InfoCatólica / Germinans germinabit / Categoría: La Misa Romana

12.01.09

La Misa Romana: Historia del Rito. Capítulo 10 : Últimas ceremonias antes de la Plegaria Eucarística: Incensación, lavatorio de manos y "Orate fratres"


Una vez dispuestas las materias sacrificiales sobre el altar, todavía se intercalan varias ceremonias que hacen de puente entre el ofertorio y la solemne oración eucarística. Dos de ellas tienen carácter de preparación privada, el lavatorio y el “Orate fratres”, en cambio la incensación ofrece características distintas. El sitio que ocupan actualmente no es el primitivo, quiero decir, que no refleja el orden en que se han ido agregando al ofertorio. Aún a pesar de eso, las explicaré por el orden en el que actualmente se encuentran.

1º La incensación

Esta incensación entre el ofertorio y la plegaria eucarística es más antigua que la del principio de la misa. La menciona Amalario en el siglo IX. Por estar más cerca del centro del canon, reviste mayor solemnidad. Poseyó en un principio el carácter de ceremonia inaugural de la Plegaria Eucarística, por eso estuvo al final del ofertorio incensando únicamente el altar y casi iniciando ya la solemne oración eucarística. A partir del siglo XI se le fue añadiendo la de las ofrendas con las oraciones anexas, que no existen en la incensación del inicio de la celebración: la de la bendición del incienso invocando al arcángel San Miguel y la oración propiamente durante la incensación: “Incensum istud” seguida de versículos del salmo 140 y la oración “Accendat in nobis” (Encienda en nosotros) al devolver el incensario al diácono.

Leer más... »

5.01.09

La Misa Romana: Historia del Rito. Capítulo 9: El Ofertorio Parte 4ª: Las oraciones de ofrecimiento


Razón del método: Misal del 62 y Novus Ordo del 69

Intentaré explicar lo más brevemente posible el orden histórico-genético de las oraciones de ofertorio en las dos formas, extraordinaria y ordinaria, del actual Rito Romano, en los dos misales actualmente en vigor, el de 1962 publicado por el beato Juan XXIII y el de su sucesor Pablo VI de 1969.

Misal de 1962

Las oraciones de ofertorio que se rezan no son sino unas cuantas del sinnúmero de oraciones en los misales de la Edad Media. Como se las consideraba cosa privada del sacerdote, no había en ellas ni limitación ni orden. Por eso es casi imposible clasificarlas. “>Las que pasaron a nuestro misal romano ( ver http://ar.geocities.com/misa_tridentina/ordinario/ordinario_misa_3.html ) hacia el siglo XI están calcadas de las del Misal de San Galo del siglo IX, y que pronto sirvieron para la celebración de la misa en la corte pontificia.

El ofrecimiento del pan

Al principio, en algunas regiones, ambas materias, pan y vino, eran entregadas y ofrecidas a la vez. En otras, principalmente en Italia, se entregaban ya en el siglo XI por separado el cáliz y la patena. La oración que entonces se decía al ofrecer la forma fue el “Súscipe Sancte Pater” que se encuentra por vez primera en un misal del norte de Alemania, la llamada “Missa Illyrica”. En Italia aparece por aquel mismo siglo el elevar la patena y el cáliz cuando se ofrecen, cosa poco corriente en otras regiones. Desde luego, la oración iba acompañada siempre de muchas otras fórmulas. Su redacción en singular nos confirma su carácter de oración privada del sacerdote. La mención de los “innumerables pecados” la sitúa entre las apologías, oraciones de acusación propia que tanto abundan en la Missa Illyrica. Después de ofrecer la forma, el sacerdote traza una cruz con ella, puesta sobre la patena. El primero que atestigua esta ceremonia es Durando obispo de Mende (siglo XIII), aunque la encontramos como acción diaconal ya en el siglo XI.

