Capítulo 11: Los gestos de Conveniencia
Roma: basílica de San Clemente |
Reunimos bajo este título una serie de gestos de importancia secundaria, dictados más que por una finalidad espiritual, por un sentido de decoro y de buena educación.
A) El sentarse. — Es la actitud de quien enseña y de quien escucha. El obispo, ordinariamente, hablaba a los fieles sentado en la cátedra; los fieles escuchaban su palabra también sentados. Ego sedens loquor -decía San Agustín- vos stando laboratis (1). El pueblo se sentaba también mientras se hacían las lecturas. San Justino lo supone ya, y San Agustín recomienda al diácono Deogracias que durante la predicación haga sentarse a los fieles, a fin de que no se cansen. Se sentaba también el celebrante con los sacerdotes durante el canto del responsorio gradual. San Jerónimo escribe: In ecclesia Romae presbyteri sedent et stant diaconi, licet… ínter presbyteros, absente episcopo, sedere diaconum viderim (2). Para el pueblo no había escaños a propósito, sino que todos se acomodaban directamente sobre el pavimento o sobre esteras. El uso de los bancos en la iglesia es relativamente reciente. Fue introducido después del siglo XVI siguiendo el ejemplo de las iglesias reformadas que sentían una especial necesidad, dada la importancia preeminente concedida a la predicación.

Roma: basílica de San Clemente
Hacia la primavera de 2008, el obispo Carrera, hombre muy dotado para el diálogo por su capacidad de escucha y de reflexión, así como por su hondo sentido eclesial y su talante pactista, basado este último en un posibilismo de altas miras, iniciaba un discreto tanteo alrededor de nuestra periferia para conocer de primera mano el qué, el cómo y el cuándo de los postulados y alternativas que Germinans planteaba cara a la construcción de una comunión diocesana más realista y con mayor perspectiva de futuro.
El pasado 4 de noviembre esta sección comentaba los ejercicios de cínico equilibrismo de nuestro nacionalprogresismo.
Escribo este artículo el día 16 de noviembre, fecha en la que el santoral nos recuerda que se celebra la fiesta de Santa Gertrudis. ¡Que casualidad! Porque mi escrito va a ir dedicado a otra Gertrudis que también es religiosa y para más señas abadesa del monasterio de Sant Pere de les Puel·les en Barcelona. Su nombre ha aparecido en casi todos los medios de comunicación por haber mandado un comunicado en que comenta y matiza algunos aspectos de la celebración de la Santa Misa que nuestro Romano Pontífice celebró en la basílica de la Sagrada Familia.
Nuestro cardenal-arzobispo ha publicado 




