Matabosch es un genio

Uno de mayor (de bastante mayor) querría tener el vitalismo y la probidad del sacerdote Antoni Matabosch Soler. No solo es que a sus casi 77 años siga siendo delegado diocesano de economía, director del ISCREB, presidente honorario de la Joan Maragall , profesor de la facultad de teología y miembro del consejo presbiteral así como del colegio de consultores y de la comisión de ecumenismo; sino que ha conseguido el auténtico milagro de seguir vendiendo inmuebles en plena crisis inmobiliaria. El API Matabosch consiguió este pasado 2011 (concretamente el 16 de diciembre ante la notario Mercedes Martínez Parra, protocolo 2274) ultimar la venta del solar sito en Calle Encarnación 62-64 de la histórica villa de Gracia barcelonesa. Que la compraventa haya significado sacrificar a las pobres monjas Misioneras del Santísimo Sacramento y María Inmaculada parece cuestión baladí. El arzobispado necesita dinero y en estos tiempos de parálisis de la construcción, poder realizar alguna perla de su inmenso patrimonio solo está al alcance de algún genio, tipo Matabosch.

El antiguo convento de las Misioneras del Santísimo Sacramento fue reducido a ruinas la semana pasada, según se puede observar en la foto de un poco más abajo. Hacía ya más de un año que habían cerrado y se habían trasladado con las que residen en Calle Aribau 290. No se trataba de un páramo, ni mucho menos. Las religiosas tenían una notable actividad y efectuaban una gran labor social, sobre todo con los inmigrantes. Eran conocidas y queridas en todo el barrio de Gracia. Por otro lado, su iglesia permanecía abierta casi todo el día, con adoración perpetua al Santísimo Sacramento, misa y rezo diario del rosario.

La finca era propiedad de la diócesis de Barcelona desde el año 1900, que le fue legada en herencia, con la condición de construir una escuela para la barriada de San Juan de la entonces villa independiente de Gracia, encomendándose a las mentadas misioneras. Hasta el año 1976 estuvo abierto el colegio del Santísimo Sacramento (anteriormente llamado de la Inmaculada ) regentado por las propias misioneras. Hacía pues más de cien años que estaban en el barrio. Hasta que Matabosch mandó a parar…

La compradora ha sido la promotora Volumètric de Mataró. Otros genios que siguen comprando en tiempos de crisis. Este grupo inmobiliario es propiedad de la familia Sans, antiguos fabricantes de los slips y camisetas Abanderado y Océano, que vendieron a un fondo de inversión, para después éste cerrar la empresa y dejar en la calle a 93 trabajadores. Unos linces. En la web de Volumètric ya se anuncia la futura promoción de pisos de dos dormitorios y plazas de aparcamiento en Calle Encarnación 62-64.

Pero al espabilado Matabosch no puede salirle todo bien. El derribo del convento ha puesto en pie de guerra a los vecinos de Gracia, que han pedido al Ayuntamiento de Distrito que paralice la operación e impida construir vivienda libre donde antes existían equipamientos. Concretamente los vecinos de las calle Encarnación y San Luis solicitan que " la Iglesia haga un ejercicio responsable de estos terrenos y construya, en lugar de viviendas privadas, un edificio de equipamientos sociales para el barrio". También multiplican sus quejas los vecinos porque la obra se carga el pulmón ecológico que supone el inmenso jardín del convento ( 800 metros cuadrados ), repleto de naranjos, ficus, lilas y palmeras centenarias adornadas de violetas invernales. No hace falta decir que ese entorpecimiento podría echar al traste el pelotazo de Matabosch. Con lo que cuesta lograr uno en estos tiempos de penuria. Además en Gracia están que trinan con las operaciones inmobiliarias de la Iglesia. El derribo del convento de la Calle Encarnación es una gota a añadir a la división de la residencia de las Hermanitas de los Pobres de Calle Torrent de l’Olla o el parking construído en la antigua Residencia Refugio de Obreras de Plaza Lesseps. Y suerte que se paralizó la construcción de una calle que partía en dos el jardín del santuario de San José de la Montaña. Y es que la oposición vecinal del popular barrio es de armas tomar. Por el momento, ya han fundado la plataforma vecinal "Salvem el jardí del convent". Y acaba de empezar.

Estas cosas suelen pasar a aquellos lumbreras que se pasan de listos. Que todo un sacerdote que ha sido ni más ni menos que Decano de la Facultad de teología de Cataluña; eterno director del ISCREB; delegado episcopal de pastoral universitaria; delegado general de apostolado seglar de Barcelona; catedrático de teología; profesor invitado de la Universidad Católica de Lisboa; Consultor del Secretariado de la Comisión de Relaciones interconfesionales de la Conferencia Episcopal Española; Presidente y fundador de la Joan Maragall ; y que, ya septuagenario, se ve obligado a aceptar el cargo de delegado de economía de la diócesis para contentar a su gran amigo Lluis Martínez Sistach, es normal que pise más de un charco.

Y más de un charco ha pisado Matabosch. Desde Germinans seguiremos informando acerca de la oposición vecinal a las obras de Calle Encarnación, al igual que seguiremos la pista Volumétric y hablaremos de los familiares que tiene trabajando en la delegación de economía del arzobispado y otras lindezas, como las de la Sociedad Civil Grabig, que se encarga de administrar los bienes del arzobispado y que, curiosamente, se halla domiciliada en Calle Aribau 177, donde, también curiosamente, tiene su despacho de letrado su sobrino Joan Iglesias Matabosch e incluso la notario Martínez Parra ante la que se vendió el convento de Calle Encarnación. Me parece que el tema del genio va a dar tardes de gloria.

Oriolt