Los "Abortables"
He compuesto este nombre a imagen y semejanza de “LOS DESECHABLES”, un espécimen humano que conocí en Medellín. Por obra y gracia de las leyes abortistas, todo ser humano pasa por la condición de ABORTABLE, y muchísimos de ellos son en efecto abortados bajo la mirada autocomplacida de una sociedad que sin brújula ya y desnortada, está convencida de que ha encontrado por fin el sentido de su existencia en las leyes de la muerte.
Es el caso, que hace una década vi en Medellín, desde una autopista elevada, una calle hundida y sin salida, abarrotada de gente de muy mal aspecto. Pregunté a mi anfitrión qué suceso era aquél y qué hacía allí tantísimo personal. “Son LOS DESECHABLES”, me dijo con indiferencia. Al percibir que no me daba por informado, me explicó que se trataba de los marginales de la ciudad: drogadictos, borrachos, enfermos de SIDA, vagabundos, maleantes. Y para redondear la información añadió que todos los días morían ahí algunos violentamente sin que interviniese la policía para nada. Así eran las cosas en aquel entonces.

Esperando a Obama
En mi artículo del pasado día 26 de mayo, dedicado al penoso estado de la parroquia de Sant Josep Oriol, les avanzaba que nuestro arzobispo iba a admitir la jubilación de su rector, Mossèn Boix, que ya había cumplido 80 años y que se estaba haciendo sonar con fuerza, desde la propia parroquia, que su sucesor sería Francesc Romeu. En mi artículo de la semana siguiente, me seguí haciendo eco de esos rumores y advertía que pasar a Romeu de una parroquia sencilla y menestral como Sant Francesc d’Assis a una parroquia emblemática (aunque en estos momentos se halle en franca decadencia) suponía un premio en toda regla. Al fin han salido los nombramientos parroquiales y en Germinans (como casi siempre) no íbamos desencaminados: Sistach ha jubilado a Mossèn Boix, pero no ha promocionado a Romeu. O al menos no lo ha promocionado tanto, como algunos pretendían. No sé si algo habrán influido nuestras alarmas.