Por lo mismo, es falso que todas las obras de los infieles sean pecados y las virtudes de los filósofos, vicios (San Pío V, 1025).

El hombre caído no puede evitar durante toda su vida todos los pecados, incluso los veniales, a no ser por un privilegio especial de Dios, como el que recibió la Virgen María (Trento, 833).

Por el pecado original entraron al mundo todos los males: la enfermedad, la muerte, las penalidades de todo tipo, la necesidad de trabajar, los dolores de parto... Hasta la naturaleza quedó dañada por ese pecado de nuestros primeros padres:
Génesis 3:
17 A Adán le dijo: “Por haber escuchado a tu mujer, comiendo del árbol de que te prohibí comer, diciéndote: “No comas de él,” por ti será maldita la tierra; con trabajo comerás de ella todo el tiempo de tu vida;18 te dará espinas y abrojos y comerás de las hierbas del campo.

Las espinas y los abrojos, las malas hierbas, son consecuencia de la maldición de Dios a nuestros primeros padres. Y con esas espinas coronaron a Nuestro Señor Jesucristo en su pasión. Y así, el símbolo de la maldición de Dios sobre los hombres se convirtió en signo de redención y de salvación. Pero también la naturaleza gime con dolores de parto esperando su redención definitiva con la segunda venida de Nuestro Señor Jesucristo.
17/11/22 4:36 PM
  
Cristián Yáñez Durán
Hornero,

El argumento de "la semilla del Reino" es una idea suya. Algo que usted se ha imaginado. Pero no pretenda hacerla pasar por doctrina católica, porque no lo es.
17/11/22 7:28 PM
  
hornero (Argentina)
Cristián Yáñez Durán: “no pretenda hacerla pasar por doctrina católica, porque no lo es”.

Procure no atribuirme intenciones.

No sostengo que sea doctrina establecida por la Iglesia, pero sí que es implícita a la verdad revelada sobre la Redención, y no contradice en absoluto a la doctrina católica.

El Bautismo, en efecto, nos hace miembros del Cuerpo Místico de Cristo, es decir, de la Iglesia, nos participa la Vida de Resurrección.

Mas, una condición permite aceptar el anuncio del Evangelio, previo al Bautismo: “Nosotros amamos porque Dios nos amó primero” (I Jn 4, 19), desde el instante de Su Encarnación.

Por esto, la Virgen es Madre de todos los hombres, bautizados o no, a todos nos recibió de Su Hijo al pie de la Cruz. Y si es Madre de todos, en todos hay una recíproca condición de filiación que la hace posible. Esa filiación nos la otorgó Cristo, Redentor de todos los hombres, bautizados o no; todos hemos sido objeto de su Amor.

Cristo nos ha redimido a todos, bautizados y no bautizados. Cristo no es el Redentor de sólo los bautizados.

Que el Bautismo y los demás sacramentos lleven a la plenitud nuestra redención inicial, es su razón de ser.

Que el Bautismo es absolutamente necesario para pertenecer a la Iglesia y que sin él no hay salvación, es verdad de Fe.

17/11/22 9:30 PM
  
Cristián Yáñez Durán
Hornero,
"...pero sí que es implícita a la verdad revelada sobre la Redención..."

No es doctrina implícita. De ser así, sería doctrina. Pero es un invento suyo. Algo así conduciría al absurdo de tener incoada la Iglesia antes de ingresar a la Iglesia. No tiene sentido.
18/11/22 1:37 AM
  
carlos
En algún momento he leído como doctrina católica que para salvarse es preciso estar bautizado “salvo ignorancia invencible”
Como ejemplo de ignorancia invencible se habría citado a los nativos americanos anteriores a 1492
¿Puede entenderse que el niño abortado o muerto de muy pequeño sin que sus padres le bautizaran tiene también una ignorancia invencible?
Entiendo que la situación de morir abortado o recién nacido sin bautizar es absolutamente invencible para el niño.
En todo caso, nuestras oraciones para ellos
¿Cuál es su opinión?
Gracias
Saludos
18/11/22 11:43 AM
  
hornero (Argentina)
Cristián Yáñez Durán: veo que le cuesta comprender cosas tan simples y evidentes como las que he expuesto:

1 - Que la Redención es causa y no efecto de los sacramentos, por lo cual, estos son medios eficaces de hacerla efectiva plenamente en el hombre

2 – Que Cristo es Redentor desde el mismo instante de Su Encarnación. Y obra sobre bautizados y no bautizados, disponiendo a éstos para la plena redención mediante la conversión y los sacramentos.