Leer más... »

22.12.08

La Misa Romana: Historia del Rito. Capitulo 9º El ofertorio Parte 3ª Las materias sacrificiales y su colocación


En todas las liturgias se conoce la tendencia a convertir en ceremonia lo que en sí es simple acción exterior necesaria para el desarrollo del rito. En las liturgias orientales esa tendencia ha convertido el simple traslado de las materias sacrificiales en solemne procesión llamada Entrada Mayor. En la liturgia romana esa tendencia se manifiesta en el acto de depositar las materias sacrificiales encima del altar.

A veces, incluso la misma elaboración del pan se ha convertido en ceremonia. Los sirios occidentales tienen un rito especial compuesto de dos partes para la preparación de la masa y la cocción, acciones acompañadas de salmos. Los abisinios ponen junto al templo una dependencia llamada “bet-lejem” (casa del pan-Betlehem) donde trasladan al principio de la misa las ofrendas del altar. Desde luego en todas las liturgias orientales esta vedado a las mujeres cocer el pan y ni siquiera son admitidos para este trabajo los seglares.

Leer más... »

16.12.08

La Misa Romana: Historia del Rito. Capítulo 9º Parte 2ª: El ofertorio


La entrega de las ofrendas

Cuando aquí hablo de ofrendas, atiendo exclusivamente a aquellas que consta se ofrecían como intervención en el culto no como contribución al culto. No se trata aquí de las ofrendas recogidas para el sostenimiento del culto y del clero, antiguamente en especies y hoy en día mayormente en metálico, para el mantenimiento de la comunidad y sustento de los pobres. Me refiero únicamente a las ofrendas destinadas sólo a las materias sacrificiales.

En el culto estacional de los siglos VII y VIII se nos describe la entrega de ofrendas como rito de la misa. Después del evangelio baja el papa a la nave para recibir de los miembros de la nobleza la oblación de pan, que entrega a un subdiácono y éste la coloca en un paño grande sostenido por acólitos. La oblación del vino, ofrecida en vasijas especiales, la recibe el archidiácono para echarla en un cáliz, sostenido por un subdiácono, quien a su vez lo hacía en un vaso mayor llamado “scyphus”. El papa, después de recogida la oblación de la nobleza, recoge la de los dignatarios de su corte y finalmente la de las damas de la nobleza. Luego se vuelve hacia el altar y espera el final de la recogida. Una vez el archidiácono ha seleccionado una pequeña parte de las ofrendas para la consagración y la tiene dispuesta sobre el altar, el papa recibe las ofrendas añadiendo la suya de dos panes (que le había presentado el subdiácono oblacionario, colocándola encima del altar). Para el cáliz se toma sólo el vino de la oblación papal y de su asistencia, al que se añade mediante un colador un poco del vino recogido entre los fieles.

Leer más... »

9.12.08

La Misa Romana: Historia del Rito. Capitulo 9º Parte 1ª: El ofertorio


Estado de la cuestión

En primer lugar debo decir que, en contra de lo que una gran mayoría piensa, creo que es en el ofertorio de la Misa tras la reforma del Misal por Pablo VI, donde encontramos la mayor parte de los problemas que atañen a la celebración eucarística. Más si cabe que en las plegarias eucarísticas introducidas en el Misal del 69 y las que han estado y están en uso, especialmente, en las ediciones nacionales del Misal.

El problema es ya un problema antiguo, que viene de lejos y que estriba en comprender cómo un preámbulo al momento sacrificial, propiamente dicho de la celebración, tiene una apariencia más de oración que de acción exterior. La fe nos dice que la misa, además de ser sacrificio de Cristo, es sacrificio nuestro. ¿Cómo se solucionan esos dos aparentes problemas, es decir por una parte la de un preámbulo sacrificial que más que acción exterior como parecería exigir parece una oración y por otra la de evidenciar que también es sacrificio de los fieles?

Tuvieron que pasar siglos hasta que la Iglesia vio claro estos problemas, y todavía más tiempo hasta dar expresión litúrgica al carácter sacrificial de la institución de Cristo y a la intervención de la comunidad en el sacrificio del celebrante. La formación de esta legítima conciencia la podemos seguir en la historia del ofertorio que ahora nos proponemos.

Leer más... »