Valoración del nombramiento de Mons. Salvador Cristau como obispo auxiliar de Terrassa
La Santa Sede acaba de hacer público el nombramiento de Mons. Salvador Cristau Coll como obispo auxiliar de Terrassa. Esta noticia fue avanzada únicamente por Germinans Germinabit (léase el artículo de Antoninus Pius del 5 de mayo). Independientemente de la personalidad del designado, sobre la que hay versiones encontradas, la noticia tiene una relevancia extraordinaria para el futuro de la Iglesia en Cataluña.
Desde Germinans Germinabit nos alegramos del nombramiento de Salvador Cristau como obispo auxiliar de Terrassa:
- El nombramiento significa un premio más a la "línea toledana", a los sacerdotes que estudiaron bajo la tutela de Don Marcelo González, en un ambiente de gran espiritualidad y de fidelidad a la doctrina oficial de la Iglesia. Cada vez son más los obispos que se formaron en aquel Seminario, y en Cataluña ya son dos, que no es una mala proporción.

El éxito del viaje del Papa Benedicto XVI a Portugal ha sorprendido a la propia empresa. Las cifras son como el algodón, nunca engañan. Y resultan impresionantes: 500.000 fieles en Fátima (100.000 más que con Juan Pablo II), 300.000 en la misa de Lisboa (se esperaban 200.000), 150.000 en la de Oporto (los más optimistas pronosticaban 100.000). Y la que se manifiesta más espectacular: 2 millones de personas viendo por televisión la retransmisión en directo de la celebración lisboeta (una audiencia reservada para partidos de fútbol). A este viaje asistió, expresamente invitado, el cardenal Martínez Sistach. Obviamente, la invitación tiene que ver con el próximo viaje del santo Padre a Barcelona. Por tanto, tuvo especial ocasión nuestro arzobispo en atender a cómo han conseguido nuestros vecinos lusos esa extraordinaria capacidad de convocatoria, al objeto de poder lograrla el próximo día 7 de noviembre en Barcelona. 

"El Papa no ha dejado la aplicación de la Reforma en manos de la Congregación de Ritos- cuya oposición al movimiento litúrgico renovador se había hecho visible hasta en el Aula Conciliar- sino que creaba para ello un Consilium formado por 10 cardenales y 28 obispos, ninguno de los cuales pertenece precisamente a la Iglesia adormecida. Y ante la común sorpresa, colocaba en su presidencia ni al cardenal secretario de la Congregación de Ritos y presidente de la Comisión Litúrgica (Larraona) sino al cardenal Lercaro. Y para ocupar la secretaría rehabilitaba al P. Bugnini, uno de los principales autores del esquema litúrgico en su fase preparatoria, pero 
Sus “Menudencias” Cañizares y Arenas parecen desplomarse de aburrimiento: uno a la derecha, otro hacia la izquierda