3 – Que María es Madre de todos los hombres, bautizados y no bautizados, por lo que existe entre Ella y sus hijos una relación filial cuyo Autor y Fundamento es Cristo.

Agrego. 4 – Catecismo de la Iglesia Católica: 336 Desde su comienzo (cf Mt 18, 10) hasta la muerte (cf Lc 16, 22), la vida humana está rodeada de su custodia (cf Sal 34, 8; 91, 10-13) y de su intercesión (cf Jb 33, 23-24; Za 1,12; Tb 12, 12).

Por consiguiente, bautizados y no bautizados cuentan con la custodia de sus ángeles, lo que implica una relación con Cristo anterior al Bautismo.

Es suficiente. El problema se suscita porque gran parte de la cristiandad actual está rechazando la Misión que lleva adelante la Virgen por decisión de Su Hijo, mediante sus actuales intervenciones y mensajes extraordinarios. Esto tiene por consecuencia generar en la cristiandad el actual raquitismo, anquilosamiento y necrosis.

La confusión extrema, el “humo de Satanás” (Pablo VI) impide a muchos, Jerarquía en primer lugar, entender “los tiempos nuevos” de la Aurora de María. Niegan, menosprecian, o rechazan, silencian o eluden a María, y con Ella rechazan a Cristo (Mens. de Jesús en S.Nicolás - Argentina); el anuncio del triunfo del Corazón Inmaculado de María en el mundo ha entrado en un cono de sombra. Es la sombra de satanás que se repliega derrotado, pero arrasa cuanto puede del antiguo orden cristiano.

Europa, que fuera hasta fines de la Edad Media la gran obra de la Cristiandad, permanece sumida en la apostasía, error y depravación asesina de niños y sodomía.

Es necesario que lo reconozca, que abaje el orgullo que la paraliza y autodestruye. Europa no es más la cabeza de la cristiandad, ha renunciado a la elección con que Dios la honró. Rechaza a Cristo y a Su Madre.

Por eso, María trae la Misión de alentar la Nueva Alianza entre Dios y la humanidad. Debemos esperarla desde el Sur, nos dice, porque ya está en camino. Como explica el P. R. Laurentin, en su libro sobre las Apariciones de María del Rosario de San Nicolás, la Alianza de los siglos cristianos caducó por la voluntad corrompida de los hombres.

Europa desparramó por todo el mundo, en particular en el hemisferio norte, sus errores y corrupción.

Dios ofrece a la humanidad una Nueva Alianza por Mediación de María, desde “la Ciudad elegida”, San Nicolás. La Aurora de María, Luz de la Gloria de Cristo que se manifiesta de modo creciente, está haciendo “nacer en el cristiano, un nuevo cristiano” (Mens. de María enS.N.).

El tiempo del “hombre viejo del pecado” se extingue; viene el tiempo del “hombre nuevo” nacido en Cristo por el Bautismo desde el Corazón Inmaculado de María por obra del Espíritu Santo.

Estemos preparados para la necesaria tribulación purificadora que ha comenzado, que aumentará hasta la caída de la moderna Babilonia y dejará huérfana de recursos a gran parte de la humanidad.

Los católicos europeos pueden reparar las culpas de sus naciones apóstatas trabajando bajo la Conducción de María.

18/11/22 2:57 PM
  
P. Miguel
Hornero: ¿se da cuenta usted que con esas elucubraciones llenas de imprecisiones, mezcladas, para colmo, con revelaciones privadas (no sé si sabe que la revelación privada no es "lugar teológico"), uno puede terminar desviándose gravemente de la fe católica?
18/11/22 6:01 PM
  
Cristián Yáñez Durán
Hornero,

La Revelación terminó con la muerte del último Apóstol.
La Nueva Alianza la selló Cristo, con su muerte en la cruz. No hay otra alianza.
Las revelaciones privadas (apariciones, locuciones, etc.) no generan doctrina. A lo sumo, de ser aprobadas, generan alguna devoción, pero siempre facultativa.
Lo "simple y evidente" que desarrolla es una mezcla de medias verdades con inventos suyos.
18/11/22 7:00 PM

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